El júnior Murat y un Ombudsman eclesiástico
Jesús Zambrano y Jesús Ortega, con el exdesgobernador de Oaxaca Murat, pregonan que ellos le vendieron a Peña lo del Pacto por México, y por eso han sido premiados. Los Chuchos no son de izquierda ni de centro ni de derecha, sino veletas que obtienen capital político para aliarse con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el 2014 y cerrarle el paso definitivamente al Partido Acción Nacional (PAN); y con miles de canonjías han colocando a sus integrantes, como la chapucera en el programa contra el hambre, Rosario Robles.
Para Murat, además de un bozal para que no hable demasiado ni escupa, su júnior Alejandro Murat ya fue nombrado director general del Infonavit. Y sabiendo éste que a Peña le gusta que sus empleados sean militantes católicos, hizo un show del acto religioso donde una de sus hijas fue bautizada y otras dos hicieron su primera comunión. Fue un acto preelectoral, pues en el atrio del templo de Santo Domingo aseguró que será el candidato del PRI a la gubernatura. Pero no contó con la presencia de cientos de oaxaqueños que exhibieron en mantas y cartulinas la corrupción del mediocre y bribón de la grilla: Nelson Murat. Mientras, sus publicistas repartían el suplemento Inmobiliario (que editó El Financiero), donde posa como galán y anuncia: “Infonavit diversifica crédito hipotecario”.
Aconsejado por su padre, el júnior adelanta vísperas, pues el mal gobierno de Gabino Cué puso las condiciones para que cualquier sujeto, sin más méritos que ser hijo de un desgobernador, se lance a la rapiña. También se apunta para desgobernadora de Guerrero la lady turismo Ruiz-Massieu. Estos prospectos son más (y peor) de lo mismo.
El clericalismo peñista olvida que muchos mexicanos no profesan la religión católica; y esto me trae a la memoria una de las contribuciones del poeta, ensayista y periodista Gabriel Zaid (Reforma, 26 de mayo de 2013) que busca la creación de un defensor para los fieles de esa institución que, si bien pierde militantes, sigue siendo una de las iglesias más poderosas, por su influencia, poder eclesiástico, económico y político, dado que El Vaticano es un Estado (y bien explica Alfred Verdross, en su Derecho internacional público, en el capítulo “Estado de la Ciudad del Vaticano o Statto della Citta del Vaticano”).
En Por un ombudsman eclesiástico propone “una defensoría de los creyentes… Puede empezar experimentalmente por un obispo que tome la iniciativa en su propia diócesis. O a escala nacional por iniciativa de la conferencia episcopal. O a escala mundial por la iniciativa papal. Puede cubrir toda clase de temas o limitarse a la defensa de los niños. Puede ser una forma de instrumentar la línea ‘tolerancia cero’ a la pederastia, que anunció el papa Francisco. O una forma de practicar aquella línea del Evangelio de San Juan (8:32): la verdad os hará libres”.
Crearía un defensor de los feligreses ante los abusos de curas, obispos y cardenales pederastas, como el tal Marcial Maciel, protegido del papado. Y llevando a más consecuencias la invitación, un defensor para los practicantes de todas las iglesias. Hay que apoyar esta propuesta y promover que los sacerdotes católicos, como los ministros de iglesias cristianas, puedan casarse, incluso tanto heterosexuales como homosexuales
Fuente: www.contralinea.com.mx Periodismo de investigación http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2013/06/13/el-junior-murat-ombudsman-eclesiastico/

No hay comentarios:
Publicar un comentario