Elecciones 2012
Se demandará anulación o invalidez, anuncia AMLO
El jueves, postura definitiva
En juego, el destino del país, la democracia
En conferencia de prensa, Andrés Manuel López Obrador afirmó que hay elementos para probar la compra de 5 millones de votos. Lo acompañan Ricardo Monreal (de pie), Jesús Zambrano, Alberto Anaya y Luis Walton
Foto Carlos Ramos Mamahua
Alma E. Muñoz
Periódico La Jornada
Martes 10 de julio de 2012, p. 2
Martes 10 de julio de 2012, p. 2
Andrés Manuel López Obrador señaló que existen elementos para sostener y probar en su momento la compra de alrededor de 5 millones de votos. Dijo que se analiza si se pedirá la anulación o la invalidez de la elección presidencial, y que será el jueves, de acuerdo con los términos legales, cuando la coalición Movimiento Progresista fijará una postura definitiva.
En conferencia de prensa en el hotel Hilton Alameda, el candidato presidencial manifestó que la coalición continúa
trabajando en elementos como la compra del voto, que demuestran de manera fehaciente que se violó la Constitución, en particular el artículo 41, que establece que las elecciones deben ser limpias y auténticas.
Reiteró que el IFE no ha hecho su trabajo de limpieza de resultados, por lo que no pueden aceptar las cifras que arrojó el cómputo presidencial,
que es el que a mí me corresponde.
También fue insistente al hablar del
compromiso que tengo con todos los ciudadanos de México de luchar por la transparencia de esta elección, y no quiero que ellos, así como con muchos profesionistas e investigadores que están haciendo sus propios análisis, se queden con ninguna duda. Es un asunto muy delicado y no podemos precipitarnos. Todo esto lo estamos sopesando porque está en juego el destino del país, la democracia.
Comentó que hacen acopio de toda la información que circula, por ejemplo, en las redes sociales, donde se habla de otros resultados,
y yo no quiero, sin avalar o negar lo que se dice en estos sitios, que queden dudas a nadie; ese es el motivo por el que, como tenemos prisa, queremos ir despacio.
Reiteró que su movimiento es pacífico y agotará las vías legales, por lo cual lo primero que debe hacerse es
aclararse los datos del cómputo, porque el que da a conocer el IFE no lo podemos dar como bueno; nosotros tenemos otra información. Ese es el primer paso, y tenemos hasta el jueves para definir el tipo de recurso que se interpondrá ante el tribunal electoral y hay dos vías: nulidad o invalidez. Una vez que reunamos todas las pruebas, definiremos por cuál de ellas transitar y eso lo informaremos el jueves, a las seis de la tarde.
Manifestó que se siente muy apoyado por los dirigentes de los tres partidos integrantes el Movimiento Progresista –PRD, PT y Movimiento Ciudadano–, quienes ayer estuvieron a su lado en la conferencia de prensa,
como también me siento muy respaldado por los ciudadanos que nos han dado su confianza, y no los vamos a traicionar.
Al preguntarle si está de acuerdo con que el PRD y el blanquiazul emprendan una estrategia conjunta para el acopio de pruebas, indicó:
todo lo que se haga para limpiar la elección es válido; si ciudadanos del PAN que son demócratas quieren ayudar para que se limpie el proceso y se conozca la verdad, desde luego que bienvenidos.
Al inicio de su intervención, López Obrador pidió a quienes no fueran representantes de los medios de comunicación que no hicieran preguntas o pronunciamientos, porque se trataba de una conferencia de prensa.
Luego nos reclaman, y tienen razón los periodistas, porque hay simpatizantes que se manifiestan y se expresan, sostuvo.
Después, el coordinador general de la campaña de López Obrador, Ricardo Monreal, reiteró que los gobernadores priístas arreciaron la estrategia de compra del voto, tras la denuncia de López Obrador del 12 de junio, y luego de reunirse con Enrique Peña Nieto en la Casa de Gobierno del estado de México, antes de la elección.
Indicó que los mandatarios estatales pidieron apoyo a funcionarios de primer nivel en sus entidades, mientras los de tercer nivel
operaron por región, por zona y por municipio.
Concentró su exposición en Zacatecas, donde señaló que el gobernador Miguel Alonso Reyes designó como responsables de distritos electorales al procurador general de Justicia de la entidad, Arturo Nahle García; al oficial mayor, Le Roy Barragán Ocampo; al secretario de Planeación y Desarrollo Regional, José María González Nava, y al de Desarrollo Agropecuario, Enrique Flores Mendoza.
Señaló que, por ejemplo, en el segundo distrito el oficial mayor nombró operador financiero al suboficial de recursos materiales y servicios, Víctor Manuel Rentería, y resaltó que su salario
es de 22 mil pesos mensuales, pero en tres meses manejó cerca de 10 cuentas bancarias con distintas denominaciones. Ahí se ve cómo se trianguló, primero, y con recursos del gobierno depositaban a sus cuentas y éste (a su vez) deposita en cuentas privadas que abrió en varias instituciones.
Aseguró que el funcionario expidió
cheques a proveedores, pagó a operadores políticos, materiales para la construcción, tarjetas de descuento y de telefonía, pero además utilizó una figura muy novedosa: a los que votaban por el PRI les condonaron los impuestos en distintas modalidades y cien por ciento de la tenencia de uso de vehículos.
Precisó que la distribución de los recursos para los operadores se hizo “a través de de un sistema que denominaron Bingo. Es todo un esquema de compra impresionante”, subrayó el senador petista.
Elecciones 2012
Testimonios sobre reparto de tarjetas de Soriana
Alfredo Méndez
Periódico La Jornada
Martes 10 de julio de 2012, p. 2
Martes 10 de julio de 2012, p. 2
Una semana antes de la elección presidencial decenas de autobuses procedentes de diversos entidades transportaron a miles de personas al Centro Internacional de Exposiciones y Convenciones del Estado de México (Ciecem), ubicado en el municipio de Lerma.
Dentro del salón más grande de ese centro de negocios, dichas personas fueron colocadas en filas, clasificadas por apellidos.Cada columna culminaba en una mesa en la que militantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) entregaron tarjetas de prepago expedidas por Soriana. A la mayoría de los convocados se les dio uno de esos plásticos, aunque hubo personas que recibieron hasta 10.
Las filas no sólo eran para repartir tarjetas. Los operadores de la compra de votos buscaban reclutar observadores del PRI.
Los operadores se comprometieron, semanas antes de la elección, a entregar pagos de entre 2 mil 500 y 5 mil pesos por persona, a cambio de la entrega de copia de la credencial de elector, para crear una lista de los priístas que vigilarían las casillas el primero de julio.
Se pidió a los asistentes al Ciecem recopilar nombres, direcciones y copias de credenciales de elector de probables votantes por el tricolor, con el fin de garantizar que el día de la elección se multiplicaran en cadena los probables sufragios por ese partido.
Personas que acudieron al Ciecem una semana antes del primero de julio relataron ayer a La Jornada la forma en que operó la presunta compra de votos en el estado de México.
“Había miles de personas en ese centro de convenciones. La gente del PRI tenía habilitados cajeros automáticos, no recuerdo de qué bancos, para disponer de efectivo inmediato.
Decían (los priístas) que lo único que querían a cambio era que votáramos por los candidatos de PRI-PVEM, además de que les diéramos apoyo para recolectar copias de la credencial del IFE, y que fungiéramos como observadores de casilla. Hubo quien de plano se descaró y nos dijo que de lo que se trataba era de que recopiláramos a nuevos posibles votantes por Enrique Peña Nieto (candidato presidencial priísta), reveló una mujer que solicitó mantener su nombre en secreto.
No faltó quien, el día de la elección, estuvo acarreando familiares y vecinos para exhortarlos a que votaran PRI, con el argumento de que con otro partido nos podía ir muy mal, afirmó otra de las personas entrevistadas ayer.
Primero de julio: vicios innegables
En los días transcurridos desde la elección del primero de julio se ha generalizado y consolidado la percepción de que el resultado anunciado en la noche de ese día, favorable al abanderado priísta Enrique Peña Nieto, está tocado de ilegitimidad. Desde antes de los comicios, el movimiento #YoSoy132 ha venido denunciando el papel decisivo –e indebido– de los medios electrónicos en la gestación de la candidatura presidencial del tricolor y las condiciones de inequidad que ese elemento introdujo en la contienda cívica. Asimismo, en los días previos a la elección se supo de diversos operativos de presunta compra masiva de votos para esa causa. En las jornadas sucesivas han cundido las pruebas de manipulación de la voluntad popular por diversos medios: desde el reparto de bienes hasta las medidas de coacción para presionar a electores a cruzar el logotipo del PRI en las boletas, pasando por el hallazgo de papelería electoral en manos de operadores priístas.
Felipe Calderón y los altos funcionarios electorales parecen haber barnizado algunos detalles suciosy que se extienda la sospecha sobre
la manera en que fue ganada la presidencia mexicana. Le Monde describió la presunta victoria de Peña como
regreso a la dictadura perfecta; The New York Times la consideró un
triunfo de la amnesiay un
fracaso de la democracia multipartidista; el Süddeutsche Zeitung expresó que el aspirante tricolor
es joven y guapo, pero su partido es la encarnación del fraude y la corrupción, en tanto La Repubblica se refirió al
presidente de las telenovelas.
El Partido Acción Nacional, en voz de su máximo dirigente, Gustavo Madero, se sumó hace dos días a esta percepción, al señalar que a Peña Nieto
no le alcanzala legitimidad para ser presidente, y ayer el propio Calderón se manifestó en contra de la
compra-venta de voluntades políticasque tuvo lugar antes y durante los comicios.
En suma, mientras el PRI y el IFE parecen quedarse solos en la defensa de la
limpiezay la
transparenciadel proceso electoral, se generaliza la idea de que tal proceso está marcado por prácticas antidemocráticas sistemáticas que deben ser sancionadas y cuyos efectos deben ser corregidos de alguna manera. Previsiblemente, en los días próximos la polémica se centrará en dilucidar si tales irregularidades son suficientes o no para invalidar los comicios presidenciales. Si el órgano jursdiccional falla, como hizo en 2006, que la elección presidencial de aquel año había sido afectada por
irregularidades graves, y sin embargo da por buena la elección, parece inevitable que el déficit de legitimidad que actualmente padece el ejecutivo federal se prolongue por otro sexenio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario