Alianza Social de Trabajadores de la Industria Mexicana

sábado, 30 de junio de 2012

¿Cambio de rumbo con los mismos cómplices?- La mancha de Hermosillo no se lava con un galardón-El voto en el extranjero: una visión desde Santa Ana, California

¿Cambio de rumbo con los mismos cómplices?
Enrique Calderón Alzati
      Al final del actual sexenio, quien se proponía a sí mismo como el presidente del empleo, el hombre de las manos limpias y el que salvaría a México del gran peligro para la nación que representaba López Obrador, lo que deja es sólo una estela de corrupción, de tráfico de influencias, de autoritarismo, de pérdida de soberanía, de estancamiento económico, pobreza y desempleo, pero sobre todo un país ahogado en la violencia y la inseguridad, con miles de víctimas inocentes de ejecuciones sumarias, privadas en todos los casos de un juicio, y muchas aceptadas como daños colaterales. Sí, de todo esto es responsable un hombre llamado Felipe Calderón, el cual espero pueda ser llevado, en un futuro próximo, ante un tribunal que le haga dar cuentas de todo lo que hizo y dejó de hacer en estos seis años. Sin embargo, este hombre no actuó solo, ni llegó a la Presidencia mediante un acto de la divina providencia; para ello tuvo cómplices, todos poderosos, todos influyentes y turbios, para los que llevarlo al poder les garantizaba la impunidad a sus delitos y la posibilidad de seguir medrando e incrementando sus riquezas o sus influencias. Tuvo otros cómplices menores, gustosos de participar también, con la idea de obtener fama y buenos pagos por sus servicios. Todos estos hicieron de todo para llevarlo al poder, recordemos algunos de ellos:
Vicente Fox es desde luego el primero, ya que él mismo confesó, en un desplante mayúsculo de cinismo, que había llevado a Calderón a la Presidencia haiga sido como haiga sido, según lo comentó luego el segundo. La razón más obvia para ello fue asegurar la impunidad para Fox, para su consorte, los hijos de ésta y la cauda de beneficiados de la patente de corso llamada Vamos México. No fue la única: hubo otras razones, como la lista de negocios supermillonarios planeados y ejecutados, unos con éxito y otros afortunadamente fracasados; uno de estos, quizás el más ambicioso, fue el nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el cual iba a ser desarrollado junto a un pueblo de Texcoco llamado San Salvador Atenco, para convertirlo en una zona de grandes negocios financieros, hoteleros, comerciales e inmobiliarios, cuyos principales beneficiarios serían los miembros del grupo Atlacomulco, liderados por el entonces gobernador del estado de México. El proyecto fracasó debido a la tozudez y la valentía del pueblo, que pagó su osadía con violaciones, muertos y encarcelados, para convertirse en una clara referencia de los pueblos en lucha contra la explotación de los poderosos. Allí se estableció, en forma nítida, la asociación entre Fox y el entonces gobernador mexiquense Arturo Montiel, la cual era necesaria borrar con todas sus anomalías; para ello, era menester contar con un nuevo presidente débil, de mira corta y acostumbrado a las componendas, dispuesto a borrar aquella desventura. Quizás esto explica, en parte, la respuesta visceral y autoritaria del actual candidato del PRI a la pregunta que en la Ibero le hicieron al respecto los estudiantes, la cual dio origen a la debacle en la que ha estado sumergido desde entonces.
Elba Esther Gordillo, uno de los personajes más nefastos de las dos últimas décadas, aliada circunstancial de Fox y de su esposa, no tuvo empacho para llevar la educación por senderos confesionales, ni para promocionar y establecer las prácticas más retrógradas y antidemocráticas entre los trabajadores del sistema educativo, con tal de acrecentar su poder, el cual le permitió lograr un pacto secreto con Calderón para llevarlo a la Presidencia a cambio de la obtención de dinero, contratos, puestos gubernamentales, impunidad y seguridades para seguir actuando en el escenario nacional por encima de la ley, sin importar los daños que ello causara, no sólo a la educación, sino en los estados donde se le permitió intervenir para colocar gobernadores, subsecretarios y directores de grandes organismos públicos, acrecentando su poder y su capacidad para actuar en contra de los intereses de México.

Carlos Salinas de Gortari fue otro de los grandes impulsores de Calderón, no obstante la militancia de éste en un partido político diferente al suyo y sabiendo desde luego de sus limitaciones y los riegos que ello implicaba para el país, y el costo que éste terminaría pagando. Sus ansias de poder insatisfecho y la posibilidad de liberar a su hermano incómodo, preso casualmente en una cárcel del estado de México, lo llevaron a convertirse en el cerebro de una conspiración ampliamente documentada y no refutada por él, la cual fue escrita por Carlos Ahumada, en una clara confesión de que participó en aquellos hechos, cuyo beneficiario directo no era otro que Calderón, tal como en ese libro se describe. Al final, su premio fue la exoneración de su hermano, la devolución de las riquezas familiares y la posibilidad de seguir conspirando contra el país.
Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego: dueños absolutos de la televisión mexicana y empresas conexas, beneficiarios privilegiados de los recientes gobiernos mediante contratos, concesiones y exenciones fiscales de todo tipo, estuvieron al servicio de Calderón con el único propósito de imponerlo en la Presidencia de la República a cualquier costo. ¿Quién no recuerda en 2006 a López Dóriga, a Loret de Mola, al simpático y refinado señor Brozo o a Javier Alatorre destilando todos veneno en lugar de cumplir con sus responsabilidades de informar? (tal como han tratado de hacerlo ahora, sin éxito).

Josefina Vázquez Mota, personaje menor, que actuó supuestamente como coordinadora de la campaña de Calderón, y a la que ahora le han asignado un rol de comparsa distractor en la actual campaña electoral.

La lista podría continuar con algunos personajes más, pero creo que esta muestra es suficiente para poner en claro que aquellos que hicieron posible a Calderón acceder al poder en 2006 y, por tanto, corresponsables de la tragedia en que está sumido el país, y de manera intensa miles y miles de hogares mexicanos, son los mismos que hoy pretenden imponer a un nuevo personaje para continuar la destrucción de nuestro país.
 Desastroso-Helguera

La mancha de Hermosillo no se lava con un galardón
Gustavo Leal F. *
      Después de la tragedia de la guardería ABC, la ONU premió el Programa de Estancias Infantiles calderonista, armado electoreramente desde la Sedeso por la, ahora, priísta Lía Limón y que para Susana Sottoli, representante en México del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), es un modelo que tiene características muy diferentes a un sistema de cuidado infantil más formalizado.
A pesar de los avances que en materia de protección civil contiene la Ley General de Prestación de Servicios para la Atención, Cuidado y Desarrollo Integral Infantil –ley 5 de junio, cuyo reglamento siguen aguardando los deudos de Hermosillo– y la NOM-032-SSA3-2010, las casi 10 mil estancias (943 mil menores) implantadas por Calderón –que la candidata Josefina Vázquez Mota ofreció triplicar para abrir 27 mil adicionales–, así como las mil 451 del IMSS (234 mil niños) y las 250 estancias del Issste (29 mil infantes), exhiben un formidable reto localizado justo en el corazón de sus parámetros de calidad: garantizar el adecuado desarrollo sicomotor de la primera infancia en el valle de los 0-4 años.

En esos changarros –algunos de los cuales se presumen además como negocios– se ahorra a costa de la calidad. El subsidio de la Sedeso: 700 pesos mensuales por hijo está estancado desde 2007, lo que impacta sobre el servicio otorgado en al menos dos comidas calientes y una colación. El resultado fue incrementar el cobro a los padres: 800 pesos mensuales por niño, con independencia de la aportación de los materiales que se requieran.

En un principio esa aportación correspondía sólo al 10 por ciento del subsidio, pero los mismos costos que inciden en todos los negocios se han traducido en que esos changarros, que han crecido como negocios formalmente establecidos, deban enfrentar la escalada de precios y salarios, además de las obligaciones inherentes a un negocio.
La calidad queda, pues, inevitablemente comprometida. ¿Cómo fortalecer, entonces, el desarrollo sicomotor en el cuerpo del reglamento pendiente de la ley 5 de junio?

En primer lugar, reconociendo que el desarrollo sicomotor se define durante la gestación y los primeros años de vida. Como bien señala Oliver Azuara (Nexos, mayo de 2012), hay evidencia científica probatoria de que las capacidades cognitivas y socioafectivas se consolidan en este periodo: el funcionamiento del cerebro adulto y el proceso de formación de habilidades. Cuando un niño no recibe estimulación cognitiva y no cognitiva, su capacidad analítica y desempeño escolar en etapas posteriores tienden a ser muy deficientes.

En segundo lugar, procediendo exactamente en sentido contrario de como lo hace Calderón, quien el 12 de enero de 2012 sostuvo que el prescolar (educación básica) no se puede incorporar el Programa de Estancias Infantiles porque está engarzado al sistema educativo e implicaría meter al sindicato de maestros y eso echaría a perder el esquema (El Universal).
Para Calderón, la clave del éxito de sus changarros es que a pesar de que no les pagamos ningún sueldo a las dueñas, y por lo mismo no hay relación laboral, por lo mismo no hay sindicato (..) no tenemos problema, no tenemos nómina y eso nos permite hacer crecer las estancias.

Esta clave del éxito es justo lo que compromete el corazón del proceso de calidad y obstaculiza estructuralmente el fortalecimiento del desarrollo sicomotor.

En tercer lugar, evitando el penoso triunfalismo electorero que desplegó el 22 de junio de 2012 (Milenio), el secretario calderonista de la Sedeso, Félix Guerra, para quien estos negocios equivalen a ¡117 por ciento! de la suma de niños que atienden el IMSS y el Issste, ¿con qué calidad?

Días antes de estas declaraciones, familiares de un menor de un año, fallecido (al parecer por negligencia del personal) en la estancia infantil Villa Feliz (Ecatepec), exigieron a la PGJ del Estado de México y a la Sedeso actuar contra los responsables y cerrarla, porque no cuenta con personal capacitado, no tiene personal médico que pueda dar primeros auxilios y no garantiza la seguridad de los niños. La estancia está afiliada a la red de la Sedeso y atiende a unos 30 menores en la parte alta de un inmueble. En la fachada tiene una manta con logos de la Sedeso y del DIF de Ecatepec (La Jornada, 19/06/12).

Guerra publicitó también que con estos negocios se ha impactado de manera importante a las jefas de familia que trabajan, pero también a más de 40 mil mujeres responsables del cuidado de los pequeños, así como a profesionistas que no tenían trabajo. En qué quedamos: ¿son negocios que dan empleo o cuidan menores?
Con toda la consideración que merecen los apoderados serios que operan estos negocios, el gran reto de su encargo reposa en garantizar un programa educativo más formal, o mejoras, como ellos mismos lo llaman, capaz que fortalecer el desarrollo sicomotor, frente a una estructura de costos que compromete obligadamente la calidad. El reto es extendible a las guarderías subrogadas por el IMSS que –siguiendo el modelo-contrato diseñado por Santiago Levy, asesor de Enrique Peña Nieto– exhiben el mismo problema de calidad y que el Informe de Labores 2010-2011 presume como programa pedagógico (pp. 248-9).

Frente a la mancha imborrable de dolor y muerte por la tragedia de Hermosillo, el premio de la ONU a Calderón –y su PGR que se resiste a actuar en consonancia con el fallo de la SCJN–, es un insulto increíblemente indignante. La mancha acompañará a Calderón de por vida.
*Universidad Autónoma Metropolitana - Xochimilco

El voto en el extranjero: una visión desde Santa Ana, California
Arturo Balderas Rodríguez
       Esta es la segunda entrega sobre el voto de los mexicanos que residen en el extranjero y las razones del porqué su escasa participación en el proceso electoral de México.
La ciudad de Santa Ana, California, está situada a 50 kilómetros de la ciudad de Los Ángeles. De los 400 mil habitantes en la ciudad aproximadamente 300 mil son de origen mexicano, incluidos los cinco miembros que integran su asamblea de gobierno. La semana pasada un grupo de mexicanos residentes en esa ciudad se reunió en el Centro Cultural Mexicano para comentar el porqué de la abstención en el proceso electoral de su país. Entre los participantes había trabajadores del campo, de los servicios, líderes comunitarios, profesionistas y estudiantes. La pregunta que ordenó la plática fue ¿por qué, después de tantos esfuerzos de la comunidad mexicana residente en el extranjero para lograr el voto, su participación en las elecciones es tan dramáticamente reducida? Aquí están algunas de sus conclusiones.

La primera respuesta en la que coincidió la mayoría de los participantes fue la carencia de credenciales de elector. La razón, dijeron, es que no obstante que hay un estudio en el que se presume que por lo menos 4 millones de residentes en el extranjero tienen credenciales para votar, un buen número de ellos las ha extraviado o se deshizo intencionalmente de ellas al pasar la frontera para evitar ser identificados. A su parecer, la negativa a otorgar credenciales de empadronamiento a quienes viven fuera de México tiene como fin evitar que voten, a sabiendas que muchos de ellos son indocumentados y no pueden trasladarse a México para reponerlas.

La segunda razón es la falta de información sobre los tiempos y las características del proceso electoral. Se comentó que la mayoría de los mexicanos que residen en Santa Ana y sus alrededores no están informados sobre las elecciones y la forma de participar en ellas. La difusión que se realiza en torno al proceso electoral es insuficiente, y la que se ofrece se concentra en pocos medios. Sería más efectivo, dijeron, si se buscara apoyo en las organizaciones de oriundos que proliferan en esta región de California.

Coincidieron en señalar que influye la apatía y el desinterés por el proceso electoral mexicano, y el hecho de que quienes también ostentan la nacionalidad estadunidense prefieren votar en las elecciones de Estados Unidos. Otro factor es su alejamiento de México, que a la larga se traduce en falta de interés sobre el acontecer político del país.
Tal vez una de las más preocupantes conclusiones es la poca confianza que se tiene en el proceso en su conjunto, ya no tanto en la posibilidad de fraude en el momento de votar y contar los votos, como en la ventaja abrumadora que se da a alguno de los candidatos en el transcurso previo a la elección. Existe la convicción entre muchas personas, dijeron, que en los medios se fomenta una imagen positiva o negativa de los candidatos para favorecer o perjudicar a uno de ellos. El resultado es que un gran porcentaje de electores, cuya información básica proviene de la televisión, se ha formado una opinión sesgada de los candidatos, según la conveniencia de esos medios. Esto es, señalaron, una forma de inhibir la participación política. A la larga se fomenta la idea de que no hay necesidad de votar porque la elección está decidida de antemano.

Si se quiere aumentar la participación de quienes viven en el extranjero, dijeron, es necesario cambiar algunos aspectos de la ley para que se pueda votar con un documento oficial, como el pasaporte, o emitir credenciales de elector en algunos puntos clave en las mayores concentraciones de mexicanos, y también estudiar la forma de utilizar el Internet para votar, como se hace en otras entidades.

Entre los participantes hubo coincidencia de que es necesario promover una cultura del voto, por la importancia de participar en el proceso electoral. Tomando en consideración el envío de remesas que hacen a sus familiares, algunos han decidido influir en ellos para que voten por un determinado candidato. Además se disponen a crear redes de información sobre la necesidad de un profundo cambio en las condiciones políticas y económicas del país para acabar con la corrupción y la abismal desigualdad. Para ello, dijeron, es necesario trabajar desde ahora y no esperar otros seis años en los que pueden repetirse los mismos problemas de los que ahora estamos conscientes.

Como dato al margen, vale anotar que el IFE recibió 59 mil solicitudes para votar y hasta la fecha se habían recibido poco menos de 35 mil votos de quienes residen en el extranjero.

Difunden informe de agresiones contra miembros del colectivo- Mañana

Elecciones 2012
Difunden informe de agresiones contra miembros del colectivo
Integrantes de #YoSoy132 se declaran defensores de derechos
Amenazas de muerte, en la lista de los ataques a los activistas
Foto
Aspecto de la jornada cultural celebrada ayer en la explanada del Monumento a la Revolución, como parte de la campaña Seis días para salvar a México, emprendida por el movimiento #YoSoy132Foto José Carlo González
Laura Poy Solano
Periódico La Jornada
Sábado 30 de junio de 2012, p. 11
Debido al creciente número de casos de hostigamiento, acoso e intimidación, integrantes de #YoSoy132 informaron que a partir de este momento nos declaramos defensores de derechos humanos, al dar a conocer su primer informe de agresiones contra miembros de este colectivo en el que documentan cuatro casos, e incluyen 16 incidentes de agresión contra estudiantes de la asamblea @Másde131 de la Universidad Iberoamericana.
El llamado a la sociedad, afirmaron, es a que no permita la criminalización del movimiento, lo que consideraron un riesgo latente en la coyuntura electoral, el cual podría profundizarse en el escenario poselectoral.
Al exponer una muestra representativa de agresiones documentadas, destacaron amenazas telefónicas, en redes sociales, hostigamiento, e incluso de muerte. De acuerdo con el reporte entregado a los medios de información, hubo cinco agresiones en el Distrito Federal, cuatro en el estado de México, dos en Hidalgo y dos en Oaxaca, además de incidentes en Guanajuato, Morelos, Chihuahua y Veracruz. Algunos, indicaron, cometidos por presuntos simpatizantes priístas.
En conferencia de prensa, miembros del Comité Jurídico y de Derechos Humanos (CJDH) #YoSoy132 subrayaron que enfrentan múltiples hostigamientos y agresiones, por lo que nos resulta de vital importancia establecer un frente común de defensa y hacer manifiesta la labor que como defensores desarrollamos los integrantes del movimiento.
Fernanda Poblete (CJDH132) subrayó que ante las denuncias presentadas por la violación a sus derechos humanos, el Estado y sus autoridades no han realizado las investigaciones necesarias ni nos ha garantizado el derecho de libre manifestación sin el riesgo de ser agredido u hostigados.
Alberto Herrera, director de Amnistía Internacional México, destacó que ante el creciente número de casos contra integrantes del movimiento demandamos al Estado mexicano la garantía de la seguridad de todos sus miembros. Informó que seguirán cualquier violación a sus derechos humanos como parte de la agenda de ataques contra defensores y periodistas.
Por su parte, estudiantes de universidades públicas y privadas que participan en el colectivo #YoSoy132 aseguraron que a pesar de las diferencias ideológicas que persisten en las asambleas locales e interuniversitaria del colectivo, quienes lo integran ya ganamos en el desarrollo de nuestra conciencia política y social, pero también en saber que no estamos solos cuando alzamos nuestra voz, indicó Karla (Universidad Autónoma Metropolitana).
Aseguraron que más allá de la coyuntura electoral, el principal reto que enfrentan es mantener la unidad y nuestra capacidad de escucharnos, porque si algo hemos aprendido es que pensar diferente no tiene por qué ser un problema, si podemos seguir unidos en la acción.
La enorme diversidad ideológica en #YoSoy132, agregó Claudio (Facultad de Filosofía y Letras) puede ser un obstáculo para avanzar más rápido, pero al mismo tiempo se ha convertido en un aprendizaje muy rico de las distintas visiones políticas y proyectos de país que se pueden construir.
Estamos aprendiendo y se vale equivocarnos, afirmó Magali (posgrado UNAM), pero hoy nos hemos quitado las etiquetas de rechazo por ser de una institución pública o privada. Tenemos que aprender a escucharnos más, pero a paso lento lo estamos logrando.
En tanto, estudiantes de la comisión de comunicación y prensa, informaron que la marcha En vela por la democracia, partirá a las 18 horas de la Plaza de las Tres Culturas, por avenida Flores Magón.
Tras informar que como parte de los resolutivos de la asamblea extraordinaria del pasado jueves, se acordó convocar a los movimientos sociales, así como organizaciones civiles y políticas, a sumarse a un proceso de construcción y transformación nacional; anunciaron que tras la movilización difundirán otro posicionamiento político de #YoSoy132.

Elecciones 2012
Monjas y jerarcas católicos hacen propaganda en favor de Acción Nacional, acusa
Equipo de AMLO denuncia coacción del voto y otras gravísimas irregularidades
Georgina Saldierna
Periódico La Jornada
Sábado 30 de junio de 2012, p. 8
Representantes del equipo de campaña del candidato presidencial de la coalición Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador, manifestaron su preocupación por las gravísimas irregularidades ocurridas en días recientes, las cuales, advirtieron, ponen en riesgo la confiabilidad de las votaciones de este domingo.
Ante cerca de 90 observadores electorales internacionales, Jorge Eduardo Navarrete, Héctor Vasconcelos e Irma Eréndira Sandoval pidieron al Instituto Federal Electoral (IFE) que atienda las denuncias de anomalías, y resaltaron que no sólo su alianza está demandando investigarlas.

Sandoval informó que han recibido miles de reportes ciudadanos y que a la fecha los han sistematizado en siete rubros, entre ellos la compra de credenciales de elector y de claves de las mismas, la intervención de altos jerarcas católicos en estados como San Luis Potosí y el reparto de propaganda por parte de monjas y sacerdotes haciendo llamados a votar por Acción Nacional.

Resaltó que hay un sesgo informativo en los principales cadenas de televisión, las cuales han transmitido promocionales que el órgano electoral había ordenado su retiro. En particular se refirió a un mensaje en el que, señaló, se expresan calumnias y mentiras en contra de López Obrador.
Agregó que se está condicionando la entrega de beneficios de programas de gobierno, entre ellos Oportunidades, y se obliga a trabajadores de Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad a sufragar en favor del candidato presidencial priísta, Enrique Peña Nieto.

Durante la reunión, expuso que a los empleados de ambas parestatales les han pedido sus credenciales de elector para contabilizar los votos que recibiría el aspirante del tricolor.
Manifestó que hay violaciones a la secrecía del voto, ya que se exige a los electores presentar fotografías de las boletas tachadas en favor del PRI.

Como parte de las irregularidades presentadas, también se mencionó el caso de Monex y de las tarjetas de Soriana.

En la sesión de preguntas y respuestas, el embajador Jorge Eduardo Navarrete deslindó a la coalición del movimiento #YoSoy132, y calificó a éste de ejemplo de lo que es un movimiento espontáneo, surgido en una de las principales universidades privadas del país ante una agresión específica contra estudiantes.

Los representantes de López Obrador manifestaron su esperanza en que las conductas delictivas sean sancionadas, se cumpla con la ley y sea posible aceptar los resultados de los comicios.

Mañana
Arturo Alcalde Justiniani
Finalmente llegó el día en que la sociedad mexicana decidirá buena parte de su futuro. En pocas horas sabremos por cuál camino transitaremos en los próximos años. Por la noche confirmaremos si tuvimos la capacidad de favorecer un cambio de rumbo que permita una vida mejor a los que menos tienen. Si lo logramos, las plazas y los parques se llenarán de fiesta.
La necesidad de un viraje ha convocado una nueva energía ciudadana no conocida en el pasado. Mujeres y hombres de todas edades y regiones, con diferente condición social, empresarios conscientes, jóvenes, militantes de toda la vida, académicos y científicos, trabajadores del campo y la ciudad, artistas, amas de casa, cada quien en su espacio intentando crear condiciones para que la política ponga en el centro el bienestar de la gente. Esta participación ha permitido clarificar que los problemas que nos aquejan son susceptibles de superar si el país se conduce hacia otro rumbo; que la pobreza, la inseguridad, la corrupción y la destrucción del medio ambiente son producto de políticas públicas, de intereses de grupos privilegiados y de la resignación de una mayoría silenciosa.

Con la elección de mañana culmina un proceso, que más allá de sus resultados, ha tenido la capacidad de acercar a sectores largamente distanciados, entre jóvenes y adultos, entre fracciones de la misma organización política, entre la academia, la ciencia y la población, entre la ciudadanía y la sociedad civil, entre la agenda del campo y la ciudad y entre vecinos que nos percibíamos como desconocidos; entre barrios y comunidades se ha generado un entusiasmo comunitario que ha cambiado el viejo rostro caracterizado por la abulia y el desencuentro. El dilema es si este proceso podrá empujar lo suficiente para reflejarse en votos, si podrá vencer la manipulación, los falsos temores, el fraude, los amagos corporativos, la ignorancia y la necesidad.

La esperanza está cifrada en que a pesar de las campañas mentirosas y manipuladoras, de las encuestas a modo, de las órdenes de los propietarios de los grandes medios de comunicación, incluyendo televisión, radio y cadenas periodísticas que bombardearon todas las regiones del país, el día de mañana, con la mente clara, la mayoría emita su voto libre y razonado. Reflexionar que siendo un país con tantos recursos no existe justificación alguna para que pocos tengan tanto y muchos nada, que esa desigualdad es producto de una indebida organización de la sociedad y distribución del poder, por lo que es necesario la renovación de las instituciones y una nueva forma de relacionarnos entre sociedad y gobierno. Por ejemplo, la necesidad de otro sistema de justicia, honesto, rápido y cercano a la gente, especialmente en los temas que agobian a la mayoría alejada de esta protección.

El voto puede favorecer la posibilidad de tener otro salario distinto al de 60 o 100 pesos diarios que los gobiernos han impuesto bajo la concepción de que es la mejor manera de atraer la inversión. Es transitar hacia una estructura política en la que los ciudadanos cuenten; un tipo de sociedad que no pierda la capacidad de indignación frente a la pobreza extrema, prueba palpable del fracaso de la política económica desde hace muchos años. Un insulto a todo aquel que se considere gente de bien.
Es claro que un cambio profundo como el que requiere nuestro país no depende tan sólo de un liderazgo, de un partido o de un sector de la sociedad, exige la necesidad de crear nuevos consensos con una amplia participación social; sin embargo, este será posible si el poder formal, tanto al nivel del Ejecutivo como del Legislativo, lo favorece. Por ello es tan importante la elección de mañana.

Nuestro país está atrapado por un conjunto de intereses creados en el orden político y financiero, por sindicatos charros y quienes los mantienen para beneficiarse de su control, los concesionarios y beneficiarios de los contratos del sector público, origen de buena parte de los actuales millonarios. Remover estos intereses requiere de una opción política que no sea beneficiaria o cómplice.

Quienes afirman que necesitamos reformas estructurales tienen razón, pero no las que se vienen promoviendo para lesionar soberanía o incrementar precariedad. Necesitamos urgentemente la reforma que lúcidamente plantea el movimiento #YoSoy132 junto con múltiples organizaciones sociales, consistente en democratizar los medios de comunicación, que siendo propiedad pública deberían favorecer la educación, la cultura y el desarrollo científico y tecnológico, y en particular la capacidad de las comunidades vulnerables para superar su incomunicación y postración. Es cierto, urge una reforma laboral, pero no la que propone la Coparmex, facilitando el despido barato y convirtiendo el trabajo en una mercancía sin protección, sino a favor de nuevas reglas que concilien competitividad y productividad con salarios dignos, negociación colectiva auténtica y protección social. Mañana los trabajadores con su voto determinaran el futuro de esta reforma.

No es exagerado afirmar que de mañana depende en buena medida que recuperemos seguridad personal, calidad de vida, incluso acceso a las calles en donde todos somos iguales y que en algún tiempo fueran espacio comunitario de tránsito y convivencia. Pero el principal reto de mañana es vencer el abstencionismo. En una encrucijada como la actual, en la que se debate el futuro del país, es imperdonable quedarse en casa y no hacer el esfuerzo por acudir a las urnas. Por lo que se refiere a los abstencionistas, se equivocan si opinan que con su actitud algún sistema se pondrá en crisis. Su abstención es la apuesta principal de aquellos que han pervertido la política. Es importante recordar que el artículo 36 fracción III de nuestra Carta Magna establece como obligación de los ciudadanos votar en las elecciones y el artículo 38 fracción I señala que el incumplimiento de esta obligación trae como consecuencia la suspensión hasta por un año de los derechos ciudadanos.
Mañana nuestro país demostrará de qué madera está hecho

La historia del colombiano Óscar Naranjo «Producto de exportación» de EU para países del subcontinente

Las fábulas del general
Basada en corrupción y mentiras, la historia del colombiano Óscar Naranjo
Asesinato y nexos con el narco, delitos imputados al policía
Producto de exportación de EU para países del subcontinente
Foto
Paquetes de droga confiscados en Cali, ColombiaFoto Reuters
Foto
Soldados de Venezuela patrullan la zona aledaña a una pista de aterrizaje clandestina, localizada en el estado de Apure, zona fonteriza con ColombiaFoto Reuters
Carlos Fazio
Periódico La Jornada
Sábado 30 de junio de 2012, p. 2
El general colombiano Óscar Naranjo (Bogotá, 1956) es un fiasco; un ídolo con pies de barro que se ha fabricado una historia con base en mentiras y falsedades.
Durante más de tres décadas formó parte de un macropoder, la Policía Nacional de Colombia, que a partir de una estructura militar –de ahí su rango de general de cuatro estrellas– opera institucionalmente como verdadero paraejército u organismo paramilitar compuesto por 167 mil efectivos. Graduado en montajes mediáticos y otros trucos sucios, Naranjo, hombre de la Agencia Antidrogas estadunidense (DEA) y producto de exportación de Washington para el subcontinente, tiene una orden de arresto por asesinato, girada por un tribunal de Sucumbíos, Ecuador, y ha sido incriminado por sus nexos con el ex capo del Norte del Valle, Wílber Varela, en el juicio que se ventila actualmente en la corte del distrito Este de Virginia, Estados Unidos.
Desde los sótanos de los servicios de inteligencia de la Policía Nacional, Naranjo es uno de los arquitectos de la actual narcodemocracia colombiana. En los años 90, a la sombra de su mentor, el general Rosso José Serrano –inventor del mito sobre el mejor policía del mundo–, el entonces coronel Naranjo logró sobrevivir con habilidad a sucesivas purgas en una institución signada por corrupción, robo, malversaciones, dádivas, lujos, montajes y falsedades. Sus habilidades tienen que ver con su cargo como jefe de la Central de Inteligencia de la Policía (Cipol), y con su principal especialidad, las chuzadas telefónicas, como se conocen la intercepción y grabación ilegal y clandestina de comunicaciones y conversaciones de ministros, militares, magistrados, fiscales, políticos, empresarios y traficantes de droga.
Junto con los narcogenerales Rosso Serrano y Leonardo Gallego, Naranjo formó parte del llamado trío de oro del presidente Ernesto Samper Pizano (1994-1998). Pero ya antes, las hazañas del trío habían sido posicionadas mediáticamente por sus manejadores externos en la DEA, la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés), la central de inteligencia estadunidense (CIA, por sus siglas en el mismo idioma) y la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos. La fama pública les llegó cuando integraron la cúpula del llamado Bloque de Búsqueda, una unidad especializada de la Policía Nacional cuya misión fue encontrar y eliminar al traficante de drogas Pablo Escobar. La unidad recibió millonarias contribuciones secretas y asistencia tecnológica, militar y estratégica in situ de las agencias de seguridad estadunidenses, que reditaron en Colombia viejas modalidades de las guerras sucias de contrainsurgencia en Vietnam, Argentina, Uruguay, El Salvador y Guatemala. En particular, la creación del escuadrón de la muerte Los Pepes, encabezado por Fidel Castaño, hermano del líder paramilitar Carlos Castaño, en cuyo establecimiento, capacitación y apoyo jugó un papel principal la CIA.
La creación del Bloque de Búsqueda por Estados Unidos en Colombia se dio en el contexto de las actividades militares encubiertas autorizadas en 1989 por el presidente George Bush (padre), bajo el nombre clave de Heavy Shadow, destinadas a localizar a los jefes del cártel de Medellín. Para ello, el gobierno y la policía colombianos se aliaron con el cártel de Cali y antiguos secuaces de Escobar, incluidos los hombres que después dirigirían las milicias de extrema derecha conocidas como Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Una alianza entre dios y el diablo.
Bajo el mando operativo del embajador estadunidense Morris D. Busby y el jefe de la estación de la CIA en Bogotá, Bill Wagner, las agencias de Washington monitoreaban, grababan conversaciones y proporcionaban información de inteligencia, el Bloque de Búsqueda del entonces coronel Gallego hacía los allanamientos y Los Pepes (perseguidos por Pablo Escobar), las ejecuciones. El grupo paramilitar se embarcó en una campaña de atentados y asesinatos dirigidos contra abogados, banqueros, blanqueadores de dinero y familiares del entorno de Escobar. A sus víctimas les colgaban un cartel al cuello que decía “Por trabajar con los narcoterroristas y el asesino de bebés, Pablo Escobar. Por Colombia. Los Pepes”. Se estima en 300 las ejecuciones de ese escuadrón de la muerte.
En 1993, el entonces fiscal general de Colombia, Gustavo de Greiff, reveló a funcionarios estadunidenses que tenía pruebas firmes de que varios oficiales del Bloque de Búsqueda estaban trabajando con Los Pepes y que podían ser acusados de soborno, tráfico de drogas, tortura, secuestro y, posiblemente, asesinato. En un documento, el jefe de la DEA en Bogotá, Joe Toft, reconoció la realización de operaciones conjuntas del Bloque y Los Pepes, que derivaron en secuestros y asesinatos. A su vez, el teniente general del Estado Mayor Conjunto del Pentágono, Jack Sheenan, afirmó que dos analistas de la CIA le informaron sobre los vínculos entre el Bloque, Los Pepes y las fuerzas estadunidenses en Colombia. Según Sheenan, las tácticas empleadas por los paramilitares eran similares a las enseñadas por la CIA al Bloque de Búsqueda y la información de inteligencia recabada por las agencias estadunidenses se compartía con el escuadrón de la muerte.
Óscar Naranjo, entonces jefe de inteligencia del Bloque de Búsqueda, aceptó una cercana relación de trabajo con el cártel de Cali (de los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela) y los criminales de Fidel Castaño –que está en los orígenes del narcoparamilitarismo colombiano–, aunque por razones curriculares y de imagen sufrió una pérdida selectiva de memoria y hasta hoy minimiza ese sangriento matrimonio por conveniencia. Lo que no desperdició fue su actividad como peón de la DEA, la FBI y la CIA en la cacería de Pablo Escobar: es el policía colombiano que dirigió la triangulación de telefonía celular que permitió detectar y matar al jefe del cártel de Medellín el 2 de diciembre de 1993. Su oficina encubierta estaba ubicada en el hotel Tequendama y su cobertura de fachada era la de un ejecutivo de ventas de una empresa ficticia: RG Comerciales.
Sobre mitos, malversaciones y transparencia
Toda la misión de seguimiento estuvo viciada por la asociación del Bloque de Búsqueda con elementos criminales. Cumplida la misión, Los Pepes desaparecieron. Nunca se enjuició a nadie por los crímenes cometidos. Todos fingieron demencia. El apoyo de Washington a Colombia nunca flaqueó. Meses después de la muerte de Escobar, el ex jefe de la DEA en Bogotá reveló una serie de cintas que contenían intercepciones telefónicas de las que se desprendían que los traficantes de cocaína de Cali, competidores de los de Medellín, habían ayudado a financiar la campaña presidencial de Ernesto Samper con 6 millones de dólares.
El escándalo sería conocido como el Proceso 8000. Para limpiar su nombre Samper no tuvo más opción que hacerle la guerra a sus benefactores. La autofama de James Bond criollo que logró manufacturar Óscar Naranjo tiene que ver, precisamente, con la operación de lavandería que él y su jefe, el general Rosso José Serrano –vendido mediáticamente como la nueva imagen de la policía– tramaron para cubrirle la espalda al corrupto presidente Samper (1994-1998). Es decir, para maquillar y blanquear la golpeada figura del comandante en jefe en momentos en que, tras la filtración por la DEA de los narcocasetes, era acosado por Washington.
Como parte de la operación se incluyeron publicitadas y millonarias recompensas para quien aportara información que condujera al desmantelamiento del cártel de Cali. La medida dio resultados en tiempo récord. Entre junio y agosto de 1995 se produjeron las espectaculares capturas de Gilberto Rodríguez Orejuela, El Ajedrecista y su hermano Miguel, alias El Señor. La batida sin precedente del Bloque de Búsqueda fue publicitada con avisos pagados en la prensa de Estados Unidos y las detenciones catapultaron la fama pública del general Serrano, y su cerebro, Óscar Naranjo.
Pocos se enteraron entonces que la gran hazaña del dúo había sido preprogramada. Que contrario a lo que se vendió a los medios sobre los “grandes operativos” del Bloque de Búsqueda contra el cártel de Cali, en la detención de los hermanos Rodríguez Orejuela no existió una limpia y exitosa operación policial, sino una entrega negociada entre éstos y el gobierno de Samper. Y lo que es peor, según consta en el libro El general serrucho –escrito por Manuel Vicente Peña, con información de un grupo de oficiales, suboficiales y civiles de la Policía Nacional–, la mayor parte del dinero de la recompensa desapareció en la oficina del nuevo héroe nacional colombiano, Rosso José Serrano, con la complicidad de su socio Naranjo y el encubrimiento de sus patrocinadores en un ala de la DEA estadunidense.
A la sazón, Serrano y Naranjo eran los encargados de manejar los gastos reservados contra el narcotráfico. En ese periodo se dispararon los pagos de millonarias recompensas a supuestos informantes, que se legalizaban con un simple recibo firmado por oficiales al servicio de ambos. Si la Policía Nacional tenía la mejor central de inteligencia del mundo después de la CIA, al mando de Naranjo, como presumía Serrano, ¿por qué se pagaron tantas recompensas? De acuerdo con Manuel Vicente Peña, la razón es simple: Serrano y Naranjo se robaron las recompensas del caso Rodríguez Orejuela y otras que, invariablemente, fueron entregadas a presuntos informantes. La transparencia, pues, no es un atributo de Naranjo.
Volviendo al mito sobre la captura de los jefes del cártel de Cali, la verdad demoraría un par de años en salir a la luz pública. En 1997, en una corte federal de Miami se presentaron evidencias de la narcocolecta de los hermanos Rodríguez Orejuela que condujo a Samper al sillón del Palacio de Nariño. Según testimonios judiciales del ex contador del grupo criminal, Guillermo Palomari, la cúpula mafiosa caleña había cenado con el candidato Ernesto Samper antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 1994. Entre otros acuerdos, allí se habría planeado la entrega pactada de los jefes del grupo criminal caleño y su no extradición a Estados Unidos.
En la cúspide de la popularidad, el sagaz Naranjo promovió en Washington a su jefe Serrano como candidato a remplazar al italiano Piero Arlaqui para el cargo de zar antidrogas de la Organización de las Naciones Unidas. Serrano había estrechado relaciones con el corrompido senador republicano estadunidense Benjamin Gilman, quien utilizó al general colombiano para ganarse jugosas comisiones de la empresa Sikorsky, que produce los helicópteros Black Hawk (Halcón Negro), seis de los cuales fueron donados a Colombia. También promovió la idea –sugerida por sus tutores en Washington–, de que Estados Unidos creara una DEA andina. Pero la maniobra no funcionó.
Foto
Involucrado en un juicio penal, Óscar Naranjo, conocido como el superpolicía colombiano, renunció a su cargo el pasado 12 de junio y anunció que ahora será asesor externo en materia de narcotráficoFoto Francisco Olvera
Eran los días en que una camarilla de periodistas lambiscones, alimentados por sustanciosos pagos del jefe de prensa de la Policía Nacional, Carlos Perdomo –quien manejaba 60 millones de pesos mensuales sacado del presupuesto de gastos reservados para pagar la nómina de reporteros que cubrían la fuente–, ayudaban a fabricar la imagen de Rosso José Serrano como el mejor policía del mundo, mito que heredaría, años después, Óscar Naranjo. Supuestamente, tal distinción le habría sido conferida a Serrano en Salt Lake, Estados Unidos, durante un acto policial, según se apuntó en un panfleto publicado por Carlos Perdomo para homenajear a su jefe. Pero se trata de un título fantasma, parte de un montaje publicitario.
El James Bond criollo
A la vez, el propio Naranjo utilizó a periodistas como Alirio Bustos, de la sección judicial del diario El Tiempo, para construirse su propia imagen. De él, escribió Bustos: “Su nombre es sinónimo de peligro, temor y respeto para los delincuentes (…) Es un policía totalmente atípico; con decir que sus ratos libres los dedica a la pintura y a la literatura. Es más, su vestir con impecables trajes de paño inglés, su pinta de modelo, la profundidad de sus conceptos, el señorío con que habla, dan la sensación de que es algo así como el James Bond criollo”.
Dotada de tecnología de punta entregada por el Pentágono, la Central de Inteligencia de la Policía aparecía entre las más modernas del mundo. El entonces coronel Naranjo se jactaba de los sofisticados satélites de Estados Unidos que detectaban la coca y las comunicaciones de los traficantes de droga, pero no, paradójicamente, la gran corrupción al interior de la Policía Nacional. La CIP se especializó en intervenir toda clase de teléfonos. La información estratégica producto del espionaje se convirtió en un negocio lucrativo. Para ello crearon una sala de grabaciones clandestinas donde se manufacturaron los famosos narcocasetes. Traficantes y personajes de la vida pública, que resultaron involucrados en comprometedoras conversaciones fueron chantajeados y extorsionados por los chuzadores de Naranjo. Pronto, varios escándalos de mordidas envolvieron a la inteligencia policial, y una docena de tenientes coroneles, mayores y capitanes del equipo de Naranjo fueron puestos en la picota. Algunos tuvieron que salir a un exilio dorado en Estados Unidos y México.
La banda de oficiales de Naranjo elaboró trabajos clandestinos para satanizar a generales, activos y en retiro, que sirvieron para manipular al Congreso de Estados Unidos. Al potenciar la inefectividad del Ejército se buscaba que se canalizara más ayuda a la Policía Nacional. También interceptaron conversaciones del candidato presidencial liberal Álvaro Uribe y otros políticos opositores. La trama de escuchas y seguimientos afectó a magistrados, jueces, fiscales, industriales y traficantes. Según el libro de Manuel Vicente Peña, se produjeron más de mil casetes producto de grabaciones ilegales…
Para las elecciones de 1998, Serrano y Naranjo apostaron por el lugarteniente de Samper, Horacio Serpa. ¿La intención? Que si llegaba a la presidencia de la República creara el Ministerio de la Seguridad Pública. El proyecto fue ideado por Naranjo, cerebro detrás de todas las maquinaciones del general Serrano. El proyecto consistía en fundir en un solo organismo a la Policía Nacional, el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) y el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, lo que resultaría en la cartera más poderosa de Colombia, respaldada con una fuerza armada de 200 mil efectivos. Con ese ministerio, Naranjo pretendía restarles peso a las fuerzas militares, especialmente al Ejército, considerado enemigo de la Policía Nacional. Y elevar a su jefe, el hombre duro de Colombia, Rosso José Serrano.
Pero Serpa no ganó y el narcogeneral Serrano dejó la dirección de la policía en junio de 2000. Aunque antes se las ingenió para que el coronel chuzador de la CIP, Naranjo, fuera premiado con una comisión de 13 meses en la Universidad de Harvard, con todos los gastos pagados y sueldo en dólares.
Los secretos del general de Naranjo
Tras un pasaje por la agregaduría policial de la embajada de Colombia en el Reino Unido, en 2005, ya ascendido a general, Óscar Naranjo asumió la Dirección de Investigación Criminal e Interpol, dependiente de la Policía Nacional. Y en 2007, el presidente Álvaro Uribe, tras el desplazamiento de 12 generales, lo nombró director de la policía. Su poder fue enorme; nadie le hacía sombra en la institución.
Pero el ambicioso e inamovible hombre clave de la DEA en el gobierno de Uribe se vería salpicado por el asesinato del ex capo del cártel de Norte del Valle Wílber Varela, alias Jabón, en Mérida, Venezuela. La larga mano de la Seguridad Democrática alcanzó al mafioso que podría revelar los nexos de Uribe y Naranjo con ese grupo criminal. Los vínculos de Naranjo y Varela habían sido metódicamente ocultados. En 2004, un fiscal antimafia aseguró que Naranjo estaba siendo investigado por brindar protección al cártel de Norte del Valle. Pero la prensa no le movió. Antes bien, seguía promoviendo la imagen del legendario policía que había desmantelado los cárteles de Medellín y Cali y que más sabía de inteligencia militar en América Latina.
Sus días de máxima gloria llegarían en marzo de 2008, tras la acción criminal del gobierno colombiano en la región del Sucumbíos, Ecuador. El acto de guerra, conocido como Operación Fénix fue planificado, organizado y dirigido por operadores encubiertos de la administración Bush. Fue una acción violatoria de la soberanía nacional ecuatoriana y de los principios del derecho internacional, y derivó en la muerte del comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Raúl Reyes, y otras 24 personas, entre ellas, cuatro estudiantes mexicanos.
En esa coyuntura, Naranjo emergió como vocero político del presidente Álvaro Uribe. Él manejó el montaje sobre los presuntos correos de la computadora de Reyes, con los que se pretendió vincular a las FARC con los gobiernos de Venezuela y Ecuador. Poco después, un juez de Nueva Loja, en la provincia de Sucumbíos, lo acusó de asesinato, de conformidad con el artículo 224 del Código de Procedimiento Penal ecuatoriano. Esa orden de captura sigue vigente.
En 2010, el presidente Juan Manuel Santos, quien era ministro de Defensa cuando el ataque a Sucumbíos, ascendió a Óscar Naranjo a general de cuatro estrellas, rango nunca alcanzado por un policía colombiano. Sin embargo, el declive del James Bond criollo había comenzado. Pronto se producirían las revelaciones judiciales que lo vincularían con Carlos Castaño, jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Según el diario colombiano El Espectador, sus acusadores son nada menos que los extraditados jefes del paramilitarismo Salvatore Mancuso y Carlos Mario Jiménez, alias Macaco. La imputación contra Naranjo figura en el juicio contra el general de la policía, Mauricio Santoyo, formulada por un fiscal de la corte del distrito Este de Virginia, Estados Unidos, y causa hoy revuelo en Colombia. Según Mancuso, el intermediario de Naranjo con Castaño era el narcotraficante Gabriel Puerta. A su vez, Macaco ha vuelto a reflotar los vínculos del ex capo del Norte del Valle Wílber Varela, con Naranjo.
De prosperar, el juicio podría involucrar a Óscar Naranjo con ejecuciones sumarias, torturas, desapariciones, matanzas y el traqueteo de drogas durante los cuatro anteriores gobiernos de Colombia. Y de acuerdo con una fuente bogotana, las declaraciones del narcotraficante y paramilitar Diego Fernando Murillo, Don Berna, viejo conocido de Naranjo, podrían terminar de hundirlo. Murillo, extraditado a Estados Unidos en 2008, fue el jefe de la extinta banda criminal La Terraza, luego fue la cabeza de la asociación criminal conocida como Oficina de Envigado y más tarde fue miembro y uno de los voceros de las AUC. Sabe mucho.
Tal vez por eso, el mejor policía del mundo decidió renunciar a su cargo como director de la institución el pasado 12 de junio. Su dimisión y el anuncio de su nueva ocupación, como asesor externo en materia de guerra a las drogas del priísta Enrique Peña Nieto, si es electo presidente el domingo primero de julio, fue precedida de otro montaje: la condecoración en Bogotá a la procuradora general de la República, Marisela Morales, con quien integra parte de una telaraña de seguridad al servicio de Washington.
Protegido del actual director de la DEA, Óscar Naranjo es uno de los constructores de lo que el historiador Forrest Hylton, de la Universidad de Nueva York, llama la República de la cocaína y de la brutal combinación de terror, expropiación y pobreza que existe hoy en Colombia. Un país gobernado por una oligarquía criminal que se nutre de los dineros del tráfico de drogas, en colusión con militares, policías y paramilitares violadores de los derechos humanos.
El fichaje de Naranjo por el PRI se produjo después de las presiones de Estados Unidos sobre Peña Nieto, ante un eventual cambio de política respecto de los grupos criminales mexicanos, si llega a la Presidencia. Aunque ya antes, entrevistado por la periodista colombiana Silvana Paternostro, Peña dijo que si llegaba al gobierno su perfil no sería el de Clinton o Lula, sino el de Álvaro Uribe.
La reciente visita a Colombia del ex director de la CIA y actual jefe del Pentágono, León Panetta, podría tener que ver con el nuevo destino de Naranjo. En el contexto del Plan Colombia, desde hace años Washington ha utilizado al país sudamericano para exportar conocimiento y capacidades en materia de seguridad, especialmente a México y Centroamérica.
Como consignó Raúl Zibechi, la Estrategia de Defensa difundida por el presidente Barack Obama en enero pasado propone crear asociaciones (building partnerships), en forma de una red de alianzas alrededor del globo, a las que se privilegiará con transferencia de tecnología, intercambio de inteligencia y ventas militares al extranjero. En enero del año pasado, The Washington Post publicó un extenso reportaje donde consignaba que 7 mil policías y militares mexicanos fueron entrenados por asesores colombianos. Según el diario estadunidense, Washington recurre a colombianos para sortear el nacionalismo antiyanqui existente en México. En ese contexto, la experiencia y capacidades de Naranjo lo convierten en un producto de exportación estadunidense. Sin duda, podrá aportar a la consolidación de la narcocracia mexicana, con la que ya tiene viejas ligas. Pero es un cartucho quemado.

Mercosur: consolidación regional-. Apuntes postsoviéticos- América Latina: el caso de Paraguay. ¿Existen golpes constitucionales?

Apuntes postsoviéticos
Un serio revés
Juan Pablo Duch
 
      Los esfuerzos integradores que realiza Rusia en el espacio de la antigua Unión Soviética sufrieron un serio revés con la decisión de Uzbekistán de suspender su participación en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC).

        Formada bajo el liderazgo de Rusia por Armenia, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán, la OTSC surgió a comienzos de los años 90 para dar respuesta a los desafíos comunes de seguridad de sus miembros y como suerte de contrapeso, en menor escala, a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, enterrado ya el Pacto de Varsovia, el bloque militar de los ex países socialistas de Europa Oriental.

         En la práctica, la OTSC poco ha avanzado en un escenario que no se previó al fundarla –cualquier conflicto entre sus participantes; como ejemplo más significativo, nada pudo hacer para detener la masacre entre uzbekos y kirguises en 2010–, mientras la alianza noratlántica incorpora nuevos socios a costa de su expansión hacia el este.
 
         Las desavenencias con sus vecinos no parece ser la causa principal de la salida de Uzbekistán –de hecho, ya había suspendido su militancia entre 1999 y 2006–, y esta vez podría tener mayor impacto en la correlación de fuerzas en toda la región de Asia central, zona donde Rusia, Estados Unidos y China buscan consolidar su influencia.

         Todo indica que el autócrata Islam Karimov, preocupado por el retiro de las tropas estadunidenses de Afganistán, ofreció a Washington instalar una base, que permitiría a Estados Unidos mantener su presencia militar en la región después de 2014, y para Uzbekistán sería una especie de garantía de estabilidad frente al riesgo de que levanten cabeza los islamitas de origen uzbeko replegados en territorio afgano.
         El gobierno de Estados Unidos –que no tiene amigos, sólo intereses– considera que se observan signos de notable mejoría en la situación de los derechos humanos y las libertades políticas en Uzbekistán, cuyo régimen era visto desde Washington como uno de los más represivos de la región.

         La OTSC prohíbe albergar bases militares de estados no participantes del tratado, sin el consentimiento de todos sus miembros, lo cual se antoja como poco probable por los añejos agravios entre los vecinos centroasiáticos.

          Por eso, para la intención de Rusia de crear una unión euroasiática, Uzbekistán está creando un peligroso precedente, en la medida en que Kirguistán y Tayikistán podrían seguir su ejemplo, dependiendo de los beneficios que les pudiera reportar una alianza con Estados Unidos, con el cual llevan meses negociando la posibilidad de instalar sendas bases después de 2014.

          Tayikistán ya dio a entender que podría pedir a Rusia el cierre de su base militar en la frontera con Afganistán, en tanto Kirguistán busca el eufemismo adecuado para aparentar neutralidad y mantener las bases estadunidense y rusa, al menos la primera.

Mercosur: consolidación regional
         En la cumbre de jefes de Estado del Mercado Común del Sur (Mercosur), que se inició ayer en Mendoza, Argentina, han podido apreciarse datos saludables sobre el avance político y la consolidación de ese bloque no sólo como un como un mero acuerdo arancelario, sino como un instrumento de concertación política y económica equitativo, soberano y democrático.
 
En primer lugar, cabe destacar la postura adoptada por los países miembros respecto de la situación en Paraguay, donde el viernes de la semana pasada se concretó un golpe institucional con la destitución, por parte del Legislativo, del presidente Fernando Lugo, y la unción de Federico Franco como nuevo titular del Ejecutivo. En Mendoza, los gobiernos de Buenos Aires, Brasilia y Montevideo –en su calidad de miembros plenos del Mercosur– decidieron no aplicar sanciones económicas al régimen de Asunción, como podrían haberlo hecho en aplicación del Protocolo de Montevideo, pero también acordaron suspender a Paraguay del bloque hasta que se haya restituido allí el orden democrático, es decir, hasta la realización de las próximas elecciones presidenciales, en abril de 2013.

Tales determinaciones son plausibles por cuanto se evita, por un lado, ocasionar un daño mayúsculo a la economía de ese país, de por sí depauperado, y afectar a los sectores mayoritarios de su población, y porque expresan, al mismo tiempo, una condena conjunta e inequívoca a la ruptura del orden y la institucionalidad democráticos que se vivió en Paraguay hace una semana, y se envía una clara advertencia a otras oligarquías regionales que aspiren a llevar a cabo maniobras similares.

Otro saldo alentador de la cumbre en territorio argentino es la incorporación de Venezuela como miembro pleno del Mercosur, escenario que había sido bloqueado en forma sistemática por el propio Senado de Paraguay. Esta adhesión pone de manifiesto la pérdida de influencia regional del gobierno de Estados Unidos –el cual ha intentado, por diversos medios, aislar política y económicamente a la República Bolivariana– y ratifica la postura libre y soberana de los gobiernos del bloque. Adicionalmente, en la medida en que hace posible el acercamiento comercial entre una nación rica en hidrocarburos, como Venezuela, con países productores de granos y materias primas a gran escala, la decisión contribuye a la evolución del Mercosur como instrumento de integración y proyección de la economía regional al resto del mundo.
Finalmente, desde una perspectiva nacional, la reunión iniciada ayer pone de manifiesto el desfase que padece nuestro país, incorporado a los intereses de Washington por los sucesivos gobiernos de Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón, en los procesos de acercamiento regional que ocurren al sur del continente. Ayer, la participación de México en Mendoza se limitó a la lectura de una nota, por parte de la titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, en la que el gobierno calderonista pidió una respuesta unida y concertada ante la situación en Paraguay, actitud que contrasta con los liderazgos regionales de gobiernos como el argentino o el brasileño. Es necesario, pues, que la próxima administración federal de nuestro país, independientemente de quien la encabece, cobre conciencia de la necesidad de voltear la vista a América Latina y avanzar en la integración económica y política con la región a la que pertenecemos por cultura, por historia y por identidad.

América Latina: el caso de Paraguay. ¿Existen golpes constitucionales?
Marcos Roitman Rosenmann
Foto
El ex presidente paraguayo, Fernando Lugo, durante una conferencia de prensa que ofreció ayer en la ciudad de AsunciónFoto Ap
 
       Bien decía Engels que la ideología no se esconde en la respuesta, sino en la manera de formular las preguntas. En este caso, al aceptar la interrogante, ¿existen golpes de Estado constitucionales? Asumimos que la técnica del golpe de Estado tiene doble cara. Consideramos ilegítimo el uso de la violencia descarnada y la fuerza bruta cuando se trata de acabar con un gobierno constitucional, y por otra parte un golpe de Estado de guante blanco lo catalogamos de extraordinario si no se acompaña del uso de la fuerza y la represión directa. Pero ambos son golpes de Estado constitucionales. Me explico.
 
       El imaginario de un golpe de Estado, al menos en su forma recurrente, trae a la mano escenas en la cuales se ven militares ocupando centros neurálgicos, instaurando el toque de queda, suprimiendo libertades, ilegalizando partidos políticos, clausurando parlamentos, violando derechos humanos, asaltando palacios de gobierno y cometiendo asesinatos políticos impunemente. A este cuadro le suele acompañar un discurso apocalíptico. Se aduce un caos generalizado, la pérdida de los valores nacionales, ambición de poder, oscuros intereses de potencias malignas y planes maléficos para instaurar regímenes marxista-leninistas, socialistas o comunistas. Por consiguiente, los golpes de Estado poseen función terapéutica: eliminar el cáncer de los extremismos, restablecer la paz social y recuperar la estabilidad política. Las fuerzas armadas estarían llamadas a cumplir un deber patriótico, encarnando el lado bueno de la fuerza ante una sociedad política corrupta y decadente.
¿Qué otro motivo habría para tomar de manera ilegítima el poder si no se hace esgrimiendo la ilegitimidad del gobierno legal? Esta ha sido la receta utilizada para salvar los escollos legales y presentar a las instituciones armadas como salvadoras de la patria, amenazada por conspiraciones judeo-masónicas y comunistas. Por eso los golpes de Estado están inmersos en un debate ideológico-político. Cuentan con el apoyo de redes civiles, donde se reconocen los grandes poderes fácticos, el capital trasnacional y las multinacionales, las oligarquías terratenientes, las burguesías gerenciales y sus partidos políticos.

        Los militares, salvo excepciones, no actúan por su cuenta. Son la mano ejecutora de fuerzas políticas compactas y reaccionarias que manejan, controlan y establecen los planes de la conspiración. Al tener el monopolio legítimo del uso de la violencia y el armamento necesario, son el sujeto perfecto para cumplir la misión, lo cual crea un espejismo: sólo ellos están en condiciones de llevarlo a buen fin, lo cual no es verdad. Hay casos en los que la maniobra sale mal y se producen rupturas entre las fuerzas golpistas o bien no se logra el consenso necesario para avalar el alzamiento. El golpe de Estado contra la II República española se transformó en guerra civil al defender las fuerzas armadas al gobierno constitucional.

       Los golpes de Estado impulsados por las fuerzas armadas conforman estados de excepción, cuya característica intrínseca radica en su provisionalidad. Pero la verdad no siempre ha sido así. Más bien podemos afirmar lo contrario. En América Latina las fuerzas armadas, una vez en el poder, han optado por permanecer, bajo la égida de un caudillo o juntas de gobierno, siendo su duración más que sus objetivos, donde surgen los desacuerdos entre los promotores civiles y sus ejecutores directos, las fuerzas armadas. En estos casos el entente no siempre es posible. Puede haber exclusiones de aliados y represión. Esta vía tiene múltiples variables.
La realidad ha sido rica en experiencias. En algunos casos se recurre a crear partidos políticos ad hoc, realizar elecciones no competitivas o instaurar parlamentos títeres. Brasil, Nicaragua, República Dominicana, el Paraguay de Stroessner, Ecuador o Bolivia. Según qué dictadores, decidieron mantener abiertos los parlamentos y mostrar una cara democrática. En el otro extremo tenemos a Chile, donde se cerró el parlamento, se declararon ilegales los partidos de izquierda y en receso a los cómplices del oprobio. Los matices son variados: Argentina, Uruguay, Guatemala, Honduras, El Salvador. Lo cierto es que en todos la presencia de las fuerzas armadas era actor contemplado como parte de la solución, impedir el triunfo de la izquierda o la realización de programas nacionalistas, democráticos y antimperialistas.

       Nadie hubiese supuesto, en este falso imaginario, que los golpes de Estado tuviesen procedencia ajena al orden militar. Es decir, proviniesen del poder legislativo, sin ir más lejos. En regímenes presidencialistas, como los latinoamericanos, durante la guerra fría en más de una ocasión asistimos a declamaciones solicitando la intervención de las fuerzas armadas. Uruguay es un caso ejemplar. El 27 de junio de 1973 su presidente, José María Bordaberry, miembro del Partido Colorado, solicitó la actuación de las fuerzas armadas con el siguiente discurso: La acción delictiva de la conspiración contra la patria, coaligada con la complacencia de grupos políticos sin sentido nacional, se halla inserta en las propias instituciones para así presentarse encubierta como actitud formalmente legal. Las fuerzas armadas acudieron al llamado. Bordaberry siguió siendo presidente tres años, previa disolución de ambas cámaras –senadores y representantes–, y el resultado fue la instauración de una dictadura cívico-militar.

           Sin embargo, concluida la guerra fría hemos pasado de dictaduras de la doctrina de la seguridad nacional a regímenes políticos validados por las urnas, con una amplia gama de posiciones políticas. Se inauguraba en la década de los 90 del siglo XX un momento dulce. Democracias representativas, militares en los cuarteles y el poder político asumiendo de manera responsable los resultados electorales. Salvo, siempre, casos excepcionales. México o Haití. Los golpes de Estado a la antigua usanza pasaron al baúl de los malos recuerdos. Inclusive el gobierno de Tabaré Vázquez, en Uruguay, condenó a 30 años de prisión a José María Bordaberry por ser responsable del golpe de Estado de 1973. Nada hacía presagiar el retorno de los golpes de Estado. Pero la realidad se muestra obstinada.

        Hoy no es necesario que las fuerzas armadas estén en primera línea. Los golpes de Estado pueden remitirse a los parlamentos y desbancar gobiernos legítimos. No por ello dejan de ser golpes de Estado. Ni mejores ni peores. Tal vez, menos sangrientos. Eso ya es un paso, pero igual de antidemocráticos y anclados en discursos tremendistas fundados en la existencia de nuevos enemigos internos, abuso de poder o viejos fantasmas del comunismo internacional, transformados en socialismo del siglo XXI.

         Desde 2002, con el intento en Venezuela por derrocar al presidente Hugo Chávez, han resucitado, sin olvidar a Aristide en Haití y extendido a países con nuevos marcos constitucionales democráticos, cuyo articulado reconoce mayor soberanía y declara la ciudadanía plena en el ejercicio del poder. Ecuador y Bolivia. No es el caso de Honduras y Paraguay, cuyas constituciones nacidas en los años 90 del siglo XX tienen el espíritu neoliberal y neoligárquico procedente de la guerra fría. Por este motivo y no otro el parlamento paraguayo ha decidido romper la voluntad del pueblo expresada en las urnas. La destitución del presidente Lugo es tan golpe de Estado como los anteriores. Su triunfo expresa un sueño de la derecha latinoamericana en los años del anticomunismo. Ojalá, piensan, todos los golpes hubieran tenido esta cara amable. Nadie los acusaría de antidemócratas, violadores de los derechos humanos o criminales de lesa humanidad.

Abucheo y aplausos en Bellas Artes

En el concierto que ofreció anoche la Orquesta Sinfónica Nacional para conmemorar el centenario del natalicio del compositor José Pablo Moncayo, el presidente Felipe Calderón fue abucheado por una parte del público, mientras que otra aplaudió para acallar el descontento. Las obras que se interpretaron para recordar al jalisciense fueron Amatzinac, Cumbres, Bosques, Sinfoniettay Huapango Foto Presidencia
Elecciones 2012
Concierto por el centenario del natalicio de José Pablo Moncayo
Abuchean a Felipe Calderón en el Palacio de Bellas Artes
Arturo Jiménez
Periódico La Jornada
Sábado 30 de junio de 2012, p. 12
El presidente Felipe Calderón fue abucheado anoche por el público del Palacio de Bellas Artes durante un concierto-ceremonia para conmemorar el centenario del natalicio del compositor jalisciense José Pablo Moncayo, autor del célebre Huapango, considerado un segundo Himno nacional.
Poco antes, cuando Calderón había aparecido en el palco presidencial, recibió saludos y aplausos de varios de los asistentes que se encontraban en la parte delantera de la sala principal.
Los abucheos y chiflidos comenzaron cuando el Presidente se hubo trasladado al escenario, por lo que tuvo que esperar alrededor de medio minuto antes de tomar la palabra. Las expresiones de rechazo fueron neutralizadas por el aplauso y gritos de ¡bravo! de otra parte de los asistentes, hasta que los primeros se diluyeron. Entonces Calderón pudo comenzar su discurso.
Para celebrar de manera muy especial su centenario, hoy por primera vez vamos a poner la obra completa de Moncayo a disposición de los músicos del mundo y de todo el que quiera escucharla, dijo.
Y es que el primer mandatario entregó al secretario de Educación Pública, José Ángel Córdova Villalobos, una caja conmemorativa con ocho cedés y diez libros, los cuales incluyen una biografía de Moncayo (1912-1958) y la edición facsimilar de las partituras de 30 de sus obras, varias de ellas con apuntes del propio compositor.
Calderón regresó al palco, donde estuvo acompañado por Córdova Villalobos, así como por la presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Consuelo Sáizar, y por la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes, Teresa Villavicencio.
El concierto, a cargo de la Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por Carlos Miguel Prieto, se llevó a cabo con las obras Amatzinac, Cumbres, Bosques, Sinfonietta y Huapango.
Al terminar esta interpretación, Prieto y los músicos se retiraron, pero el público no, y con aplausos y gritos de ¡Huapango, Huapango!, hizo que regresaran.
En toda mi historia como músico nunca había visto que un público sacara al escenario a una orquesta completa otra vez. Y Prieto exclamó a sus músicos: “¡Otra vez Huapango, pero con más ganas!” Pero Calderón no pudo disfrutar el encore porque ya se había retirado con su comitiva.
Aparte del concierto de anoche en el Palacio de Bellas Artes, otras 50 orquestas del país interpretaron este mismo viernes, 29 de junio, día del natalicio de Moncayo, programas con diversas obras del compositor, pero todas recrearon el Huapango.