Alianza Social de Trabajadores de la Industria Mexicana

lunes, 6 de mayo de 2013

American Curios- El regreso de Marx- Bolivia y México, contraste evidente- Visita de Obama

American Curios
El vocero
David Brooks
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Concierto de Pete Seeger en el Madison Square Garden de Nueva York el 3 de mayo de 2009 para celebrar el cumpleaños 90 del cantante
Foto Ap
 
El punto es que todos cantemos, insiste Pete Seeger, trovador que se ha dedicado durante siete décadas a dar voz a todos, especialmente a eso que está a la vista pero relegado a la invisibilidad: la lucha por la dignidad del pueblo estadunidense.
 
Sus conciertos nunca se tratan de él, sino de todos los que están ahí; el coro colectivo es, para él, expresión esencial de la solidaridad humana. Siempre invita a cantar a todos: la participación, de eso se trata todo mi trabajo, dijo.
 
Y esa solidaridad nace del amor y la ira contra toda injusticia: si quieres tener un gran amor, tienes que tener mucha ira, canta en Carta a Eva, que acaba: Eva, ve a decirle a Adán, tenemos que construir un jardín para todos los hijos de Dios.
 
Seeger cumplió 94 años el pasado 3 de mayo. Ha sido participante y acompañante musical de los grandes movimientos sociales de este país, los laborales y la lucha antifascista de los 30 y los 40, blanco del macartismo en los 50, en las luchas por los derechos civiles en los 60, y continúa en estas últimas décadas en el movimiento ambientalista, contras las intervenciones estadunidenses en América Latina, en los movimientos contra las guerras y hasta en el movimiento Ocupa Wall Street.
 
El mayor impulsor de la música folk en el último siglo, inspirado por su amigo y mentor Woody Guthrie, ha grabado más de 60 discos, incluidos varios para niños; ha enfrentado a golpeadores y sufrido persecuciones que intentaron callarlo, ha enseñado a generaciones cómo tocar el banjo (su libro didáctico es considerado el mejor para aprender ese instrumento) y ha sido inspiración para músicos de todo tipo, desde Bob Dylan hasta Bruce Springsteen.
 
También ha sido condecorado con los Honores del Centro Kennedy (por el entonces presidente Bill Clinton), la Medalla Presidencial de las Artes, un Grammy por su carrera, como tantas más aquí y en el extranjero, por ejemplo la Medalla Félix Varela de Cuba, y hasta ha sido incluido en el Salón de la Fama del Rock & Roll, donde fue presentado por Harry Belafonte y Arlo Guthrie, el hijo de Woody.
 
Su banjo tiene un lema: esta máquina rodea al odio y lo obliga a rendirse.
 
La música puede distraerte un rato de tus penas, la música puede consolarte de tus penas, la música puede expresar tus penas, y, a veces, la música puede hacer algo para superar tus penas, afirmó una vez Seeger.
 
Cuando cumplió 90 años, más de 40 artistas famosos (Dave Matthews, Joan Baez, Tom Morello...) festejaron el cumpleaños con un magno concierto en Madison Square Garden. Ahí estaba Springsteen, quien declaró: No se vayan con la finta: se ve así como si fuera tu abuelito, pero sólo si tu abuelito te puede partir la madre. Él canta en la voz del pueblo y apuñala con un cuchillo las falsas ilusiones de nuestro país, pero mientras revela sus grandes fracasos, también festeja a sus mejores ángeles.
 
Hijo de un profesor de música y de una violinista de concierto, fue un ratito a Harvard pero se hartó y se fue a viajar por todo Estados Unidos con un musicólogo que rescataba las canciones populares del sureste del país.
 
Su carrera musical exitosa como integrante de The Weavers fue interrumpida por el macartismo. Obligado a presentarse ante los comités anticomunistas del Congreso, fue uno de los pocos que rehusaron invocar una ley para protegerse, y simplemente rehusó responder al interrogatorio sobre si era miembro o aliado del Partido Comunista; en lugar de eso, los acusó de violar principios democráticos como la libertad de expresión. Como resultado, en 1961 fue legalmente declarado en desacato del Congreso y un tribunal federal ordenó su encarcelamiento, y en prisión ofreció tal vez la primera y única conferencia de prensa musical en la historia para comentar su caso. En 1962 su condena fue revocada, pero durante todo ese tiempo y más Seeger, como tantos más, fue colocado en las listas negras y ya no podía presentarse, ni sus canciones, en radio, televisión o conciertos.
 
Fue en esos años cuando participó en el creciente movimiento de los derechos civiles encabezado por el reverendo Martín Luther King Jr. Él, con otros músicos reunidos en el Highlander Center, compuso una nueva versión de una antigua canción de gospel que se convirtió en el himno del movimiento: We Shall Overcome. En 1963 cantó ante el Monumento a Lincoln en la famosa marcha del reverendo King en Washington, donde ofreció su discurso Yo tengo un sueño.
 
El 20 de enero de 2009, 46 años más tarde, de nuevo estaba ante ese mismo monumento, esta vez como invitado al concierto oficial de celebración por el primer presidente afroestadunidense. Junto a Bruce Springsteen cantó, frente a Obama, This Land is My Land, de su amigo Woody Guthrie, con los versos originales y subversivos que casi siempre se dejan fuera, como éste: “Al caminar/había un anuncio ahí/De un lado decía ‘propiedad privada’/pero del otro no decía nada/Ese lado esta hecho para ti y para mí”.
 
A finales de los 60 impulsó lo que se ha convertido en una de las iniciativas ambientalistas más famosas de este país que aún prospera. Por medio de conciertos, siempre acompañado, recaudó fondos para construir un buque velero como los que existían en el siglo XIX y desde entonces el Clearwater viaja por el río Hudson con el objetivo de limpiar uno de los ríos más majestuosos y más contaminados. Más de 40 años después, esa iniciativa ha ayudado recuperar la vida acuática en ese río.
 
En su versión de la Oda a la Alegría, tocada en su banjo, pone nueva letra: “Ninguno dejará al otro caerse… todos para uno, uno para todos”.
Es el vocero del otro Estados Unidos.
FUENTE: LA JORNADA INTERNET
 
El regreso de Marx

Víctor Flores Olea
Ahora que se cumple el 195 aniversario del nacimiento de Marx (en Treveris, Alemania, en el año de 1818), se han multiplicado en diferentes partes del mundo las reuniones y seminarios para recordarlo. Afortunadamente en México también, comenzando por la Universidad Nacional Autónoma, se han organizado seminarios y reuniones para conmemorar la ocasión, con la participación de profesores y estudiantes, e invitados internacionales, que otorgan muy alto nivel intelectual a esas reuniones. Permítanme iniciar este escrito haciendo referencia a las principales de dichas reuniones.
 
En el Centro de Estudios Interdisciplinarios en Ciencias y Humanidades de la UNAM (Ceich) tendrá lugar los días 6, 7, 8 y 9 de mayo de este año, el seminario El regreso del topo, con una variada participación universitaria, también de alumnos del grupo de estudios que coordinan Elvira Concheiro y José Gandarilla (que han organizado brillantemente el coloquio), consistente en un conjunto de conferencias magistrales con la participación, entre otros, de Pablo González Casanova, ex rector de la UNAM y fundador del Ceich, además de muchas otras responsabilidades universitarias que han sido decisivas para el avance de las ciencias sociales en México; de Enrique Dussel, actual rector interino de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, que ha tomado brillantemente las riendas de ese centro de estudios y que, después de un buen número de meses en crisis, parece ahora retomar el camino de una solidez intelectual que parecía puesta gravemente en entredicho (además de que, Dussel, como sabemos bien, es autor de varios libros y escritos del primer nivel intelectual). Estará presente también el conocido y admirado maestro Enrique Semo, quien pone a discusión su último libro México: del antiguo régimen a la modernidad.

Pero además, el Movimiento de Transformación Social ha organizado otro encuentro internacional sobre el pensamiento crítico, denominado Volver a Marx, con la participación, entre otros estudiosos reconocidos, de Marta Harnecker, la escritora chilena con amplio historial en América, quien, en entrevista con La Jornada, declaró que estamos en un mundo en convulsión, donde América Latina ha vuelto a ser el faro. Todos los procesos miran hacia nuestra región, porque es donde estamos más avanzados en el esfuerzo por construir una sociedad alternativa. Añade que esta sociedad en construcción requiere una nueva cultura, apertura y pluralismo en un proceso de transición, muy distinto a los que se dieron históricamente a comienzos del siglo XX, cuando las revoluciones se hacían con la toma del poder y la destrucción del aparato del Estado.

Pero tal vez uno de los puntos claves de la exposición de Harnecker es la idea de que si la gente no lo construye (el socialismo), desde el Estado no se puede. El gran problema del socialismo fue que el Estado con buenas intenciones quiso resolver los problemas de la gente, pero la gente no se sintió parte de esa construcción y por eso es que cayó tan fácil. Porque si tú no te sientes dueño, entonces no te defiendes.
 
Me interesa aquí subrayar la perspectiva de que América Latina es hoy una de las regiones del mundo en que es más dinámica la idea de una nueva construcción social con base popular y democrática. No porque se haya realizado plenamente tal aspiración, sino porque hay sólidas bases sociales y populares que nos hacen avanzar en esa dirección, con todas las dificultades del caso, pero avanzar, sin embargo.
 
Noam Chomsky, el estudioso de problemas políticos y sociales en Estados Unidos y prácticamente en todas partes del mundo, escribió hace unos años (2009) que durante la pasada década, América Latina se ha convertido en la región más progresista del mundo. Las iniciativas a través del subcontinente han tenido un impacto significativo en distintos países y en la lenta emergencia de instituciones regionales.
 
Por otro lado, ante la amenaza de un golpe de Estado contra el presidente Evo Morales, recordó la manera en que en una reunión de emergencia de Unasur (2009) en Santiago, Chile, líderes sudamericanos declararon su firme y pleno respaldo al gobierno constitucional del presidente Evo Morales.... (Este) Morales agradeció a Unasur, señalando que por primera vez en la historia de América del Sur los países de nuestra región están decidiendo cómo resolver sus problemas, sin la presencia de Estados Unidos.
Igualmente, el conocido y respetado analista argentino de problemas sociales Atilio Borón, escribió que grandes movimientos sociales han florecido (en el mundo) en la última década del siglo pasado a partir de las pioneras revueltas de los zapatistas en 1994, la aparición de los piqueteros argentinos, las grandes huelgas ciudadanas y de trabajadores en Francia… y, hacia finales de siglo, la maduración y consolidación internacional de estas protestas en Seattle y en Porto Alegre. Consecuentemente, nuevas fuerzas políticas han pasado a controlar los gobiernos (en países como Venezuela y Brasil), pero sería erróneo subestimar sus alcances. (Aparecieron) nuevas formas de protesta social y organización política antagónicas al proyecto neoliberal…, y es indudable que su declinante curso a partir de mediados de los noventa revirtió la arrolladora influencia que había adquirido desde la década de los setenta de la mano de las dos más sangrientas dictaduras que se recuerden en Chile y la Argentina.
 
Subrayo en este escrito el valor que ha cobrado en la actualidad el regreso de Marx, después que muchos confundieron el estalinismo, la caída del muro de Berlín y de la Unión Soviética con una crisis irrecuperable del pensamiento de Marx, de sus análisis del sistema capitalista y de su metodología.
 
No, de ninguna manera ocurrió de esa manera, y las referencias anteriores son muestra de que el pensamiento de Marx, ante al desastre de un capitalismo que cada vez se ha hecho más salvaje y que contribuye como nada a la barbarie en tantos aspectos de la vida social hoy, resulta no sólo un instrumento inigualable para el análisis, sino también para la lucha que nos confirma que, en efecto, otro mundo es posible.
FUENTE: LA JORNADA INTERNET
 
Bolivia y México, contraste evidente

Bernardo Bátiz V.
Hace unos días, no todos los periódicos nacionales pero sí algunos, entre ellos La Jornada, dieron discretamente la noticia de que el gobierno boliviano encabezado por Evo Morales, expulsó de su país a la Usaid y a sus funcionarios, por la razón explícita de tener injerencia en asuntos de política interna y por conspirar en contra del gobierno establecido.
 
La Usaid –se dice en información fácil de consultar– es una agencia independiente, pero alineada sin duda con la política exterior de Estados Unidos, encaminada, entre otros fines, a convertir a las naciones latinoamericanas en modelos espejo de la política y la cultura del vecino del norte, mediante programas de apoyo económico en áreas muy diversas de la vida social, lo mismo educación que salud, programas agrarios o asesoría para modernizar estructuras e instituciones.

No es la primera vez que esta agencia enfrenta conflictos con gobiernos que se esfuerzan por mantener la dignidad y la soberanía de sus estados frente a la creciente política injerensista e invasiva de nuestro vecino, que mantiene la pretensión desde el siglo XIX de ser nuestro hermano mayor, guía y modelo.

Evo Morales, el popular presidente de Bolivia –como antes Rafael Correa, en Ecuador, Hugo Chávez en Venezuela y otros colegas suyos–, tuvo que comportarse firme y patriota para evitar el avasallamiento que con halagos, dinero y otras veces con amenazas, pretende someter y controlar a las naciones latinoamericanas.

La historia es larga y conocida, pero nunca está demás recordarla; cuando a raíz de la independencia de las colonias españolas en nuestro continente, Bolívar, Alamán y otros estadistas de entonces, pretendieron asegurar la unidad política y económica de Hispanoamérica, la diplomacia y la fuerza de los ingleses y los estadunidenses lo impidieron y lograron de momento la pulverización de nuestras naciones, pero no para siempre.

Lo que ahora vemos, no son sino nuevos actos del mismo drama; en el que el destino manifiesto parece incontrastable, pero no lo es. Como escribió Maritain, Nuestra escala de medición temporal es extremadamente pequeña en relación con el tiempo propio de las naciones y las comunidades, por eso a veces nos parece que las acciones que nos agobian tienen éxito definitivo, pero no es así, hay hoy una resistencia y a la larga se impondrá nuestra independencia y libertad.
 
A la inversa de una arraigada opinión popular, el gobierno mexicano, desde hace ya al menos 30 años, ni las manos mete para frenar la entrega de la economía y el sometimiento a la política que se nos impone desde fuera, como lo estamos viendo palpablemente con la recientísima visita del presidente Barack Obama y con la disponibilidad incondicional de alinearnos por la derecha por diversos caminos y empleando organismos y agencias como la Usaid.
 
En México la Usaid cuenta, según información al alcance, con un presupuesto anual de más de 300 millones de pesos para programas de todo tipo, encaminados especialmente a convencer a los dirigentes de los poderes formales y fácticos y a los lideres de opinión mexicanos, de las bondades de sus modelos e instituciones, siempre a disposición para ser compartidas.
 
Un programa al menos, muy a la vista, que ha tenido ya éxito parcial en otros países del continente, se implanta en México muy lentamente, más por dificultades reales de organización y economía, que por consideraciones ideológicas o teóricas, se trata del denominado sistema acusatorio y juicios orales, al que salvo unos cuantos juristas críticos, el resto del foro mexicano, los gobiernos y la mayoría de los jueces, han dado su anuencia sin mayores consideraciones o debates.
 
Para imponer el programa que pretende que nuestros tribunales se parezcan cada vez más a los programas de televisión de La ley y el orden, la Usaid ha invertido mucho en viajes de juristas y funcionarios al extranjero, en cursos de capacitación y especialmente en propaganda, mucha propaganda, que pretende demostrar que nuestro actual sistema judicial no sirve para nada.
 
Es cierto que necesitamos reformas a los procedimientos de justicia; el sistema, está lejos de satisfacer a la opinión pública, pero no debemos hacerlo con imitaciones irracionales e impuestas sino más bien, con nuestras propias tradiciones jurídicas, con honestidad, capacitación y patriotismo.
 
Pero volviendo al asunto de Bolivia, lo que se ve no se juzga, reza un giro popular del lenguaje. Es inevitable advertir la diferencia bien marcada entre un gobierno dispuesto, como el nuestro, a la sumisión y a la docilidad y el de un líder popular, respondón, ingenioso y patriota como Evo Morales.
jusbbv@hotmail.com
FUENTE: LA JORNADA INTERNET
Las bestiales diferencias-Rocha
Visita de Obama

Arturo Balderas Rodríguez
Cuando se aproxima la visita del presidente de Estados Unidos a un país no es extraño que los principales diarios estadunidenses inicien la publicación de una serie de artículos sobre las relaciones entre ambos países. Llama la atención la persistencia en destacar la parte más negativa de esas relaciones, y no ha sido diferente en la víspera de la gira que realizó el presidente Barack Obama a México. Varios diarios estadunidenses, particularmente The New York Times, publicaron varios reportajes sobre el ambiente de zozobra que se vive en el país como resultado de la guerra en el ámbito del narcotráfico.
 
Fue evidente que los diarios estadunidenses revelaron la preocupación que hay en diversos niveles de su gobierno por la decisión de la administración mexicana de centralizar la guerra contra el narcotráfico en la Secretaría de Gobernación, desparramada hasta hace unas semanas en una decena de instituciones gubernamentales, y el intento de acotar la intervención de las agencias estadunidenses que en los últimos 12 años han operado en territorio mexicano en apoyo a las fuerzas policiacas del gobierno mexicano. Obama fue diplomático y cauto cuando respondió a las inquietudes de los legisladores al respecto, y declaró a la prensa estadunidense que no emitiría ningún juicio sobre el particular antes de conversar con su contraparte mexicana para conocer los detalles de esa decisión. Agregó que es menester respetar la soberanía mexicana en las decisiones que su gobierno tome sobre ese asunto.
 
Una vez que los reportajes e información en torno a la visita prescindieron de su connotación amarillista y pasaron a las páginas interiores de los diarios, se advierte un dejo de incredulidad y frustración por la falta de sensacionalismo en torno a lo dicho por ambos mandatarios, ya que en su diálogo privilegiaron los temas de comercio y educación. La pregunta que quedó en el aire es si el tema de la cooperación con respecto al narcotráfico se reducirá o quedará igual.
 
Otro tema ausente, y que en alguna medida había causado mayor expectación, es la reforma migratoria. Al parecer, se aprendió de experiencias pasadas cuando el tema se polarizó debido a la precipitación y torpeza del gobierno mexicano de exigir todo o nada, ocasionando la penelopización del asunto: lo que se había tejido cuidadosamente durante los años previos, se destruyó de la noche a la mañana. Se esperaba un reclamo por las deportaciones masivas que han causado la orfandad de cientos de niños. No fue así. Es deseable que la discreción del gobierno mexicano, tal vez para no interferir con la sensibilidad de los legisladores que trabajan en la reforma, tenga efectos positivos. Por su parte, Obama escogió una mejor oportunidad para referirse al asunto. Manifestó su optimismo en torno a las posibilidades de la reforma, cuando al día siguiente se refirió al tema. También fue un mensaje a los legisladores de su país para que no la pospongan una vez más.
FUENTE: LA JORNADA INTERNET
 

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