Dinero
Fox y el negocio de la mariguana
Dudas sobre su estado mental
Su presunta relación con El Chapo
Enrique Galván Ochoa
Vicente Fox dice que le
entraríaa la producción de la mariguana cuando la ley lo permita. Y le gustaría ver que se vendiera en los Oxxo. Cuarenta y tres por ciento de nuestros participantes en la encuesta de esta semana opinan que
ya se volvió loco por completo, 32 por ciento dice que
debería ser investigado por hacer la apología de un delito, 11 por ciento piensa que
es una buena idea. Y con otros criterios, 14 por ciento hizo variados comentarios.
Metodología
Enviamos un cuestionario a 3 mil personas cuyos buzones electrónicos tomamos al azar entre los miembros de El Foro México. Contestaron mil 634. Enseguida reproducimos fragmentos de algunas opiniones que expresaron.
Opiniones
Me decidí por la opción de que
Rosario Barragán/Tepicdebería ser investigado, ya que motivos hay de sobra; aunque por supuesto, cada día enloquece más.
Pues con esto ya no queda duda de que es socio del Chapo Guzmán, ya sólo anhela que se haga público el contubernio. Si ya antes vendía coca, ¿qué mejor que ampliar el negocio ahora con la mota?
Tato Cervantes Ortiz/ciudad de México
De lo poco lúcido y coherente que ha dicho en toda su vida.
Gerardo González Carrillo/ciudad de México
Si bien el ex presidente no ha dado muestra de una salud mental óptima, en esta ocasión creo que no está del todo mal. En mi opinión la mariguana tendría que legalizarse.
Gabriel Orozco/ciudad de México
El señor Fox, a su proverbial tontería, ahora agrega su afición oculta. Por sus ocurrencias de aquellos tiempos, ahora sabemos que siempre le gustó la mota. Los mariguanos siempre quieren iniciar a otros en su deporte favorito, el de quemarle las patas a Satanás.
Jesús Rodríguez/Guanajuato
Si Vicente Fox sacó de la cárcel al Chapo es porque ya había conexión.
Enriqueta Rasmussen/Dinamarca
El contexto es que 14 estados de EU
legalizaron(o como se diga) el uso de mariguana con la careta de uso
medicinaly
recreativo. Fox podrá ser mandilón y medio loco, pero sabe que es buen negocio. A lo mejor exagera al decir que la vendan en Oxxo, pero tal vez sea mejor que las cocacolas, que ya tienen contenido de otra droga.
Francisco Rueda/ciudad de México
¿Y cómo no creer que habla en serio? Si desde su sexenio venía preparando el organigrama de su empresa. O no es así, que dejó salir a su CEO, el Chapo?
Héctor Pastrana/ciudad de México
¿Tiene caso seguirle el juego al mayor consumidor confeso de Prozac y demás estimulantes químicos? Para mí es completamente claro que ya dejó de tener conexión con la realidad (si alguna vez la tuvo).
Antonio Sarmiento/Cuernavaca
Ya no deberíamos hacerle caso, yo creo que ignorándolo es el mejor castigo, es un hombre que no vale, nunca ha valido la pena.
Gertrudis Casanova/ciudad de México
Sólo está enseñando el cobre una vez más. Le creo capaz de ganar dinero a costa de los adictos.
Juan Salvador Benítez/ciudad de México
Será que quiere abastecer al Chapo, no se conformó con liberarlo.
Alex Ochoa/ciudad de México
El tipo está completamente loco, pero la idea de legalizar las drogas no se me hace descabellada. Lo que se me hace patético es por qué no lo dijo cuando estaba en la presidencia; la personalidad de Fox no pasa de ser la de un payaso de rodeo.
Federico Sánchez Carrera/ciudad de México
¡Ah, qué don Vicente Calderón!, que ve negocios por donde sea, no le bastó con dejar al país en ruinas y ser una de las personas más ricas de la República.
Julián Javier Ortiz Rojas/ciudad de México
Creo que lo dicho por Vicente Fox es una manera muy burda de trivializar un tema tan complejo como la legalización de las drogas. En lo personal, creo que deben legalizarse, y de esa manera romper el dominio de los cárteles. Sé, por otra parte, que no es algo tan sencillo como suena, pues el principal cártel del mundo (EU) no lo va a permitir, al menos por el momento, pues son ellos los principales beneficiados con el esquema actual del narcotráfico. Volviendo a la opinión
sesudadel
expertazoFox, no se trata de facilitar la droga en los Oxxo, pues no se pretende alentar el consumo, sino simplemente legalizarlo y llevar un estricto control del mismo, a su vez, apoyar con fuertes campañas de concientización a la población más vulnerable a las adicciones para desalentar el uso de drogas (como el alcohol y el tabaco), así que no es tan simple.
Fernando López/ciudad de México
Nunca simpaticé con Fox y menos con su gobierno, pero no me parece una mariguanada. Todo lo contrario. Primero porque considero que legalizar la mariguana sería un paso importante para bajar los niveles de violencia en nuestro país, y segundo, creo que de verdad sería una muy buena alternativa de entrada de divisas.
Esther Baradón/ciudad de México
Twitter: @galvanochoa
Facebook: @galvanochoa
FUENTE: LA JORNADA OPINION
En el circo-Helguera
Enlace: final y fracaso
El pasado lunes, el titular de la Secretaría de Educación Pública, Emilio Chuayffet, indicó que
está en veremosla continuidad de la Evaluación Nacional de Logro Académico en Centros Escolares (Enlace) y advirtió que dicha prueba
podría desaparecer. Los señalamientos del funcionario fueron secundados anteayer por la Junta de Gobierno del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) –algunos de cuyos ex presidentes han expresado duras críticas en contra del actual modelo de evaluación educativa–, organismo que anunció la creación de un comité de especialistas con el fin de analizar la permanencia o el fin del referido instrumento de evaluación escolar y docente.
elementale
insuficientede la citada prueba, porcentaje que se elevó hasta casi 80 por ciento en lo que respecta a los alumnos de secundaria.
Los nulos resultados de la Enlace se suman a las numerosas críticas de autoridades escolares, docentes, padres de familia y especialistas en materia educativa, principalmente por su afán de evaluar, mediante exámenes estandarizados y de opción múltiple, realidades socioeconómicas diversas. Dicha pretensión no sólo contraviene el principio constitucional que define al país como
pluricultural(artículo 2 de la Carta Magna), sino que deriva también en una práctica de
discriminación indirectapor parte del Estado mexicano, según se desprende de una resolución emitida en 2011 por la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación.
Por si fuera poco, la aplicación de la Enlace ha arrojado, en los últimos seis años, diversos efectos contraproducentes en los ámbitos educativo, político e institucional. El hecho de que la prueba esté atada a la obtención de beneficios materiales por parte del magisterio distorsiona cualquier posibilidad de un diagnóstico real y útil, y constituye un incentivo perverso para que los planes de estudio, así como el proceso de enseñanza y aprendizaje dentro de las aulas, estén orientados casi exclusivamente a la memorización de los contenidos de la prueba por parte de los educandos.
De forma adicional, aunque ha sido presentada por el gobierno como solución para los graves problemas que padece el sistema de educación pública, la Enlace no ha podido ni siquiera ser aplicada en forma general debido a los conflictos magisteriales y sindicales que genera, y atiza con ello, la campaña de desprestigio contra los sectores críticos y disidentes del magisterio.
Por lo demás, son cada vez más recurrentes los señalamientos sobre actos de corrupción cometidos a la sombra de esta evaluación: el caso más reciente es la denuncia, por parte de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, sobre la presunta venta de los exámenes de la Enlace en días previos a su aplicación.
En suma, hay sobradas razones para ver la prueba Enlace como paradigma del fracaso del modelo de evaluación estandarizada –el cual fue profundizado y ampliado en el contexto de la reciente reforma educativa–, y de las consecuencias negativas de abordar un asunto público, complejo y multidimensional como la educación con la visión tecnocrática y mercantilista que caracteriza la lógica de la iniciativa privada. No resulta extraño que el único respaldo considerable a la Enlace en la actualidad provenga de organismos empresariales como la Confederación Patronal de la República Mexicana y el Consejo Coordinador Empresarial.
El anuncio de que se evaluará la desaparición de la Enlace es positivo, pero insuficiente. Para atender los grandes rezagos actuales en la educación pública se requiere más que instrumentos de diagnóstico para identificar causas: a fin de cuentas, cualquier aporte que pueda derivar de éstos queda rebasado ante el abandono deliberado de las obligaciones del Estado en materia educativa, el desdén presupuestario hacia los ciclos de enseñanza pública y los diversos ejes de inequidad social que recorren el país, los cuales inevitablemente trastocan y afectan el proceso de enseñanza.
FUENTE: LA JORNADA OPINION
Investiga la PGR-Fisgón
Experiencia y evaluación en el trabajo de los docentes
Jesús Martín del Campo
Corría el mes de junio de 1964 cuando una numerosa comitiva de la SEP, encabezada por el entonces oficial mayor, profesor Mario Aguilera Dorantes, visitó la región lagunera durante varios días para supervisar los avances del Plan de Once Años, iniciado en 1960, con el que las autoridades se proponían abatir la reprobación y la deserción en la educación primaria.
Después de visitar varias escuelas y observar el desempeño de los alumnos de primer grado, el oficial mayor quedó muy impresionado por la desenvoltura de los estudiantes de la escuela Felipe Carrillo Puerto de Torreón y por su maestra, de nombre Amelia Casas Álvarez. Además, al preguntarle con cuántos alumnos había comenzado el ciclo escolar, ella dijo: con 67. Y continuó preguntándole que cuántos terminaron el año, y ella respondió: 67. Y cuántos aprobaron: también 67 señor, contestó la maestra.
De aquella visita, de la que fue testigo José Santos Valdés, gran educador y forjador del normalismo rural, le surgió la idea de hacer un breve libro que narrara la experiencia de trabajo docente de la maestra Amelia, y lo llevó a cabo. En el texto señala cosas muy importantes, como que los buenos resultados de la maestra
no son producto de la acción de una sola persona. Y destaca también que la escuela de Amelia tiene buenos resultados
por su organización, por su disciplina, por su trabajo y porque maestros alumnos y padres de familia, desde hace muchos años constituyeron la más admirable unidad educativa que en un medio como el nuestro pueda encontrarse. La escuela, se informa en el libro, “está ubicada en un barrio pobre y sus alumnos son hijos de obreros, campesinos, artesanos, pequeños comerciantes y modestos burócratas…” También señala que en ese plantel se propusieron
organizar democráticamente la vida escolar, dando la debida participación a los alumnos en la vida de la misma. Además, que Amelia, “durante el primer mes de trabajo, se olvida del programa y se dedica a ejercicios de maduración… Sabe que los niños necesitan aprender a hablar libres de temor”.
A la maestra Amelia no le aplicaron una prueba estandarizada para evaluar su desempeño docente; al contrario, su experiencia fue difundida por Santos Valdés. En realidad, muchos maestros de aquella región eran como ella. Egresados de normales como la de San Marcos, Zacatecas, tenían una orientación de trabajo social con la comunidad y de trabajo con los alumnos en condiciones de máximas carencias.
Años más tarde, en 1976, se produjo una experiencia de varios profesores recién egresados de la Escuela Nacional de Maestros, quienes fueron enviados a trabajar a una escuela cuyos salones eran láminas de cartón sostenidas con varas y palos, todo construido por los padres de familia. El sitio se encontraba al pie de un cerro en Xalpa, Iztapalapa.
La experiencia que durante tres años vivieron los jóvenes maestros que ahí llegaron está narrada en un testimonio publicado con el título de Aulas de emergencia, y su autor, Samuel Salinas, es uno de ellos. Ya con la responsabilidad de avanzar en el programa, sin contar con salón de clases, mobiliario ni libros, recuerda el autor una reflexión de los primeros días:
¿En cuál clase de didáctica me enseñaron qué hacer frente a la rebeldía? ¿Qué maestro me dictó el apunte donde explicaba cómo controlar la disciplina en el grupo? ¿En qué examen de la normal me preguntaron la técnica de dar clases al aire libre, entre gritos de vendedores y alegres ladridos? ¿Qué álbum lleno de estampas entregué algún día donde expusiera mi investigación sobre piojos y excrementos?
Con los padres de familia, los maestros tuvieron que pelear por todo. Por unas aulas de emergencia, por algo de mobiliario, por los libros para todos los alumnos. Oficios y comisiones para todas las oficinas. Y a dar clases con la inspiración de los autores que habían leído, lo mismo Freinet que Ramírez, Neill, Makarenko, Vasconcelos, Anibal Ponce y Freire.
Bailaban los consejos de los pedagogos grandes en los intentos continuos por conseguir una llave distinta que abriera, primero el corazón del niño, que provocara sus sentimientos, que nos permitiera ir de la vida a la ciencia, del lenguaje común al algebráico, de lo urgente a lo mediato, así dice el testimonio.
Los maestros y los padres de familia lograron la construcción de una escuela en forma y le pusieron Aníbal Ponce. Forjaron una comunidad de trabajo con los niños también. Pero en 1979, con el pretexto de que querían hablar de la masacre del 2 de octubre en Tlatelolco en una ceremonia cívica, fueron cambiados de adscripción varios de los profesores por autoridades arbitrarias que querían cortar de tajo una experiencia de trabajo colectivo. Esos maestros eran representativos de una generación de normalistas urbanos con mentalidad transformadora y de entrega a su trabajo docente.
Ninguna prueba estandarizada puede evaluar experiencias como las aquí reseñadas.
FUENTE: LA JORNADA OPINION
Maíz transgénico-Ahumada

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