La televisión mexicana, soldado del PRI
El conductor Carlos Loret de Mola y el dueño de
Televisa, Emilio Azcárraga.
Foto: Octavio Gómez
Foto: Octavio Gómez
Los programas de opinión de la televisión pública y privada del país son muy
semejantes al menú de bebidas de McDonald’s: casi idénticos entre sí, con
diferencias apenas perceptibles.
“El partido ganador, el PRI, regresa al poder y por primera
vez en su historia lo hará gracias al voto popular. Peña Nieto tendrá, a
diferencia de sus antecesores, legitimidad democrática”: Leo Zuckermann, Es la
hora de opinar, Foro Tv, julio de 2012.
Televisa y Televisión Azteca, las cadenas que controlan los contenidos
editoriales de la televisión pública y privada de México, ofrecen en su
programación variantes de mesas redondas que corean las mismas opiniones, sin
diversidad de pensamiento ni posturas encontradas. Lo mismo ocurre con los
escasos canales de los sistemas de cable, donde el duopolio maquilla sus marcas
con canales satélite.
“En 1960-65 en este decenio no había posibilidad de hacer
actividad política si no fuera en el PRI o en las universidades, un gobierno
autoritario, el partido casi único, los años dorados del autoritarismo como
decimos, de tal manera que la función o la idea de lo que se tenía de lo que
debía ser el estudiante o el universitario era ser un contestatario por el
ambiente que había. Cincuenta años después eso ha cambiado radicalmente,
queremos juzgar o queremos ver lo que ha pasado con la óptica de hace cincuenta
años, hoy la tarea de las universidades no es preparar cuadros para la
revolución, eso es falso desde mi punto de vista, por supuesto, de ahí que
muchas personas vean eso, ¡hay que bien, me siento orgulloso de que mis alumnos
le gritaron!, si nosotros revisamos los modelos universitarios del mundo, de los
países exitosos, no veremos eso”, Ángel Verdugo, Círculo de ideas, Cadena Tres,
mayo de 2012 .
En los canales de televisión mexicanos brotó a la velocidad con la que crecen
los hongos de lluvia una mancha de cabezasparlantesopinadoresdetodo. Lo curioso
es que, salvo extraordinarias excepciones, estos analistas ven los problemas
contemporáneos del país de idéntica forma, como si fuesen los militantes de una
secta donde no hay cabida para ideas diferentes.
Tal vez los pioneros de esta ola de jueces públicos son los integrantes del
programa Tercer Grado, reproducido las noches de los miércoles por el Canal de
las Estrellas, de Televisa. En este espacio, ampliamente conocido entre los
televidentes, los participantes se arrebatan la palabra para emitir
calificativos casi idénticos. Participan generalmente: Carlos Marín, Joaquín
López-Dóriga, Adela Micha, Víctor Trujillo, Ciro Gómez Leyva y Leopoldo
Gómez.
Cadena Tres, de Grupo Imagen (propiedad de Olegario Vázquez Raña), tiene su
propio foro paralelo: Círculo de Ideas. El contenido no es muy diferente a
Tercer Grado, básicamente lo único distinto es que en esta barra los conductores
se respetan más entre sí. Participan con regularidad: Pedro Ferriz, Ricardo
Alemán, Ángel Verdugo y Pascal Beltrán.
De corte similar están las mesas de análisis: Todo personal, con Jorge
Fernández Menéndez, Proyecto 40 (Televisión Azteca); A que no sabías, Pablo
Hiriart y Lourdes Mendoza, Proyecto 40 (Televisión Azteca) y Es la hora de
opinar, Leo Zuckermann, Foro Tv, (Televisa), por citar los más
representativos.
“Porque hay un puntero con veinte unidades de diferencia se
ha producido un fenómeno peculiar de persecución contra el señor Peña Nieto, al
que todos o casi todos intentan derribar; persecución en universidades como lo
vimos en la Ibero, persecución con información falseada contra algunos de los
hombres de Peña Nieto, persecución mediante movilizaciones que intentan hacer
creer a los votantes que existe una corriente nacional de repudio contra el
candidato del PRI. En el fondo todos esos montajes intentan descalificar al
puntero y deslegitimar a todo el proceso electoral, y mire una persecución como
esa o muy parecida antes se dio ante Luis Donaldo Colosio”: Ricardo Alemán, La
mudanza, Foro Tv, mayo de 2012.
La televisión es el medio con más influencia y penetración en México. El
Censo de Población y Vivienda del Inegi de 2010 reveló que 93 de cada 100
viviendas están equipadas con ese aparato electrónico, porcentaje que supera al
radio, presente en 79.5 por ciento de los hogares. Incluso en el país hay más
pantallas que refrigeradores (82.1%).
La televisión de paga también vive una época de resplandor: el 40.5 por
ciento de la población cuenta con alguno de los sistemas de cable o señal
digital (Consejo Latinoamericano de Publicidad en Multicanales).
Mientras la televisión privada y el dupolio televisivo consolidan su poder,
los medios del Estado se inclinan por frivolizarse. Cuando el cineasta Fernando
Sariñana dirigía Canal Once se encargó de desplazar los contenidos culturales
por series de televisión cercanas a la telenovela. Un caso similar ocurrió con
Televisión Mexiquense, que a principios de este año sacó del aire los programas
de Porfirio Muñoz Ledo, Guadalupe Loaeza, Teresa Vale, Raúl Cremoux y Martha
Chapa.
- ¿Cómo viste lo que pasó en Coahuila?
- La verdad es que no era de sorprender, Moreira siempre ha
sido un político único, la verdad es que podemos criticarle muchas cosas pero no
podemos dejar de decir…
- ¿Te cae mal?
-¡Me cae muy bien!
- A mí también, es curioso, es una persona que cae muy
bien.
- ¡Es extraordinario!
Conversación entre Pablo Hiriart y Lourdes Mendoza con motivo
del quinto informe de gobierno de Humberto Moreira, anterior mandatario de
Coahuila. Programa A que no sabías, Proyecto 40, noviembre de 2010.
La televisión de paga ofrece más variedad de canales y contenidos, amén de
que existen algunos programas (contados con los dedos) que sí fomentan la
discusión independiente; sin embargo, no deja de ser un servicio exclusivo para
quienes tienen mayor poder adquisitivo, la oferta mayoritaria la acaparan
empresas afines al sistema y la televisión pública sigue dominando los
bombardeos editoriales.
Si busca manipulación, no pensar por usted mismo y creer a ciegas en la
verdad del Estado, no hay más: prenda los programas editoriales de la televisión
mexicana; no obstante, si busca posturas plurales, escuchar a periodistas
comprometidos con la verdad y medios que cuestionen al poder, no hay de otra:
seleccione muy bien lo que ve o apague su pantalla.
Contacto: www.juanpabloproal.com
Twitter: @juanpabloproal

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