El sucesor de Ajmadineyad debe ser elegido por el pueblo
Robert Fisk
Escogidos a mano. Eso es lo que se puede decir de los
candidatospara la elección presidencial iraní de este viernes. El Consejo de los Guardianes se ha asegurado de que los ocho candidatos –todos hombres, claro está—cuenten con la aprobación del líder supremo, Alí Jamanei. El poder permanece dentro de los miembros de la pandilla de los clérigos, lo cual fue la intención de Ruhollah Jomeini, el líder supremo. Siempre me ha molestado esa palabra. Un líder supremo es un guía, y en alemán guía se dice führer.
guardianes.
El fin de semana llamé a un viejo amigo iraní para preguntarle su opinión. Es un académico –uno muy sabio—y su respuesta fue muy simple.
No votaré por ninguno de esos candidatos, no pueden representar los valores que para mí son importantes. Ellos saben que no son democráticos.
El profesor Mohammed Marandi, de la Universidad de Teherán, señaló más o menos lo mismo, pero agregó que mucha gente en España, Italia, Grecia (o los palestinos de Gaza que votaron por Hamas y fueron puestos bajo sitio por ello) tampoco sentían que vivían en una verdadera democracia. Buen punto.
Sí, hay una especie de democracia
fantasmaen esta elección. No es difícil, por ejemplo, ver por qué el ex alcalde de Teherán, Mohhamad Bagher Ghalibaf, podría ser el favorito. Proviene de un linaje familiar adecuado, es decir, es de origen
humilde, y muchos admiran el hecho de que su padre es panadero. Ghalibaf ascendió de las filas militares a los más altos rangos del ejército durante la titánica guerra Irán-Irak.
A diferencia del horrible Ajmadineyad, Ghalibaf combatió en las más feroces batallas y por ello hoy tiene considerable influencia en las Guardias Revolucionarias. Si Estados Unidos, la Unión Europea e Israel continúan con sus amenazas a Irán por su programa nuclear, Ghalibaf podría ser el hombre que se enfrentaría a esta campaña occidental y evitaría la demencial retórica de Ajmadineyad, quien ha pasado su presidencia enfureciendo a los enemigos de Irán con el único fin de enfurecerlos.
La elección iraní sigue sin ser una elección, sino una competencia entre los favoritos del clero. Hay una cuestión mucho más amplia involucrada aquí. Recordemos la revolución iraní de 1979. ¿No se suponía que habría una
democraciaentonces? ¿Y acaso no vimos a Jomeini convertir a Irán en una teocracia, o más bien, una necrocracia; un gobierno de los muertos para los muertos? ¿No dice esto algo muy importante sobre esa basta zona de montañas, ríos y arena que llamamos Medio Oriente? Salen el rey Farouk, el rey Idris, la monarquía iraquí, el sha; y llegan los dictadores, los Nassers, los Sadats, los Mubaraks; los Ben Alis y los Kadafis. Y el clero. O están también las
revoluciones correctivascomo la de Hafez Assad en Siria.
Luego llega otra revolución y salen los Mubaraks, los Ben Alis, y los Kadafis... y bueno, Siria podría resultar algo muy distinto. Bahrein está segura por el momento (gracias a nosotros) mientras Qatar, los Emiratos y los sauditas están demasiado ocupados cocinando la revolución siria para ocuparse de sus propias revoluciones. Y así continúa todo. Contrabandeamos equipo militar a Siria y nos preocupa que armas químicas acaben
en las manos equivocadas. Expresamos nuestra indignación cuando Hezbolá interviene para ayudar a Siria, pero hablamos alegremente de cómo la rebelión contra Assad es ahora
el centro del yijadismo mundial.
La historia sugiere que
democraciano es una palabra que tenga asociaciones felices en los oídos de los pueblos de Medio Oriente. Después de todo, para ellos las
las democraciasfueron las naciones occidentales que apoyaron a los Sadats, Mubaraks, Ben Alís y shas, y las puertas giratorias por la que entró y salió el Kadafi besado por Blair; surgido de los aparatos de seguridad de dichas naciones. En cuanto al sha, él era el
aparato de seguridadde Irán.
Libertad y dignidad es lo que pedía la gente. Y derechos humanos; no democracia. ¿Se les van a conceder estas vitales mercancías?
Con todo, bajo el aburrido y electo Mursi, El Cairo está viviendo una serie de mini revoluciones. La policía se va a huelga, hay revueltas en los ministerios de Agricultura, Educación, la Judicatura y la prensa. Hasta la Ópera del Cairo está en paro. No se representará Aída este año amigos, tampoco habrá ballet.
El pequeño Túnez tiene las mejores posibilidades de sobrevivir. Libia está dividida gracias a la mafia que puso en escena la revolución, incluida la milicia pro gubernamental que no tuvo empacho en asesinar a 20 manifestantes, en su mayoría desarmados, el pasado fin de semana.
Ni hablar de Siria, cuyo gobierno fue acusado por los franceses de usar gas sarin y donde un rebelde (porque nosotros apoyamos a los rebeldes ¿no?) fue visto comiéndose parte del cadáver de un alawita mientras otros ejecutaban a los soldados sirios capturados y lo grababan en video.
Existe una intrigante pistasobre el futuro en un extraño pronunciamiento del ejército sirio después de haber recuperado Qusair la semana pasada. Las fuerzas sirias, no Bashar ni el partido Baaz, dijeron que
no vacileremos en aplastar con puño de hierro a quienes nos ataquen. Su destino es la rendición o la muerte. También el ejército egipcio desenvaina sus espadas (de fabricación estadunidense). El ejército sigue siendo el poder supremo en Argelia (con todo nuestro apoyo). Los Guardianes de la Revolución seguirán entregándole el país a los ayatolas. ¿Estarán de regreso los hombres vestidos de color caquí?
©The Independent
Estados Unidos: ¿democracia o estado de excepción?
Ángel Guerra Cabrera
El presidente Barack Obama no tiene nada que envidiar a George W. Bush en lo que se refiere a pisotear la Constitución y los valores fundacionales de Estados Unidos. Es más, en lo concerniente al espionaje masivo de las comunicaciones de millones, incluyendo el de sus propios conciudadanos, propiciado por la Ley Patriota, el actual inquilino de la Casa Blanca ha superado con creces las cotas alcanzadas por su antecesor.
no se están grabando sus conversaciones telefónicas. Según la versión oficial sólo se lleva el registro de números de origen y destino y duración de las llamadas
Pero la declaración al Guardian de Edward Snowden ex funcionario de la CIA y de la NSA y fuente de las revelaciones dice lo contrario: La NSA ha levantado una infraestructura que le permite… capturar la inmensa mayoría de las comunicaciones humanas de manera automática… Si, por ejemplo, yo quiero ver sus correos electrónicos o el teléfono de su mujer, lo único que necesito es usar métodos de interceptación, que me permiten obtener correos, contraseñas, historiales de teléfono, datos de tarjetas de crédito… No quiero vivir en un mundo en el que se graba todo lo digo y lo que hago. Es algo que no estoy dispuesto a defender ni con lo que quiera vivir.
Además, la filtración posterior de la orden dada por Obama al aparato de seguridad nacional de confeccionar una lista de eventuales objetivos de ataques cibernéticos militares en el extranjero, sin excluir la posibilidad de que se haga en Estados Unidos, aunque parezca principalmente dirigido contra terceros países tiende a incrementar los crecientes temores de los estadunidenses sobre la pérdida total del derecho constitucional a la privacidad. Ambos diarios aseguran haber verificado la autenticidad de los documentos, de los que han publicado copias fotostáticas de gran calidad.
La directiva de Obama, de octubre de 2012, acuña el concepto Operaciones Ofensivas de Efectos Cibernéticos (OCEO por sus siglas en inglés)
que pueden ofrecer únicas y no convencionales capacidades para avanzar los objetivos nacionales de Estados Unidos alrededor del mundo con escasa o ninguna advertencia al adversario u objetivo y con potenciales efectos que van de sutiles a severamente dañinos. En enero el Pentágono anunció una gran expansión del Cibercomando, unidad responsable de la ejecución de operaciones cibernéticas ofensivas y defensivas, bajo la dirección del general Keith Alexander, también jefe de la NSA.
La directiva tiene una grave repercusión internacional al desnudar al gobierno de Obama no sólo como una máquina de espionaje omnipresente, sino como un potencial agresor a escala planetaria con planes para hacer daño calculado y de forma
anticipadaa otras potencias, tal como se lee en la copia publicada en el Guardian. Y acusan a China… Pero probablemente lo más temible para la administración sea la bola de nieve que se está creando dentro de Estados Unidos con una parte importante de la sociedad protestando y pidiendo explicaciones sobre estos hechos ominosos.
Si unimos esto a la acción de los drones, cuyos blancos decide Obama en secreto por nombre y apellido cada semana, erigiéndose de esa forma en fiscal, juez y jurado, cabe preguntarse si la conducta que Washington sigue en el mundo después del 11/S tiene algo que ver con la democracia o más bien con un régimen de excepción militarizado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario