Terrorismo estatal e impunidad
Carlos Fazio /V
Una noción no visibilizada, cuyo ocultamiento ha servido para generar mayor confusión durante el estado de excepción permanente no declarado del régimen de Felipe Calderón, es la que alude al
La terminología derecho penal del enemigo (Feindstrafrecht) fue acuñada por Günther Jakobs como concepto opuesto al derecho penal del enemigo. Tal noción, que tiene que ver con los discursos que dan forma a la relación entre la guerra y el control social penal –y sus consecuencias en el marco de los modos del mantenimiento del orden interior del Estado mexicano–, deriva de la transformación de los vínculos entre las categorías
enemigoy
criminal, entidades fundamentales de la guerra y del derecho penal, respectivamente.
derecho penal del ciudadano, y tiende a legalizar la posibilidad de privar a seres humanos de su condición de personas. Con esa denominación, Jakobs se refiere a aquellas normas jurídicas excepcionales, de combate, caracterizadas por un incremento de las penas y la supresión de garantías jurídicas, únicamente aplicables a los enemigos o no-personas (Unpersonen). Para el controvertido catedrático de derecho penal, los
enemigosson terroristas o integrantes de la
criminalidadorganizada (incluidos traficantes de drogas y de personas), individuos que han
abandonadoel derecho por tiempo indefinido y suponen una amenaza a los fundamentos de la sociedad que constituye el Estado. Mediante el derecho penal del enemigo, el Estado ya no dialoga con ciudadanos, sino que combate a sus enemigos. Combate
peligros.
La distinción entre las categorías
enemigoy
criminalestablece que el segundo es un ciudadano que si delinque transgrede la ley y su estatuto de ciudadano es respetado cuando le es garantizado un procedimiento judicial acorde a las normativas legales. Pero en tanto enemigo, al individuo se le niega su condición de ciudadano, de persona, y se le puede someter a una coacción no regulada por el derecho. Para los críticos de Jakobs, sometido al derecho penal del enemigo, el estatuto del detenido queda sujeto a una ambigüedad entre delincuente y prisionero de guerra. Pero dado que un determinado individuo (el enemigo) es peligroso, si no se le neutraliza, habrá que lamentar en el futuro un hecho delictivo. En ese sentido, se podría afirmar que el derecho penal del enemigo es, en esencia, un derecho penal de medidas de seguridad, semejante a un cuasi estado de guerra.
El Estado decide quién es el
enemigo interno, y al ser declarado como tal un individuo es colocado
fuera de la ley. Al negársele al enemigo la calidad de hombre, de persona, se transforma en algo más bien parecido a un monstruo o una bestia. Un ser limítrofe. Una
vida desnudaque se encuentra fuera de la ley y de la humanidad, y con la cual no hay acuerdo posible, al que se debe derrotar incluso mediante la coacción física y la tortura (Guantánamo) y/o eliminar. Una vida de la que se puede disponer libremente al punto de que se le puede dar muerte sin que sea necesario cumplir con los procedimientos legales instituidos y sin que ello constituya un homicidio. Desde la óptica estadunidense impuesta al mundo por la administración de George W. Bush tras el 11 de septiembre de 2001, un terrorista (pensemos en Osama Bin Laden) o un presunto capo del crimen organizado en el México de Felipe Calderón (verbigracia Arturo Beltrán Leyva), convertidos en monstruos inhumanos, no sólo deben ser combatidos sino definitivamente aniquilados. Exterminados.
“El enemigo –dice el penalista Raúl E. Zaffaroni–, es una construcción tendencialmente estructural del discurso legitimante del poder punitivo.” Y según Agamben, siguiendo a Walter Benjamin,
el estado de excepción (como la matriz oculta del espacio político en el que vivimos) es hoy la regla. Pero además, el derecho penal del enemigo se aplica en una
sociedad del espectáculo, donde los discursos mediáticos han pasado a formar parte fundamental en la construcción del espacio público. Según Jakobs, el elemento central para determinar la
peligrosidaddel criminal reside en lo que él llama
seguridad cognitiva. Es decir, la expectativa que se tiene respecto de la conducta del otro. Sólo que Jakobs ignora de manera peligrosa, que la denominada sensación de inseguridad (o miedo al delito) es una construcción social, que por lo general responde a matrices de opinión sobre el crimen y la justicia, sembradas por fuentes gubernamentales en los medios de difusión masiva, y reproducidas de manera acrítica y generalmente de modo selectivo, sensacionalista y maniqueo.
Durante el estado de
guerrapermanente de Calderón –la excepción convertida en regla–, México ha avanzado de manera progresiva hacia la configuración de una matriz de sentidos caracterizada por el desprecio de las formas y los procedimientos y principios básicos del derecho penal moderno, sobre todo del principio de culpabilidad (que supone sancionar al infractor por el hecho cometido y no por la peligrosidad que el sujeto pueda mostrar hacia el futuro), una inobservancia premeditada y consciente, en tanto tiene como destinatario a enemigos (no personas) y su finalidad es eliminar peligros. Exterminarlos.
Una filosofía que en el plano bélico de la cruzada calderonista contra el
malha llevado a la comisión de crímenes de guerra y de lesa humanidad contra personas que no participan directamente en las hostilidades, verbigracia, ejecuciones sumarias extrajudiciales, diversas formas de homicidios, tratos crueles y torturas, la mutilación de enemigos como forma de intimidación, la desaparición forzada de personas, ataques paramilitares a centros de rehabilitación de enfermos bajo la modalidad de
limpieza social, violaciones de mujeres y niñas… Crímenes que, debido a que no están tipificados en la legislación penal mexicana y no pueden encontrar justicia en las instancias nacionales, han sido sometidos a la consideración de la Corte Penal Internacional, de acuerdo con el Estatuto de Roma.
Rápidos reflejos-Hernández
La fase simbiótica
John M. Ackerman
En su discurso con motivo del quinto año de gobierno, Felipe Calderón tuvo un momento de lucidez al afirmar que en materia de inseguridad ya hemos rebasado las fases
Los acontecimientos de los últimos días confirman esta evaluación. La ola de asesinatos, asaltos, secuestros y acusaciones penales contra activistas y defensores de derechos humanos, incluyendo a Nepomuceno Moreno, Alejandro Solalinde, Norma Andrade, Trinidad de la Cruz, Pedro Leyva Domínguez, Marcial Bautista Valle y Eva Alarcón Ortiz, revela una vez más que la violencia y el acoso no solamente lo ejercen los predatoriay
parasitaria, en las que existen claras líneas divisorias entre las autoridades y los delincuentes, para evolucionar hasta la fase
simbiótica, donde simplemente ya no hay diferencia entre el Estado y sus instituciones y los criminales. En este contexto,
los criminales se apoderan de las instituciones policiacas y ministeriales, actúan a través de la policía y se diversifican hacia la extorsión, el secuestro y el cobro de piso para quedarse con las rentas de la sociedad(discurso disponible en: http://bit.ly/tsvyeV).
malosen la calle, sino también las instituciones gubernamentales. La semana pasada, Calderón demostró en entrevista con Joaquín López Dóriga que esta intimidación forma parte de una política de Estado desde los más altos niveles, al ratificar y ampliar su amenaza de proceder en contra de las casi 30 mil personas que respaldan la solicitud de investigación en la Corte Penal Internacional (CPI).
Epigmenio Ibarra ha señalado con toda claridad la responsabilidad del Presidente por el actual clima intimidatorio:
Cada vez que usted [Calderón] sale en la televisión... incitando al linchamiento de sus críticos pone una diana en el pecho de uno de estos luchadores sociales. Cada vez que se atreve usted a sugerir... que quien se opone a la guerra está por la negociación con los criminales, o de plano trabaja para ellos, firma una sentencia de muerte...Ya jugó a sembrar el encono y la discordia en 2006; ahora, literalmente, juega con fuego(Texto completo aquí: http://bit.ly/vZYNbN).
Los informes oficiales demuestran la participación directa del gobierno federal en el acoso a la población civil. Entre 2010 y 2011, se duplicó la cantidad de casos de
desaparición forzada, que implican la participación de un servidor público en el
levantamientode un ciudadano, investigados por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). En años recientes, también se han disparado la cantidad de denuncias en la CNDH contra las fuerzas armadas y la Policía Federal. Las recomendaciones 55/2008, 29/2009, 32/2010, 34/2011 y 63/2011 de la misma CNDH, y el informe más reciente de Human Rights Watch Ni derechos, ni seguridad son particularmente elocuentes.
Este año se inició con un nutrido movimiento social encabezado por Javier Sicilia que apostó a la movilización pacífica, el diálogo con las autoridades y la buena voluntad de Calderón. Pero el Presidente defraudó a los activistas al demostrar que simplemente no sabe escuchar a sus críticos y que su corazón se encuentra mucho más endurecido de lo que cualquiera podría imaginar. El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad ha tenido la enorme valía de visibilizar a las víctimas de la guerra de Calderón y demandar el fin a la impunidad, pero lamentablemente nunca pudo convencer al Presidente de cambiar su estrategia.
A mediados del presente año, la Universidad Nacional Autónoma de México elaboró un amplio documento que apeló a la madurez del Presidente. El informe critica de raíz la actual estrategia de combate a la inseguridad y propone salidas específicas para caminar hacia otra ruta. Al ignorar este formidable estudio, el Presidente demostró que tampoco le interesa escuchar a la intelectualidad mexicana.
Hoy, los que promovemos la intervención de la CPI para investigar la crisis humanitaria en México apelamos a la sensatez que ojalá todavía le quede al Presidente. Ante el riesgo de que la CPI lo pueda encontrar responsable, por acción u omisión, de los ominosos y continuos episodios de esta guerra, esperaríamos que Calderón tomara medidas contundentes desde ahora para demostrarle a esta instancia internacional que efectivamente está comprometido con la defensa de los derechos humanos.
Como señaló el abogado Netzaí Sandoval la semana pasada en las páginas de la revista Proceso:
Si participara en la defensa del gobierno panista, le recomendaría poner en vigor de inmediato protocolos de actuación en tareas de seguridad pública y ordenar al Ejército dejar de trasladar a los detenidos a cuarteles militares (donde se cometen actos de tortura). Le aconsejaría implementar el registro inmediato de detenciones e instruir a la PGR que aplique realmente el Protocolo de Estambul. Pero fundamentalmente le recomendaría ordenar a la PGR iniciar averiguaciones previas contra los soldados que agreden a la población civil e integrarlas en forma diligente y profesional, es decir, poner fin a su política de impunidad. (Texto completo: http://bit.ly/tfYDus)
Las declaraciones del Presidente el viernes pasado en el acto con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos, precisamente sobre los temas de los protocolos de uso de la fuerza y la competencia de la justicia militar, indican que se encuentra con la espalda contra la pared. Ahora que ha quedado claro que Calderón no cuenta con la suficiente voluntad o madurez para cambiar de estrategia, esperemos que todavía le quede un poco de sensatez para convertir inmediatamente estas declaraciones mediáticas en una nueva política de Estado y así conjurar cualquier posibilidad de ser procesado penalmente por instancias internacionales.
Patio trasero soberano-Helguera
México SA
CNSM: decisión perversa
Hambre para
Vivir Mejor
Salario mínimo real: 10 pesos
Carlos Fernández-Vega
Vendedores ambulantes en la calle Uruguay del Centro Histórico de la ciudad de MéxicoFoto Yazmín Ortega Cortés
Para efectos de salario mínimo, el sexenio calderonista cerró su exitosísimo paso por Los Pinos con un
incrementode 2.44 pesos al mini ingreso, aplicable a partir del primer día de 2012, de tal suerte que en ese periodo y
para vivir mejoreste indicador
aumentónominalmente 11.78 pesos, con un promedio anual de 1.96 pesos, también nominales. Así, de acuerdo con la información oficial, alrededor de 31 millones de trabajadores (66 por ciento de la población ocupada) y sus familias quedan fuera del México mágico de Ernesto Cordero y sus 6 mil pesos, pues sólo obtienen entre cero y tres salarios mínimos.
El consejo de representantes (integrado por gobierno, patrones y
líderes obreros) de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CNSM) tomó la última decisión en la materia correspondiente al sexenio calderonista: 4.2 por ciento de
aumentoal mini ingreso en 2012, para llevarlo a 60.6 pesos como promedio nacional, contra 58.2 pesos de 2011, una diferencia de 2.4 pesotes que, como bien anotó La Jornada,
no alcanza ni para un viaje en microbús o Metro.
Esa fue la decisión, a pesar de que la propia Comisión Nacional de los Salarios Mínimos reconoce (Informe económico anual de la dirección técnica, noviembre 2011) que
en los 59 meses transcurridos de la presente administración (hasta el cierre de octubre del presente año), el salario mínimo real acusó disminuciones; así, el general promedio descendió en 1.6 por ciento, mientras por área geográfica presentó las siguientes caídas: 1.9 por ciento en la A; 1.7 por ciento en la B, y 1.3 por ciento en la C.
A pesar de reconocer el profundo deterioro del mini ingreso, el citado consejo de representantes decidió no resarcir la pérdida de poder adquisitivo del salario, aunque ello no es excepcional, pues ha sido la norma en cuando menos las últimas tres décadas. De hecho, el gobierno calderonista ni siquiera se tomó la molestia de guardar las formas, porque prácticamente a la misma hora en que se conocían los nuevos salarios anunció el doceavo gasolinazo del año (12 de 12, más lo que se acumule el próximo año), con lo que de entrada canceló el majestuoso
aumentoal mini ingreso.
El mismo consejo de representantes sabe (porque así lo indica la información que maneja) que el salario mínimo real (descontada la inflación general) se encuentra por debajo de los 10 pesos diarios, y mucho más debajo de esa cota si se considera el índice de precios que mayor efecto tiene entre los de menor ingreso, es decir, la inflación en alimentos, la cual ha crecido a un ritmo tres veces superior que la general.
Así, de acuerdo con los reportes de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, el poder adquisitivo real del mini ingreso fue de 10.09 pesos en octubre pasado, y para noviembre de 2011 había descendido a 9.98 pesos, de tal suerte que se estime cierre el presente año en un nivel real de cercano a 9 pesos, o lo que es lo mismo, 85 por ciento inferior a su valor nominal (58.2 pesos promedio para el presente año).
Sirva lo anterior para entender la dimensión social de este problema. De acuerdo con la estadística oficial, alrededor de 6.1 millones de mexicanos obtienen hasta un salario mínimo; reconoce poco más de 4 millones que no recibe ingreso (el Inegi clasifica en este rubro tanto a los trabajadores dependientes no remunerados como los trabajadores por cuenta propia dedicados a actividades de autosubsistencia); 10.6 millones obtienen más de uno y hasta dos salarios mínimos y casi 10 millones más de dos y hasta tres mini ingresos. Todos ellos no alcanzan el Nirvana de los 6 mil pesos mensuales que permiten, según Ernesto Cordero, automóvil propio, crédito hipotecario, colegiaturas particulares y demás beneficios de micrófono. En síntesis, 66 de cada 100 mexicanos con ocupación no reciben lo suficiente para llevar una vida digna con el salario que obtiene, como lo obliga la Constitución al referirse al salario mínimo, sin considerar al ejército de desocupados.
Con Calderón en Los Pinos, el salario mínimo nominal
aumentó11.78 pesos, es decir, cerca de 24 por ciento acumulado en el sexenio. Hasta noviembre de 2011 el crecimiento del índice de inflación general (el oficial, desde luego) reporta un incremento de 23.8 por ciento, pero falta considerar el crecimiento de precios de 2012, año particularmente complicado. Si se atiende la estimación inflacionaria para el próximo año (3 por ciento), tal indicador cerraría el sexenio en poco más de 28 por ciento, de tal suerte que al comparar
crecimientodel salario mínimo e inflación, el primero, nuevamente, sale como claro perdedor. Ahora bien, si se considera en lo que más gastan los mexicanos de menores ingresos (alimentos), entonces la pérdida es muchísimo mayor.
Cuando arribó el primer gobierno neoliberal, el de Miguel de la Madrid, el salario mínimo real era de 175 pesos diarios; cuando está a punto, felizmente, de concluir el quinto gobierno neoliberal, el de Felipe Calderón, el salario mínimo real (noviembre de 2011) es inferior a 10 pesos. De ese tamaño es la realidad. Todo esto lo saben el gobierno, la patronal, los autodenominados
líderes obrerosy, desde luego, la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos y su consejo de representantes, de tal suerte que la decisión de profundizar la pérdida del poder adquisitivo del ingreso en 2012 resulta rotundamente perversa. Y así dicen que
reactivarán el mercado interno.
Si se incluye el sexenio foxista, entonces el
aumentoacumulado que registra el salario mínimo en la época panista alcanza la estratosférica cantidad de 20.6 pesos (hasta 2011), es decir, un
incrementode 54.9 por ciento; la inflación oficial en el periodo 2001-noviembre del presente año es de 61.45 por ciento, con lo que el poder adquisitivo del mini ingreso se redujo casi 11 por ciento en el periodo. Un verdadero milagro tendría que suceder en 2012 para que en el mejor de los casos, y sólo en el mejor, el poder adquisitivo del salario mínimo concluyera el sexenio calderonista en el mismo nivel con el que lo comenzó, aunque de cualquier suerte sería un sexenio perdido, que se sumaría a los cuatro previos, en este México de
para vivir mejor.
Las rebanadas del pastel
Advierte el Fondo Monetario Internacional que
la crisis económica actual es particularmente severa, y ninguna región del mundo permanecerá aislada de los problemas financieros. En cambio, la Secretaría de Hacienda asegura que
a pesar de la incertidumbre y volatilidad internacionales, la economía mexicana es robusta y sigue creciendo en forma balanceada. ¿A quién creerle? ¿Al dueño del circo o a los enanos?

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