Reforma energética acapara artículos de opinión // Aguayo: PRI y PAN olvidan corrupción en Pemex // Carreño: alteraciones al orden público complicarían la discusión // PRD no frenará afiliación de Pablo Salazar // Bezos, ¿verdugo de los diarios impresos?
El PRI y la reforma energética
Este miércoles, la reforma energética es el tema que acapara la mayoría de las columnas y artículos de opinión en la prensa nacional. En el portal SinEmbargo, la columna Casa de Citas habla sobre la amenaza del líder nacional priista de que su partido defenderá su la iniciativa presidencial en las calles con el apoyo de la Confederación Nacional Campesina. La batalla será férrea, dice el sitio, sobre todo contra la izquierda, ya que los cambios que busca el Presidente Enrique Peña Nieto son profundos: “no limitaría la posesión extranjera en proyectos petroleros y también abriría la puerta para que privados, nacionales y extranjeros, compitan directamente con la Comisión Federal de Electricidad, en la venta de ese bien energético”.
En El Universal son cinco los columnistas que escriben sobre el tema. Ricardo Rocha señala que estamos ante un momento decisorio para el país: “a partir de hoy y durante los próximos tres meses, escribiremos un capítulo que marcará un antes y un después para la nación entera”. Para el periodista, antes de discutir las especificaciones técnicas y financieras de la reforma energética, se deben responder las siguientes preguntas: “¿cuáles son las alternativas viables para romper las cadenas de la pobreza? ¿tiene México todavía posibilidades de acceder al desarrollo? ¿hay además de Pemex –con todos su defectos y virtudes– alguna otra palanca posible?”.
Miguel Barbosa Huerta, coordinador de la bancada perredista en el Senado, escribe sobre el tema y señala que el debate en torno a la reforma debe ser ordenado y contar con la participación de un pueblo previamente informado. Además, el legislador expone brevemente la propuesta de reforma perredista, según la cual resulta innecesario reformar los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución, como lo propone el PAN y, supuestamente, el PRI, pero en cambio dice que es necesario “proponer un programa de transición de cinco años para bajar paulatinamente el total de derechos que actualmente paga Pemex (de 71.5% a 61%)”. Barbosa no toca el tema del sindicato que encabeza Romero Deschamps.
En el mismo diario, Ricardo Alemán dice que se tratará de “una batalla titánica, no tanto en el plano ideológico como en el terreno político y hasta electoral”, que enfrentará cuatro posturas: la del PRI, la del PAN, la del PRD, y AMLO, Manuel Camacho y Marcelo Ebrard. Los cuatro, dice Alemán, pelearán por el control de las calles. Pero no es el único en destacar este aspecto. Para José Carreño Carlón, la amenaza de alteraciones en el orden público puede ser algo que impida el avanza del análisis y la discusión. El funcionario público habla sobre las amenazas de la izquierda de tomar las calles, pero no dice nada sobre posibles manifestaciones priistas, como amenazó César Camacho, líder nacional del tricolor. El tema sí es tratado por Bajo Reserva. La columna señala que las declaraciones del líder priista no cayeron nada bien en las bancadas del tricolor ya que puede generar mucho encono. Y aunque la mayoría de los columnistas dicen que será hoy la presentación de la iniciativa presidencial en torno al tema energético, Katia D’Artigues recuerda que será hasta mañana.
En La Jornada, Julio Hernández López también señala que la presentación de la iniciativa presidencial se dará mañana y que “se ha procurado dar un barniz de oportunismo nostálgico (vintage político, telenovela de época) al proceso de cesión de la renta petrolera nacional a firmas privadas, ya sean nativas o foráneas, con especial acento en éstas”. El toque al que se refiere Julio Hernández tiene que ver con la utilización restaurada de parte del empapelado jurídico que en circunstancias específicas planteó el general Cárdenas en las horas difíciles de la retoma de la riqueza petrolera frente a retadoras potencias expropiadas no de lo que constitucionalmente ha pertenecido a la nación sino de instalaciones y otros haberes de superficie.
Jorge Fernández Menéndez, columnista de Excélsior, también escribe sobre la iniciativa priista, y señala que no sería descabellado pensar que la propuesta del gobierno busque un equilibrio entre la iniciativa panista y la presentada por Cuauhtémoc Cárdenas con el aval de la dirigencia perredista y de Marcelo Ebrard. Sin embargo, el columnista señala que aunque se pueden dar reformas sin tocar el artículo 27, la modificación sería muy acotada y le restaría seguridad jurídica a los inversionistas potenciales.
Mientras que la columna Trascendió, del diario Milenio, dice que la fecha y el formato para la presentación de la reforma energética de Enrique Peña Nieto sigue sin definirse; se prevé que sea en Palacio Nacional, como estaba programado, pero la falta de acuerdos dentro del propio gobierno en algunos puntos de la iniciativa la tiene detenida. Además, señala que la senadora de Nueva Alianza Mónica Arriola anunciará en los próximos días la agenda legislativa de su partido, la cual, por supuesto, incluye el tema energético y se espera que la hija de Elba Esther Gordillo vote con los priistas la iniciativa del Ejecutivo. Templo Mayor, de Reforma, también toca el tema del cambio de día de presentación de la iniciativa presidencial.
Y la columna de Excélsior, Frentes Políticos, destaca que el líder de los senadores panistas, Jorge Luis Preciado, señaló que su bancada tiene como prioridad la reforma política electoral, aun sobre la energética. Además, acusó que la paraestatal tendría que pagar más de mil millones de pesos a su comprador por pensiones, suma que el Estado no tiene. Afirmó que si un particular intenta comprar Pemex, habría que pagarle hasta un billón 300 mil millones de pesos por concepto de pensiones para trabajadores, por lo que la privatización de la paraestatal es imposible.
Sergio Aguayo, columnista de Reforma, es uno de los pocos que toca el tema del sindicato petrolero. En su texto, dice que aunque PRI y PAN tienen los votos suficientes para aprobar la reforma no han convencido a la mayoría porque su discurso tiene varios huecos. “Mi razonamiento se soporta en dos cifras proporcionadas por la Cámara de Diputados al auspiciar una encuesta según la cual 88% estamos convencidos de que existe “corrupción” en Pemex y 54% estamos en desacuerdo con la privatización de Pemex. Estoy entre quienes establecen una relación causal entre los dos factores”, escribe el columnista, y agrega: “la determinación con la cual se olvidan de la corrupción es un reflejo justo de la tibieza a la hora de enfrentarla”.
AMLO vs la mariguana
Sobre la reacción de Andrés Manuel López Obrador ante la posible legalización de la mariguana, Jorge Zepeda Patterson considera que, a pesar de que hay suficientes pruebas para decir que las drogas son más peligrosas por su ilegalidad que por sus efectos, el político tabasqueño, “junto a su ideología progresista en materia de justicia social, convive un arraigado conservadurismo en asuntos de género, sexo y drogas, proveniente, supongo, de su pertenencia a una cultura con orígenes rurales tradicionales”, por lo cual será muy difícil que apoye la legalización. Sin embargo, Zepeda dice: “sigo pensando que es la izquierda la que debe emprender el debate que ponga fin a esta guerra a las drogas hipócrita y de simulaciones. La derecha, con su moralina trasnochada, nunca encabezará esta batalla; el PRI, con su “mejor malo por conocido” y su apego al status quo, preferirá dejar las cosas como están. Ojalá que Morena y López Obrador no se sustraigan a esta batalla que más temprano que tarde deba dar la izquierda”.
En El Universal, José Carreón Carlón también escribe sobre el tema. El director general del Fondo de Cultura Económica recuerda que sólo el vocero de la Aquidiócesis y Andrés Manuel López Obrador se lanzaron en contra del debate, este último al asegurar que se trata de una maniobra de distracción de los malos ante la posible privatización de Pemex.
Mientras que en Milenio, Carlos Puig dice que la legalización de la mariguana no parece cosa fácil ya que tendría que enfrentar a la Suprema Corte de Justicia y los antecedentes no son favorables. En 2010, el estado de Campeche modificó su Código Penal para incluir artículos relacionados con el narcomenudeo que incluía el aumento de la dosis de metanfetamina en tabletas que se consideraba de uso despenalizado. La PGR interpuso una acción de inconstitucionalidad y en octubre del 2011, de forma unánime, la Corte resolvió que la PGR tenía razón e invalidó los artículos del código campechano que legislaban sobre narcomenudeo.
Y la columna Frentes Políticos, de Excélsior, insiste en que la legalización no será posible. “El debate inútil. No llegarán a ninguna parte. En el tema de la despenalización de la mariguana todos hablan de acuerdo a sus preceptos. Roberto Campa Cifrián, subsecretario de Prevención del Delito, aseguró que la despenalización conlleva riesgos para México, como ocurre con los países que tienen bajo consumo de drogas. Afirmó que es un peligro en las sociedades con niveles de consumo bajo, porque el riesgo es que se incremente. Se trata de un problema serio que puede traer consecuencias que afecten a la gente, aseguró. Ya hay un programa integral para dar solución. La recreación déjenla para otro día. Lo que necesita el país son ciudadanos trabajadores. No vagos de esquina”, dice la columna.
Turbulencia perredista
En Milenio, la columna Trascendió dice que en la dirigencia nacional del PRD no hay intención alguna de frenar la afiliación del ex Gobernador de Chiapas Pablo Salazar Mendiguchía a este partido y, de hecho, ya afinan los últimos detalles. Es más, se prevé que sea mañana en la vieja sede del PRD, en el número 50 de la avenida Monterrey, colonia Roma del Distrito Federal, cuando se concrete su inclusión a las filas perredistas.
Bajo Reserva, de El Universal, señala que una tormenta similar a la ocurrida en el PAN está en puerta. Los diputados federales del PRD irán tras el responsable del manejo de los dineros del grupo parlamentario, Fernando Zárate Salgado, ya que no tienen información sobre el manejo de 60 millones de pesos entregados entre enero y abril por la administración de San Lázaro. Además, en el mismo espacio, se habla sobre la cita que reunirá el próximo fin de semana al Consejo Nacional perredista para hacer un balance de los resultados obtenidos en las elecciones del 7 de julio.
Los errores de la SEP
A propósito de la publicación de los libros de texto gratuitos con 117 errores ortográficos, Hilda García, colaboradora del portal SinEmbargo, pregunta por qué no hay un responsable que sea castigado por estas fallas. “Enfrascados en el debate, el Director General de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, Joaquín Díez-Canedo, le puso más carne al asador. Para él, según declaraciones hechas al periódico Milenio, no sólo no vale la pena buscar a los responsables de los errores porque “podría tratarse de un corrector de estilo freelance que gana tres mil pesos (235 dólares)”. ¿Qué? O más bien debería ser ¿QUÉ? ¿Eso es lo que se paga a una persona con tal responsabilidad? ¿Cuánto gana un empleado fijo de la Comisión? ¿Es que acaso no hay un personal o tienen todo un departamento que pueda corregir errores y estar al pendiente de la educación de millones de niños y jóvenes en el país?”, pregunta la periodista.
Emilio Chuayffet y la Secretaría de Educación Pública también aparecen en la columna Bajo Reserva, de El Universal. El diario dice que la dependencia tiene mucha confianza de que las modificaciones a las leyes secundarias que darán forma a la reforma educativa sean aprobadas a más tardar el 26 de agosto por el Congreso de la Unión. Lo que no ha quedado muy claro, dice la columna, es cómo las autoridades atenderán las demandas de los maestros disidentes que para estas fechas están por cumplir casi tres meses en la plancha del Zócalo del Distrito Federal.
Madero y su campaña de reelección
En Excélsior, Enrique Aranda escribe sobre la conclusión de la XVII Asamblea Nacional panista y “la riesgosa reforma estatutaria implícita en ella, a manera de plataforma de lanzamiento de su campaña en busca de su reelección en diciembre”. “Porque nadie apuesta a avanzar en la aprobación de una reforma estatutaria que alteraría la vida institucional y operación del partido, es que –aún cuando no se diga de manera pública– el panismo de a pie ve con desconfianza el operativo del chihuahuense y, en consecuencia, ha comenzado a vislumbrar la opción del no quórum como única alternativa para impedir que este sábado, se consume el irresponsable albazo estatutario de Javier Corral que, vale recordar, dio paso a la no conclusión de la Asamblea el pasado 16 de marzo”, escribe Aranda.
¿El fin de los diarios impresos?
A propósito de la venta del periódico The Washington Post al empresario Jeff Bezos, Sergio Sarmiento escribe en Reforma sobre la posible desaparición de la prensa impresa. “Bezos parece entender que aunque los días de los periódicos impresos estén contados, el periodismo -la divulgación periódica de información independiente, sistemática y analizada- seguirá siendo necesario. El nuevo mercado carece todavía de modelos adecuados de negocio, pero en él sin duda tendrán la ventaja inicial quienes cuenten con nombres reconocidos, como el Washington Post. Esto explica por qué Carlos Slim ha invertido cientos de millones de dólares en el New York Times”.
Reforma tributaria
Y mientas el resto de los columnistas se concentran en la reforma energética, Leo Zuckermann escribe este miércoles sobre la reforma tributaria y, para ello, recupera una historia de 2007. “En abril de 2007, en vísperas de que terminara el plazo para pagar los impuestos en Estados Unidos, se formaron largas colas de trabajadores indocumentados para llenar y presentar sus declaraciones anuales. Estábamos frente a inmigrantes ilegales ávidos por pagar sus impuestos. ¿Por qué? Pues porque los seres humanos respondemos a los incentivos. Resulta que entre la comunidad de indocumentados, donde hay millones de mexicanos, se había corrido la voz de que el gobierno estadunidense aprobaría pronto una reforma migratoria que legalizaría a algunos de ellos, siempre y cuando demostraran que habían trabajado varios años en Estados Unidos. Y la mejor prueba para el Tío Sam de esto era presentar las declaraciones y pagos puntuales de los impuestos”.
Carlos y Raúl Salinas
En SinEmbargo, Martín Moreno recuerda un par de escenas ocurridas durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari. La primera es protagonizada por María Elena Vázquez Nava, entonces Secretaria de la Contraloría General de la Federación, quien presentó al Presidente Salinas un archivo que demostraba las corruptelas de su hermano Raúl. “El Presidente recibió, en silencio, las pruebas de la corrupción de su hermano –hermano de sangre, hermano de aventuras–, tan comprometedoras como contundentes. Dio media vuelta y se marchó. No se despidió de la contralora. Horas después, Vázquez Nava fue llamada a la oficina de Raúl Salinas. Al verla de frente sacó el mismo expediente que la Contralora le había entregado al Presidente de la República, lo azotó sobre el escritorio y furioso le gritó: – ¡¡¡Qué es esto, hija de la chingada…!!! Poco tiempo después, a Vázquez Nava le fue solicitada su renuncia”, relata el periodista.

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