Alianza Social de Trabajadores de la Industria Mexicana

domingo, 7 de agosto de 2011

Cuautitlán de Romero rubio el municipio mas peligroso para las mujeres‏

6 de agosto de 2011
Videos del Mundo
Indignados españoles deciden mantener protestas
A las dos de la mañana de este jueves, hora Madrid, finalizó la asamblea popular en Gran Vía, donde el Movimiento de los Indignados decidió continuar con las manifestaciones para reingresar la Puerta del Sol, de donde fueron desalojadas la noche del martes. TeleSUR
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Rosalinda el nuevo amor de Ebrard
Confirma procurador de Michoacán liberación de encuestadores
La presión de los medios los dejó en libertad.
Javier Sicilia acusó a legisladores de traicioneros al aprobar la Ley de Seguridad Nacional
El poeta y los representantes del Congreso tendrán una reunión mañana para aclarar las cosas.
Aumenta la pobreza extrema en México
El número de pobres aumenta en México, según cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, el 50 por ciento de la población vive en condiciones de pobreza patrimonial, no cuentan con vivienda digna y sus ingresos se encuentran por debajo de la media para sostener un hogar. TeleSUR
Mucha política y nada de PEMEX
Durante 73 años, Petróleos Mexicanos ha sido el motor más importante de la economía mexicana y la “caja chica” del gobierno federal –a la que han metido mano funcionarios y dirigentes sindicales corruptos–. Hasta ahora, los impuestos que paga la paraestatal representan el 40% de los ingresos federales: de ahí sale para mantener gran parte de la nómina pública en todo el país, para destinar programas sociales y, claros, para gastar en campañas políticas. Pero a Pemex no se le ha respetado y, cada día que pasa, se agota su riqueza. Muchos quieren verla renacer, como pasó con Petrobras en Brasil, a otros les gusta como está y argumentan que un esquema como el de la brasileña es un atentado contra la soberanía. Pero la discusión seria no empieza y a los políticos, particularmente en tiempos electorales, les importa un pepino que el brillo de la gran joya se apague
Mientras se requieren 90 millones de barriles de petróleo al día para mover al mundo entero, México está atorado en un debate en torno a su política energética y al marco jurídico encargado de regular el petróleo. Esto se da con el controversial intento de reformar el artículo 27 de la Constitución, referente a si es conveniente o no, el permitir inversión privada en las áreas de exploración y producción, que son bases para el desarrollo y subsistencia de la empresa paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex). Ha esto se ha sumado la discusión de si Pemex debería tener un esquema de empresa privada, como el de Petrobras en Brasil, o asociarse estratégicamente con la misma. Pero la parálisis legislativa que vive el país y la cercanía de las elecciones presidenciales de 2012, han relegado ese debate vital para la economía. Pocos son los actores políticos que han fijado su postura sobre el funcionamiento del sector energético y, por ende, sobre la empresa de “todos los mexicanos”: Pemex, la más grande compañía pública de México, la gallina de los huevos de oro, nuestro venero de riqueza que, ahora sí, comienza a agotarse…
Pemex, ¿como Petrobras?
En agosto de 2007, los gobiernos de México y de Brasil suscribieron “un Memorándum de Entendimiento en materia de cooperación energética mediante el cual se emprenderán acciones conjuntas para el desarrollo tecnológico en materia de exploración y producción de petróleo y gas natural”. El acuerdo fue firmado por la entonces secretaria de Energía, Georgina Kessel, y por el entonces ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim. En un comunicado se expuso que “fortalecía los vínculos entre ambos países en materia energética”. Ambos gobiernos también celebraron “dos convenios específicos de colaboración para la realización de estudios conjuntos que les permitirá contar con las mejores prácticas de la industria en desarrollo y explotación de crudos pesados en aguas profundas y de yacimientos carbonatados fracturados”. Los convenios incluyeron el intercambio de expertos, el diseño y ejecución de estudios, proyectos y programas, y la realización de investigaciones y seminarios conjuntos. Lo que en el fondo querían el presidente Felipe Calderón y el entonces presidente de Brasil, Lula da Silva, era la “reestructuración de la industria” y la “promoción de alianzas estratégicas” entre ambas naciones.
Sin embargo, algo los paraba en seco: no podría haber participación en ninguna actividad “prohibida por la legislación vigente”, ya que la Constitución mexicana, prohibe la privatización de los hidrocarburos, excepto en materia de petroquímica y gas natural.
A pesar de estas limitaciones y del paso del tiempo, de nueva cuenta hace menos de un mes, el ex presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, visitó Mexico para participar en la Reunión Nacional de Consejeros de BBVA Bancomer, y exhortó a discutir la asociación entre Petrobras y Pemex para convertirse en la empresa multinacional de energía más grande del mundo. Lo hizo con un as bajo la manga, él fue principal impulsor de la transformación de Petrobras hasta colocarla en la segunda empresa de energía del mundo: “Se transformó a Petrobras con un presidente que se decía socialista y ojalá podamos construir la unión con Pemex, cosa de la que he estado hablando desde hace mucho tiempo, se lo dije a Fox y a Calderón. Yo sé que es importante que pensemos que si tenemos la gallina de los huevos de oro, un día la gallina va a tener hambre y no podrá dar huevos de oro”, dijo el carismático político.
Coincidencia o no, el mismo día Marcelo Ebrard Casaubon, jefe de Gobierno de la Ciudad de México, también se pronunciaba a favor de dicha “alianza estratégica” con la empresa brasileña para mejorar el desempeño de la paraestatal mexicana: “Me parecería muy interesante hacer una alianza estratégica con ellos pues han desarrollado una tecnología de exploración de aguas profundas. No veo por que no podemos hacer una alianza estratégica con ellos, le convendría mucho a México y otros países”. Ya antes, le habían dicho en el Estado de Guerrero al propio Marcelo, que él era el nuevo Lula mexicano.
Antes, en 2009, durante una visita oficial a Brasil, el presidente de México, Felipe Calderón manifestaba su interés para que pronto se concretara un acuerdo de cooperación entre Petrobras y Pemex, “sobre todo una alianza entre Brasil y México para ampliar las capacidades productivas de ambos países. Es del interés del gobierno mexicano fortalecer los mecanismos de cooperación científica, tecnológica, académica, operacional, entre Petrobras y Pemex, y que los gobiernos mexicano y brasileño encontremos caminos de alianza y cooperación”.
Y es que la posibilidad de una alianza entre ambas empresas petroleras ha sido un tema constante en la agenda política de los últimos meses en México y lo será más, cuando se tenga que fijar una postura al respecto con la cercanía de las elecciones presidenciales del 2012. El problema es que Pemex es situada por los analistas como una empresa atrasada en su desempeño tecnológico y comercial, mientras Petrobras es considerada líder mundial en la exploración y producción de crudo en aguas profundas.
10 diferencias centrales entre Pemex y Petrobras
Diversos especialistas, consultores en finanzas y energía han hecho análisis de las marcadas diferencias entre los dos gigantes del petróleo latinoamericano, que denota que Pemex se ha quedado muy atrás (Francisco Flores Macías de la Escuela de Negocios Wharton de la Universidad de Pennsylvania; Aldo Musacchio, profesor asociado, y Marvin Bower Fellow en la Harvard Business School, así como Emanuel González Zambrano, consultor en finanzas personales):
1. Las diferencias entre Petrobras y Pemex son muy profundas, no obstante que la empresa paraestatal mexicana inició su funcionamiento en 1938 con la expropiación petrolera decretada por el entonces presidente Lázaro Cárdenas, mientras que Petrobras nació 15 años más tarde, en 1953.
2. Pemex no tiene en sus filas con capital privado, Petrobras cotiza en la Bolsa Brasileña de Valores (BOVESPA) y en la Bolsa de Valores de Estados Unidos (NYSE). El gobierno brasileño posee solamente 64.01% de las acciones de Petrobras y aunque existen propuestas para convertir a Pemex en una empresa pública vía la colocación de capital (desde hace varios años la paraestatal emite certificados en la sección de deuda en la BMV), hay impedimentos constitucionales para que la paraestatal mexicana emita acciones; aún así, mediante los Certificados de Capital para el Desarrollo (CKD’s) –instrumento híbrido de capital flexible que aspira a captar proyectos de infraestructura e industriales– se podrían emitir los bonos ciudadanos, una de las promesas del presidente Felipe Calderón.
3. Petrobras se destaca por utilizar alta tecnología en operaciones de exploración y producción de petróleo en aguas abiertas (off shore) y tiene el récord de la planta de producción de crudo más profunda del mundo. Además es reconocida por su trabajo en aguas muy profundas, siendo pionera en el desarrollo de robots para la exploración y construcción de pozos petrolíferos que se encuentran por debajo de los 400 metros bajo el nivel del mar. Mientras esto sucede en Brasil, en México uno de los principales problemas de Pemex es la falta de inversión en tecnología para eficientizar procesos dentro de la compañía. Pero también está la otra opinión: que el gobierno debe financiarse con emisión monetaria y no con inversiones particulares. Ambas tienen que pagarse con riqueza real; pero, la segunda con intereses y condiciones no económicas inaceptables.
4. En 58 años de historia, Petrobras tiene 25 mil kilómetros de ductos, 14 mil pozos petroleros, 16 refinerías y 7 mil 700 estaciones de servicio. En 73 años de historia, Pemex cuenta con 12 mil kilómetros de ductos, 7 mil 400 pozos petroleros, seis refinerías y 7 mil 200 estaciones de servicio.
5. Petrobras está en cuarto lugar en el ranking de las mayores empresas petrolíferas internacionales de capital abierto en el mundo. Pemex no tiene acceso a ese ranking porque no es una empresa que entre en el concepto de “capital abierto”.
6. Durante décadas, Pemex fue la compañía más grande de Latinoamérica hasta que en 2009, a raíz de las gestiones realizadas por el gobierno de Brasil como la firma de joint ventures con diferentes compañías extranjeras, Petrobras desbancó a Pemex. La petrolera brasileña figura entre las 15 empresas más poderosas del mundo, según una lista publicada por la revista Forbes en abril de este año.
7. México tiene una economía “petrolizada” y los ingresos de Pemex alimentan una tercera parte del gasto del gobierno federal, aunque la paraestatal perdió cerca de una cuarta parte de su capacidad de producción entre 2004 y 2009, debido al rápido envejecimiento de sus campos de crudo y a la falta de inversión en exploración e infraestructura.
8. Los recientes fracasos de Pemex han sido la acelerada caída de la producción del yacimiento Cantarell, los pobres resultados obtenidos en Chicontepec y la demora para terminar la reconfiguración de la refinería de Minatitlán (primera gran refinería de América Latina, que data de hace más de 100 años). Brasil con Petrobras es una de las regiones petroleras más prometedoras con los recientes descubrimientos de reservas.
9. Petrobras ha sabido desarrollar una habilidad para retener capital humano. Esta capacidad es posible en parte gracias al arraigado servicio civil de carrera brasileño, a la política específica para formar cuadros técnicos y administrativos a través del tiempo, y a la estricta política de transferencia de conocimiento, que son parte de sus condiciones de contratación de servicios en el exterior. Éstas son prácticas que no han existido en México y que han impedido el éxito a largo plazo de Petróleos Mexicanos.
10. En 1997, Petrobras rompió su monopolio y se convirtió en una empresa mixta con 38% de su capital en manos del Estado y el resto en manos privadas. La petrolera logró la mayor capitalización de la historia al obtener 70 mil millones de dólares en la Bolsa de Valores de Brasil y actualmente es una firma poderosa cuyo patrimonio pasó de 5 mil millones de dólares a 215 mil millones. Petrobras es una compañía moderna que cuenta con un centro de investigación y con la mayor tecnología de prospección para aguas profundas. Aunque Petrobras es mixta, en ella prevalecen los intereses estratégicos de Brasil y el gobierno participa en las decisiones. Después de que en 30 años no se construían nuevas refinerías, ahora Petrobras edifica cinco. La petrolera se ha convertido en un productor autosuficiente de gas natural y trabaja en el desarrollo de combustibles alternativos

Cuautitlán ¿Dónde están las muertas?
Cuautitlán México –antes llamado de Romero Rubio– fue hasta 2005 el municipio del país más peligroso para las mujeres. La tasa de 38.5% en homicidios y violaciones lo convirtió en el mayor foco rojo en el mapa de la violencia de género. Sin embargo, el gobierno estatal no emprendió ningún programa específico. El dato tampoco llamó la atención de las ONG’s. A pesar de esta carencia, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto la tasa de riesgo bajó a menos de 4 por ciento. Ahora, el municipio no es escenario de agresiones. Al menos eso dicen los números…

CUAUTITLÁN MÉXICO, ESTADO DE MÉXICO. Aquí se sabe bien qué hacer con las muertas. En este territorio, dueño del corredor industrial más importante de México, las víctimas de homicidios dolosos ya no representan un número.
Hasta 2005 este territorio era, según los datos del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI), el más violento por su número de muerte de mujeres: una tasa superior al nueve por ciento cuando la tasa nacional era de 3.29.
La muerte no andaba sola. Si Cuautitlán ocupaba el primer sitio en feminicidios, en violaciones tenía el séptimo entre los 2 mil 443 municipios del país. Ello conformó un índice de riesgo de 38.5%, la tasa más alta de México. Es decir, en Cuautitlán México las víctimas de violencia de género eran asesinadas. O sobrevivientes de una violación. O violadas y asesinadas.
Seis años después –los que abarcan el gobierno estatal de Enrique Peña Nieto– la cifra de los homicidios ha cambiado: Cuautitlán tiene una tasa menor al 4% y no aparece en la lista de los primeros 14 municipios con mayor riesgo cuando se lleva vida de mujer.
No es que aquí estén en curso programas especiales dirigidos a abatir los números de la muerte. No es que esté en marcha un modelo de equidad de género útil como ejemplo para el mundo. No es que la tranquilidad se haya instalado en Cuautitlán de Romero Rubio cuyo apellido –que hacía honor al suegro de Porfirio Díaz– ha cambiado por el de Cuautitlán México.
No es que el miedo se haya esfumado al atravesar esos modernos puentes que sostienen parte de la infraestructura del tren suburbano y que le costaron al gobierno estatal casi siete mil millones de pesos.
Nada de eso ha ocurrido en Cuautitlán México. Aquí las cosas son más simples. De acuerdo con los expedientes de la Policía Municipal, el 80% de los asesinatos de mujeres ocurridos en la demarcación son culposos; es decir, no ocurrieron por odio, desprecio o disgusto.
De modo que en los archivos no se encuentran como homicidios dolosos o feminicidios, delito tipificado en el Estado de México a partir de marzo con una pena de 60 a 70 años de cárcel.
Eso arroja los archivos policiacos. Pero la muerte sigue terca en el umbral del Distrito Federal. Un reporte de la Comisión Mexicana de Protección a los Derechos Humanos indica que entre 2005 y 2007, 551 cadáveres de mujer –muy maltratados– fueron encontrados en la vía pública. Reposaban en centros comerciales, hoteles, calles, avenidas y carreteras de la zona conurbada. Ahí, donde se encuentra Cuautitlán México.
El fin de la pesadilla
En el verano de 2011 Cuautitlán México no es un escenario que se distinga por su violencia. Si se siguen las palabras de Arturo Manoatl, secretario particular de la Presidencia Municipal, esta entidad ha tenido límites territoriales tan confusos en las últimas cuatro décadas que llegó a representar una estampa fallida ante los organismos que realizaron estudios sobre violencia de género.
Atraído por la expansión industrial, un flujo migratorio de todo el país llegó a la zona. El crecimiento poblacional ocurrió al grado que el legislativo del estado ordenó en 1973 la constitución de otro municipio: Cuautitlán Izcalli, que se conformó con territorio de Cuautitlán, Tepotzotlán y Tultitlán. Es cierto que los habitantes de la región aún viven una historia complicada por los límites territoriales. Por ejemplo, San Mateo Ixtacalco quedó entre dos municipios, Cuautitlán y Cuautitlán Izcalli.
Dice Arturo Manoatl que en cuanto a feminicidios a Cuautitlán México también se le consideró puntal de la región, por lo que aquí se concentraron todos los casos de Teoloyucan, Zumpango, Tepotzotlán, Cuautitlán Izcalli, Tultitlán y Tultepec.
María Elena Monroy, directora del Instituto de la Mujer en el municipio, se atiene a las cifras bajas. “Esa es la realidad”, exclama. Justifica el descenso de los números por una labor de conversaciones en las escuelas secundarias que no ha parado en seis años.
Eugenia Díez Hidalgo es presidenta de la Comisión Mexicana de Derechos Humanos, un organismo que ha elaborado panoramas numéricos sobre asesinatos contra mujeres con el auspicio de la Secretaría de Desarrollo Social. Sobre la tasa en descenso de Cuautitlán observa que si una estadística queda abatida sin que se hayan emprendido programas específicos es posible pensar en el ocultamiento de cifras. No es una posición rara en cuanto a la muerte de las mujeres en México. La mitad de las procuradurías estatales se ha negado a proporcionar números de mujeres asesinadas en la pasada década ante el INEGI.
Pero, ¿y la muertas de Cuautitlán? Delimitado o no, hasta 2005, este era el punto geográfico del país donde se cometían más asesinatos de mujeres. Seis años después no hay ningún proceso penal en contra de nadie. Y nadie purga sentencia por alguno de esos homicidios.
Es una noche tranquila frente a la iglesia del Cerrito, la que fue construida en el siglo XVIII, el mismo espacio donde se cree que habitó el indio Juan Diego con su tío Juan Bernardino. Es la frontera con Cuautitlán Izcalli. Algunos se preguntan: ¿Qué pasó con esas señoritas de las que antes se escuchaba? ¿Estarán en paz? Son sólo preguntas. Pláticas ligeras, muy al aire. Si Cuautitlán es una zona oscura en la memoria, no hay intento palpable por rellenar ese vacío. Además, a las siete de la noche reina la oscuridad. No hay brillo de luna. Acaba de llover. Nadie muestra ganas de aventurar hipótesis sobre la muerte femenina distribuida en los cuatro panteones de este poblado, muy alto en el valle. O sobre el pasado.
Aquellas víctimas
En noviembre de 2004, Cuautitlán México fue seleccionado como microcosmos. Lo escogieron entre los 2 mil 443 municipios de la República como un territorio en el que podría responderse una pregunta: ¿Por qué surge el odio contra las mujeres?
El organismo que lo seleccionó fue la Comisión Mexicana de Derechos Humanos. Se proponía realizar una encuesta de victimización femenina, la primera que se aplicó en el país conforme al cuestionario de International Violence Against Women Survey (Encuesta Internacional Sobre Violencia Contra las Mujeres de Naciones Unidas).
El organismo quiso conocer cuáles eran las formas de maltrato hacia las mexicanas. Por qué se convierten en víctimas del desprecio. Cómo padecen el odio de los hombres. Qué pedazo de la República podría arrojar con más fidelidad esta distorsión humana.
A Cuautitlán México, la comisión lo escogió por varios datos:
En el país había 175 municipios con la alerta encendida en violencia de género. En todos, las mujeres eran sobrevivientes de violación o asesinadas.
Del total de municipios con foco rojo, 54 (31%) se encontraban en el Estado de México. Y en ese grupo destacaba Cuautitlán México, con un séptimo lugar nacional en victimización femenina y el primero en homicidios. Por lo menos hasta 2005, esos números eran poliformes. Lo incluían todo, lo imaginable y lo inimaginable: torceduras de cuello, cabello en trozos, huesos fragmentados, pellizcos, arañazos, cachetadas y mordidas que en algunos casos lograron desparramar los labios sobre el rostro. Y eso se encontraba en los cadáveres. Pero también en mujeres vivas, en las sobrevivientes.
Así, la encuesta de la CMDH, levantada por la empresa Mitofsky, arrojó estas luces:
47 de cada 100 mujeres entre los 18 y los 69 años de edad fueron víctimas de un acto de violencia, por lo menos.
La forma más frecuente había sido la torcedura de cuerpo (cuello, columna y cintura) con 23.3 por ciento. Luego estaban los puñetazos, las patadas, bofetadas y mordeduras con 19.2 por ciento. Las amenazas de violencia física integraban el 17.7 por ciento.
El delito de violación presentaba una prevalencia a lo largo de la vida de las mujeres de Cuautitlán de casi 9% (esto es, 9 de cada 100 mujeres habían sido violadas).
Los principales agresores de las mujeres eran desconocidos en 36.21 por ciento. Los conocidos de las víctimas constituían el 63.29 por ciento. Eso era Cuautitlán hasta hace seis años.
La conversión a fantasma
Estas mujeres son fantasmas. En torno a su infortunio no hay ninguna Organización no Gubernamental instalada en los límites de esta demarcación. Por sus historias no vino ningún investigador especial como ocurrió en Ciudad Juárez en 1998 cuando Robert K. Ressler –cuya persona inspiró la película “El silencio de los inocentes”–, acudió atraído por el binomio de mujeres trabajadoras en la industria maquiladora.
Podría contarse que los cuerpos de Claudia o Inés o Marcela o María quedaron abandonados entre estos puentes erigidos en el centro del país. El Observatorio Ciudadano de Feminicidios publicó en su último reporte de 2010 que es común el abandono de cadáveres en la vía pública en la zona conurbada al Distrito Federal. Pero si esos cuerpos putrefactos contribuyeron con la pesadez del aire no llamaron la atención en el mundo. Mientras, nueve de cada 10 asesinatos en el Estado de México quedaron impunes de 1995 a 2005, según el mismo estudio.
La imagen de arrojamiento de cadáver de mujer a la vía pública es reforzada por los resultados de la investigación ganadora del Premio Iberoamericano de Ciencias Sociales 2009, “¿Qué hay detrás de los feminicidios?”, elaborado por la Universidad Autónoma de México: 53% de los cadáveres es dejado en hoteles o casas vacías, baldíos o el drenaje profundo, pero sobre todo en la calle, debajo de los puentes.
El centro de investigación de la UAEM está en Toluca, lejos del centro de Cuautitlán México. Es un despacho cerrado. Guarda un cúmulo de papeles. “¿Qué hay detrás de los feminicidios?” fue la última investigación realizada en ese espacio. El director de la Facultad de Ciencias Políticas, Nelson Arteaga Botello, uno de los autores del estudio, informó en 2010 que no había más proyectos sobre violencia de género en puerta. Hasta ahora no se ha emprendido ningún otro.
En la tierra de Juan Diego
Cuautitlán es así: caminos que se trifurcan, charcos, casas, muchas casas; anuncios espectaculares, puentes peatonales, un ligero olor a pan. En el centro, la cruz atrial, forrada de plata. Es una cruz construida en 1555. Todo es una frontera. Al norte, Teoloyucan y Zumpango; al oeste Tepotzotlán y Cuautitlán Izcalli; al sur, Tultitlán y al este, Tultepec. Entre el Distrito Federal y Cuautitlán México, el Periférico.
En los noventa, llegó el Corredor Industrial Tultitlán-Cuautitlán, el más importante del país por su longitud y número de unidades económicas. Sin embargo, no es la industria la que concentra a la población ocupada. Esa actividad es el comercio. La mitad de los de Cuautitlán se dedican a vender. Venderlo todo: zapatos, hot dogs, joyas, gelatinas, discos y películas. Frente al Palacio Municipal, la plaza principal, en torno a la cruz atrial, es una feria permanente.
Aún puede verse campo. Y el 1.72%, unos 500 hombres y mujeres, se dedica a la siembra del maíz. Es un presente amargo. Bastó que transcurriera julio para que dos trombas de granizo lo echaran a perder todo. Algunos en Cuautitlán –948 personas– respondieron el año pasado ante el INEGI que no sabían a qué se dedicaban porque lo mismo hacían una cosa que otra.
En 2005 –el año en que la CMDH ubicó a Cuautitlán como el más riesgoso en violencia de género– habitaban 54 mil 461 hombres y 55 mil 884 mujeres. Si se seguían los números en el reporte, llevar vida de mujer aquí no era fácil. La muerte latía en la tierra y en el viento. Había cadáveres con huesos quebrados, brazos amoratados. No había reclamos. Eso ya no ocurre. Por lo menos en los números, eso ya no ocurre.
Mini vía super negocio
Plaza Pública
Miguel Angel Granados Chapa
Se cumple un año del comienzo de las obras para construir la Supervía poniente, una carretera urbana de peaje, que según las autoridades enlazará a Santa Fe con el sur, donde desembocará en las avenidas Luís Cabrera y San Jerónimo. Por muchas razones, un importante número de personas y agrupaciones se han opuesto a la realización de ese proyecto. La Comisión de derechos humanos del Distrito Federal recomendó al jefe del gobierno capitalino Marcelo Ebrard ordenar la suspensión de ese proyecto. Como si con ello se le ofendiera, el gobernante del DF se negó a aceptar la recomendación y como respuesta al agravio que resiente haber, en una reacción pueril se ha enojado con la oficina del ombudsman. Su irritación infantil lo condujo a no presentarse hace unos meses al informe de la CDHDF y a recomendar a sus validos se ausentaran también.

La razón por la que el funcionario se empeña en seguir adelante con el proyecto es meramente financiera, en provecho de unos cuantos. Carece de utilidad pública o, si la hubiera, ésta podría satisfacerse por medio de obras que no afecten el medio ambiente (y por lo tanto dañen el derecho de los capitalinos a vivir en un entorno sano). Pero es posible que ninguna de esas alternativas colmara las expectativas de las empresas beneficiadas con un título de concesión como el que se ha expedido. Y en ello radica el quid del asunto: es preciso dar a ganar a un consorcio poderoso una importante suma de dinero en la administración del camino carretero cuyo uso se condicionará al pago de una cuota que sin duda podrá incrementarse en provecho del concesionario, para que el gobierno capitalino cumpla los onerosos términos de la autorización expedida hace ya dieciocho meses.

El acto mismo de concesionar estuvo marcado por una grave infracción a la ley. Ésta ordena que el gobierno de la ciudad se abstenga de otorgar una prerrogativa de esa índole si no se le prueba que el beneficiario cuenta con el capital suficiente para llevar adelante la obra respectiva, o está en condiciones de obtener el crédito correspondiente. En cambio, se permitió al concesionario blandir el título del caso como garantía para el préstamo que requería. Se trata de un típico negocio de saliva, que no obstante no pudo desahogarse pronto. Apenas hace unos días, finales de julio, la Bolsa mexicana de valores informó del crédito logrado por Constructora vía rápida poetas. Y hasta eso es un préstamo insuficiente, conforme al costo calculado por la autoridad y el concesionario. Se dijo que el proyecto demandaría erogar seis mil millones de pesos, y el crédito concedido suma cuatro mil millones de pesos. Participaron en la operación dos instituciones del gobierno federal: el Fondo nacional de infraestructura y Banobras, lo que quiere decir que se pagarán réditos blandos como cumple a la banca de desarrollo. También participa en el crédito Banorte, el negocio financiero de Gruma que por lo visto mantuvo su compromiso aun después de asociarse al Banco Ixe.

La empresa concesionaria se configuró para este propósito (y carece por lo tanto del historial y la experiencia que suele demandarse a los contratistas de obra pública), Sin embargo, las dos empresas que la constituyeron tienen una posición diferente. Una de ellas en el Grupo COPRI, cuya participación en el mercado se concentra en el desarrollo de proyectos inmobiliarios, y la filial mexicana del consorcio español OHL
COPRI participó hace un sexenio en un proyecto que en vano ha querido compararse con la Supervía. Al hacer esa comparación se pretende generar una coartada o denunciar contradicciones entre quienes nada dijeron de la construcción del Puente de los Poetas y aun lo aplaudieron, sólo porque lo emprendió López Obrador, y ahora se oponen al camino de cuota, porque lo impulsa Ebrard. No hay semejanza entre uno y otro: No se cobra por transitar por los puentes que permiten salir de Santa Fe. Y su costo, sufragado por COPRI misma, no puso en riesgo las finanzas capitalinas, como ocurrirá si los concesionarios de hoy no ven satisfechas sus expectativas, que sencillamente consisten en obtener utilidades en cualquier circunstancia. El gobierno capitalino poseía enorme predios donde fue imposible edificar el reclusorio poniente, ya que el entorno urbano resultaría lastimado. Por ello los permutó por el costo de los puentes que honran a Paz, Pellicer y Sabines. No había espacio para penalidad alguna ni erogaciones indebidas del gobierno y los usuarios de la vía.

A su vez, OHL es parte de la creciente presencia española (la reconquista la llaman algunos en tono zumbón) visible en la banca, la energía y los proyectos de infraestructura. La controla un hombre del antiguo régimen que se acomodó a los nuevos tiempos, sin tener que renegar del pasado: Juan Miguel Villar Mir, ministro de hacienda y vicepresidente del gobierno bajo Carlos Arias Navarro en 1976, recibió apenas en febrero pasado, junto con el “real aprecio” de Juan Carlos, el título de marqués. El vasto consorcio que encabeza enfrenta la crisis que se observa en la economía española en general con las cuantiosas utilidades que generan sus filiales aquí y en Brasil.

Su hombre en México es José Andrés de Oteyza, secretario de patrimonio y fomento industrial con el presidente López Portillo. La filial que dirige ha obtenido, por asignación directa ventajosos contratos y concesiones de los gobiernos del DF y estado de México en donde su desaprensión propició peligros accidentes tratados con llamativa lenidad.
Pobres…argumentos
Rosario Robles
Ya basta de echarle la culpa al pasado. En los últimos años, de acuerdo con la evaluación del Coneval, la pobreza en el país se incrementó al pasar de 48.8 a 52 millones de mexicanos. En el informe presentado se establece además que casi 12 millones no tienen lo mínimo para sobrevivir, que 40 millones pueden comprar una canasta básica, pero que no tienen acceso a alguno de los derechos como educación o salud, y que sólo 19.3% de la población tiene lo necesario para vivir. Diez años de gobiernos panistas y en el país hay más pobreza, mayor desigualdad, y la exclusión sigue siendo un signo de nuestros tiempos. La respuesta ante estas contundentes cifras es tan pobre como la de esos millones de hombres y mujeres que no tienen acceso a una vida digna y son impedidos de ejercer plenamente sus derechos. Se escudan en la legado priista, en el pasado que heredaron cómo si no hubieran sabido que de llegar al poder tendrían que trabajar contra esa circunstancia poniendo en práctica nuevas estrategias y un nuevo proyecto de nación. Pero no lo hicieron. Le apostaron a las mismas políticas: las transferencias monetarias, es decir la canalización focalizada de dinero para tan sólo paliar la condición de pobreza, lo que se ha traducido en el desmantelamiento de las instituciones públicas, en la ausencia de una estrategia integral de desarrollo social, en el fomento a un esquema clientelar en lugar de la construcción de ciudadanía, y en la consolidación de un Estado subrogado, que ha delegado algunas de sus responsabilidades sociales en manos privadas o que ha permitido que un ámbito estratégico como la educación sea rehén de intereses corporativos y hasta electorales.
El otro argumento tiene que ver con la recesión económica de 2009. La crisis “que nos vino de afuera” (como argumentan nuestros gobernantes) es la causante de esta situación, de esta caída en el ingreso de los mexicanos, cerrando con ello los ojos ante la inestabilidad de una economía que es poco competitiva, que sólo ha privilegiado sus exportaciones, que ha sacrificado su mercado interno y con ello su industria, que ha convertido el campo mexicano en un desierto rodeado por unos cuantos oasis, y en la que el empleo (a excepción de ciertos sectores) es precario e informal. Ésta es la situación que constituye el caldo de cultivo de la pobreza y la desigualdad. Brasil, por ejemplo, demostró que con una política diferente se puede sortear estos fenómenos mundiales y generar progreso y desarrollo. El PAN lleva en el gobierno diez años y hay más pobres. El PT lleva un poco más de ocho y la pobreza disminuyó significativamente: cuando Lula llegó al poder había 50 millones de pobres. Ahora, con todo y crisis mundiales de por medio, 28 millones de brasileños salieron de esta condición y la economía de ese país es la octava del mundo. Entonces no hay pretextos. Lo que falta es otra visión. En Brasil se privilegió una estrategia de inclusión social y se entendió que la única manera de combatir eficazmente la pobreza era fomentando la inversión, facilitando el acceso al crédito y poniendo en marcha grandes obras de infraestructura. Pero sobre todo hizo de la educación su arma fundamental. De ahí que sea ineludible la pregunta. ¿En qué momento el presidente que prometió ser el del empleo decidió que la guerra y no éste iba ser el distintivo de su gobierno? Los resultados están a la vista: más violencia e inseguridad, más pobreza y desigualdad. El asunto es de preocupación por la sencilla razón de que ninguna democracia puede sustentarse en tanta fragilidad.
Ser… o neceser
No terminaba todavía su destape (en todos los sentidos), cuando al jefe de Gobierno le cayeron como baldes de agua fría dos encuestas. La primera, en la que Beatriz Paredes casi dobla a su más cercano contendiente en la lucha por el gobierno capitalino, Enrique Peña Nieto está en el primer lugar de las preferencias electorales para la presidencial en… la capital, y el PRI se le acerca al sol azteca en una posición que nunca antes había tenido en la ciudad desde 1997. La otra medición es sobre su gobierno (unos días antes se llenó la boca diciendo que era mejor que el de su antecesor): los capitalinos le dan una calificación promedio de 5.9 y sólo 51% aprueba la forma de hacer su trabajo. Mala tarde para el carnal.
Las rebanadas del pastel
Carlos Fernández-Vega
El inquilino de Los Pinos es un suertudo. La nueva zarandeada económico-financiera es una oportunidad de oro para que repita una de sus frases más sonoras y bonitas de 2008, con el país al borde del precipicio: me emociona un poquito el escenario preocupante de 2008, ante el cual no nos quedaremos de brazos cruzados. Y si no queda satisfecho, pues que remache con otra de inicios de 2010: lo peor de la crisis ya pasó.

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