Priistas defienden la reforma energética de EPN en la prensa // Encinas: el gobierno intenta apropiarse del crédito histórico que representa Cárdenas // Iniciativa del PRD, antes del viernes // Templo Mayor: Calderón prepara el lanzamiento de su fundación
Reforma energética
Este martes, a unas horas de haber sido presentada la iniciativa de reforma energética del Presidente, el tema abarca la mayoría de las columnas y artículos de opinión. Tan sólo El Universal publica hoy trece textos donde se menciona el tema, algunos escritos por priistas, quienes alaban la reforma presidencial e insisten en que el petróleo seguirá siendo propiedad de los mexicanos. Está César Camacho, líder nacional del tricolor, quien inicia su columna diciendo que “el PRI está resuelto a aprovechar y defender el petróleo, porque lo que más importa al partido es proteger y cuidar los intereses de los mexicanos” y califica la iniciativa presidencial como “patriótica, oportuna, audaz, necesaria y sólida”.
El Secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, repasa la propuesta presidencial y explica en qué consisten los cinco ejes que la componen. Según el titular de la Sener, “la reforma energética mejorará la economía de todos los mexicanos. El modelo propuesto permitirá incrementar la renta petrolera, reducir la dependencia del exterior y garantizar la disponibilidad de combustibles. También detonará el crecimiento económico, y creará cerca de medio millón de empleos adicionales este sexenio y hasta 2 millones y medio de empleos en 2025”.
Mientras que para la ex Gobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega Pacheco, no tener una reforma de gran calado en el sector de la energía “sería poner en duda la energía y madurez política con la que se cuenta en los partidos y en los actores, para poner al país en un curso de prosperidad y de oportunidades para todos”. Y para el Senador David Penchyna Grub, Presidente de la Comisión de Energía, la propuesta presidencial tiene dos virtudes frente a las demás propuestas: integridad y transparencia. En casi todas, como dice Katia D’Artigues, aparecen las siguientes palabras, como si se tratara de un mantra: “no vender ni privatizar”.
Por su parte, Alejandro Encinas Rodríguez critica que el PRI utilice el nombre del General Lázaro Cárdenas para impulsar su proyecto: “El gobierno intenta apropiarse del crédito histórico que representa Lázaro Cárdenas para los mexicanos. Le urge desviar la atención ante la regresión que para el país significaría entregar sus recursos más preciados a intereses privados, pero también lo necesita para intentar contener la inconformidad del nacionalismo que no ha sucumbido ante el pragmatismo y el dinero”. Y Ricardo Alemán cree que “la habilidad política del PRI y del gobierno de Peña Nieto desactivó buena parte del riesgo de estallido callejero” al enarbolar la bandera del ex Presidente Lázaro Cárdenas.
Y la columna Bajo Reserva adelanta que la izquierda se prepara para la defensa del petróleo, pero irá dividida: por una parte Encinas, Bartlett y Andrés Manuel López Obrador, y por otra el PRD y Cuauhtémoc Cárdenas. Además, señala que será antes del viernes cuando el Partido de la Revolución Democrática haga público su proyecto de reforma energética, la cual dará algunas sorpresas ya que la idea, según algunos perredistas, es tener una alternativa seria, que convenza a la gente y que esté apartada de las marchas y los plantones.
Milenio no se queda atrás y publica nueve textos sobre el tema. Ciro Gómez Leyva dice que el PAN no podrá decirle que no a Enrique Peña Nieto: “El PAN quiere inversión privada irrestricta en todas las áreas y procesos del ciclo de hidrocarburos y electricidad. El gobierno la quiere también. El PAN la quiere en la modalidad de concesiones. El gobierno, en la de contratos de utilidad compartida. El PAN quiere reducir a Pemex al punto de empresa paraestatal dominante. El gobierno no lo concede, pero ofrece a cambio participación de muchos más actores en exploración, explotación, transporte, almacenamiento, distribución y comercialización de petróleo; deja de considerar a la petroquímica como área estratégica e invita a invertir en gas natural, generación, transmisión y distribución de electricidad”.
Mientras que para Ricardo Monreal Ávila, “el apremio con el que se busca sacar ahora las reformas energética y fiscal al costo que sea, parece producto de una impronta política o de la presión de compromisos económicos inconfesables, pero no ocultables, como los que estuvieron detrás del Monexgate. De ser este el caso, estaríamos ante la confirmación de una lamentable profecía política: quien inicia comprando la Presidencia de la República termina vendiendo al país”. Y la columna Trascendió destaca que quien recibió trato y lugar distinguido durante la presentación de la iniciativa presidencial fue el líder del sindicato de Pemex, Carlos Romero Deschamps. En primera fila, al lado, ni más ni menos, del presidente del PRI, César Camacho, y del diputado Manlio Fabio Beltrones.
En Excélsior, Leo Zuckermann, Francisco Garfias y la columna Frentes Políticos tocan el tema. El primero dice que la iniciativa presidencial deja muchas dudas en lo que se refiere a la forma legal en que la administración de EPN busca permitir la inversión privada en exploración y producción de petróleo. “El gobierno priista, entonces, no quiere concesiones sino contratos. El tema es de qué tipo. Recordemos que en la última reforma petrolera de 2008 se introdujo una figura, los contratos incentivados, para dizque atraer la inversión privada. Resultó un fracaso”, escribe Zuckermann. Mientras que Garfias señala que ayer por la noche se reunieron en Polanco perredistas como Cuauhtémoc Cárdenas, Jesús Zambrano, presidente del PRD, Alejandro Sánchez, secretario general del partido, el senador Miguel Barbosa y los diputados Silvano Aureoles y Luis Espinosa Cházaro, quien declaró que: “Nuestro límite es el ingeniero. Hasta donde él nos diga…”, soltó el diputado. Pero aclaró: “No acompañaremos a la derecha (sus aliados electorales del PAN) en su propuesta privatizadora, pero tampoco a Andrés Manuel en el no a todo”.
Y Reforma publica tres columnas sobre la reforma energética. Sergio Sarmiento, autor de una de ellas, habla sobre la mención del General Lázaro Cárdenas durante la presentación del proyecto presidencial. El columnista dice: “¿Qué significa retomar palabra por palabra el artículo 27 del general Cárdenas? Supongo que quiere decir que no habrá concesiones como las de Canadá, donde una empresa puede explorar y explotar un territorio pagando una regalía e impuestos sobre el petróleo que extraiga. Pero sí habrá contratos en que Pemex pueda compartir riesgos y beneficios con otras firmas”. Mientras que la columna Templo Mayor señala que según analistas internacionales, la iniciativa presidencial se queda corta en sus alcances, lo que, a la larga, podría ser su propia tumba. Y es que si los posibles postores de los contratos de “utilidad compartida” no ven lo suficientemente atractiva ni la utilidad, ni compartirla, la reforma terminaría esfumándose. Además, los inversionistas están con los ojos de plato porque se verán obligados a casarse con Pemex o con el Estado, que muchas de las veces no han sido buenos socios.
Además, el texto destaca que los funcionarios encargados de la redacción de la reforma energética fueron los subsecretarios Enrique Ochoa Reza y María de Lourdes Melgar Palacios, por parte de la Secretaría de Energía; los lugartenientes de la Secretaría de Hacienda: Miguel Messmacher, de Ingresos; y Fernando Galindo, de Egresos; y como parte del equipo se integraron el abogado general de Pemex, Marco Antonio De la Peña; y el consejero jurídico de la Presidencia, Humberto Castillejos Cervantes.
Fallas de la justicia mexicana
A propósito de la liberación de Caro Quintero y del asesino de la periodista Regina Martínez Perez, Jorge Fernández Menéndez dice que la justicia mexicana no funciona y que las autoridades deben de dar una explicación ante estas decisiones. Mientras que la columna Trascendió destaca que Lorenzo Palma, el juez que liberó al narcotraficante Rafael Caro Quintero, ingresó recientemente al Poder Judicial en Jalisco. El juez Palma estuvo en Guanajuato casi 20 años y tuvo que abandonar el estado después de que se hiciera público que tenía a 15 familiares en la nómina. Y Bajo Reserva dice que la liberación de Quintero se ha ido complicando poco a poco ya que Estados Unidos ha estado presionando para que el capo sea entregado. El problema, dice la columna, vendrá si una vez que se pida su detención las autoridades mexicanas no lo localizan.
El regreso de Felipe Calderón
La columna Templo Mayor dice este martes que aunque el ex Presidente Felipe Calderón se quedó con las ganas de reaparecer el fin de semana pasado durante la Asamblea Nacional del PAN, estará de vuelta en la vida pública muy pronto. El ex Presidente prepara el lanzamiento de lo que será su fundación, algo parecido al Centro Fox, pero sin las botas y, obviamente, sin la mota. La tirada sería no sólo convertir al organismo en una especie de think tank albiazul, sino hacerlo el cuartel general de su propia tribu dentro del panismo. Y, en una de esas, a lo mejor, puede ser, quién sabe, serviría de plataforma electoral por si alguna calderonista decide lanzarse por la grande.
Gordillo: seis meses en la cárcel
Katia D’Artigues señala en El Universal que ya se cumplieron seis meses desde el encarcelamiento de Elba Esther Gordillo. En su columna retoma la publicación de un texto en La Jornada sobre la vida de la maestra en la cárcel y dice que Gordillo sufre económicamente ya que el convenio con sus abogados es de 105 millones de pesos más una cuota mensual de 100 mil. Además, el texto señala que Gordillo se ha topado con una celadora esposa de un simpatizante de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

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