Alianza Social de Trabajadores de la Industria Mexicana

miércoles, 8 de junio de 2011

Frontera invisible


Frontera invisible
Isaín Mandujano

LA MESILLA, GUATEMALA.- En la frontera de México con Guatemala el tráfico de drogas, personas, armas y mercancías procedentes de China y otros países es fácil de cruzar.
En los más de 572 kilómetros de colindancia no hay ningún muro que divida ambos países; los límites territoriales los definen los ríos Usumacinta y Suchiate, así como los monumentos internacionales y los bloques de concreto intermedios, que suman más de mil.
De acuerdo con datos de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), en la línea fronteriza existen ocho cruces formales por los que transitan normalmente personas, vehículos particulares y transportes de carga con mercancías. Sin embargo, las autoridades de ambos países admiten que hay miles de “puntos ciegos” por los que se puede pasar de un país a otro sin problemas.
En su página electrónica, el CILA –http://www.sre.gob.mx/cilasur/– ubica los cruces fronterizos oficiales, siete de los cuales se encuentran en territorio chiapaneco y uno en Tabasco.
Según el organismo, por este último cruce circulan de cinco a ocho vehículos por día, aunque los fines de semana el tráfico se incrementa de manera notable hasta 40, cuando muchas personas cruzan para adquirir todo tipo de mercancías.
El pasado 30 de mayo, el reportero recorrió el cruce de Ciudad Cuauhtémoc-La Mesilla. Además de unos cuantos agentes de migración y del Grupo Beta, en el lugar se encontraban trabajadores de sanidad de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y empleados de la Secretaría de Salud. La oficina de la Procuraduría General de la República y de la Agencia Federal de Investigación que todavía opera en Chiapas, estaban vacías.
La Mesilla, localizada a unos 250 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez, es una gran plaza comercial a la cual arriban chiapanecos comerciantes de otros estados del país, incluso de Tepito, a surtirse de mercancía de contrabando.
Algunos pagan su cuota aduanal con los agentes del Servicio de Administración Tributaria (SAT), pero muchos más evaden ese pago. Ahí se compra y se vende de todo. Los jueves, viernes y sábados la vendimia se extiende a lo largo de calle principal que divide a La Mesilla en dos. Ahí, entre la compra y venta de ropa, zapatos, utensilios de cocina y labranza se amarran todo tipo de negocios.
Al fondo se encuentra una tienda de armas y municiones que exhibe sólo armas de cacería. El dependiente dice al reportero que puede conseguirle una pistola Pietro Beretta cromada por 11 mil pesos, y asegura que en Guatemala las leyes que regulan las armas de fuego no son tan estrictas como en México.
Zona narca
Para ingresar a México de manera legal es necesario pasar por los puntos de control establecidos, pero si se quiere evadir este retén migratorio y aduanal hay más de una docena de opciones para hacerlo.
En los tramos de El Sabinalito, El Jocote, Pacayalito y Las Champas son utilizados por grupos armados como Los Zetas para cruzar la frontera México-Guatemala.
El 30 de noviembre de 2008, por ejemplo, sicarios de esa organización llegaron a la aldea guatemalteca de Agua Zarca cuando se realizaba una carrera de caballos. Ahí se enfrentaron con aliados del cártel de Sinaloa. En la refriega murieron 17 personas y decenas resultaron heridas. Para trasladarse de un lado a otro de la frontera los pistoleros utilizaron caminos localizados en “puntos ciegos”.
En esta misma región de Frontera Comalapa, La Trinitaria y Comitán, elementos del Ejército mexicano desmantelaron varios grupos de sicarios de Los Zetas y de los cárteles del Golfo y de Sinaloa. Las autoridades les aseguraron ranchos, casas, vehículos blindados y tanques hechizos, pero sobre todo les incautaron armas. Después del tráfico de drogas, el negocio del tráfico de armas es la fuente más importante de ingresos para los grupos criminales.
De 2008 a la fecha, ese negocio se incrementó de manera notable en esta frontera. Pocos meses antes del enfrentamiento en Agua Zarca, las autoridades de Chiapas y el Ejército desmantelaron dos células de grupos delictivos. Una de ellas estaba integrada por cuatro zetas, a quienes se les decomisaron 51 armas de fuego (44 fusiles, cinco pistolas y dos subametralladoras); 161 cargadores para armas de diverso calibre; 5 mil 956 cartuchos útiles de diferentes calibres y 90 granadas (72 de 40 milímetros, 16 expansivas y dos de fragmentación).
En octubre de 2009 fueron capturados tres presuntos sicarios a los que se les aseguraron 306 granadas para aditamento .40 mm, 22 granadas para fusil antipersonal y cuatro cargas de explosivos de alto poder.
También se les incautaron ocho cuerpos útiles con carga propulsora; una ametralladora calibre 7.62 x 51 (Barrett); 18 fusiles de asalto tipo AK-47; 21 AR-15; un fusil calibre .9 mm, y cinco pistolas calibres .38 Súper, .45 y .9 milímetros; 17 mil 212 cartuchos útiles de diferentes calibres, así como radios portátiles, fornituras y chalecos antibalas.
En julio de 2010 fueron detenidas en Tapachula cuatro personas que con 11 fusiles AK47, tres M16, un R15 y 21 cargadores, además de 500 cartuchos útiles de diversos calibres.
El 16 de mayo último, otros cuatro cruzaron el río Suchiate en Frontera Hidalgo por uno de los “puntos ciegos”. En territorio mexicano fueron interceptados por una patrulla del Ejército, que les decomisó un lanzagranadas, cuatro fusiles AK-47, cuatro armas cortas y cinco granadas de fragmentación.
Estos son sólo algunos de los incidentes en que se decomisan armas en la frontera sur de Chiapas. En la extensa frontera que divide a México de Guatemala y se extiende a lo largo de 572 kilómetros se vive una “dramática situación” como la describió un cable de WikiLeaks difundido en diciembre pasado. l

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