Lozano, ¿Presidente de México? “Sería mi sueño máximo. No me enferma. Sería consecuencia natural…” (Última parte)
Por: Humberto Padgett - abril 18 de 2013 - 0:00Destacadas, México, TIEMPO REAL, Último minuto - 1 comentario
Ciudad de México, 18 de abril (SinEmbargo).- Javier Lozano abandonó el PRI el 4 marzo de 2005. “Ya había distanciamiento”, lo explica él mismo. “En realidad lo que me mantenía en el partido era Melquiades Morales y él mismo comprendía que los espacios se cerraban para quienes trabajamos con Ernesto Zedillo. Había esta lógica de cerrazón y casi de intolerancia frente a lo que el priismo consideraba culpables de la derrota. Todo lo que oliera a zedillismo no era bien visto después del cochinero de la elección que tuvieron cuando eligieron a Roberto Madrazo”.
–Zedillista porque trabajó con Ruiz Sacristán.
–Exactamente, y con Diódoro Carrasco. Aprendí muchísimo de ellos. Son gente capaz, profesional, seria, honesta, responsable, de una estatura admirable y conmigo fueron maestros, mentores. Estoy muy agradecido con el Presidente Zedillo. Yo lo respeto y aprecio muchísimo por las oportunidades que me dio y por ser un presidente en momentos críticos para el país. Supo mantenerse con una cordura y con una estabilidad emocional, con un profesionalismo que sacó a México de un gran bache en el que había caído. Carlos Ruiz Sacristán sigue siendo uno de mis grandes amigos. Lo quiero mucho. Tenemos una gran relación profesional y familiar. De él aprendí tantas cosas. De Diódoro también: un gran operador político, sensible, sensato, conocedor de la política.
–Usted también trabajó subordinado a Pedro Aspe en el sexenio de Salinas.
–Sí, pero lo más que fui con Pedro Aspe fue director general. Era un hombre también admirable, una capacidad de trabajar, una fuerza, una sensibilidad, una gran agilidad, unos grandes reflejos.
–A usted se le ve rodeado de personajes llamados neoliberales o tecnócratas, pero no se dice que usted que tenga ese perfil.
–Pues no sé. Tal vez de todos estos años… Eso ya pasó un poco de moda que sigamos con esas etiquetas. Yo me siento muy orgulloso de formarme en ese grupo: Banco de México, Secretaría de Hacienda y Crédito Público y Secretaría de Comunicaciones y Transportes y con ese grupo, con ese equipo de visión del Estado en que se privilegian las libertades, la competitividad, la productividad, la competencia económica, el derecho de la propiedad, la certidumbre jurídica. Son para mí valores y principios que deben regir en la colectividad. Y el Estado debe ser un rector fuerte, pero que debe dejar los espacios para que la iniciativa e inversión privada tenga un mayor lugar.
–¿Estuvo todo el tiempo en la iniciativa privada durante el gobierno de Fox?
–Sí, yo nunca trabajé para el gobierno de Fox. Ni un minuto –libera una dosis de orgullo–. Tuve mi consultoría, me fue muy bien y al mismo tiempo representé al gobierno de Puebla en el DF con Melquiades Morales, una gran persona a la que aprecio y quiero mucho y de quien aprendí grandes cosas.
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–¿Quién lo invitó al PAN?– se le pregunta a Lozano.
–Al PAN como tal no, sino al grupo de Felipe Calderón. Yo platiqué con él y le dije que si tenía intenciones de seguir adelante en la búsqueda hacia la presidencia me gustaría participar. Él mismo me preguntó por qué si yo era del PRI y por mi trayectoria. Le dije que era un tema de proyecto, de generación, de coincidencias, aunque uno estuviera de un lado y el otro de otro. Comenzamos a trabajar en este proyecto y por mera congruencia yo no podía seguir en el PRI y trabajar para un aspirante del PAN. Al tiempo que se cerraban las puertas con una absoluta intolerancia en el PRI se abrían con una gran generosidad en el PAN. A mí Margarita Zavala siempre me dijo que yo parecía más panista que priista. En septiembre de 2005 mandé mi renuncia al PRI a Felipe Calderón y cuando me registré como adherente de Acción Nacional le dio un gran gusto a Felipe. Me abrazó en la casa de campaña de la Colonia del Valle. Todavía estábamos en la interna.
–¿Y quién fue el enlace con Felipe Calderón?
–Ninguno. Yo mismo.
–¿Usted llegó y tocó la puerta?
–Sí. Un día fuimos a ver un tema del agua de Puebla con el Gobernador Melquiades Morales y Felipe Calderón era el director de Banobras. Le dije: “Luego te busco para echar una platicada”. Y me dijo que sí. Lo busqué y un día después de trabajar nos vimos. Él pensaba que yo quería platicarle algo de Puebla y cuál sería su sorpresa cuando le dije que más bien era sobre el proyecto político, y que si me invitaba. Quedó sorprendido, pero luego le dio gusto. Él me presentó con el equipo y dijo que todo mundo me tenía que tener la confianza y hacerme sentir como uno de los propios.
–¿Hubo algún momento, por breve que fuera, en que la presidencia de Calderón estuviera en riesgo de interrumpirse ante las circunstancias políticas y sociales?
–Yo no nunca vi esa posibilidad. Hubo momentos muy difíciles, pero nada que nos hubiera hecho pensar que se podía venir abajo. Al principio fue terriblemente difícil porque el grupo de López Obrador estaba en una posición totalmente intransigente.
–¿Vio llorar usted a Calderón cuando murió Juan Camilo Mouriño (Secretario de Gobernación y principal apuesta política del entonces Presidente)?
–No. En esa ocasión no. Lo vi llorar cuando murió Francisco Blake Mora (en 2011, también Secretario de Gobernación en funciones). También quería mucho a Felipe Zamora (Subsecretario de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de la Segob, fallecido en el mismo accidente aéreo). Le dolió mucho.
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En la habitación de una mansión en las Lomas de Chapultepec, una de esas casonas que sirven de fachada en las telenovelas mexicanas, se apilan 205 millones de dólares. Visto de otra manera: si la suma se convirtiera en monedas de 10 pesos mexicanos, el peso bruto sería cercano a las 2 mil 647 toneladas. Más, sin duda, que el peso total de la lujosa residencia. (Una casa estándar del campo británico pesa, por ejemplo, 100 toneladas).
Y esa riqueza es la que, según el chino Zhenli Ye Gon, debió guardar en su casa del Distrito Federal por supuestas órdenes del Secretario del trabajo en ese año, 2007, Javier Lozano Alarcón.
Además, la policía confiscó 18 millones de pesos mexicanos, 200 mil euros, 113 mil dólares de Hong Kong y 11 centenarios. Joyas aparte.
El gobierno mexicano no se detuvo ahí y fue además por dos fincas con valor de 20 millones de pesos, un laboratorio en construcción sin cuantificar su valor y siete vehículos.
La cueva del tesoro, sostuvo la policía mexicana, tenía por origen los barriles y barriles de precursores químicos introducidos por Zhenli para producir metanfetaminas.
El chino dijo que la plata no era suya, sino que debió recibirlo forzosamente de Lozano. El propósito de la fortuna era, según el chino, un fondo oculto para financiar la campaña presidencial de Calderón.
–Copelas o cuello– le habría dicho Lozano a Ye-Gon, según sus declaraciones cuando fue detenido en Estados Unidos por petición del gobierno mexicano. En su relato, tras pronunciar la frase que se sumaría al tragicómico anecdotario político mexicano, Zhenli se llevó la mano la garganta y la movió en representación de una hoja afilada.
Calderón pareció ni darse cuenta de la acusación hecha contra su cercano colaborador quien, apoyado por su hermano, el abogado Gerardo, fue a Estados Unidos para presentar una denuncia por daño moral contra el empresario chino.
Si se pueden entender estas situaciones por lo que ocurre, pero también por lo que no ocurre se pueden hacer cálculos luego de que Lozano se desistiera del pleito y, luego de seis años, Ye Gon no ha sido sentenciado por una corte estadounidense ni el Departamento de Estado lo ha entregado en extradición.
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Pocos panistas damnificados en el gobierno de Calderón aceptan hablar de los calderonistas. La disciplina de Acción Nacional atiende al mandamiento fundamental de lavar la ropa sucia en casa. ¿Cómo era el juego de Lozano tras las puertas cerradas de Los Pinos? Un panista acepta deslizar una clave: “Se le vio como un arribista y como una expresión del más puro pragmatismo con que Calderón intentó y logró controlar al partido y a la vez al gobierno. Zalamero, Lozano era el hombre dispuesto a golpear y halagar, el que se acercaba y decía al presidente que todo iba bien, el que reía primero y más fuerte con cualquier ocurrencia de Calderón”.
–En Crónica de un Sexenio Fallido (Ernesto Núñez, Grijalbo, 2012) se comenta que usted lanzó un “¡Viva!” a Felipe Calderón al término de su último grito de Independencia y lo calificó como el mejor Presidente que ha tenido México, ¿es cierto, Senador Lozano?
–No fue un “¡Viva!”, fue un aplauso. No fue un aplauso, fue… no es cierto… fue una porra. Organicé una porra en Palacio Nacional.
–¿Al mejor Presidente de México?
–No, no, no. No fue así. Ahora, sí pienso que ha sido el mejor Presidente de México. Esa es otra cosa, pero no fue en ese momento. ¿Fue una porra o qué fue lo que hicimos? Creo que sí fue una porra. (Ríe) Y la organizamos en plenos salones, ya para pasar al grito con Margarita. Fue muy simpático. Y considero que ha sido el Presidente más honesto, más responsable, más valiente, más trabajador que ha tenido México.
–Es una presidencia que puede ser vista como usted la describe, pero existen otras opiniones que observan al gobierno más sangriento en la historia reciente.
–Cuando esta situación se empieza a gestar en México. Quienes estaban al frente de la presidencia y de las áreas de inteligencia y seguridad pública ignoraron el problema, lo despreciaron o convivieron con él. Y al Presidente Calderón porque le vino a rogar –enfatiza– el Gobernador de Michoacán Lázaro Cárdenas Batel. Le dijo que estaba rebasado y que no podía enfrentarlo sólo. Por eso inició.
“Esto era algo que nosotros no sabíamos en campaña que, si se observa, no había ninguna propuesta sobre el crimen organizado, porque no parecía un tema tan grave hasta que en la transición y los encuentros por áreas temáticas y la Defensa Nacional y la Marina y en las reuniones con los gobernadores se pintó un panorama muy delicado”.
–¿Ocultó información Vicente Fox?
–No, no lo creo. Simplemente pienso que la ignoró.
–¿Es usted amigo de Genaro García Luna? Él estuvo en áreas de inteligencia desde la presidencia de Zedillo.
–Es un personaje que yo conozco desde antes del gobierno de Felipe Calderón: desde la época en que yo estuve en la Secretaría de Hacienda como director general de Normatividad y Desarrollo Administrativo. Me tocó la reestructuración de los sueldos, los nuevos puestos y el servicio civil de carrera. Atendí a Jorge Tello Peón y cuando fui subsecretario de Gobernación volví a tener una coincidencia con todos ellos. A mí me tocó participar en la revisión de los perfiles para la ocupación de las secretarías. A Genaro lo conozco desde todos esos años y la verdad es que sí tenemos una muy buena relación. Últimamente no lo he visto.
–Al parecer van por él.
–Si es por lo de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (respecto al caso Cassez), no creo que el asunto alcance para algo muy grave. Me parece absolutamente lamentable y no hablo sólo por él, sino por todo el personal que se dedicó a combatir el delito, a detener delincuentes y tantas cosas, que en vez de reconocerlos se les acuse y que los secuestradores como Florence Cassez estén libres y sean heroínas. Es un mundo al revés con incentivos perversos.
Carmen, se me perdió la cadenita (de radio)
En agosto de 2012, ya en la recta final de la pasada administración, la periodista Carmen Aristegui dio entrada en su espacio radiofónico de MVS al rumor sobre el supuesto alcoholismo de Calderón que lo acompañó durante su administración y aún antes de esta.
La informadora entró al tema luego de que el entonces diputado federal petista Gerardo Fernández Noroña –a su vez señalado por el PAN y el PRI como un golpeador político– acusara en el pleno de la Cámara a Calderón de tener problemas con la vida. Aristegui planteó el tema en términos de que la posible adicción del mandatario bebía entenderse como un tema público y al aire preguntó a la Presidencia si tal era el caso.
En respuesta, el presidente de la empresa de medios, Joaquín Vargas, despidió a Carmen. En esos días, MVS pretendía el uso de la banda de 2.5 GHz del espectro radioeléctrico con lo que podría ampliar su capacidad de servicio hacia el Internet de banda hecha. Un asunto a favor de la competitividad lo que supondría en la fe del libre mercado un apartado indeclinable para políticos como Lozano.
Pero Carmen había ido lejos y desde la Oficina de la Presidencia se designó al secretario del Trabajo para que pusiera a Vargas en su lugar y éste se encargara de hacer lo propio con Aristegui. Lozano y Vargas tenían relación anterior pues, como se mencionó, el funcionario había cumplido tres encargos clave en la relación del gobierno federal con los medios.
El diálogo, que se conocería días después, ocurrió por mensajería telefónica y resulta ineludible recordar el trato impositivo de la presidencia que admitía el abuelo Gabriel y que ahora el nieto Javier exigía aceptar a un medio de comunicación:
Javier Lozano (JL): “Joaquín, ¿escuchaste hoy a Carmen Aristegui sobre lo que dijo respecto a Felipe Calderón? ‘Alcoholismo’”
Joaquín Vargas (JV): “Para mi desagradable sorpresa y encabronamiento, sí. El lunes de disculpará”.
JL: “Qué grave error, eso no ayuda en nada. Te sugiero una rápida y contundente respuesta y salida. El tratamiento del tema con todos los medios, incluida La Jornada, no puede ser esta pinche fobia de Carmen. Tanto que has avanzado esta semana para que todo se revierta; la que me avisó del tema fue Ale Sota (vocera de la Presidencia), hay una gran molestia”.
JV “Veo a Carmen a las 6:30, espero acepte su grave error y acepte disculparse sin regateos, y en caso contrario se acabo la relación”.
JL: “Te va a terminar costando mucho a ti tu relación con ella, yo la corría, sé que no me estás preguntando”.
Y Joaquín la corrió. Casi al mismo un alud de críticas cayó sobre él y, atento a la presión, Lozano Alarcón advirtió:
“Hemos encontrado que tu proyecto de la 2.5 GHz, tiene méritos propios, pero si recontratas a la periodista, a tu proyecto se lo lleva la chingada y te olvidas de este gobierno hasta su último día”.
Vargas optó por hacer públicos los intercambios de mensajes con Lozano.
Tuitero ‘de a de veras’
Dime qué tuiteas y te diré quién eres y vaya que el Senador Lozano tuitea . “Soy tuitero de a de veras”, se ha referido a sí mismo. Para poner números, el jueves 11 de abril, día de sesión en el Senado centrada en la reforma de telecomunicaciones, el político con carácter protagónico en el asunto emitió 56 mensajes vía Twitter.
Su historial en esta plataforma supera las 65 mil frases en que, por mucho, el tema principal es él mismo: “Poblano, abogado y maestro de la ELD. Senador PAN por Puebla. Pianista y aficionado a: lectura, música, ópera, deporte, Chivas y Tintán (sic)”, se describe en el perfil.
Lozano posee una abundante red de 131 mil 138 seguidores quienes pueden enterarse de sus intereses deportivos, políticos, sociales, humorísticos, artísticos y efemérides entre las seis de la mañana y las 12 de la noche.
¿Qué tanto escribe Lozano?
La última semana de marzo pasado muestra la diversidad de intereses del senador. Por ejemplo:
“En 1990 el Parlamento de Estonia declara su independencia de la URSS.
“Acabo de terminar una carrera de 7.01 km con Nike+ Running. #nikeplus
“#AvisosParroquiales: más que Sábado de Gloria hoy es Sábado Santo (pues se trata de un día de silencio y recogimiento. Silencio expectante).
“Ahora escucho ‘Las últimas siete palabras de Cristo en la cruz’ de Haydn, versión para piano solo, cortesía de mi querido @juanizavala (Juan Ignacio Zavala, cuñado del ex presidente Felipe Calderón)
“Hoy he escuchado: Stabat Mater de Rossini; Réquiem de Mozart; La Pasión según San Juan de Bach, y Las Últimas 7 palabras de Cristo de Haydn.
“Oigan: hablando de albercas, aunque les cueste un poco de trabajo salgan al baño y manténganlas limpias. Aquí sí les pido #NoSeanOrdinarios
“Bien, jóvenes. Me voy a hacer deporte y luego a escribir un nuevo artículo para el lunes en @El_Universal_Mx sobre #ReformadeTelecom
“En 1982 fallece Carl Orff, autor de la famosa obra “Carmina Burana”. Por cierto, se pronuncia con acento en “Cármina”. #NoSeanOrdinarios
“Buena corrida ahorita en Chapultepec. Poco más de 8 kilómetros en 50 minutos y 780 kcal.
“Porque viendo no ven; y oyendo no oyen, ni entienden. Jesucristo”.
“Hoy cumple 77 años el gran escritor y Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa. Lectura indispensable. Felicidades, Maestro.
“Leyendo y escuchando la Tercera Sinfonía de Mahler dirigida por Pierre Boulez. Gran tarde. Saludos cordiales, muchachos”, tuiteó .
“Usted siempre tan distinguido por su excelente gusto y apreciación del buen arte!”, retuiteó el apapacho.
“Después de tocar un poco de piano, el Stabat Mater de Pergolesi y el Réquiem de Schumann (poco conocido) acompañado lectura. Gran noche”, se inspiró.
“La Buena Vida #Preguntale a las Familiar que dejaste sin Trabajo y cuantos sindicatos regalaste a corruptos!! Gran Noche!!???”, le reviraron.
“No sé si ya han comido en el restaurante ‘Danubio’ del centro del D.F. Si no, háganlo. Y pidan la sopa verde de mariscos y los langostinos.
“Intensa mañana deportiva: dos horas de pádel (…) Y ahora comida familiar muy divertida”, relató Lozano su día.
“Charros y para usted son mis impuestos, ósea que le pago por no hacer nada, mmmtalaa!!!”, observó alguno de sus miles de seguidores.
No sean ordinarios
¿Qué tienen en común el Papa Francisco, Rubén Blades, Javier Campos (corredor de autos Nascar), Inés Sainz (la voluptuosa comentarista deportiva de TV Azteca), Plácido Domingo, Jorge Vergara (propietario del club Guadalajara), Genaro García Luna, María Scherer (hija del fundador de Proceso), Emilio Azcárraga, Alejandro Encinas y Fernanda Familiar?
Todos son parte de una reducida y ecléctica lista de personas seguidas por Lozano en Twitter, 346 en total. Por eso vale la pena husmear en la cuenta pública del funcionario público. Llama la atención, por ejemplo, que junto a una música alemana tenga en su agenda de intereses una cuenta registrada @antigatoprdista con la sucinta descripción de “a los que nos caga el PRD”.
Estos son algunos tuits publicados desde esa dirección (la transcripción es textual):
“@fernandeznorona vete a la verga puto gato. Si tienes tantos putos huevos contestame. Naco asqueroso
“@JLozanoA no hay nada mas que felicitar a este hombre! Que los priistas se ardan ya no es su pedo, mexico esta asi por puro pendejo criticon
“@m_ebrard a mi se me hace q este señor es de doble enchufe!”.
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Lozano también se afana en mostrar su sentido del humor en Twitter. Hace algunas semanas creó el hashtag #NoSeanOrdinarios, lo que le ha dado cuerda a sus recurrentes críticos en la red para calificarlo de clasista y ocioso.
¿De qué trata #NoSeanOrdinarios?
“Oigan: si van a un gimnasio limpien los aparatos que utilicen con toallas desinfectantes o gel cuando terminen de usarlos #NoSeanOrdinarios
“¡Qué barbaridad! Ese bailecito del “Harlem shake” es una cosa horrenda. Por favor #NoSeanOrdinarios
“Oigan: se dice “me duele la cabeza” NO “me duele mi cabeza”. Ni modo que fuera la del vecino. #NoSeanOrdinarios
“Oigan: no hay cosa más desagradable que saludarse de mano en las regaderas o en el vapor del club. Por favor #NoSeanOrdinarios
Le respondieron:
–Es más decente y menos peligroso que agacharse por el jabón senador.
–En eso tienes razón. Que se quede en el piso– concedió el concertista.
Y “oigan: bajo ninguna circunstancia tomen jugo, refresco o cerveza en bolsita de plástico y popote. #NoSeanOrdinarios
Ese mismo día, 31 de marzo, escribió poco antes:
“De Haydn les recomiendo para un día como éste dos oratorios: ‘La Creación’ y ‘Las Estaciones’; además de sus últimas sonatas para piano”.
“Les comparto el origen del HT #NoSeanOrdinarios. En mi infancia, mi abuela y madre solían llamar la atención diciendo ‘No seas ordinario’.
“Oigan: no hay cosa más desagradable que saludarse de mano en las regaderas o en el vapor del club. Por favor #NoSeanOrdinarios
Y le respondieron:
–Es más decente y menos peligroso que agacharse por el jabón senador.
–En eso tienes razón. Que se quede en el piso– concedió el (casi) concertista de piano.
Controversial
En materia de telecomunicaciones Lozano ha tenido opiniones encontradas. En el 2006 cuando se votó la llamada Ley Televisa, el Senador panista, en ese entonces integrante del Instituto del Derecho de las Telecomunicaciones (IDET), representó una de las primeras voces contrarias a la reforma presentada en la Cámara de Diputados.
“Es una ley retrógrada en la materia, que poco nos va a ayudar”, declaró Lozano el 10 de diciembre de ese año a Oscar Mario Beteta, de Radio Fórmula, recuerda Jenaro Villamil en el texto “El embate de la Telecracia”.
Poco después reculó y la propuesta parecía perder su carácter retrógrado.
De acuerdo con la columnas políticas de ese tiempo, la factura de cobraría meses más tarde con la llegada del Gobierno calderonista, pues a pesar de tener el perfil para ocupar la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), hubo presión de Emilio Azcárraga y/o de Carlos Slim para evitar que llegará al puesto y Lozano fue nombrado titular de la Secretaría del Trabajo.
En la reforma que se discute actualmente en el Senado, el panista no estuvo de acuerdo de que ésta naciera del Pacto por México y para dejarlo claro, días antes de que ésta fuera entregada a la Cámara alta, Lozano presentó su propia iniciativa en la que proponía fortalecer a la Comisión Federal de Telecomunicaciones.
Debido a ello y los enfrentamientos al interior de su partido entre los cercanos al presidente Nacional del PAN Gustavo Madero y al ex Presidente Calderón, al que pertenece, Lozano se opuso a la creación de un órgano autónomo construccional que regule al sector.
La oposición de Lozano y sus declaraciones hizo generó que Madero declarara que quien se oponía la reforma le había el “caldo gordo” a los poderes fácticos, a los que el senador reviró señalando que quien se comportaban como verdaderos poderes fácticos, eran los que seis en legisladores les querían “tirar línea” por la reforma.
Sin embargo, hace unos días el ex presidente de la Cofetel, cambió de parecer y dijo que apoyaría su creación del Ifetel.
“Yo mismo desde ahora digo: ni siquiera el presidente de Cofetel defiende a la Cofetel, el Secretario de Comunicaciones no defiende a la Cofetel, el Presidente de la República no lo hace, pues tampoco voy a ser tan necio.
“No quieren ellos defender su propia institución, vamos por el modelo del Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel)”, expresó el martes 9 de abril.
Unas de la observaciones de Lozano hace la minuta, coincide con la de los empresarios, quienes están en descuerdo en que no se contemple la suspensión ante la resoluciones del Ifetel o de la Comisión Federal de Competencia.
“Es una regresión democrática el hecho de que se cancelen libertades y derechos fundamentales como el que no se tenga la suspensión en el juicio de amparo frente a cualquier decisión, acción, omisión o disposición de la Comisión Federal de Competencia o del nuevo Instituto de Telecomunicaciones. Es una barbaridad”, señaló Lozano el 4 de abril en el Senado.
–¿No considera usted que Televisa y TV Azteca dañan a México?– se continúa la conversación con Lozano.
–No. Creo que son posiciones exageradas, extremas. Pienso que la libertad que tienen los mexicanos está al alcance del control de su televisión. Tan fácil como eso: le apagas, le cambias de canal. Siempre he pensado que es mejor apagar la televisión y prender un libro.
Electricistas, mineros y conexos
El decreto de extinción de la Compañía Luz y Fuerza del Centro que se concretó con la toma de instalaciones en octubre de 2009. Resultó en que 44 mil trabajadores perdieran su fuente de empleo.
Un líder electricista, Miguel Márquez, relata el estilo de negociar de Lozano:
“Antes del conflicto era un hombre simpático, cercano. Vestía casual, entraba al juego de los albures. Astuto. Cuando la situación comenzó a descomponerse, tuvimos una reunión con él en que Martín Esparza señaló una fotografía oficial de Felipe Calderón.
“–Tu presidente se ve muy chiquito en una silla tan grandota– le dijo en referencia al cuadro que estaba a espaldas del funcionario.
“¡Te exijo respeto para el presidente!– gritó Lozano. Golpeó la mesa y en adelante sólo nos trató señalándonos con el dedo y elevando la voz. Se encabronó mucho”.
Sin aceptar la liquidación que el Gobierno federal les ofreció, la mayor parte de los trabajadores de los sindicalizados salieron a las calles en marchas, mítines, plantones, huelgas de hambre y miembros encarcelados ha sido el saldo de la extinción de la compañía que más quejas en el servicio presentaba.
Por todo esto el líder de los electricistas, Martín Esparza, ha calificado a Lozano “como el peor Secretario del Trabajo en la historia de México”.
El líder sindical se lo pudo decir de frente el año pasado durante un foro realizado en el Senado de la República, en el marco de la reforma laboral.
Ahí, frente a otros líderes sindicales de izquierda, Esparza se negó a saludar a Lozano, quien siendo el secretario de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, caminó hasta el lugar del líder sindical a saludarlo sin éxito.
“Los trabajadores le mandan un saludo y me piden que lo haga extensivo al Ejecutivo Federal”, le dijo Esparza en alusión a las metadas e madre con que los trabajadores suelen acompañar los nombres de Lozano y Felipe Calderón en cada uno de sus mítines.
–¿Tiene muchos enemigos, señor Lozano?
–Sí, muchos.
–¿Cuál es el primero que le viene a la mente?
–Hay gente que se quedó muy enojada y está muy enojada por mi manera de decir y actuar, pero ni modo. Esto no es un concurso de popularidad. Prefiero no decir nombres.
–¿Dónde hay más: entre los seguidores de López Obrador o de Manuel Espino?
–No lo sé. No he hecho cuentas, pero en varios lugares no soy precisamente su favorito, cosa que lamento por un lado porque hay que estar alerta y por el otro, pues ni modo, así soy. También me odia la dirigencia de los electricistas y de los mineros y lo lamento, pero no por ahorrarme ese enojo dejaría de hacer lo que debía hacer.
Miguel Márquez, el líder electricista, protagonizó varias protestas que lo llevaron a prisión. Fue acusado por ataques a las vías de comunicación, resistencia de particulares a la autoridad, privación ilegal de la libertad, daños en propiedad ajena… Estuvo preso en el penal de Puebla por más de dos años.
–¿De quién se acordaba usted más?– se le pregunta a Márquez en entrevista.
–De Lozano. A él le mentaba su madre en mi mente cada día que estuve en la cárcel. Fue el más cabrón en toda esta situación. Por eso fue que organizamos la colecta de huevos podridos de guajolota. Lástima que no le pegáramos ni un huevazo– sonríe como si la sola fantasía de clara y yema escurriendo por el rostro del ex Secretario del Trabajo fuera suficiente para la felicidad.
Angelópolis
El ambiente político dominante en Puebla es un videoclip de música pop de fines de los ochenta.
En aquellos años, el elenco juvenil de Televisa y algunos agregados con cabida por la fortuna de sus familias iba y venía del set de grabaciones a la discoteca Baby’O, en Acapulco, y la Magic, en el Estado de México.
Refulgía Paulina Rubio, ex cantante de Timbiriche recién lanzada exitosamente como solista con dos canciones, “Amor de Mujer” y “Ese hombre es mío”, ambos convertidos en videos en que La Chica Dorada tuvo como galán a un modelo poblano de ascendencia libanesa llamado José Cabalan Macari, primo de Jorge Kahwagi Macari con quien fuera de los videos musicales Rubio llevaba un noviazgo.
El grupo quedaba completo con el ahora conductor Jorge El Burro van Rankin y el hoy empresario y aspirante a político Roberto Palazuelos. Aunque con menor protagonismo que cantantes y modelos figuraba, desde entonces con el cabello relamido hacia atrás, el nieto del general y ex gobernador de Puebla Rafael Moreno Valle Rosas. Se agregaría Antonio Gali, quien modelara algunos catálogos para Sears.
Rafael Moreno Valle, claramente más talentoso en lo intelectual que sus amigos, debió madurar y continuó sus estudios en Estados Unidos, donde obtuvo las licenciaturas de Derecho y ciencias políticas y un posgrado en administración de empresas por la Universidad de Harvard.
Apenas regresó a México, el Gobernador Melquiades Morales buscó a Rafael. Fuera por pagar el favor de su vida que le hiciera su mentor, el abuelo Moreno Valle, o porque apreció efectivas cualidades políticas en el muchachos, se hizo él mentor del nieto Moreno Valle y lo afilió al PRI.
Así pues, se tienen algunas coincidencias relevantes entre Moreno Valle y Javier Lozano: son descendientes de personajes de la primera línea política y económica en Puebla y el país a mediados del siglo pasado. Ambos incursionaron en el PRI en su juventud y fueron protegidos del astuto operador político Melquíades Morales. Los dos recuperaron su trayectoria política por dar la espalda al PRI y la mano al PAN.
Y hoy son parte de un mismo proyecto político.
Moreno Valle, nieto, llegó a Casa Puebla de la mano de Elba Esther Gordillo, quien antes lo hiciera senador por Acción Nacional en un acuerdo resuelto entre la propia Maestra y Felipe Calderón. Elba Esther poseía tales derechos, entre otras cosas, porque sus oficios antes habían facilitado el camino de Felipe a Los Pinos. Con el tiempo, Moreno Valle se hizo del control local del PAN y, con más claridad, del Partido Nueva Alianza, el partido de Elba Esther al menos hasta el momento previo de su detención y encarcelamiento semanas atrás.
El primer líder del Panal en tiempos de Moreno Valle fuera José Cabalan Macari, el primo de Jorge Kahwagi Macari –ex líder nacional de Nueva Alianza, boxeador de cartel, concursante de Big Brother–. Cabalan es actualmente secretario de Administración estatal. Explicó al Diario Cambio cómo un día amaneció dentro de la política:
“Nunca busqué, ni quise ser político. Tomás Ruiz –otro ex presidente de Nueva Alianza y cercanísimo de Elba Esther– me convenció de que si quería algo diferente de México, de Puebla, la única manera en que podía realizarlo era entrándole a la política; donde se pueden tomar decisiones que impacten a miles. Fue así que me llamó la atención, me convencí, y así llegué a Nueva Alianza.
“Tras el video con Paulina Rubio hubo dos o tres ofrecimientos de trabajo en el espectáculo y era muy tentador en esa época, porque pagaban diez veces más que en un trabajo común y corriente, y lo hacías en tres días, pero nunca me pasó por la cabeza seguir una carrera por ese camino; yo sabía muy bien lo que quería”.
El presidente estatal en funciones de Nueva Alianza en Puebla es Gerardo Islas, socio de negocios de Alejandro Basteri, hermano de la estrella ochentera Luis Miguel. Islas es además novio de Sherlyn, una cantante y actriz de públicos adolescentes contemporáneos. Fue coordinador general de Relaciones Públicas en la campaña de Moreno Valle, aunque operó como coordinador de Redes en la campaña del priista Eruviel Ávila, en donde PRI, PVEM y Nueva Alianza fueron juntos.
Antonio Gali, aquel de los catálogos de Sears, es candidato al gobierno de la capital del estado por la coalición Puebla Unida, conformada hasta ahora por PAN, PRD, Compromiso por Puebla y Nueva Alianza. Gali se hace llamar Tony y tiene un hermano, Eduardo –Edy–, también con alguna relación empresarial y política con el grupo gobernante en Puebla. Tony y Edy grabaron un disco titulado “No soy el aire”.
En plena campaña, Moreno Valle no pierde oportunidad de aparecer por todos lados con Tony. Ahora mismo, la ciudad de Puebla está forrada de espectaculares en que Rafael y Tony se muestran sonrientes en la portada de la revista local Líder. Parecido ocurre con otras publicaciones de corte social o empresarial.
Y, en plena campaña, Javier Lozano no pierde oportunidad de aparecer al lado de Moreno Valle, de tuitear lo muy acertadas que le parecen sus decisiones de gobierno. Es difícil que Rafael corte un listón, entregue recursos de programas sociales o recorra el estado en fin de semana sin que esté presente un siempre sonriente Javier, excepto en la giras por la Sierra Norte de Puebla, donde dicen que todavía le tienen listos los huevos de guajolota.
La operación electoral panista en Puebla, refugio de varios calderonistas, es llevada directamente por Maximiliano Cortázar, ex vocero de Felipe Calderón y ex percusionista de Timbiriche en los mismos tiempos en que Paulina Rubio, Cabalan Macari y demás vivían dentro y fuera de la televisión como si no existiera barrera entre esos mundos. También maniobra Juan Molinar Horcasitas, otro ex Secretario de Comunicaciones y director del IMSS en los días del incendio de la Guardería ABC de Sonora donde murió medio centenar de niños.
En el ambiente político local se calcula que el plan de Panal y el PAN es sostener la alianza después de las próximas elecciones locales intermedias.
Si Gali gana la alcaldía tendría una inmejorable posición de ir hacia la gubernatura, pues, por modificaciones de las leyes estatales efectuadas para coincidir los demás procesos electivos, el próximo alcalde ejercerá una presidencia municipal de casi cinco años.
Lozano ya posee la gran ventana que le da el senado y su participación en cuatro comisiones. El cálculo es que cualquiera de los dos pretenderá la gubernatura de Puebla con el respaldo de Moreno Valle quien –se insiste en su estado– pretende la presidencia de la República aún después de la parcial orfandad política en que queda por el encarcelamiento de Elba Esther Gordillo.
Por todo lo anterior son los millones y millones de pesos ejercidos en obras que los críticos del gobierno no consideran prioritarias, como una gigantesca rueda de la fortuna y un teleférico presupuestados por más de 400 millones de pesos, gasto público superior por casi 50 millones de pesos al contemplado para el pauperizado campo poblano a través de la Secretaría de Desarrollo Rural durante 2013.
Puebla, no sobra decirlo, es un lugar complejo: más de la mitad de la población infantil y adolescente es pobre. En el estado siete de cada 10 personas en esos grupos de edad, alrededor de 1.5 millones de menores, carece de capacidad económica para llevar la vida con lo mínimo indispensable, según un reciente estudio del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
“Es un grupo que difícilmente conoce el estado”, apunta un periodista local. “Su conocimiento de Puebla termina en los límites del centro comercial Angelópolis y el fraccionamiento residencial de súper lujo La Vista”.
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–¿Usted amistó con Elba Esther?– se le pregunta a Lozano.
–No. No. Amigos, como tal, no somos. Tratamos poco, porque el sindicato de maestros es de un apartado que se rige por otras autoridades. En vez de contrato colectivo de trabajo tienen condiciones generales que no están registradas ante la Junto Federal ni la Secretaría del Trabajo.
–Pero también hubo una relación política con los calderonistas desde la campaña.
–Insisto: no era yo el contacto o enlace para sostener alguna relación formal con ella. Las pocas veces que tuve contacto con ella fue en eventos en que coincidíamos y nos saludábamos con respecto, pero no había trato institucional ni una relación personal estrecha.
–Se insiste en que Rafael Moreno Valle, con quien usted tiene cercanía, habría llegado con el respaldo de “La Maestra”.
–Él ha reconocido en todos los foros que es amigo de ella y que siempre hubo una buena relación y apoyo en la medida que esos apoyos se podían expresar públicamente. Cualquier evento que organizaba el gobernador aún este año al que venía, yo me encontraba con Elba Esther. Efectivamente hay una relación de amistad y colaboración. Yo no puedo saber cuánto y de qué tipo haya sido el apoyo.
–¿Será usted Gobernador de Puebla?
–No lo sé. Por supuesto que me gustaría ser Gobernador de mi estado. Pero siempre he pensado que se llega a esas posiciones no abandonando la que se tiene, sino como consecuencia del buen desempeño del escalón previo. Cuando era yo aspirante a ser candidato a la Presidencia nunca dejé de trabajar como Secretario del Trabajo dedicando mi lealtad y responsabilidad al Presidente. Yo sabía que me desgastaba en muchos temas y con mucha gente y era parte del compromiso. No podía, por cuidar el capital personal y político, dejar mis responsabilidades.
–¿Usted será recordado en la historia de México?
–Pues, es muy difícil… Depende qué tipo de historia. Uno piensa en los presidentes de la República y sus gobiernos y difícilmente se repara después en los secretarios y sus acciones. Dentro de ese almanaque, en el detalle, seguramente apareceré en algunos textos, en algunas memorias, en algunas referencias en los temas en que tuve oportunidad de participar.
–¿Usted será Presidente de México?
–Realmente sería mi sueño máximo como político, pero tampoco es una obsesión. No me enferma, no es algo que yo haría a cambio de cualquier cosa. Simplemente pienso que sería una consecuencia natural de un trabajo de mucha disciplina, esfuerzo, honestidad y resultados. Pero eso está completamente condicionado a las circunstancias y esto es algo que no puedo controlar yo.

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