Bours ya le puso precio al Panal (con todo y abeja reina)
Autor: Álvaro Cepeda Neri *
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Sección: Conjeturas
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8 Julio 2011
Dentro y en los alrededores de los partidos ya electoreros, más que disputa en grado de competencia, se escenifica una riña entre provocadores de toda ralea donde prevalecen los insultos, las mutuas acusaciones embarradas de narcotráfico y apenas uno o dos discuten ideas. En el Partido Acción Nacional (PAN), Calderón no encuentra la forma de someter a los rebeldes (La Rebelión en la granja, de George Orwell) e imponer a Cordero (los corderos son mansos, pero el favorito es menso) al peor etilo del autoritarismo.
En el Partido Revolucionario Institucional (PRI) los de Peña Nieto, están al borde del despeñadero porque salen a flote la mala administración mexiquense, los feminicidios, lo de la niña Paulett, la sospechosa muerte de la esposa del desgobernador, sus más de 100 millones de pesos en propaganda (y otro “ahorro” para la campaña) y más etcéteras, que anuncian su caída del ranking o popularidad televisiva.
Al parecer hay muchos Peña Nieto; por ejemplo, Sabines, el de Chiapas, que no cesa de aparecer en los medios de comunicación cacaraqueando sus obligaciones, mientras arremete contra los indígenas; o en el Partido de la Revolución Democrática, Ebrard, quien mueve sus piezas con asesoría de Manuel Camacho para, entre los dos, traicionar a López Obrador, la única carta perredista para competir.
El Partido del Trabajo, Convergencia y el Partido Verde ni siquiera pintan. Pero esa caricatura de partido del Panal (Partido Nueva Alianza), brazo electorero de Elba Esther Gordillo, pone en venta 1 millón 200 mil credenciales para votar a quienes más ofrezcan. Por eso el Panal a veces es aliado del PRI, otras del PAN y, por intermedio de éste, con el PRD de Ebrard, los Chuchos (ayer Jesús Ortega, el más grande transa, ahora con Jesús Zambrano, el de “tómate esta botella conmigo”, letra y música del clásico José Alfredo).
Por cierto, el bribón de los huevos y los pollos (es familiar de los dueños de Bachoco: los Robinson-Bours) quien fuera priista y desgobernador de Sonora, José Eduardo Robinson-Bours Castelo, ya le puso precio al Panal. Lo quiere comprar para autonombrarse su presidente y participar con ese título o de plano ser el candidato presidencial. La dueña del partido ha sido cómplice de Bours (éste le prestaba su jet para sus viajes a Miami) y ya entrada en gastos, y dado que su partido ni fu ni fa, estaría dispuesta a entregarle las siglas al millonario (mucho más rico tras la salida del gobierno).
Bours quiere el Panal, pero con todo y la abeja reina de la Gordillo, ya que así tendría al menos 1 millón 200 mil votos. Lo único que lo tiene fuera de onda es que con su responsabilidad en los homicidios y lesionados de la Guardería ABC, teme que el Movimiento del 5 de junio, formado por los padres de esos niños que siguen en pie de lucha, se convierta en una piedra en su zapato.
Pero juran sus empleados que Bours es un bravucón como Lozano Alarcón,
echado pa’delante y con tal de enfrentarse al PRI y estar en el protagonismo (pues hoy se la pasa en Cajeme y su cabecera Ciudad Obregón, engordando en su hacienda El Quiriego), le atorará al Panal para regresar a la politiquería que, con la corrupción, es su mero mole.
Así que Bours está de regreso.
Mañana, el séptimo gasolinazo del año
El séptimo aumento a los precios.
Foto: Alejandro Saldívar
Foto: Alejandro Saldívar
MÉXICO, D.F. (apro).- A partir del primer minuto de este sábado 9, el precio de las gasolinas registrará su séptimo incremento en lo que va del año.
El litro de gasolina Magna, que es la de mayor consumo en el país, tendrá un aumento de ocho centavos para colocarse en 9.32 pesos; la Premium, pasará de 10.34 pesos a 10.38, es decir, subirá cuatro centavos; mientras que el precio del litro de diesel tendrá un costo de 9.68 pesos, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros (Amegas).
El alza mensual a las gasolinas es parte de la política oficial de ir reduciendo paulatinamente el subsidio a los combustibles que, año con año, según la versión oficial, consume fuertes cantidades del gasto público y beneficia más a consumidores de altos recursos.
Esta política se suspendió en 2009, luego de la crisis económica internacional.
A mediados de junio pasado, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) advirtió que “las clases pudientes” en México son las verdaderas beneficiarias de los subsidios a las gasolinas que otorga el gobierno federal, recursos que, por cierto, cuadruplican al gasto dedicado al combate a la pobreza.
Según el Informe de desarrollo humano. México 2011, en México, cada año “se gasta cuatro veces más en subsidiar el combustible que en todos los programas para combatir la pobreza; cada mes, el dueño de un camioneta de lujo que llena su tanque, recibe del Estado un subsidio de unos mil 800 pesos, mientras que una familia de cuatro miembros en pobreza extrema, el Programa Oportunidades apenas le entrega mil 400 pesos”.
El litro de gasolina Magna, que es la de mayor consumo en el país, tendrá un aumento de ocho centavos para colocarse en 9.32 pesos; la Premium, pasará de 10.34 pesos a 10.38, es decir, subirá cuatro centavos; mientras que el precio del litro de diesel tendrá un costo de 9.68 pesos, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros (Amegas).
El alza mensual a las gasolinas es parte de la política oficial de ir reduciendo paulatinamente el subsidio a los combustibles que, año con año, según la versión oficial, consume fuertes cantidades del gasto público y beneficia más a consumidores de altos recursos.
Esta política se suspendió en 2009, luego de la crisis económica internacional.
A mediados de junio pasado, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) advirtió que “las clases pudientes” en México son las verdaderas beneficiarias de los subsidios a las gasolinas que otorga el gobierno federal, recursos que, por cierto, cuadruplican al gasto dedicado al combate a la pobreza.
Según el Informe de desarrollo humano. México 2011, en México, cada año “se gasta cuatro veces más en subsidiar el combustible que en todos los programas para combatir la pobreza; cada mes, el dueño de un camioneta de lujo que llena su tanque, recibe del Estado un subsidio de unos mil 800 pesos, mientras que una familia de cuatro miembros en pobreza extrema, el Programa Oportunidades apenas le entrega mil 400 pesos”.

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