Las “mañas” de la derecha Alejandro Gutiérrez
Madrid.- A pesar de que el triunfo arrollador del Partido Popular (PP) en las
elecciones municipales y autonómicas del domingo 22 le desbroza el camino de
regreso al Palacio de la Moncloa, “sigue siendo un enigma saber cuál es su
propuesta económica para sacar a España de la crisis”, considera el periodista
Iñaki Gabilondo, una voz de referencia en el periodismo español.
“El PP es un misterio y sigue sin darnos muchas pistas sobre sus intenciones
en el terreno económico”, dice Gabilondo en entrevista. “Hasta ahora, el guión
del PP fue el golpeteo contra (el presidente José Luis Rodríguez) Zapatero,
responsabilizándolo completamente de la crisis económica, pero no nos da
detalles sobre su oferta para superarla.
“Sé que (en el PP) están trabajando, pero no cuentan sus intenciones,
probablemente porque algunas de esas decisiones pueden incidir sobre recortes
(presupuestales y de personal) que no necesariamente serán muy populares”,
dice.
Lamenta que no se haya transmitido a la sociedad un mensaje de “verdadera
movilización general” ante la crisis y que el PP haya simplificado todo a un
señalamiento: “el problema se llama Rodríguez Zapatero”, con el argumento de que
sólo los dirigentes de ese partido tienen las claves para salir del
problema.
“Simplificarlo así me parece que amerita un reproche al PP, porque le ha dado
réditos en su batalla política, pero no le ha colocado en una actitud
responsable ante el país”, señala.
Expone una prueba sobre cómo los dirigentes del PP “no han jugado con
claridad”: necesitaron y propusieron que Rodríguez Zapatero “se colocara en la
línea de la ortodoxia europea” y aplicara las reformas de choque para atenuar el
déficit público. Pero “el día en que el jefe de Gobierno llevó su plan de choque
al Congreso, no lo apoyaron”.
“Creo que ese es el día en que el PP quedó claramente en evidencia. Entiendo
que tiene que optar por sus objetivos políticos de partido, pero esa maniobra es
absurda. Está claro que el PP está llamado a vivir (en el gobierno)
confortablemente instalado en la actual lógica europea (conservadora), y que el
PSOE cumplió a regañadientes, costándole un gran pago político”, critica.
No obstante, precisa que “Rodríguez Zapatero nunca mostró una gran autoridad
en la materia económica. Hizo muchos cambios y dio muchos tumbos que lo alejaron
de su base social al cargarse hacia políticas de derecha. Posiblemente ha
defraudado a la gente con virajes que lo han convertido en una suerte de traidor
o en cómplice de los poderes financieros”.
Gabilondo advierte que no pretende “racionalizar con sutileza” el tema del
desempleo, “que es un problema en carne viva y de un desgarro familiar del
demonio”, pero considera “lamentable” que el análisis no se atempere y que se
haga una “valoración muy microscópica” sobre lo que ha pasado en España.
Indica que, en su afán por derribar a Rodríguez Zapatero, el PP lo acusó de
no tener el diagnóstico correcto, de no tomar las medidas adecuadas y de
aplicarlas tarde, “cuando también llegaron tarde otros gobiernos, las empresas y
los bancos. Y, sin embargo, en Zapatero recayó un porcentaje excesivo de
responsabilidad. Porque la idea era quitarlo a él para que regresara el PP a
solucionar las cosas”.
Advierte que “eso está haciendo un grave daño a la sociedad”, pues “hace
pensar que Rodríguez Zapatero es el culpable de todo y que basta con que él no
esté para que las cosas regresen a su correcta condición; que con el puro cambio
ya va a ser algo positivo”.
Añade: “Decir: ‘los 5 millones de parados (desempleados) de Zapatero’, como
lo hizo el PP, es muy efectivo desde el punto de vista electoral, pero tiene el
gran inconveniente de que no le está transmitiendo a la sociedad el mensaje que
a mi juicio era necesario para darnos cuenta de que hemos vivido por encima de
nuestras posibilidades, que no somos una potencia de primer nivel, que nuestra
economía tenía pies de barro y jugamos a engañarnos, que para estar en ese nivel
nos faltan muchos años y tenemos que empezar a hacer un cambio”.
Titular del videoblog La voz de Iñaki, que publica la Cadena Ser y el
periódico El País, el entrevistado apunta: “Para rodearse de solvencia, el PP
suele aludir al éxito que tuvo en el año 1999, cuando consiguió un importante
paso adelante desde el punto de vista económico”.
En ese entonces, el PP “colocó a la construcción como la gran locomotora del
desarrollo. Pero ahora no están diciéndonos cuál sería la locomotora equivalente
a la construcción, porque ésta ahora no podría serlo. Por eso ya no nos vale
como argumento lo que hicieron en el 99”, dice Gabilondo, quien cuenta con 48
años en el ejercicio periodístico, en los que ha informado del fin de la
dictadura de Francisco Franco, de la transición hacia la democracia y del
intento de golpe de Estado el 23 de febrero de 1981, entre otros
acontecimientos.
“Desplome”
Al inicio de la entrevista, realizada el lunes 23, Gabilondo realiza un
ejercicio periodístico: le dice al reportero dos posibles titulares sobre el
resultado de los comicios del domingo 22. El primero: “El Partido Popular barre
al PSOE”; el segundo: “Los españoles barren al PSOE”.
“Y ambos son ciertos, pero eso no explica completamente qué es lo que ha
sucedido en España”, comenta.
En los comicios del domingo 22 el PP obtuvo más de 37% del total de votos
(6.7 millones), superando por 10% al PSOE, que obtuvo alrededor de 27% de votos
(4.9 millones). Además de “conservar sus votos, el PP subió 500 mil votos”
respecto de la elección de 2007. El PSOE, por su parte, perdió 1 millón 500 mil
votos respecto de la misma elección, y con ello le fueron arrebatados sus feudos
autonómicos y la mayoría de las 20 ciudades que gobernaba, incluida Barcelona,
en la que ganó Convergencia i Unió (CiU).
El PP consiguió el triunfo en Madrid, Valencia, Murcia, La Rioja, Islas
Baleares, las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, y arrebató a los
socialistas Castilla-La Mancha, Aragón, Extremadura, Castilla y León,
Cantabria.
“Esto es un desplome del PSOE. Es el mayor castigo que en España se ha
impuesto a un gobierno. De manera que el PP mantuvo su voto y un poco más. Pero
eso no significa que haya conseguido un apoyo clamoroso; más bien la sociedad
castigó de una manera durísima a los socialistas”, opina.
Tras el “batacazo electoral”, Gabilondo considera que la permanencia de
Rodríguez Zapatero en el gobierno es “mucho más difícil de lo que parece”. No
sólo porque el PP le pide adelantar las elecciones, sino porque dentro del PSOE
el presidente del gobierno vasco, el lehendakari Patxi López, exige que se
convoque a un congreso general de este partido para sustituir a Rodríguez
Zapatero, pese a que éste alienta la idea de celebrar elecciones primarias para
llevar a cabo su sustitución.
Rodríguez Zapatero “quiere permanecer hasta el fin de su mandato (marzo del
2012) para consolidar las reformas, pero en realidad busca una mínima
recuperación y que se le reconozca su sacrificio. Sin embargo, ya no está en
condiciones de controlar los tiempos ni las fuerzas internas de su partido”,
expone.
Y concluye: “Por eso yo digo que el proceso electoral de 2012 empezó el 22 de
mayo de 2011”. l
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