Alianza Social de Trabajadores de la Industria Mexicana

martes, 29 de noviembre de 2011

Cumbre en Durban sobre cambio climático


Unos 200 países abrieron las negociaciones en Durban, Sudáfrica, en una carrera contra el tiempo para salvar el Protocolo de Kyoto, uno de los primeros intentos mundiales por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, cuya primera etapa expira en 2012. Naciones ricas, pobres y emergentes llevan años enfrentadas y hay pocas esperanzas de lograr un acuerdo firme. Este mes dos reportes de la ONU advirtieron que las emisiones alcanzaron niveles sin precedente en la atmósfera y que el calentamiento global posiblemente generará inundaciones y sequías más intensas. Las protestas para exigir soluciones se extendieron en la ciudad sudafricana Foto Reuters
Cumbre en Durban sobre cambio climático
Última llamada para renovar el Protocolo de Kyoto
La crisis económica mundial reducirá los fondos para combatir el calentamiento
Foto
Jacob Zuma, presidente de Sudáfrica, y Christiana Figueres, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (centro), esperan el comienzo de la sesión plenaria de la Conferencia de las PartesFoto Reuters
Reuters
Periódico La Jornada
Martes 29 de noviembre de 2011, p. 2
Durban, Sudáfrica., 28 de noviembre. Representantes de unos 200 países comenzaron este lunes las negociaciones sobre cambio climático con el tiempo en contra para salvar el Protocolo de Kyoto, uno de los primeros intentos mundiales por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, cuya primera etapa expirará en 2012.
Las naciones llevan años enfrentadas y hay pocas esperanzas de lograr algún progreso importante a pesar de las advertencias cada vez más graves de los expertos en cambio climático.
Los países en vías de desarrollo sostienen que los industrializados se han enriquecido utilizando carbón, petróleo y gas, y que se les debe permitir crecer para salir de la pobreza.
Las naciones desarrolladas argumentan que las grandes economías emergentes, como China, India y Brasil, deben aplicar límites a sus emisiones para que el mundo tenga alguna posibilidad de frenar el peligroso cambio climático.
Hay mucho en riesgo. Este mes dos reportes de la Organización de Naciones Unidas sostuvieron que los gases de efecto invernadero alcanzaron niveles sin precedente y que el calentamiento global posiblemente generará inundaciones, ciclones y sequías más intensos.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos consideró que la temperatura promedio mundial podría subir entre 3 y 6 grados Celsius a finales del siglo, si los gobiernos no contienen las emisiones, lo que provocaría una destrucción sin precedente con el derretimiento de glaciares y la elevación del nivel del mar.
La entidad indicó que un aumento de 80 por ciento de la demanda mundial de energía elevaría las emisiones de dióxido de carbono (CO2) 70 por ciento para 2050 y se prevé que las emisiones del transporte se dupliquen, debido, en parte, al incremento de la compra de autos en los países en desarrollo.
El enviado de la Unión Europea, Artur Runge-Metzger, manifestó que si no se logra un progreso la gente perderá confianza en este circo itinerante. ¿Cuánto tiene que subir el agua en esos lugares para que los negociadores comiencen a decidir?, resaltó.
Las inundaciones repentinas, provocadas por las fuertes lluvias, mataron al menos a seis personas en Durban la noche previa al comienzo de la cumbre.
El Protocolo de Kyoto compromete a las naciones más desarrolladas a alcanzar objetivos legalmente vinculantes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Las conversaciones en Durban son la última oportunidad de fijar una nueva ronda de objetivos antes de que la primera fase del protocolo finalice en 2012.
Puede parecer imposible, pero pueden lograr que se haga, comentó a los delegados Christiana Figueres, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
Pequeños pasos
Los diplomáticos esperan que haya algunos avances en financiamiento para ayudar a los países en mayor riesgo ante los efectos del calentamiento global, particularmente de África y pequeños estados insulares.
Las naciones ricas se han comprometido a aportar 100 mil millones de dólares al año a los esfuerzos contra el cambio climático hasta 2020. Sin embargo, Estados Unidos y Arabia Saudita se han opuesto a algunos aspectos del fondo verde para el clima, que ayudará a gestionarlo.
También existe la posibilidad de que algunos países desarrollados se comprometan a recortar más emisiones. Pero la crisis de deuda que están enfrentando la zona euro y Estados Unidos hace improbable que esas naciones aumenten su ayuda o impongan nuevas medidas, pues podrían afectar sus perspectivas de crecimiento.
Cualquier pacto depende de que China y Estados Unidos, los mayores emisores del mundo, accedan a una acción vinculante en un acuerdo más amplio para 2015, algo a lo que ambos se han opuesto durante años.
Rusia, Japón y Canadá sostienen que no firmarán un segundo periodo de compromiso del Protocolo de Kyoto si los mayores emisores no rubrican.
Los negociadores sostuvieron que se podría alcanzar un convenio con una nueva serie de metas vinculantes, pero sólo la UE, Nueva Zelanda, Australia, Noruega y Suiza se mostraron dispuestos a participar.
La Alianza de Pequeños Estados Insulares declaró: Si Durban posterga un acuerdo legalmente vinculante y cierra la puerta a elevar la mitigación de las ambiciones antes de 2020, muchos de nuestros pequeños estados-islas quedarán literalmente condenados.
A pesar de las promesas individuales de los países y del Protocolo de Kyoto, Naciones Unidas, la Agencia Internacional de Energía y otros organismos afirman que dichas medidas no alcanzan para evitar que el planeta se caliente más de 2 grados Celsius respecto de la era preindustrial, umbral en el que, según los científicos, los riesgos del clima se vuelven variables.

Cumbre en Durban sobre cambio climático
Brasil presionará a países ricos
Afp
Periódico La Jornada
Martes 29 de noviembre de 2011, p. 2
Brasilia, 28 de noviembre. Brasil defenderá en la conferencia climática de la Organización de Naciones Unidas (ONU) el compromiso de los países ricos con la renovación del Protocolo de Kyoto, el cual los obliga a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, informó este lunes una fuente oficial.
En el centro de todo está el segundo periodo de compromiso del protocolo. Es una herramienta esencial en la lucha contra el cambio climático y su continuidad es necesaria para mantener un alto grado de ambición en los resultados de las negociaciones, indicó el canciller brasileño, Antonio Patriota, en un mensaje oficial. El Protocolo de Kyoto, negociado en esa ciudad japonesa en 1997, es el único instrumento para reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y obliga a unos 40 países industrializados a disminuir sus emisiones, pero el compromiso culminará en 2012.
Brasil aseguró que no aceptará un retroceso con menores niveles de compromiso de las naciones ricas, según el canciller. Japón, Rusia y Canadá han indicado que no quieren un segundo periodo de compromisos, justificando que el mecanismo no acoge a los mayores emisores de CO2 del planeta: Estados Unidos, que nunca lo ratificó, y China, que está fuera por ser considerado un país en desarrollo.

Cumbre en Durban sobre cambio climático
Apuesta EU a lograr avances, pero no se compromete
Foto
Miembros del pueblo masai se manifestaron ayer contra el fin del Protocolo de Kyoto, frente al edificio en que se lleva a cabo la reuniónFoto Reuters
Afp
Periódico La Jornada
Martes 29 de noviembre de 2011, p. 3
Washington, 28 de noviembre. Estados Unidos apuesta a alcanzar avances modestos pero concretos en la conferencia de Naciones Unidas sobre clima, que se inauguró este lunes en Durban, Sudáfrica, pero ello no significa que esté dispuesto a sumarse a un acuerdo.
Los representantes de más de 190 naciones negociarán hasta el 9 de diciembre la focalización del proceso de lucha contra el calentamiento global emprendido por la Organización de Naciones Unidas (ONU). Los países pobres reclaman prolongar el Protocolo de Kyoto, que nunca fue ratificado por Washington.
Trabajamos de manera constructiva con los chinos, expresó recientemente Todd Stern, negociador estadunidense en materia climática. Advirtió, sin embargo, que su país se niega a adherirse a cualquier acuerdo que le fije obligaciones, si el conjunto de las principales economías no está igualmente sujeto a él. Estados Unidos, abundó a la prensa, no se siente involucrado en la suerte que pueda correr el Protocolo de Kyoto, ratificado por 141 países, cuya primera parte expirará a finales de 2012.
Kyoto no está en las mesa de negociaciones para Estados Unidos, pero no vemos que ello sea obstáculo para el desarrollo de la conferencia de Durban, subrayó. Firmado en 1997 y vigente desde 2005, el protocolo es el único acuerdo internacional que busca reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2).
Sólo los países desarrollados –con la notable excepción de Estados Unidos– aceptaron someterse a él.
Japón, Rusia y Canadá advirtieron, sin embargo, que no seguirán adoptando obligaciones que Estados Unidos no asume, y a las que también escapan China e India. China es el país que más contamina actualmente y ha desplazando a un segundo puesto a Estados Unidos, pero este último es el más contaminante si se toman como referencia las emisiones por habitante. La postura estadunidense podría conducir la conferencia de Durban a un callejón sin salida.
La Unión Europea advirtió que no se embarcará en nuevos objetivos en el marco de un protocolo dos sin el compromiso de Estados Unidos, China y otros grandes países contaminantes de adoptar principios que conduzcan a un tratado de respeto obligatorio hacia 2020. Según Stern, las negociaciones van a centrarse en el periodo 2012-2020 y apuntarán a consolidar los acuerdos de principio establecidos en Cancún, México, en 2010. Estos últimos se tratan de la protección de bosques, los métodos de verificación de los objetivos de reducción de las emisiones de CO2 anunciadas por varias naciones y la creación de un fondo verde destinado a recaudar hasta 100 mil millones de dólares al año de aquí a 2020 para ayudar a los países más vulnerables al calentamiento. Elliott Diringer, del Centro para Soluciones de Energía y Clima, instituto de investigación privado, sostuvo: Las discusiones en Durban estarán centradas en estructurar un acuerdo y evaluar el nivel de ambiciones de las partes. Las naciones deberían centrarse en acciones a escala nacional para establecer condiciones que permitan a la larga un compromiso obligatorio sobre reducción de emisiones de CO2.
Pero los problemas económicos, el periodo electoral y la fuerte oposición de legisladores pertenecientes a estados que dependen del carbón y el petróleo crean un panorama que no favorece un cambio de comportamiento de Estados Unidos. El sondeo más reciente de la empresa Gallup mostró que 53 por ciento de estadunidenses considera el calentamiento global una amenaza grave, contra 63 por ciento dos años antes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario