Alianza Social de Trabajadores de la Industria Mexicana

sábado, 30 de abril de 2011

MANANTIALES DE SANGRE CONTRA LA GUERRA Y MAS MENTADAS ESTE DIA DEL TRABAJO

Desfiladero
Manantiales de sangre contra la guerra
Jaime Avilés
Uno de los aspectos menos conocidos, y más peligrosos, del proyecto de reformas a la Ley de Seguridad Nacional, que la clase política discutió en estos días, dentro y fuera del Congreso de la Unión, es el que contempla la creación de un consejo de seguridad nacional, integrado por los secretarios de Defensa, Marina, Seguridad Pública, Gobernación, la PGR y el Cisen –es decir, una junta cívico-militar al estilo sudamericano–, que tendría facultades para ordenar la intervención de las fuerzas armadas en situaciones que a su juicio pudieran poner en peligro la seguridad interior, un privilegio del que también disfrutaría, por su solitaria parte, el titular del Ejecutivo federal cuando le diera la gana.
Los únicos requisitos que tanto la junta como el Ejecutivo estarían obligados a cumplir para que su actuación se considerara legal en este aspecto serían dos: el primero, publicar en el Diario Oficial de la Federación su decisión de enviar tropas al combate en cualquier lugar del país, y el segundo, informar de lo que suceda en el frente de batalla a una comisión formada por senadores y diputados, a más tardar 30 días después del incio de las hostilidades.
Resulta innecesario decir que esta fórmula burocrática para establecer una dictadura constitucional en nuestro país ostenta el sello made in USA. Se trata de un obsequio del gobierno de Hillary Clinton (y de su elegante mayordomo) al régimen espurio de la olinarquía mexicana a través de la Iniciativa Mérida.
Sin embargo, la enjundia y el entusiasmo frenético –y por momentos histérico– que derrocharon los diputados leales a Enrique Peña Nieto para tratar de imponer esta monstruosidad en San Lázaro, dispuestos a pagar por ella cualquier costo político, revela que el gobernador mexiquense trata de convertirse en el hombre clave de Washington en Toluca, y en el candidato de las barras y las estrellas para el año entrante, con pésimos resultados, por fortuna... y por ahora.
Sólo por ahora. Podemos prever, con toda certeza, que en caso de llegar a Los Pinos en 2012, Peña Nieto impulsará nuevamente la aprobación de estas reformas golpistas y dictatoriales, que legalizarían el terrorismo de Estado y convertirían a las fuerzas armadas en policía política.
¿Por qué Peña Nieto apostó su futuro a esta carta? ¿Por qué Humberto Moreira, el dizque líder nacional del PRI, lo respaldó con los ojos cerrados? ¿Por qué Beatriz Paredes tuvo que bajarse al ruedo a pedirles un poco de calma a sus compañeros de partido, preguntándoles a qué obedecían sus prisas, cuando los del PAN, dijo textualmente, ni siquiera se despeinan por esta ley que en teoría les interesa mucho más que se apruebe?
Hay conclusiones evidentes. Hillary Clinton, Carlos Salinas de Gortari y antes que ellos el propio Calderón, saben que en el PAN no hay nadie que pueda competir con éxito en la contienda presidencial de 2012. Como antes, como siempre, necesitan al PRI, para que éste garantice el dominio de la olinarquía nacional y extranjera durante seis años más. En otras palabras, Peña Nieto es ya el candidato de Calderón, y lo seguirá siendo después del próximo 3 de julio si retiene la gubernatura del estado de México. Porque si pierde en su propia cancha ante Alejandro Encinas y las fuerzas que simpatizan con López Obrador, Calderón tendrá que empezar a platicar con Manlio Fabio Beltrones.
Lo cierto, lo inocultable, es que en Estados Unidos y mucho menos acá, quienes mandan y quienes obedecen no pretenden, de ninguna manera, modificar la política económica ni la política social, pero tampoco planean rectificar su supuesta estrategia de guerra –si algún día la tuvieron– contra el narcotráfico.
Todo lo contrario: intentarán mantenerla y profundizarla, para justificar de tal modo la presencia de las fuerzas armadas en las calles, aunque soldados, marinos y policías federales no hayan sido capaces de contener o frenar esta carnicería que ahora nos enseña un rostro nuevo y aun más terrible en las narcofosas que se multiplican por todo el norte del país, pero que pronto, no hay por qué dudarlo, aparecerán también en el sur.
Ahora que Calderón y Peña Nieto han exhibido sus intenciones de preservar esta violencia, cobra mayor importancia la campaña No + sangre, que a partir de hoy va a extenderse e intensificarse, con vistas a la concentración del próximo domingo 8 de mayo en el Zócalo, que recibirá a los caminantes silenciosos de Cuernavaca, a cuyo encuentro acudiremos miles y miles de capitalinos. Ese día, por el bien de todos, debe comenzar una nueva etapa de la lucha contra la guerra estúpida e hipócrita, que sólo estaremos en verdaderas condiciones de terminar cuando la olinarquía que se nutre de ella sea echada del poder.
Carta a los romanos
Mañana, Felipe Calderón Narcofosa asistirá a una reunión de negocios en el Vaticano. Los amigos de México en Roma, aquellos que contemplan con horror el genocidio que nos han condenado a sufrir indefinidamente pero que, nos lo garantizan desde ahora, se prolongará todavía muchos años, podrían manifestar su repudio al principal responsable de esta catástrofe, imitando, por ejemplo, a los ingeniosos y valientes activistas de Cuernavaca que, hace algunos días, tiñeron de rojo las aguas de la fuente de la paloma de paz.
Roma, cari amici, es la ciudad de las fuentes. Y para convertirlas en una metáfora y al mismo tiempo en una denuncia del baño de sangre que nos ahoga, se necesita poner en práctica un procedimiento muy sencillo. Para no envenenar a los pajaritos, a las abejas, a las mariposas, pero tampoco a los perros y gatos sin dueño que calman su sed bebiendo el agua de las fuentes públicas, los de Cuernavaca utilizaron pintura vegetal color rojo grosella, que sirve para decorar pasteles y no contamina.
Imaginen el efecto que lograrían, amigos romanos, al solidarizarse con nuestro desdichado país, si tiñeran la fontana di Trevi, las de Piazza Navona y Piazza di Spagna, y tantas más. A la mejor, si lo hacen y la prensa lo difunde, en otras grandes ciudades de Europa y de América Latina, donde México tiene tantos amigos, otras personas podrían animarse a decorar las fuentes más cercanas a su corazón, por ejemplo, la del bulevar Saint-Michelle, a la salida del metro del mismo nombre en París, o la de Cibeles en el corazón de Madrid, o las de las Ramblas allá en Barcelona, o las de Plaza Cagancha en Montevideo, o la hermosa y siempre concurrida de la placita Serrano en Buenos Aires, por mencionar algunas.
Sería una trágica pero hermosa forma de recordarle al mundo –sobre todo en los países que exportan pobres a Estados Unidos a través del territorio mexicano, donde éstos son víctimas de la policía, los narcos, los traficantes de órganos y de personas, pero también de los policías federales y un largo etcétera– que si bien el agua dulce brota del fondo de la tierra, se mancha de sangre inocente al pasar por las narcofosas, y las fuentes no deben disimular con su belleza hipócrita lo que nos está sucediendo.
Porque es injusto. Porque es inhumano. Y porque no tiene ninguna razón de ser. Si se atreven a teñir sus fuentes, amici di Roma, tengan presente que por cada metro cúbico de agua se requiere un kilo de anilina. Además, la visita de Calderón a Benedicto XVI coincidirá con las fiestas del 1º de mayo. A presto!
México SA
Día del Trabajo: más mentadas
Política laboral vs trabajadores
¿Quién gana: salario o capital?
Carlos Fernández-Vega
Mañana, Día del Trabajo, de nueva cuenta se escucharán protestas y mentadas en contra de la llamada política laboral del régimen y del presidente del empleo, al tiempo que se actualizará el de por sí deteriorado balance sectorial, el cual año tras año va de fregado a mucho más fregado, con ganas de empeorar en la siguiente conmemoración. Pero, si alguien pierde (los más), lógico es que alguien gane (los menos). Norma es que los trabajadores estén cada día más jodidos en esta democracia de, para y por los empresarios (Fox dixit, con rúbrica de Calderón y sus antecesores en Los Pinos), pero ¿cómo le ha ido a la contraparte, los barones, para quienes todo es miel sobre hojuelas?
En tres décadas, la participación de los salarios de los trabajadores en el ingreso total se desplomó cerca de 30 puntos porcentuales (OIT), un puntito por año. En la tienda de enfrente, sucedió exactamente lo contrario, aunque magnificado: la participación de las grandes fortunas de los barones en el producto interno bruto creció 326 por ciento tan sólo durante los dos gobiernos panistas, y van por más. ¿A quiénes ha beneficiado la política económica neoliberal?, se pregunta el Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la UNAM, y él mismo aporta la respuesta: la tendencia indica que las personas que tienen el ingreso más alto (un pequeño grupo) lo han ido aumentando en una proporción por mucho mayor al de las personas con el ingreso más bajo (millones de mexicanos).
En su balance, el CAM reseña que en 1993, con Salinas en Los Pinos, sólo tres mexicanos figuraban entre los más acaudalados del mundo (Emilio Azcárraga Milmo, Carlos Slim y Lorenzo Zambrano). Esta tercia poseía una fortuna conjunta equivalente a 1.98 por ciento del PIB del mismo año. Un año después, 24 fueron los mexicanos que aparecieron en Forbes. A finales de 1994 llegó Zedillo; ocurrieron los errores de diciembre, y mientras los mortales y trabajadores mexicanos sufrieran la devaluación de la moneda y la crisis económica, el monto acumulado por el selecto grupo empresarial había aumentado (con respecto al año anterior) de manera igualmente sorprendente: ya poseían 7.79 por ciento del PIB.
En diciembre de 2000 llegó Fox. En ese entonces, 13 mexicanos se mantenían entre los más ricos del mundo, con una fortuna conjunta equivalente a 3.57 por ciento del PIB. Seis años después, el número de empresarios Forbes se había reducido a una decena, pero su fortuna conjunta representaba 6.42 por ciento del producto interno bruto. En cuanto a la acumulación de capital y la concentración de la riqueza, el sexenio del cambio superó con creces al zedillato.
Y arribó la continuidad. Durante el gobierno de Felipe Calderón la concentración de capital se ha pronunciado todavía más, y con ella la desigualdad social y la pobreza. Para 2010, 90 mil 300 millones de dólares eran pertenecientes a sólo 9 ilustres barones (incluido El Chapo), quienes poseían una tajada equivalente a 11 por ciento del PIB. Ya en 2011, 11 megaempresarios mexicanos aparecieron en Forbes, con caudales superiores a 125 mil millones de billetes verdes, algo así como 15.23 por ciento del producto interno bruto a precios de 2010.
Con los panistas en Los Pinos los empresarios mexicanos Forbes se embolsaron alrededor de 100 mil millones de dólares adicionales (en esos 11 años, el salario mínimo se incrementó 21.92 pesotes) y en el periodo sus fortunas conjuntas registran un modesto incremento de 402 por ciento (si se incluyen los sexenios de Salinas y Zedillo, el aumento acumulado es de 650 por ciento).
Con Fox y Calderón (sin menospreciar a Salinas y Zedillo) “se ve una clara variación en la escala lograda en cuanto a la concentración, acumulación y centralización de la riqueza; en 11 años (los del cambio con continuidad), las fortunas de los barones aumentaron 326 por ciento en el PIB, mientras éste sólo ha crecido 17.82 por ciento (1.62 por ciento como tasa anual promedio). Se observa un proceso de desvalorización del trabajo, expresado en la pérdida de poder adquisitivo del salario y sus insignificantes incrementos (política de topes salariales). Por otro lado se ha acelerado la acumulación de riqueza en muy pocas manos”.
Ese es el otro balance del Día del Trabajo, el que no aparece en los discursos ni en (la mayoría) los medios de comunicación. Entonces, como lo comentamos tiempo atrás en este espacio, que se quejen los jodidos, que los barones Forbes mexicanos sólo pueden agradecer las célebres frases de (Fox) la democracia de, para y por los empresarios (no todos ellos, desde luego) y (Calderón) para vivir mejor, sin olvidar las relativas a la “Salinas) solidaridad y (Zedillo) el bienestar de la familia. El panismo ha resultado rotundamente exitoso para los barones, aunque desastroso para el país y quienes lo habitan.
Ciento veinticinco mil millones de dólares en manos de 11 empresarios (el 0.000009 por ciento de la población total en el país) confirman que apostarle a algo distinto sería retroceso (el próximo lunes, el balance laboral: ¿Cómo le ha ido a los trabajadores?).
Las rebanadas del pastel
Ya que los senadores se animaron, por qué no ir más a fondo y aumentar el inventario. Resulta que los legisladores solicitaron a la PGR y a la Secretaría de la Función Pública que inicien una investigación en contra de Juan Molinar Horcasitas y Javier Lozano Alarcón por su presunta responsabilidad administrativa o de otra índole en Mexicana de Aviación (La Jornada, Víctor Ballinas y Andrea Becerril). Aunque la petición va dirigida a quienes no investigarán nada, pues que no se limiten los ex inquilinos de Xicoténcatl, ya que se trata de dos de los más productivos integrantes del gabinetazo: aparte de la quiebra de la aerolínea están la licitación 21, la cesión de la red federal de fibra óptica, la degradación a categoría 2 en materia de aeronáutica, Pasta de Conchos, Zhenli Ye Gon, el outsourcing, los amigos de Grupo México, la falta de empleo, etcétera, etcétera. Total, la PGR y la SFP no moverán un dedo… Por cierto, el propio Molinar, en funciones de titular de la SCT, aseguró que no existe la posibilidad de que desaparezca el Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (Renaut). Pues bien: el Senado aprobó su derogación el pasado jueves (aunque el gobierno calderonista se queda con los datos personales de 80 millones de usuarios)… Y mañana, Calderón en el Vaticano (o nuestros impuestos están trabajando)… Otra velita en el pastel: un enorme beso a la dueña de mi sistema nervioso.

¿POR QUIEN DOBLAN LAS CAMPANAS? Y ASALTO AL LAICISMO HISTORICO

¿Por quién doblan las campanas?
Gustavo Gordillo
La ley de seguridad nacional (LSN) modificada por un grupo de legisladores en la Cámara de Diputados, condensa en su contenido y en las formas cómo se fraguó la esencia del régimen actual que he denominado como un régimen otomano: un régimen de gobierno débil e ineficiente en medio de una enorme fragmentación social pero con actores políticos atrapados entre claras pulsiones autoritarias.
Más allá de las disputas y divisiones pre-campañas presidenciales que afloran en el seno de los tres partidos principales; hay una doble pulsión autoritaria. La primera añora el regreso al presidencialismo incontestable. Lo anterior se ilustra con la búsqueda de mayorías prefabricadas a través de las reglas electorales, y tiene una adicción por dotar al Presidente de todo tipo de facultades aun si atentan contra la Constitución misma –el caso de la LSN propuesta por un grupos de diputados priístas y cuya discusión ha sido por el momento pospuesta.
La segunda pulsión que ha estado presente desde 1997 es al mismo tiempo una evasión de la realidad por parte de los tres conglomerados partidistas. Todas las elecciones a partir de entonces han arrojado gobiernos divididos que invitan –y deberían haber invitado desde el principio– a la formación de coaliciones políticas estables. En vez de ello han confirmado la poca disposición de los tres partidos y de sus principales dirigentes a pactar arreglos institucionales de largo plazo. Las ocurrencias y los globos de ensayo han sustituido a la deliberación democrática que debería haber conducido a un nuevo arreglo de gobernabilidad.
Lo que hemos tenido desde 1997 son elecciones de carácter plebiscitario cuyo mensaje central es: nosotros somos los buenos y en consecuencia el electorado nos debe dar mayoría completa y preferiblemente carro completo; y los otros son los malos. Pero el electorado tiene más sentido común como para entregar a un solo partido esas mayorías que existieron durante el autoritarismo justamente porque no las concedían los electores sino que las manufacturaban los gobernantes.
A la luz de lo anterior, el intento abortado de aprobar una LSN tan groseramente autoritaria tiene dos lecturas que pueden ser complementarias. Por un lado se trataba de un guiño a las fuerzas armadas respecto a lo que se supone que han pedido infructuosamente al Congreso. Por otra parte se trataba también de un globo de ensayo para medir y mapear la oposición a este tipo de medidas de excepción. Pueden desde luego existir muchas conjeturas sobre estas maniobras en la Cámara pero no cabe duda que los guiños y provocaciones están insertos en orientaciones autoritarias muy enraizadas en la clase política y en la sociedad mexicanas.
No debemos olvidar que en casi todas las encuestas de opinión realizadas en años recientes –entre ellas el Latinobarómetro 2010– hay un tercio de los ciudadanos que consideran válido conceder poderes extraordinarios al Presidente en determinadas circunstancias, y restricciones a la democracia si se logra progreso económico–, emerge una base social real sobre la cual podría erigirse la restauración autoritaria.
Por ello es de la mayor importancia impulsar repudios como los que se acaban de dar en las redes sociales al LSN y movilizaciones como las que ha convocado Javier Sicilia y un buen número de organizaciones para el próximo 8 de mayo. Los dos temas centrales en el marco de la defensa de los derechos humanos me parecen que son: alto a la violencia y no más impunidad.
Para encauzar una movilización ciudadana que ha sido y seguirá siendo de larga duración, valdría la pena considerar la conveniencia de una convocatoria amplia a un encuentro nacional para discutir estas demandas en términos de propuestas concretas.
De lo que no hay duda es que las campanas doblan por todos nosotros y todas nosotras.
Asalto al laicismo histórico
Héctor Vasconcelos
La visita de Felipe Calderón al Vaticano, para asistir a la beatificación de Juan Pablo II, configura el mayor de los atropellos a un laicismo que, formalmente, es fundamento definitorio de nuestro Estado. Viola flagrantemente la Constitución y la Ley de Asociaciones Religiosas que de ella emana. Pero los agravios al Estado laico comenzaron el día mismo en que la derecha, en la persona de Vicente Fox, asumió la Presidencia de la República y han continuado, acrecentados, desde que Calderón fue impuesto por las fuerzas combinadas del conservadurismo.
Si las constituciones vertebran a un país, entonces los documentos de 1857 y 1917 establecieron que la laicidad es consustancial al Estado en México, y no por accidente: al menos dos guerras civiles que desgarraron a la sociedad produjeron un consenso en el sentido de que el laicismo estatal es la mejor garantía para la convivencia y el respeto a los distintos credos y filosofías, incluida la religión católica. Y no olvidemos que la Cámara de Diputados aprobó en febrero de 2010 una reforma al artículo 40 de la Constitución que establece la laicidad como característica esencial de la República. La reforma aguarda ahora la aprobación del Senado. A quien no le guste ese estado de cosas no le queda más que promover una nueva reforma o ¿acaso una nueva guerra civil?
Sucede que la vieja derecha mexicana nunca aceptó los grandes consensos nacionales. Agazapada, esperó la ocasión histórica para tratar de volver a imponer sus dogmas, cosa que el país ya padeció durante los 300 años de la colonia; siglos durante los cuales el territorio y las etnias autóctonas estuvieron bajo la dominación de un reino y una religión extranjeros. Calderón proviene de esa derecha, aunque no ose decir que se opone a la tradición liberal, juarista que fundó al México moderno. Por supuesto, él tiene derecho a creer lo que desee: los liberales sí afirmamos tal libertad. (Cada quien tiene convicciones religiosas o filosóficas acordes con la información y el desarrollo intelectual que posee). Pero en la medida en que se ostenta como presidente de la República no tiene derecho alguno para acudir a Roma –no como individuo, sino en representación de la nación–, dado que ningún jefe de Estado puede despojarse de esa condición en momento alguno de su gestión. Alguien que se presume presidente tendría que representar a todo el país y no sólo a los católicos, aunque éstos sean mayoría. La representación y protección de las minorías es esencial en cualquier definición moderna de democracia. Al acudir al Vaticano, Calderón no representa a los varios millones de mexicanos que practican otros cultos o a aquellos que, como el de la voz, no profesamos religión alguna, pero también somos mexicanos. En realidad va a Roma como (pobre, puesto que ha habido mejores) representante de la reacción mexicana. Como Gutiérrez Estrada acudió a Miramar: en representación de la antipatria. Los cangrejos del siglo XIX han asaltado el poder en el XXI.
Si, como muchos pensamos, Juárez define los parámetros de la mexicanidad, recordemos un pasaje de su vida. En 1857 se negó a asistir, en su calidad de gobernador de Oaxaca, a un Te Deum oficiado en su honor porque “…los gobernantes de la sociedad civil no deben asistir como tales a ninguna ceremonia eclesiástica… porque siendo su deber proteger imparcialmente la libertad que los gobernados tienen de seguir y practicar la religión que gusten adoptar, no llenarían fielmente ese deber si fueran sectarios de alguna”. El prócer escribía lo anterior a pesar de que fue creyente durante toda su vida (¿qué otra cosa podría haber sido con los conocimientos disponibles en su época?). Extraordinarias palabras en pleno siglo XIX, cuando más de 99 por ciento de los mexicanos eran católicos y el poderío de la Iglesia sofocaba todos los ámbitos de la vida nacional, a diferencia de hoy, que el porcentaje descendente de católicos es de 83 por ciento.
No es posible soslayar, aunque el tema merezca tratamiento aparte, los aspectos oscuros del personaje objeto de la devoción calderoniana. En contradicción con lo que difunden abrumadoramente las principales televisoras falseando los hechos, su oposición a todas las políticas sociales concebidas para aminorar el sufrimiento –el uso del condón para fines de salud pública, la prevención del nacimiento de hijos no deseados y destinados a la desgracia, la autoridad de la mujer sobre su cuerpo, los matrimonios entre personas del mismo sexo, la eutanasia– se tradujo en un incremento del dolor humano. Sólo un ejemplo: ¿cuánto sufrimiento físico intolerable hubiera podido evitarse de no ser por prejuicios papales contra la eutanasia? También resulta inmoral no recordar que Juan Pablo II y Joseph Ratzinger contribuyeron durante décadas al encubrimiento de la pedofilia y la drogadicción del delincuente Marcial Maciel. En los hechos, el trayecto vital de Karol Wojtyla contribuyó a incrementar el sufrimiento humano, especialmente en África y América Latina.
En vez de arrogarse la representación nacional en un acto litúrgico, y ante la gravedad de la crisis social, política y moral, Calderón debería preocuparse por demostrarnos que ganó limpiamente la elección de 2006 y que ese supuesto triunfo fue para bien, lo que millones de ciudadanos negamos. Por mucho que rece y aunque se flagelara, no obtendrá el milagro de resolver su ilegitimidad política de origen.

GUARDERIA ABC¿QUE HIZO CALDE-RON CON EL DICTAMEN DE LA CORTE

Guardería ABC, ¿qué hizo Calderón con el dictamen de la Corte?
Gustavo Leal F.*
En su fallo del 6 de octubre de 2010 sobre la tragedia de Hermosillo y publicado en el Diario Oficial de la Federación el 18 de noviembre, la Suprema Corte de la Justicia de la Nación resolvió que: en los hechos del incendio de la Guardería ABC, ocurrido el 5 de junio de 2009 en el municipio de Hermosillo, Sonora, se incurrió en violaciones graves de garantías individuales; se vulneraron los derechos del niño, de protección a la vida, a la integridad física y a la salud.
El dictamen estableció que por mayoría de seis votos de los ministros Aguirre Anguiano, Cossío Díaz, Zaldívar Lelo de Larrea, Sánchez Cordero de García Villegas, Silva Meza y presidente Ortiz Mayagoitia, en cuanto a que se vulneró el derecho a la seguridad social. Los ministros Luna Ramos, Franco González Salas, Gudiño Pelayo, Aguilar Morales y Valls Hernández votaron en contra.
Así como que por mayoría de siete votos de los ministros Aguirre Anguiano, Luna Ramos, Franco González Salas, Aguilar Morales, Valls Hernández, Sánchez Cordero de García Villegas y presidente Ortiz Mayagoitia, en cuanto a reconocer la legalidad del sistema de guarderías subrogadas a particulares. Los ministros Cossío Díaz, Zaldívar Lelo de Larrea, Gudiño Pelayo y Silva Meza votaron en contra.
Se consideró también necesario precisar las acciones mínimas que como máximo tribunal de la nación sugiere, sean implementadas a fin de prevenir y evitar que vuelvan a suceder casos semejantes. Ellas son:
Autoridades de los tres niveles de gobierno en todo el país:
1. Redimensionar la acción pública para que en toda política legislativa, administrativa o judicial donde se vean involucrados los derechos de los infantes, se atienda al interés superior del niño, el cual exige medidas de protección reforzada.
2. Revisar la normatividad referente a la seguridad de los menores en los centros a los que eventualmente acceden, tales como hospitales, escuelas, centros de recreación y, muy especialmente, guarderías. Tal normatividad debe atender a las más altas exigencias que demanda la protección de la integridad física de los menores.
Congreso de la Unión:
1. Evaluar las mejores prácticas en la materia y las alternativas en el sistema de prestación de servicios por parte de particulares, de tal forma que la asignación de los contratos de prestación de servicios sea únicamente a través de licitación pública; por lo que el criterio para la asignación del servicio no debe ser la minimización del costo, sino la calidad y seguridad del mismo.
2. Establecer un órgano no sólo coordinador nacional del servicio de guarderías, sino que también funja como supervisor de todos los aspectos del servicio, mismo que dé propuestas en cuanto a las políticas públicas relacionadas para ser transformadas en acuerdos y lineamientos generales por parte del Consejo Técnico.
Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS):
1. Revisar las condiciones en que se presta el servicio de guarderías bajo el régimen de subrogación, a efecto de que se corrijan, con suficiencia y de manera expedita, las fallas estructurales que presenta dicho sistema, haciéndolas llegar a la autoridad legislativa.
2. Implementar mecanismos de control específicamente para la actuación de los delegados estatales del Instituto Mexicano del Seguro Social.
3. Implementar un mecanismo de control que asegure un cumplimiento efectivo de los requisitos legales para el otorgamiento de contratos de subrogación.
4. Establecer indicadores de desempeño económico que midan la eficacia, eficiencia y calidad en la prestación del servicio de guarderías, haciendo públicos los resultados.
5. Homologar las condiciones de operación de las guarderías en materia de protección civil, así como los criterios de supervisión y adecuarlos a la normatividad vigente.
6. Adecuar los formatos de inspección con base en los cuales las autoridades del instituto emiten los dictámenes en materia de seguridad.
7. Realizar supervisiones continuas a las guarderías operadas por particulares.
8. Instrumentar políticas eficaces para capacitar al personal de dichos centros y que sea continua.
9. Dar seguimiento puntual a las observaciones realizadas en las visitas de inspección hasta su total cumplimiento.
10. Implementar políticas efectivas que garanticen que en dichos centros, en todo momento, se cuente con la cantidad adecuada de personal en relación con el número de menores presentes.
11. Establecer un sistema de publicidad para que los padres de familia estén informados sobre el cumplimiento oportuno de los requisitos necesarios para la operación de las guarderías.
12. Brindar la mejor atención médica posible a los niños afectados en el incendio de la Guardería ABC, que se dé seguimiento a su evolución médica y que se garantice, con suficiencia, la reparación del daño.
13. Incrementar los esfuerzos que hasta el momento ha realizado el instituto para la reparación del daño a los padres de los menores fallecidos, lesionados y expuestos, con el objetivo de asegurar que las familias afectadas recuperen el nivel de vida que tenían antes de la tragedia.
Además de otras acciones sugeridas al estado de Sonora y al municipio de Hermosillo, la SCJN consideró que el dictamen deberá ser remitido a los órganos en que ejercían su cargo los funcionarios señalados como responsables: director general del IMSS, gobernadores de los estados, jefe de Gobierno del DF, cámaras del Congreso de la Unión, poderes legislativos estatales, ALDF, secretario de Salud y secretario de Educación Pública.
Entretanto, ¿qué ha hecho Felipe Calderón? Usar electoreramente 8 mil 800 estancias changarro de la Secretaría de Desarrollo Social y ubicar a Juan Molinar Horcasitas como secretario de Acción de Gobierno del PAN.
*Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco
El Correo Ilustrado
Pide proteger a los niños
Este 30 de abril se celebra una vez más el Día del Niño, y ello nos debe llevar a la reflexión de lo que pasa ahora con la infancia. Son víctimas de la guerra contra el crimen organizado, quedan huérfanos, les matan un hermano, un tío, un amigo, un compañero de escuela. Son utilizados como sicarios. Son víctimas de las drogas. Muchos de ellos viven en extrema pobreza. Son explotados sexualmente. Es una infancia vulnerable que no tiene mucho que celebrar mientras los gobernantes no realicen políticas públicas que los protejan y los hagan una infancia feliz que tenga algo que celebrar.
Héctor Arteaga Montes
Por la dignidad en Italia
Nosotros, italianos residentes en México, expresamos con firmeza nuestra indignación por el grave estado en que se encuentra nuestro país: Italia es desgastada por el decaimiento del sistema político y por los continuos conflictos institucionales que comprometen su vida democrática.
La nulidad ideológica, cultural y ética del gobierno de Berlusconi no puede representarnos como italianos. Nos indignan el ejercicio de un poder vinculado a la ficción mediática, la intolerancia hacia la libertad de expresión, el actuar de una mayoría parlamentaria que se olvida de las reales urgencias del país, pisoteando la solidez de nuestra Constitución con una gestión del poder corrupta y personalizada.
No aceptamos la política de un gobierno que no sabe garantizar la dignidad social a los ciudadanos, miope y obtuso en manejar las dinámicas migratorias e incapaz de favorecer el diálogo necesario entre Europa y Mediterráneo. Un gobierno que mortifica la investigación universitaria y la cultura, invierte valiosas energías en guerras injustas y no enfrenta el problema del trabajo precario. Un gobierno que persigue con extrema irresponsabilidad una política energética basada en el regreso a la producción nuclear y apunta a la privatización del agua, de la instrucción y de la salud.
Sostenemos con fuerza los referendos del 12 y 13 de junio sobre el agua, la energía nuclear y la inmunidad para el jefe de gobierno y sus ministros. Nos unimos a aquella parte de país que ya no acepta una democracia simulada, haciendo nuestro el estado de ánimo de las miles de personas que desde hace meses llenan las calles de las ciudades italianas.
Anna Maria Satta, Rosalba Piazza, Rossella Bergamaschi, Luisa Montoni, Maria Teresa Trentin, Gabriele Ciapparella, Clara Ferri, Raffaele Cesana, Diego Barboni, Fabrizio Lorusso, Brando Torri, Stefania Zoccatelli, Luisa Rossi, Alessandra Masserotti, Paolo Pagliai, Alessandro Raveggi, Chiara Donà, Andrea Mutolo, Luciano Valentinotti, Bruna Ghidoni, Francesca Gargallo, Sabina Longhitano, Marinella Miano, Diego Lucifreddi, Paola Giovine, Larrier Giovine, Roberto Benini, Claudio Albertani, Donatella di Benedetto, Armando Volterrani, Maddalena Forcella, Guillermo Almeyra, Federico Mastrogiovanni, Cinzia Margherita Battista, Paola Capon, Laura Lascialfare, Gianni Cannata, Manuela Loi, Raffaella de Antonellis, Marina Piazzi, Nina Caldarella, Manuela Derosas, Carlo Almeyra, Pablo Moya Rossi, Patrizia Romani, Franco Grasso, Dianora Zagato, Andrea Alì, Isabella Spagnuolo Borgia, Giovanna Serredi, Anna Lucia Coppa, Rossella M. Bergamaschi, Francesca Caregnato, Marco Persiani, Guido Persiani, Maria Luisa Scuri, Franca Bizzoni, Stefano Milano, Corina Giacomello, Gianfranco Marano, Alessio Zanier, Eleonora Biasin, Annunziata Rossi, Andrea Cirelli, Andrea Spotti, Alessandro Lanzetta, Matteo Dean y Giovanna Cavasola

LA MARCHA POR LA PAZ

La marcha por la paz
José Gil Olmos
MÉXICO D.F., 27 de abril (apro).- El próximo 8 de mayo habrá una marcha que confluirá en el Zócalo de esta ciudad a la que los promotores han dado en llamar “Por la Paz y la Justicia”.
La idea, sin embargo, no es sólo protestar por las miles de muertes y desaparecidos que ha generado la guerra contra el narcotráfico declarada por Felipe Calderón, sino dar el primer paso hacia un movimiento nacional que proponga una ruta distinta para enfrentar este problema y otros que aquejan al país, y que hoy por hoy lo tienen sin rumbo, en medio de una crisis institucional.
         En principio se plantea que sea una marcha silenciosa porque, explica Javier Sicilia, se trata de unirse no por el ruido y el estruendo de la protesta, sino por el dolor y la demanda de justicia de miles de familiares que han perdido a los suyos en una guerra absurda a la que nadie, salvo Calderón, convocó al sacar al Ejército a las calles sin tener una estrategia integral de empleo, salud, educación, etcétera.
“Lo único que nos puede unificar es el silencio, un caminar en paz en ese silencio de unidad que grita desde el fondo más profundo por la justicia”, preciso el poeta.
En segundo lugar la marcha no esta lanzada únicamente con el objetivo de manifestar la inconformidad y el repudio a las estrategias militar y policiaca de Calderón que ha generado muertes y violaciones a los derechos humanos, sino como el primer paso, el inicio de un movimiento nacional que de una luz de esperanza a una ciudadana cada vez más angustiada por el clima de terror y violencia que cerca de la vida cotidiana.
En tercer lugar se intenta trascender las manifestaciones que, como la del 2008, se realizó sólo en la ciudad de México, en contra de la inseguridad y los asaltos. No se trata, pues, de un ejercicio catártico para expresar sólo el enojo y el dolor de miles de deudos en medio del zócalo de la ciudad de México. En esta ocasión, se trata de dar los primeros pasos de un movimiento ciudadano que impulse nuevas formas de detener la ola de violencia en todo el país que se contabiliza en 40 mil muertos y cerca de 10 mil desaparecidos, se trata de hacer un alto en el camino y replantear el rumbo que ha perdido el país.
En este sentido, los organizadores plantean el establecimiento de un pacto nacional en el que empresarios, organizaciones sociales, iglesias, agrupaciones ciudadanas, sindicatos se sumen a la demanda de rehacer al país e iniciar un proceso de limpieza en todas aquellas instituciones, incluidos los partidos políticos, que han sido infiltrados por el crimen organizado.
Por eso la iniciativa va más allá de una marcha, la idea es empujar la firma de un pacto ciudadano por la paz en Ciudad Juárez que conlleve a la reconstrucción del país y del tejido social, algo que para muchos puede sonar romántico e idealista, pero que dadas las circunstancias en las que la violencia esta pegando a todos los sectores, ricos y pobres, poderosos y débiles, que el crimen organizado se esta apropiando de los jóvenes y de territorios del país, que esta cometiendo crímenes de los que no se tiene registro en la historia forense, resulta una necesidad apremiante la reconstrucción del estado, del gobierno y de sociedad en general.
La convocatoria lanzada por Javier Sicilia de realizar la movilización nacional y la firma de un pacto por la paz en Ciudad Juárez ha tenido resonancia entre distintos sectores y personajes.
Llama la atención que se haya sumado María Elena Morera, presidenta de Causa en Común y Eduardo Gallo, ex presidente de México Unido Contra la Delincuencia, porque se les había visto muy pegados al gobierno federal como Isabel Wallace, y ahora están del lado crítico a la estrategia militar calderonista.
Todos los días se adhieren empresarios que ha sido secuestrados o extorsionados, familias que ha perdido una hija, un hijo, un hermano, una hermana, primos, tíos, padres, madres y amigos que en esta guerra son mal llamados por el gobierno como “bajas colaterales” y que este movimiento quiere recuperar con nombre y apellido impresos en placas que habrán de fijarse en las plazas de pueblos y comunidades de todos el país para que sus nombres no sean borrados en la historia oficial.
Felipe Calderón ha dicho que estas manifestaciones deberían de ser contra los delincuentes porque son los causantes de la violencia y de las muertes, pero con eso sólo esta evadiendo su responsabilidad de que como primer mandatario y jefe de las fuerzas armadas declaró la guerra al crimen organizado sin estar preparado.
En su miopía no se da cuenta que esta manifestación es una oportunidad para dar un golpe de timón a su estrategia, de mirar y escuchar a la ciudadanía y, de algunas manera, comenzar a reparar los daños que ha ocasionado su obsesión por demostrar fuerza y legitimidad, cuando lo que necesita es mostrar inteligencia y humildad para aceptar que se equivocó y cambiar de decisión.

JUICIO POLITICO A CALDE-RON...YA BASTA CRISIS EN EL NORTE

RESPUESTA A FELIPE CALDERÓN

Jueves 14 de abril de 2011

Salió la gente a la calle el miércoles pasado y usted, como ya es costumbre, señor Calderón, ignoró el hecho.  Sólo unos días más tarde y cuando la presión mediática se hizo sentir en palacio se atrevió a responder.  Antes su Secretario de Seguridad Pública federal nos había prometido 7 años más de guerra y luego, en una de sus encendidas arengas patrióticas, intentó usted enmendarnos la plana a decenas de miles y convertir el clamor ciudadano por un México justo y en paz en un coro de respaldo unánime e incondicional a las acciones de su gobierno.
Dice usted que el “ya basta” ha de dirigirse única y exclusivamente al crimen organizado.  Se equivoca.  “Ya basta” decimos también a la criminal ineficiencia de su gobierno que, en el combate al crimen organizado, sólo ha terminado por fortalecerlo.  “Ya basta” decimos a la ceguera y obstinación con la que usted pese a la evidencia acumulada sigue defendiendo una estrategia a todas luces fallida y que ha desatado una espiral de violencia incontenible.
Experto en la promoción del discurso del odio y la discordia intenta usted sembrar la sospecha contra quienes alzamos la voz y ejercemos la crítica frente la doctrina que inspira su guerra contra el narco, la forma en que conduce las operaciones y la estrategia que rige las mismas.  Su arenga es una incitación al linchamiento, un intento por desacreditarnos y convertirnos, ante la opinión pública, en defensores de capos o sicarios.
Sugiere usted al país que quienes marchamos este miércoles de la semana pasada no condenamos, con energía, las acciones criminales de capos y sicarios.  En las actuales circunstancias una insinuación de ese calibre; colocarnos casi como cómplices del crimen organizado, pronunciada además desde el poder y con todo el respaldo propagandístico del mismo, es sumamente irresponsable y peligrosa: juega usted de nuevo con fuego y pone en riesgo más vidas.
Ninguno de los que alzamos la voz contra la violencia ignoramos, negamos o peor todavía, solapamos, como usted y sus propagandistas sugieren, la responsabilidad de los capos del narcotráfico en la violencia criminal y creciente que sufrimos.  Sabemos que son ellos los de los levantones, las torturas, los asesinatos, las decapitaciones y las masacres.  Condenamos enérgicamente su barbarie.  No queremos, de ninguna manera, que nuestro país caiga en manos de estos criminales.
Y por eso, señor Calderón, es que también a usted le decimos “ya basta”.  Ha puesto usted en riesgo la integridad de la nación y ha sido hasta ahora incapaz de brindar seguridad a la ciudadanía.  Se han perdido en este país, a manos de los criminales y durante su gestión, ciudades y estados enteros.  Se ha perdido también –lo que es más grave- la noción misma de justicia y el respeto a la vida como valor supremo.
Se obstina usted en que no hay más camino que el suyo a pesar de que su estrategia es más bien un callejón sin salida y sólo ahora, una vez que con sus propias acciones han contribuido ha destruirlo, se atreve a hablar, tardía y propagandísticamente, de “reconstruir el tejido social”.  Declara, por otro lado, que hay que brindar apoyos a los jóvenes y olvida convenientemente que se ha dedicado a criminalizar, de tajo y sin mediar averiguación judicial alguna, a muchos de esos mismos jóvenes de los que habla, que han caído víctimas de la violencia.
Presenta usted al país una falsa disyuntiva: o su camino, el del combate por la vía armada al narcotráfico o la debacle.  Miente usted señor Calderón.  Hay otros caminos; soluciones integrales que usted, sistemáticamente, se niega a escuchar y no lo hace porque ni son tan rentables propagandísticamente, ni le sirven políticamente para asegurar la continuidad de su proyecto.
A usted le conviene la guerra, el estado de emergencia, la movilización masiva de tropas, la unidad acrítica que el miedo, la zozobra y la angustia producen entre la población cuando esta se sabe rodeada de muertos y de crímenes y comienza a pedir, desesperada, “mano dura” y a clamar, como sucede ya en muchos sectores por “acciones radicales”.

Es esta una vieja receta que otros regímenes autoritarios han utilizado.  No duda usted por eso en lanzar anatemas y en presentarse, continuamente, jugando a la guerra.  Quiere ser, en tiempos revueltos, el hombre de la mano firme.  Es esta, habida cuenta de los muchos y rotundos fracasos de su gestión, la única maniobra de legitimación a su alcance.
No será, sin embargo, por la fuerza únicamente que se derrote al crimen organizado; al contrario.  La violencia genera violencia, encarece el producto, desata una dialéctica incontenible donde la ambición y la muerte van de la mano.  A la barbarie de un lado responde el otro, sin más instrumentos a la mano, con más barbarie y en medio los ciudadanos quedamos irremediablemente atrapados en el fuego cruzado.
“Ya basta”, pues, decimos al crimen organizado y también a usted señor Calderón.  Por nuestros hijos y con nuestros hijos es que marchamos hace unos días y volveremos a marchar este 8 de mayo siguiendo el llamado de Javier Sicilia y nuestras propias convicciones.  Como hay que detener con la ley en la mano a los criminales; es, con la ley en la mano, sometiéndolo a un juicio político, que hay que detenerlo también a usted.

Epigmenio Ibarra
Mexicano

CRISIS EN EL NORTE.

Autor Miguel Badillo

A la violencia cotidiana en los estados fronterizos del Norte del país, en donde el miedo y la muerte rondan los hogares, hay que sumar la crisis económica, la escasez de inversión, la huída de capitales, el desempleo, el abandono de viviendas, el mínimo comercio y la baja productividad agropecuaria.

Bastó una rápida visita a la ciudad de Reynosa, Tamaulipas, para observar la poca afluencia de vehículos, comercios cerrados o vacíos, parques y plazas sin niños ni adolescentes. Como si se tratara de pueblos fantasma, pocas personas viven y transitan. En el aeropuerto de Reynosa, todos los días hay un despliegue policiaco-militar, pocas veces visto en el resto del país. Y esto es todos los días.
Para el gobierno de Felipe Calderón, éstos también son daños colaterales, como lo afirma ante los casi 40 mil muertos que lleva su “guerra” fallida en contra del crimen organizado. Pero los millones de mexicanos que no pueden abandonar el país porque no tienen los recursos para ello y sólo les queda atrincherarse en sus viviendas ven lentamente el resquebrajamiento de su nivel de vida y se suman a las víctimas de esta descomposición del tejido social.
A esa población que no tiene más opciones, el gobierno federal le promete que en 2018 –en siete años, diría el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna– empezará a ver una mejoría en su situación de vida y una leve calma de la violencia que ahora acosa. Lo que se puede observar es que la afectación económica por la violencia en el Norte apenas empieza y sus efectos devastadores aún no pueden ser cuantificados ante la huida de familias completas con todo y sus negocios.

La “guerra” fallida

En esa “guerra” de Felipe Calderón contra el narcotráfico y el crimen organizado, las estructuras económicas de las organizaciones criminales no se han visto afectadas. Los protagonistas de esta confrontación contra el Estado fallido mexicano –o debo decir gobierno fallido– siguen utilizando los circuitos financieros y los mercados negros para mover miles de millones de dólares y blanquearlos.
En Colombia, relatan quienes vivieron las primeras fases del ataque contra los cárteles de la droga, la clausura del sistema de pagos para los criminales fue tan fuerte y definitiva que poderosos capos no tuvieron otra opción que comenzar a acumular dólares en paredes y pisos de pequeñas casas. Su dinero sucio cada día era más difícil integrarlo a círculos formales de la economía y, para los más agudos analistas, allí comenzó su debacle.
En México, es evidente que Calderón y su gabinetito no tienen la mínima intención de intervenir los flujos financieros del crimen organizado, quién sabe por qué motivo; lo que confirma la derrota largamente anuncia del gobierno federal panista.
El tardío anuncio de modificaciones a diversas regulaciones financieras para frenar el lavado de dinero en el sector financiero, inmobiliario y de servicios le resta posibilidades al combate del dinero sucio en la economía, en un momento en el que aún se padece una profunda crisis de liquidez, desempleo y falta de oportunidades para los ciudadanos.
Así, mientras en el Poder Legislativo, específicamente en el Senado de la República –donde los legisladores estrenan una costosa sede pagada por los contribuyentes en tiempos de aguda crisis–, retrasan la toma de decisiones respecto de la iniciativa para aprobar la Ley de Prevención de Lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo, la economía y la sociedad siguen padeciendo el problema.
La iniciativa enviada por Calderón, anunciada con bombo y platillo como si en sí misma anotara una pírrica victoria política, busca fortalecer la regulación en el sistema financiero mexicano y la normatividad para la prevención del lavado de dinero a través de disposiciones generales que emanan de diferentes leyes aplicables a instituciones financieras. También, se busca frenar el blanqueo de capitales a través de depósitos bancarios, cuyo origen resulta sospechoso: pagos en efectivo en la compra de bienes inmuebles (mansiones, haciendas, hoteles, terrenos, entre otros activos); adquisición de centros o clubes turísticos, restaurantes, bares, empresas quebradas o con problemas económicos; compra de cheques de caja y de viajero y, por supuesto, transferencias electrónicas.
Han pasado casi 14 años desde que el gobierno federal, ante la demanda de organismos multilaterales, inició la modificación de disposiciones para combatir el delito. Fue en 2004 cuando, por primera vez, se incluyó el concepto de financiamiento al terrorismo y se buscó un mayor cumplimiento de los requerimientos internacionales. Luego se creó la Unidad de Inteligencia Financiera y, a partir de entonces, expertos en el tema ubican un parteaguas –aunque no definitivo– en el que se incrementa el número de definiciones para un mejor entendimiento de las disposiciones dirigidas a identificar, por ejemplo, a beneficiarios finales pero, sobre todo, a las personas políticamente expuestas, de las que tanto hemos escrito.
En la banca, en casas de bolsa e intermediarios financieros y cambiarios con operaciones relevantes en el sistema de pagos, se incluyen y agrupan las disposiciones por apartados, donde destaca la política de identificación del cliente, los reportes regulatorios y estructuras internas, entre otras.
Una medida determinante, según un recuento presentado por expertos de la Casa de Cambio Tiber durante la mesa redonda sobre lavado de dinero, organizada por el Centro de Estudios de Derecho e Investigaciones Parlamentarias de la Camara de Diputados, fue el establecimiento de los llamados “umbrales de operación por producto”, así como la creación de expedientes para la identificación de transacciones a partir de 5 mil dólares, mecanismos de aprobación interna y los nuevos reportes regulatorios para transferencias.
La nueva regulación, de ser aprobada, llega cuando en el sector financiero no todos los intermediarios están vigilados (casas de empeño, centros cambiarios, Sociedades Financieras de Objeto Múltiple, por mencionar algunas), cuando no existe igualdad en las regulaciones y cuando se aplican leyes importadas de problemáticas diferentes a las que se viven en el sistema financiero de México.
*Periodista
Fuente: Contralínea 230 / Abril de 2011