Alianza Social de Trabajadores de la Industria Mexicana

sábado, 17 de agosto de 2013

David contra Goliat: Assange, Manning y Snowden


De algo sirven las anécdotas, algunas de ellas metafísicamente históricas, como la escenificada –dicen– entre “el arrogante, grande, fuerte y bruto Goliat y el bien amado guerrero, político, indigno pero fiel, fundador de la dinastía mesiánica David” (Fernand Comte, Las grandes figuras de la Biblia, Alianza Editorial). En síntesis: es cuando el joven David acepta la oferta de obtener la mano de la hija del rey y la exención de impuestos (atención Luis Videgaray, que nos quiere subir el impuesto al valor agregado al 15 por ciento en alimentos y medicinas), si vence al gigante Goliat al grito de “hay que matar al filisteo”. David, inmortalizado en mármol por el gran Miguel Ángel, se niega a ponerse una armadura y se provee solamente de una honda y piedras; al verlo, el gigante (Barack Obama y su Agencia Central de Inteligencia, CIA; la Oficina Federal de Investigación, FBI; y la Agencia Antinarcóticos, DEA) casi muere de risa y se burla del joven David. Éste con su primer proyectil le propina tremendo golpe en la cabeza que lo derriba, entonces con una espada le corta la cabeza y la ofrece al ejército estupefacto.
La Cuarta Enmienda sobre las libertades de expresión (que abarcan hasta las de información) es el tal David personificado en Julian Assange, Bradley Manning y Edward Snowden, quienes con su honda tecnológica exhibieron al imperio y su poder, no tanto en el espionaje –que es un quehacer más que antiguo–, sino en su cinismo de vigilar hasta a sus propios conciudadanos y, por supuesto, al resto del mundo, para saber lo que hablamos por teléfono y tenernos en una gigantesca base de datos en un espionaje imbécil, ya que ni así detendrán a quienes se atreven a ejecutar los atentados –con razones o sin ellas– contra los abusos estadunidenses, al revertir lo que dijo Ronald Reagan de los rusos, pues el “imperio del mal” es Estados Unidos, campeones de las libertades por una cara de su historia y enemigos de ellas dentro y fuera de su país, reafirmando que “Estados Unidos no tiene amigos sino intereses”.

Sobre la historia-anécdota metafísica de David existe la extraordinaria biografía e investigación El rey David, obra del profesor y especialista en La Biblia, Steven McKenzie, en editorial Oxford, donde se asienta que David no mató a Goliat, que fue un tirano entre 1010 y 970 años antes de Cristo que accedió al trono mediante una campaña de terror, violencia y homicidios, al comportarse como un déspota de Oriente. Como sea, lo de David venciendo a Goliat sirve para decir que Manning, Assange y Snowden han derrotado al Goliat-Obama y su régimen contrario a las libertades de información y rendición de cuentas de los gobernantes que se presumen demócratas. Los tres (uno australiano y dos estadunidenses) han reconquistado para el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo (¡oh!, Abraham Lincoln) los derechos para las libertades de investigación y expresión con miras a la información. Esos tres se atrevieron a cumplir con su deber de patriotas de la humanidad y realizaron actos heroicos exponiendo sus vidas, para hacernos saber que, como en la Dinamarca de Hamlet, de William Shakespeare, en la democracia estadunidense “algo está podrido”.

*Periodista

Cortina de humo

 


Fuente: www.contralinea.com.mx Periodismo de investigación http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2013/08/11/cortina-de-humo/

Fuente: www.contralinea.com.mx Periodismo de investigación http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2013/08/11/cortina-de-humo/
 

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