Alianza Social de Trabajadores de la Industria Mexicana

sábado, 8 de diciembre de 2012

52 millones de pobres y 14 millones en la miseria

52 millones de pobres y 14 millones en la miseria

 
 
Salinas y Zedillo dejaron a casi 20 millones de personas en la pobreza, y a 5 millones en la miseria. Según el informe 2012 del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), institución encargada de esa investigación, Fox y Calderón aumentaron la cifra para abonarle a la desgracia económica. Así, tenemos una nación más pobre, más corrupta y más desigual. De los 114 millones de mexicanos, la mitad está atrapada entre las consecuencias de las malas políticas públicas de gobiernos de todo nivel y los abusos de los sectores privados, encabezados estos últimos por Televisa y los empresarios que dizque hacen obras de caridad como el Teletón. Foxistas, calderonistas y empresarios provocaron la hambruna por los bajos salarios y el desempleo de más de 20 millones, de los cuales 14 millones sobreviven en el comercio callejero, además son perseguidos, reprimidos, encarcelados y hasta asesinados.
 
Cuando en una entrevista le preguntaron al secretario ejecutivo del Coneval si era cierto que Calderón dejaba un país sumido en la pobreza, la corrupción y la desigualdad como nunca antes, titubeante, quiso exculpar al etílico panista. Aunque su informe 2006-2012 sobre el desarrollo del país en esos aspectos arroja cifras dramáticas: suficiente para arraigar a Calderón y cuando menos a cinco o seis de los secretarios que manejaron las políticas sociales, y una vez encontrados responsables, sancionarlos con cárcel por no haber gobernado en beneficio del pueblo (si es que está vigente el Artículo 39 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos), fijándoles una multa por sus abusos de poder. Pero Peña, como han hecho los presidentes desde Ávila Camacho a Calderón, ha preferido otorgar impunidad a sus antecesores para que tampoco él vaya a ser llevado a juicio político y penal por no cumplir con sus obligaciones.
Calderón quiso hacer de su último mes todo un sexenio inaugurando hasta banquetas, y salió del país para que lo despidieran (como el caduco y corrupto rey español, matón de elefantes, ¡presidente de una asociación para la protección de los animales salvajes!, quien le dio la bendición gachupina) y anda dando lástima por su querencia al poder. Calderón, al que era mejor describir como Calde-ron –para aludir a su adicción alcohólica– fue uno de los peores presidentes: corrupto, antidemocrático y odiador de la prensa crítica. Pero hizo concesiones en telecomunicaciones para pagarles a Azcárraga y Salinas Pliego, que lo elogiaron en radio y televisión.
Casi 70 millones de mexicanos, en cifras oficiales y dudosas –ya que Coneval y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía hacen las cuentas alegres para no ofender al presidente en turno– sobreviven en todos los grados de la pobreza, que va desde la hambruna a la de quienes apenas tienen para mal comer y no les alcanza para curar sus enfermedades a causa de farmacéuticos voraces y un Seguro Popular inservible. Calderón y sus incondicionales –porque hubo panistas excepcionales y no como Manuel Espino, el periodista que se sumó al peñismo para escupir a Calderón– desgraciaron al país. Se han ido impunemente. Y con el botín saqueado de lo que no invirtieron para paliar la pobreza.
*Periodista
 
http://archivo.contralinea.info/2012/diciembre/313/fotos/mgalindo-313.jpg

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