Alianza Social de Trabajadores de la Industria Mexicana

lunes, 12 de diciembre de 2011

Acusan a la CFE de suspender servicios en pequeños comercios‏

Escudo.png La Resistencia del SME
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La frase célebre de hoy…
La experiencia no tiene valor ético alguno, es simplemente el nombre que damos a nuestros errores
Oscar Wilde
La Guía del Usuario de Energía Eléctrica…
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Coral de Coapa y el Coral Mexicano en el Auditorio del SME 10-12-2011
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SME BOLETÍN INFORMATIVO 11 Diciembre 2011
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Proceso 1832: DEA-Cártel de Sinaloa Intriga en Washington
Organización Política Nacional
Numeralia de la muerte
Hasta hoy 12 de diciembre de 2011
Han muerto 60420 mexicanos
por la estúpida guerra de Felipe Calderón
Fuente: Sin embargo
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Extraditan a Noriega a Panamá
El ex dictador cumplió una sentencia de 20 años en Francia.
Acusan a la CFE de suspender servicios a pequeños comercios
Advierte asambleísta del PRD que se investigan posibles actos de corrupción
La presidenta de la Comisión Especial Sobre los Servicios y Altos Cobros de Energía Eléctrica en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, Aleida Alavez Ruiz, denunció que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) suspende el suministro de energía a los pequeños comercios, ante las presiones de la Secretaría de Hacienda que los amenaza con no otorgarles recursos para inversión en 2012 si no incrementa la recaudación.
La diputada local perredista informó que se inició la revisión de los casos de corrupción en la CFE y la habilitación de tarifas en todo el país.
Al reunirse con el grupo de trabajo de la Cámara de Diputados para analizar el tema del suministro de energía eléctrica, encabezados por el priísta César Augusto Santiago, los legisladores locales y federales intercambiaron sus propuestas para resolver esta problemática, que afecta a miles de capitalinos y de habitantes de otros estados del país.
Alavez Ruiz explicó que el diputado César Augusto Santiago le comunicó que han agotado todas las instancias para resolver el problema de las tarifas y que revisan los casos de corrupción en la CFE y la habilitación de las tarifas en todo el país.
Afirmó que los cortes de energía a pequeños comerciantes pone a la gente en la disyuntiva de pagar las costosas tarifas o continuar con sus negocios, porque “a veces ni el total de sus ganancias es suficiente para
pagarlas”, por lo que ambos presidentes coincidieron en defender que la electricidad es un bien común y no una mercancía.
Insistió en que esta medida punitiva por parte de la CFE se debe a que la Secretaría de Hacienda la obliga a elevar su recaudación a cambio de no cortarles los recursos para inversión, a pesar de que afectan a miles de consumidores.
Agregó que el grupo de trabajo federal impulsa la creación de una Comisión Reguladora de Tarifas Eléctricas, similar a la Comisión de Salarios Mínimos, para que el armado de tarifas de energía eléctrica ya no sea manejada por Hacienda, iniciativa que, dijo, es apoyada en la Cámara de Diputados.
Ello, implicaría para la ciudad una tarifa real con la evaluación de lo que consume cada casa habitación y cuántos kilowatts subsidiaría el Gobierno federal, y a partir de eso establecer una tarifa. De tal manera que lo están trabajando conjuntamente.
Por su parte, el presidente del grupo de trabajo de la Cámara de Diputados afirmó que han agotado todas las instancias para resolver este problema.
Dijo que avanzan las pretensiones privatizadoras de este patrimonio de los mexicanos y que dos empresas extranjeras concentran la producción de energía eléctrica, lo que significa prácticamente una privatización, porque quieren que sea un negocio privado.
A la reunión, realizada en las instalaciones de la Asamblea Legislativa, asistieron también los diputados locales Norberto Solís y el federal David Hernández Pérez.
El Congreso exhorta a CFE a evaluar posibles repercusiones por el proyecto minero
Alto Lucero, Ver. Ante la inconformidad de ambientalistas, el Congreso de la Unión exhortó a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a evaluar posibles repercusiones del proyecto minero Caballo Blanco en las instalaciones de la nucleoeléctrica de Laguna Verde, ubicada a sólo tres kilómetros de distancia una de otra.
En un punto de acuerdo presentado por el diputado Jorge Herrera Martínez, se manifiesta la preocupación por la corta distancia entre el punto de las detonaciones y la nucleoeléctrica, pues en dicha actividad “se recurre a explosiones constantes para conseguir los minerales”, señala.
El pasado 2 de noviembre, la Cámara de Senadores fue más allá, pues sugirió la suspensión del proyecto minero hasta que se garantice que no afectará a Laguna Verde y, por ende, a la seguridad nacional.
En un punto de acuerdo presentado por Movimiento Ciudadano (ex Convergencia) se pidió la comparecencia ante comisiones de los titulares de las secretarías del Medio Ambiente y Recursos Naturales, Juan Rafael Elvira Quesada, y Energía, Jordy Herrera Flores, así como del titular de la CFE, Antonio Vivanco Casamadrid, para que aporten información sobre el mismo.
“No obstante las bondades que, según la empresa canadiense traerá este proyecto, existen consideraciones que deben ser valoradas antes de que se continúe con la fase de exploración y, peor aún, se inicie la fase de explotación de la mina. Es evidente que la cercanía del proyecto minero, a tan sólo tres kilómetros de la nucleoeléctrica, hace total y completamente inviable su continuación por ser un foco latente de peligro para la población”, señala.
Fuente: La Jornada
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Washington: factor de naufragio
La vocera del Ejecutivo federal, Alejandra Sota, afirmó ayer que el gobierno mexicano desconocía las operaciones de lavado de dinero realizadas por la dependencia estadunidense de combate a las drogas (DEA, por sus siglas en inglés) y que fueron dadas a conocer el fin de semana antepasado por The New York Times. A partir de esa revelación, ha salido a la luz que, desde 1984, agentes de la DEA han trasladado millones de dólares a través de la frontera común y han depositado el dinero en cuentas indicadas por narcotraficantes o en cuentas propias, con el pretexto de investigar cómo mueven el dinero las organizaciones criminales. Según el subsecretario de Justicia, Ronald Weich, tales operaciones encubiertas están en curso.
Al referirse a las revelaciones, la embajada estadunidense en esta capital aseguró, en un comunicado emitido el martes pasado, que por años hemos estado trabajando de manera colaborativa con el gobierno de México para luchar contra el lavado de dinero, agregó que la DEA trabaja con autoridades mexicanas para obtener y utilizar información sobre las organizaciones criminales para luchar contra las amenazas que éstas representan para nuestros países, y abundó que la cooperación está basada en principios de responsabilidad compartida, confianza mutua y respeto por la jurisdicción de cada país. Ese mismo día, el ex secretario de Hacienda Ernesto Cordero dijo que cuando ejerció ese cargo no tuvo conocimiento sobre las operaciones referidas.
Lo dicho ayer por Alejandra Sota confirma que una de las partes miente en lo referente a este episodio: o bien las autoridades del país vecino realizaron las acciones de contrabando y lavado de dinero sin informar a sus contrapartes mexicanas, o bien éstas tuvieron conocimiento de tales prácticas y ahora lo niegan.
Si ha de darse crédito a lo dicho por la portavoz, el gobierno mexicano se encuentra ante una doble y gravísima afrenta: por una parte, la delegación diplomática estadunidense en nuestro país habría desinformado a la opinión pública nacional al aseverar que las autoridades nacionales estaban al tanto de ese peculiar operación de lavado de dinero; por la otra, y mucho más grave, lo dicho por Alejandra Sota implicaría que, si han actuado al margen de acuerdos bilaterales y de marcos específicos de cooperación, hay funcionarios de un gobierno extranjero que han estado cometiendo, a espaldas del mexicano, delitos claramente tipificados por las leyes del país y que deben ser perseguidos de oficio.
El asunto no es menor si se considera que las acciones de la DEA, al igual que el trasiego de armamento de alto poder destinado a cárteles mexicanos realizado por la oficina estadunidense de control de alcohol, tabaco y armas de fuego (ATF, por sus siglas en inglés), han fortalecido, objetivamente, al margen de sus supuestos propósitos, a la delincuencia organizada que opera en el sur del río Bravo, en una circunstancia en la que la administración calderonista dice cifrar su principal empeño en derrotar a esa delincuencia y en contrarrestar la violencia, el descontrol y la zozobra que se abaten sobre el país por causa de ella.
Más aún, si se desea evitar un colapso en la credibilidad de la estrategia oficial de seguridad pública y combate a la delincuencia, no sólo es necesario que el Ejecutivo federal inicie las averiguaciones pertinentes y actúe penalmente contra los extranjeros involucrados en ambas actividades, sino que además tendría que llamar a consultas al embajador mexicano en Washington, presentar una nota formal de protesta ante las autoridades del país vecino e incluso revisar su participación en instrumentos de seguridad y colaboración policial, como el Acuerdo de Seguridad para América del Norte (ASPAN) y la Iniciativa Mérida, habida cuenta de que tales convenios se revelan, a la luz del contrabando de armas realizado por ATF y el lavado de dinero efectuado por la DEA, como oprobiosas expresiones de simulación. De otra forma, se quedaría sin asideros el pregonado empeño de la administración calderonista en el restablecimiento indiscriminado y sin excepciones del estado de derecho.
En suma, vuelve a quedar claro que la colaboración de Estados Unidos en el combate al narcotráfico y la delincuencia organizada no sólo no contribuye a esos objetivos sino que vulnera la soberanía nacional de manera intolerable y constituye uno de los factores de naufragio para la estrategia oficial de seguridad pública.
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FC nada sabe
Julio Hernández
Para la administración policiaca calderonista debe ser descorazonador (en sen- tido figurado, obviamente) que, a pesar de la enorme cantidad de información sobre delincuencia organizada que ha logrado juntar a lo largo de cinco años terribles, no haya sabido absolutamente nada respecto a operaciones semanales de lavado de dinero que, según la revelación que ha hecho The New York Times, han contado con la participación y supervisión de coordinadísimos agentes de Estados Unidos y México.
Descorazonador porque, hasta ahora, el jefe de las operaciones bélicas en casa, el licenciado F. Calderón, ha tenido como timbre de orgullo el presunto éxito internacional de sus dotes policiacas y militares, elogiado y aplaudido en Washington, salvador del mundo y no solamente en asuntos de mercadeo de drogas, mencionado en su momento como una versión de Elliot Ness, él mismo deseoso de ser un Jack Bauer.
Sin embargo, resulta que el jefe de los interestelares servicios de inteligencia, que son capaces de detectar presuntas conexiones iraníes en vías de detonar sedes diplomáticas en Washington o, más recientemente, de reventar planes de reubicación inmobiliaria clandestina de un hijo del difunto coronel Kadafi, ¡nada consigue saber de la vertiente fundamental del narcotráfico que es el lavado de dinero! Muertos y más muertos, violencia sangrienta por todos lados, asesinatos por decenas de miles sin investigación ni sujeción real a proceso judicial, sin que el afanoso comandante Calderón atine a comenzar a indagar y golpear donde todo mundo recomienda y exige, es decir, en el terreno donde el trasiego vulgar se convierte en negocio presuntamente adecentado, en la zona de complicidades de élite en que los billetes verdes del consumo gringo se transmutan en ganancias lícitas de empresarios y políticos. El mundo rojo y negro de los cárteles, santificado financieramente por los delincuentes de cuello blanco (el lector puede agregar colores conforme le parezca: en todas las combinaciones partidistas que proponga habrá siempre ejemplares de ese tipo).
Pero en este México abatido la ignorancia pareciera ser no solamente pretexto o coartada, sino incluso ingrediente fundamental para sostener y desarrollar carreras políticas. Calderón ignora todo sobre el asunto de los cargamentos de dólares semanalmente traídos a México con escoltas binacionales de lujo (tarea desarrollada durante décadas, según ahora se sabe. Durante el priísmo, ciertamente, pero también durante el foxismo, que hizo gran negocio de hacerse el desentendido).
Otro aplicado practicante de la ignorancia es el precandidato único del PRI a la Presidencia de la República, el maniquí convencionalmente conocido como Enrique Peña Nieto. Sería rudeza excesiva insistir aquí en el involuntario espectáculo de desnudismo intelectual que protagonizó en la pasarela libresca de Guadalajara diez días atrás. Pero resulta que el mexiquense persevera en consolidarse como la revelación del año en materia de ignorancia, con preocupante aspiración de refrendar el título entre escándalo público durante seis años. Entrevistado por El País, estimó el salario mínimo en menos de la mitad de lo que realmente es, y rebautizó a la creación de la profesora Gordillo como partido Alianza Nacional, cuando hasta Jorge Kawhagi sabe que el nombre oficial de ese negocio es Nueva Alianza.
La incesante comprobación pública de que el licenciado Peña Nieto tiene graves problemas cuando menos de retención de datos ha ido deteriorando la impresión de viabilidad imparable, virtual invulnerabilidad, que parecía acompañar a la postulación del ex gobernador del estado de México. Es cierto que ha habido un ejemplo peor, el del silvestre Vicente Fox y su conductora designada, la señora Marta, pero el enojo social contra el modo de gobernar del PRI durante siete décadas llevó en 2000 a buscar alternativas tan desesperadas como la de confiar en un personaje cuyo valor más distintivo era un par de botas. Pero ahora, en el México de catástrofe que va dejando Calderón (si es que finalmente permite que haya elecciones o que se respeten los resultados de éstas si le son desfavorables), en un escenario igualmente desesperado que el de 2000, hay una corriente de votantes que desea el regreso del oficio político de los priístas para volver a encauzar al país aunque sea por senderos como los antes activamente rechazados pero hoy vistos casi como paraíso por recobrar.
La gran desgracia para ese segmento que desea el retorno del priísmo dinosáurico es que el personaje seleccionado para competir está exhibiendo de manera lamentable que si algo le falta es justamente ese oficio del viejo priísmo y que a pasos agigantados está demostrando que no tiene la capacidad suficiente para enfrentar una tarea de reconstrucción nacional. No deja de ser irónico que sin mover un solo dedo y sin recurrir a tretas del submundo político a las que sus malquerientes le consideran afecto, el senador Manlio Fabio Beltrones mantenga presencia política suficiente como para que haya quienes se pregunten si no sería mejor candidato que el descoordinado Enrique, visto como está que ignorancia va matando carita.

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