Elecciones 2012
La lucha ante el TEPJF no es sólo jurídica, señala el diputado del Partido del Trabajo
Vigilará la sociedad el juicio de invalidez: Jaime Cárdenas
Anuncia que se recabarán firmas de apoyo y testimonios ante notario sobre la compra del voto
Protesta del colectivo Arte en Guerra contra la Guerra, en Paseo de la Reforma
Foto María Meléndrez Parada
Alma E. Muñoz
Periódico La Jornada
Lunes 16 de julio de 2012, p. 5
Lunes 16 de julio de 2012, p. 5
El diputado Jaime Cárdenas Gracia señaló que la lucha por la invalidez de la elección presidencial no será únicamente jurídica, sino será acompañada por toda una movilización social que implica recabar firmas, testimonios sobre la compra de votos, dar conferencias en universidades, marchas, mítines y asambleas informativas, entre otras acciones.
Es decir, precisó,
mantener todo un espíritu vigilanteen este proceso que, de prosperar, podría llevar a elecciones extraordinarias y a la designación de un presidente interino,
como marca la Constitución en sus artículos 83, 84 y 85, y lo nombra el Congreso (de la Unión).
Durante la presentación del libro Las claves de AMLO, de Martí Batres, en el Club de Periodistas, el legislador por el Partido del Trabajo (PT) advirtió que en esa lucha
estaremos de cerca vigilando, velando para que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) actúe con imparcialidad (porque) ya sabemos que muchos de estos magistrados no están por la imparcialidad, que están cercanos al PRI; no importa, nosotros reclamaremos, vigilaremos, fiscalizaremos su actuación.
Dijo que la coalición Movimiento Progresista ya tiene lista la solicitud de recusación para el presidente del órgano electoral, Alejandro Luna Ramos, por haber declarado que
lo que no se gana en las urnas no se gana en la mesa.
Con esas palabras, explicó Cárdenas Gracia, el magistrado
está prejuzgando, diciendo que hagamos lo que hagamos en el tribunal no pasa nada, que no podremos cambiar los resultados preliminares oficiales del Instituto Federal Electoral (IFE).
El diputado adelantó en entrevista que seguramente esta semana Andrés Manuel López Obrador anunciará la realización de una asamblea informativa para el próximo domingo en la capital del país, sobre el juicio de inconformidad por la invalidez de la elección presidencial –presentado por la coalición de izquierda el jueves anterior–, cuando emita los lineamientos del
Plan nacional para la defensa de la democracia y la dignidad de México.
En su ponencia, Cárdenas Gracia consideró que habrá un llamado a la ciudadanía para que quienes hayan vendido su voto comparezcan ante el Ministerio Público y, además, ante notarios:
Que la gente vaya a decir cómo lo vendió (el sufragio), que narre las circunstancias de modo, tiempo, lugar y cuánto le dieron a cambio.
Sostuvo que son importantes las asambleas informativas y conferencias sobre el juicio interpuesto, porque
se trata de canalizar la inquietud ciudadana, la frustración; no podemos dejar a la gente con su coraje. Más allá que la necesitemos para que este movimiento continúe, lo importante es que la gente tenga canales de expresión, de divulgación, de deliberación sobre lo que se está haciendo.
Indicó que la recolección de firmas de apoyo a esta acción jurídica –que se prevé arranque esta semana– es importante para
mostrar a la sociedad y al propio tribunal electoral que tenemos un respaldo ciudadano, que no estamos solos.
El tahúr-Rocha
Astillero
Puño nietosalinista
Preparar, justificar
Ordenpor la fuerza
El camino de Atenco
Julio Hernández López
RECUENTO EN EL TEPJF. Personal del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación realiza el conteo y revisión de los paquetes electorales impugnados
Foto Jesús Villaseca
El salinismo ha dado el banderazo de arranque a una campaña preparatoria y justificatoria de acciones represivas contra el subsistente y creciente rechazo al fraude electoral y a la imposición de Enrique Peña Nieto en la silla presidencial.
El coordinador de los diputados federales priístas, Francisco Rojas Gutiérrez, uno de los principales operadores políticos del grupo de Carlos Salinas de Gortari, emitió ayer un comunicado de prensa que evoca y reinstala el lenguaje del diazordacismo, amenazante desde un purismo legaloide, deseoso de mano dura contra los
grupos radicales, las
huestesde López Obrador y todos aquellos que se niegan a aceptar la limpidez imperiosa del proceso electoral que está en espera de calificaciones finales.
Rojas fue nombrado por Miguel de la Madrid secretario de la Contraloría (en los tiempos de la engañifa denominada
renovación moral) y, a finales de aquel sexenio gris, ya como un adelanto del poder salinista, llegó a la dirección de Pemex, donde se mantuvo seis años. En 2003 regresó a la política, como diputado federal, presidiendo la estratégica Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, y en 2009 volvió a ocupar una curul en San Lázaro, aunque esta vez con la responsabilidad de coordinar la bancada de tres colores, siempre con el sabido e innegable sello del salinismo (peleando frecuentemente con el coordinador de los senadores, Manlio Fabio Beltrones). Su hermano, Carlos, fue pieza esencial del proyecto político de Carlos Salinas, pues se encargó del programa emblemático, Solidaridad, desde el que hubo pretensiones de construir el partido salinista transexenal que sustituiría al PRI (intención remozadora que, por cierto, vuelve a aparecer, otra vez con la idea de cambiar de nombre al octogenario partido y, además, de sede).
El borrador de averiguación previa de Rojas-Salinas (
la izquierda se mueve en el filo de la navaja,
sumir de nuevo al país en la incertidumbre,
una actitud ambigua que no presagia nada para la democracia, lanzarse
belicosamente a la calle) corresponde a la incapacidad política del nieto- salinismo para entender y resolver el reto que le ha planteado la inconformidad social ante las evidencias de fraude electoral que, contra lo que esperaban la gran mayoría de los actores políticos (también los de la
izquierda), no se ha expresado en los términos usuales, que tanto los agresores como las víctimas ya habían casi institucionalizado.
Ahora la inconformidad va de una manera distinta, sabedora de la inviabilidad de la denuncia y la protesta en los cauces electorales tradicionales y con la vista puesta más allá de candidatos, partidos y legalidad facciosa, concentrada no en reivindicar una posible victoria original de López Obrador, sino en impedir la instauración de un segundo reinado priísta que fundadamente se adivina cargado de represión, corrupción y desmantelamiento del país.
El nietosalinismo se aferra a las expectativas de poder que se ha fabricado y asoma las garras en defensa de la inversión hecha y las ganancias esperadas. Demasiado dinero y demasiados intereses como para dejar la resolución electoral en manos de los votantes o de sus posteriores impugnaciones masivas. Aprieta el puño en los medios de comunicación para ajustar las percepciones públicas a las necesidades de consolidar la figura tambaleante del presunto presidente de probeta salina y televisiva y alista la campaña propagandística contra la resistencia civil en curso, afilando instrumentos represivos que cree habrá de necesitar en el resto de este 2012 de ebullición casi inevitable.
La vulnerabilidad del sistema está a la vista y por ello en las alturas se piensa en la doctrina del
orden patriótico. El PAN vive un periodo vergonzoso, sometido desde Los Pinos a los planes de Felipe Calderón, que al diario El País dijo que no descarta tener un nuevo cargo político (recuérdese que la gozosamente desaparecida Josefina Vázquez Mota propuso a FC para titular de la PGR, en un lance extraño que ahora podría tener esa u otra concreción aliancística, como la hubo con Vicente Fox del que se habla que podría ser el representante ¡diplomático! de México ante la Unión Europea). Las pretensiones de cacicazgo calderonista (controlando la cúpula de las bancadas legislativas del PAN y tratando de imponer al próximo dirigente nacional de ese partido) tienen por objetivo construir la candidatura de su esposa, Margarita, para
recuperarel poder en 2018, en una clara programación de alternancia bipartidista.
La opción lopezobradorista se va diluyendo con el paso de las horas. En 2006 el plantón de Reforma fue usado para despresurizar el enojo social, según explicó AMLO durante su segundo intento presidencial. Ahora la vía del desahogo pasa por la impugnación ante el tribunal electoral y por un plan de lucha que será presentado esta semana, con una perspectiva que va más en el sentido de la reorganización de Morena que en la posibilidad real de llegar al poder. No se pelea el reconocimiento de un triunfo del tabasqueño, sino la posibilidad de invalidar las elecciones, que haya un presidente interino (¿Beltrones?) y se convoque a nuevos comicios. Mientras tanto, vuelos de zopilote pretenden hacerse de los beneficios de negociaciones
civilizadascon EPN y de los membretes de
izquierdapara posteriores juegos electorales.
Frente a tanta descomposición y cinismo se ha construido desde el simbólico Atenco una propuesta de lucha que a pesar de sus evidentes riesgos da forma y sentido a lo que muchos mexicanos creen necesario hacer en estos momentos definitorios. Las protestas de siempre producirán los resultados de siempre. Los recursos tradicionales son insuficientes y, ante ello, diversas organizaciones, de entre las que destaca el movimiento juvenil del 132, llaman a la toma de acciones en concordancia con el grave peligro que significaría la regresión autoritaria encabezada por Peña Nieto. A ese nuevo escenario de lucha es al que responde con nostalgia diazordacista el nietosalinismo a través del vocero Rojas. ¡Hasta mañana!
Twitter: @julioastillero
Facebook: Julio Astillero
El de la conciencia tranquila-Helguera
Un acto de dignidad nacional
Bernardo Bátiz V.
En 1958, el Consejo Nacional del PAN, en protesta por el fraude electoral cometido por el gobierno y el llamado entonces partido oficial, en la elección presidencial que llevó a Adolfo López Mateos a Los Pinos, acordó retirar a todos los representantes del partido de los órganos electorales y determinó que los diputados federales reconocidos oficialmente, que eran cinco o seis, no aceptaran el triunfo y se abstuvieran de ir a la Cámara a protestar su cargo.
legitimara los funcionarios declarados ganadores de los comicios amañados.
No todos los diputados panistas con reconocimiento mayoritario cumplieron entonces el acuerdo de su partido; algunos, entre propietarios y suplentes, tuvieron la debilidad de poner su interés personal, la dieta y otras ventajas y honores por encima de la decisión de su partido y el interés nacional de elecciones limpias y confiables.
Cincuenta y cuatro años después, el PRI repite lo que hizo entonces y ha hecho por 70 años, esto es, presionar a través del corporativismo sindical y campesino, gastar sin límites, hoy a pesar de topes de campaña, coaccionar, comprar votos, aprovechar errores de ciudadanos, abusar de la publicidad; en una palabra: evitar que la voluntad de los votantes se exprese de manera libre e informada.
El agravante en la actual elección, comparada con las del siglo pasado, radica en que hoy la televisión no tuvo ningún empacho en presentar encuestas mentirosas e intencionalmente falseadas como parte de la publicidad de un candidato, el suyo. Recordemos el dicho popular de que
el que miente roba.
En una palabra, estamos frente a un fenómeno político y social, que genéricamente se denomina fraude, pero que se integra por muchas violaciones a la ley, a la ética y al patriotismo; frente a él, un desplante como el de los panistas en 1958 nos debe hacer pensar la magnitud del atropello a la voluntad libre de los ciudadanos; exige una respuesta, pacífica pero enérgica, valiente, decidida y generalizada.
Los partidos de izquierda dieron el primer paso. Presentaron el jueves pasado, primero ante la opinión pública y luego ante las autoridades electorales, un recurso encaminado a declarar inválida la elección presidencial. Las pruebas que aportan son contundentes. Se han recibido de los mismos ciudadanos indignados que hicieron llegar actas notariales, videos, tarjetas de crédito e infinidad de testimonios que demuestran la inequidad del proceso electoral.
Hay, además, una percepción generalizada de que los gastos, en efecto, fueron excesivos, y la compra del voto, masiva; es lo que procesalmente se llamaba la prueba de fama pública, más lo que se conoce como
hechos notorios, que las autoridades están obligadas a tomar en cuenta.
Los jueces electorales no pueden defraudar por segunda ocasión a la ciudadanía; hay una sensación compartida de indignación, desengaño, desconfianza que, sumada a la crisis económica y a la inseguridad, tienen al pueblo crispado y exigente de que se corrija lo mal hecho y dejen los poderosos de burlarse de la gente.
El tribunal tiene la palabra; es, según el artículo 99 de la ley fundamental, garante de la constitucionalidad de los procesos electorales, puesto que según el mismo precepto tiene facultad para resolver respecto de la validez general de la elección y esto necesariamente significa que puede también declarar la invalidez si, como en este caso, hay elementos determinantes para hacerlo.
El artículo 41 constitucional, por su parte, determina que las elecciones mediante las cuales se renuevan los poderes deben ser libres, auténticas y periódicas; sin duda, son periódicas, cada tres años nos convocan a las urnas. Lamentablemente también cada tres años nos encontramos constantes faltas de libertad y autenticidad.
El mismo precepto señala cuáles son las características del sufragio universal: voto libre, secreto y directo; con las innumerables formas de condicionar el voto mediante la entrega de dinero o de bienes, acreditadas con los testimonios de miles de personas, los votos no son ni secretos, porque el votante tiene que informar y a veces acreditar a quien le paga, cuál es el sentido de su voto, ni son libres, porque la libertad debe estar exenta de compromisos y bien informada.
Se encuentra en juego la dignidad ciudadana y la confianza en la democracia. El Movimiento Progresista sale al rescate con el fundado recurso de invalidez que presenta; la gente reclama indignada, se organiza y se moviliza; los partidos deben corresponder con actos congruentes y decididos. El ejemplo de los panistas de hace medio siglo es una posibilidad radical, pero pacífica; las cosas no están para menos, es grave la burla que se pretende consumar.

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