Alianza Social de Trabajadores de la Industria Mexicana

martes, 10 de julio de 2012

Fundamental evitar que se consuma la imposición de Peña Nieto- Prohibido claudicar

Nulidad o invalidez de elección
Nulidad o invalidez de  elección
Las filas perredistas, a diferencia del equipo de López Obrador, se muestran temerosas por las reacciones de los últimos días de diversos grupos encabezados por el conocido como “#YoSoy132”

Las filas perredistas, a diferencia del equipo de López Obrador, se muestran temerosas por las reacciones de los últimos días de diversos grupos encabezados por el conocido como “#YoSoy132”, quienes el sábado anterior volvieron a abarrotar las principales avenidas de la capital de la República y se hicieron presentes en 18 entidades, además de hacerse sentir en el extranjero, justo frente a la cadena Univisión en Estados Unidos. Contaron con un mexicano que se atrevió a subirse hasta el último bloque del gran monumento a la corrupción calderonista: a la Estela de Luz para hacerse escuchar.

Así, y hasta que realmente el TRIFE dé su fallo, las pruebas sobre irregularidades en el proceso se siguen acumulando. A la afirmación de que se compraron 5 millones de votos, López Obrador agrega que tiene en su poder boletas que se utilizaron para el relleno de las urnas aunque aún no se define en que cantidad. En este renglón cabe rescatar las declaraciones de los responsables de los Talleres Gráficos de la Nación en las que señalan que por órdenes del IFE imprimieron más de dos millones más de botellas con igual numeración y sin que se le hubiesen entregado para cancelar un tanto igual como para considerarlas una reposición por fallas de origen diverso.

Ricardo Monreal presentó números de cuentas bancarias en diversas instituciones de créditos y señaló entre los operadores electorales al gobernador de Zacatecas, Miguel Alonso Reyes, y que incluso cinco funcionarios de esa Entidad recibieron pagos en efectivo de entre 600 mil y 100 mil pesos apenas dos días antes de la elección. De ahí que el tabasqueño anuncie que será pasado mañana cuando definan los pasos a seguir y estos no variarán sobre los conceptos: anulación de la elección o invalidez de la misma.

Por otra parte, los de Soriana advierten que están dispuestos a seguir colaborando tanto con el IFE como con la FEPADE para aclarar las acusaciones de la izquierda que considera falsas y a las que le lanza todo tipo de calificativos. Lo que aún no se sabe es como van a justificar el que sus talones de compra, los boletos de pago, tuviesen una leyenda lo suficientemente clara: BENEFICIOS PRI. Y esa fue impresa en sus cajas registradoras, bajo un programa y se supone que para justificar el monto de la factura que también se supone debieron expedir y por la cual tendrán que pagar impuestos. Hablando de esto último, es altamente sospechoso que Hacienda aún no reclame el pago correcto de impuestos de esta cadena. De su multimillonario reporte de ventas solo está liquidando un dos por ciento de impuestos y esto ya es público. Y no se está hablando del IVA sino del ISR. Así que por un lado un texto es “LEALTAD SORIANA” y otro en el que contabilizaron al tricolor. Una cosa es reportar impuestos y otra muy clara hacer tratos para no pagarlos. ¿O bastará con ponerse la camiseta de esta cadena comercial para evadir impuestos? ¿Es valida como prueba la foto en la que el equipo de Peña Nieto y el mismo, junto con su esposa y el gobernador de Coahuila, Rubén Moreira, promocionan a Soriana?
Lilia Arellano - Opinión EMET
 
Fundamental evitar que se consuma la imposición de Peña Nieto
Fundamental evitar que se consuma la imposición de Peña  Nieto
De consumarse el fraude, nos esperan a los mexicanos largos días de agonía, incluso más dramáticos que los de la “guerra” de Calderón

Es preciso insistir en que el futuro del país dependerá del resultado de la reciente elección presidencial. Si el grupo en el poder se aferra a su proyecto antidemocrático y depredador, imponiendo a Enrique Peña Nieto “haiga sido como haiga sido”, los seis años del calderonato serían un juego en comparación con la ingobernabilidad que se generaría con tan desafortunada terquedad. No es que pretenda ser un arúspice, al hacer tales comentarios, pues en realidad son producto de un sentido común elemental.

Peña Nieto llegaría a Los Pinos con el propósito de concluir un programa iniciado hace tres décadas, no a corregir el rumbo que se ha seguido en contra de las clases mayoritarias. La “mano negra” que lo mueve considera que si no logran ahora ese objetivo después será más difícil. De ahí que los dirigentes del PRI no hayan reparado en gastos, ni en descrédito, con tal de regresar a la casa presidencial. Lo importante es llegar, aun a costa de un conflicto postelectoral que seguramente irá creciendo a medida que pasen los días y las semanas.

Cabe asegurarlo porque habría una confrontación inmediata entre la ciudadanía y el Ejecutivo, debido a que sus intereses son absolutamente divergentes. La sociedad en su conjunto quiere un cambio de fondo en el modo de conducir al Estado, dado que Felipe Calderón lo llevó a su total descrédito, no sólo por la violencia extrema que propició, sino por la impericia en la conducción de las instituciones, que ha demostrado hasta en detalles que parecen sin importancia, como por ejemplo citar a Los Pinos, días antes de la elección, a Leonardo Valdés Zurita, el cuestionado consejero presidente del Instituto Federal Electoral (IFE).

Como todo parece indicar que la elite oligárquica que conduce a Peña Nieto no quiere despojarse de su soberbia, no queda más que esperar días de graves confrontaciones, que irán subiendo de tono en la medida que se pongan en evidencia las verdaderas intenciones del grupo que le da cuerda al ex gobernador mexiquense. Estas no son otras que completar el proyecto neoliberal en lo que concierne al total usufructo de Pemex por capitales privados. Es la joya de la corona y no descansarían hasta poseerla, junto con todos los negocios que se pueden hacer en la Comisión Federal de Electricidad y en el sector minero.

Aun cuando en el mundo el neoliberalismo está siendo cada vez más cuestionado, aquí los salinistas pretenden tenerlo vigente contra viento y marea, al fin que para ello contarían con el total apoyo de la Casa Blanca en Washington. De ahí la terquedad en llevar a Peña Nieto a Los Pinos, sin importar los costos para el pueblo, que seguramente serán cuantiosos en todos los aspectos, una vez que se desatara la represión contra las manifestaciones de protesta por las políticas antidemocráticas que pondría en práctica una vez sentado en la silla presidencial.

Porque no perdería el tiempo, seguramente, como lo hizo Calderón al centrar toda su labor gubernamental en su fallida “guerra” contra el crimen organizado. Los salinistas, más pragmáticos y “visionarios”, pondrían en marcha su programa neoliberal aún pendiente, comenzando por una reforma hacendaria que castigue por parejo a las clases medias, al imponer IVA a medicinas y alimentos. Luego seguiría con políticas públicas satisfactorias a la oligarquía, con el fin de demostrar su buena disposición a negociar con miras estrictamente mercantilistas.

Por eso es fundamental evitar que se consume un nuevo fraude, que lo es a partir de que se hizo manifiesta una inequidad absolutamente ilegal, misma que el IFE fue incapaz de frenar oportuna y satisfactoriamente, incluso antes de iniciarse formalmente la campaña electoral, cuando el PRI comenzó a manejar las encuestas con una finalidad propagandística, así como los medios electrónicos de manera por demás inequitativa.

Si para Calderón fue una carga muy pesada la ilegitimidad que llevó todo el sexenio, para Peña Nieto sería mucho peor, porque cargaría también con el antecedente del panista y con el de su padrino, Carlos Salinas de Gortari, quien usurpó el poder con el fin de consolidar el modelo neoliberal que tanto daño ha hecho al país. ¿Acaso México no se ubica en este momento entre los países con menor crecimiento en América Latina? ¿No es uno de los más desiguales y más violentos del orbe? ¿No es el único país productor de hidrocarburos que importa gasolinas y cuya empresa petrolera tiene pérdidas en vez de ganancias?

De consumarse el fraude, nos esperan a los mexicanos largos días de agonía, incluso más dramáticos que los de la “guerra” de Calderón. A propósito, ¿no es muy extraño que la terrible violencia en las calles de antes de las elecciones, ahora de pronto ya no exista? Es obvio que Calderón ya no tiene necesidad de mantener a la ciudadanía aterrorizada. Ahora el principal interés, de éste y de Peña Nieto, es aquietar las aguas, dar la impresión de que la sociedad está contenta con el “cambio”, y que la normalidad democrática ya no está en riesgo una vez derrotado Andrés Manuel López Obrador.
Guillermo Fabela - Opinión EMET
 
 
Prohibido claudicar
Prohibido  claudicar
Los sucesos ocurridos estas dos últimas semanas en México nos han puesto en la escena internacional una vez más y de forma vergonzante; como ya se venía denunciando, la imposición de Enrique Peña


Los sucesos ocurridos estas dos últimas semanas en México nos han puesto en la escena internacional una vez más y de forma vergonzante; como ya se venía denunciando, la imposición de Enrique Peña por parte de la oligarquía mexicana se da de la peor manera, con levantones y represión a activistas de los distintos movimientos opositores, coacción y compra del voto, con engaños y con una maquinaria que va desde el Presidente nacional del IFE, hasta Felipe Calderón, pasando obviamente por los medios masivos de comunicación. Todos estos gritaron al unísono y mucho antes de que se contaran al menos el diez por ciento de los votos en el país, que Peña era el ganador de la contienda.
Frente a tan ignominioso panorama la dignidad del movimiento social y del candidato del bloque progresista Andrés Manuel López Obrador, ha sido sensata y responsable: el movimiento no ha dejado de salir un solo día a la calle pero siempre de manera pacífica y López Obrador insiste en agotar las instancias legales, pues el proceso electoral no acaba cuando se depositan los votos en las urnas, sino cuando se califica el proceso completo incluyendo las quejas y denuncias pertinentes.
El pasado jueves 5 de julio salió a la luz una nueva propuesta que pretende dar rumbo al movimiento social, de manera que puedan confluir las distintas expresiones sin que se vea agraviada de forma alguna su autonomía, esta propuesta se denomina Frente Nacional Contra la Imposición que pretende básicamente fijar un plan de acción para no permitir que se consume la imposición del candidato de las derechas.
Este ejercicio me parece que es el más claro hasta el momento y va en consonancia con la consigna del movimiento Yo Soy 132: “Si hay imposición habrá revolución”, pero resulta sumamente atractiva la posibilidad de que la Revolución sea declarada desde ya, y sea por la vía pacífica en todo momento, no obstante, creo que para que el esfuerzo alcance un carácter de Revolucionario, tiene que ir más allá de evitar la imposición de este personaje. Me explico.
Quienes estuvimos en las calles vigilando la elección, pudimos atestiguar un operativo priista imponente en cada casilla, más de cincuenta operadores de este partido que de revolucionario no tiene más que el nombre, eran las/os responsables de vigilar que cada tarjeta de Soriana se tradujera en al menos un voto, y cada voto a favor de Andrés o hasta de Josefina fuera anulado; con actitud intimidatoria trataban de impedir el paso a la ciudadanía que con convicción y esperanza acudía a las urnas.
En estos momentos en cada una de las 300 Juntas Distritales del país, se está dando una enorme batalla por rescatar los votos que de manera indebida se anularon o desconocieron a Andrés Manuel, tan solo en Tabasco más de 30 000 votos han sido rescatados, en Guerrero han sido más de 40 000. Consideramos que con esos votos que fueron indebidamente anulados o que al momento de llenar las actas fueron alevosamente desconocidos, podemos vencer a Peña, no obstante hay un problema de fondo y si este frente (en bloque o diseminado en cada organización) busca trascender y de verdad cambiar las cosas en el país, debe atender: La ciudadanización en México.
Y es que esos millones de votos comprados y coaccionados que sí entraron a las urnas y pueden dar el vergonzoso triunfo al descaro y la desmemoria, son el más claro reflejo de la falta de cultura cívica en el país. Este fenómeno se debe a que la derecha ha basado su estadía en el poder de dos herramientas que son el más grande obstáculo para la construcción de ciudadanía: el hambre y la ignorancia.
Por ello es fundamental que la izquierda atienda con toda su energía lo urgente que es contabilizar cada voto y documentar el fraude electoral, pero no descuide una vez más lo prioritario, y es que si no construimos un plan de acción de largo plazo que esté orientado a reeducarnos como ciudadanía y a combatir por todas las vías posibles el hambre, podremos tener la Presidencia de la República pero jamás el Poder, y entonces habremos fracasado como organizaciones políticas progresistas y seremos solo un brazo más de la oligarquía internacional.
Este momento de crisis nacional se presenta como una gran oportunidad para que abramos el diálogo entre las organizaciones sociales que no tienen en su agenda lo electoral, y las organizaciones progresistas que sí lo plantean; desperdiciarla no solo implicaría permitir una nueva imposición, sino sentenciar al pueblo mexicano a varias décadas más de hambre y miseria.
Por último creo que el aparato mediático de la oligarquía logró en algún sector de la población un impacto terrible, el desánimo es mucho; urge salir a las calles y contar a la gente la verdad, demostrarle que no nos han derrotado, hablar de cara a la ciudadanía y decirle que no ha sido en vano su esfuerzo. En este momento de tanta incertidumbre, es prioridad la alegría, la esperanza, la certeza de que la razón está de nuestro lado y que inevitable es que triunfemos, porque nuestro esfuerzo es por el bien común y los menos podrán comprar votos, pero jamás comprarán nuestra digna resistencia.
Nunca ha sido fácil luchar por una vida mejor para toda la población, nunca se ha dado el caso en el que quienes se benefician de la tragedia de la mayoría, renuncien a sus privilegios por humanidad o sentido común. Esta no es la excepción; prohibido está, para quienes hemos asumido el compromiso del Cambio Verdadero, o de la Transformación Profunda de México – como gusten llamarle – darnos por vencidas/os, impensable claudicar.
@EderGuevaraM
Eder Guevara - Opinión EMET

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