Alianza Social de Trabajadores de la Industria Mexicana

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Astillero- Guerrero: negligencia y responsabilidad- El astabandera vacía- Dinero

Astillero
Las claves del Zócalo
El garrote y el espot
Mancera, informe
AMLO: protestas alegres
Julio Hernández López
Foto
RECHAZAN MAESTROS DE QR LA REFORMA EDUCATIVA. Miles de integrantes del Comité de Lucha Magisterial se manifestaron ayer en Cancún, Quintana Roo, en rechazo a la reforma educativa. Provenientes de los 10 municipios del estado, los profesores marcharon de la delegación de la Secretaría de Educación estatal al kilómetro cero del bulevar Kukulcán. Un grupo se separó del contingente principal y avanzó hacia la zona hotelera, donde encaró a casi 300 policías antimotines
Foto José Luis López Soto
 
El triunfo pírrico del ceremonial patrio sobre los derechos públicos está convirtiéndose en un bumerán impensado por tecnócratas y políticos frívolos e ignorantes de la verdadera historia nacional. La Plaza de la Constitución delata las intenciones reales de quienes alegaron propósitos rituales impostergables para así expulsar a ciudadanos en protesta.
 
Cercado ese Zócalo donde suelen converger múltiples expresiones cívicas disidentes, tomado como rehén por fuerzas federales y capitalinas, con el Estado Mayor Presidencial como garante de sujeción, y oficialmente negado para su uso porque así lo ha decidido el usufructuario actual del Poder Ejecutivo federal, queda claramente mostrado el talante crecientemente restrictivo de garantías y libertades por el mexiquense que ahora se reserva el derecho de admisión al mencionado Zócalo cuando menos hasta el próximo jueves 19, cuando desea encabezar sin temblores políticos la ceremonia conmemorativa del sismo de 1985.
 
Así como expulsando a profesores en lucha celebró la gesta de los rebeldes que pugnaron con violencia y excesos por la Independencia nacional, ahora el ocupante de Los Pinos busca rememorar los estremecimientos telúricos que también fueron políticos y sociales (la gente tomando en sus manos el proceso de rescate y defensa colectiva, mientras los políticos rehuían sus responsabilidades, entre edificios que caían no sólo por el fenómeno natural, sino también por la corrupción de los contratistas, por el mal uso del dinero público).
 
El propio Peña Nieto vive en estos momentos otro momento social crítico, de dimensiones aún imprecisas. Otro fenómeno, meteorológico, que abarca buena parte del territorio nacional y se ha expresado de manera inusual en ambos flancos costeros del país, pone de manifiesto la insuficiencia del aparato y los recursos públicos destinados a la atención de desastres naturales. El tamaño de un Estado como el mexicano se encoge a la hora de enfrentar esas circunstancias, ante cuyas probabilidades debería estar fuertemente preparado. Apenas da para reacciones propias del lugar común: Peña Nieto a bordo de un camión de carga recorriendo algunas zonas accesibles, el despliegue del plan militar de emergencias, la difusión gubernamental de imágenes con las que se pretende dar la impresión de que ya algo se está haciendo, aunque por lo pronto lo más destacado sean esos espots.
 
La desgracia es multiplicada porque muchos de los órganos gubernamentales que deberían estar preparados para atender y enfrentar las circunstancias que desembocan en tales infortunios están ocupados por ignorantes en las materias de su empleo, partidizadas las nóminas para insertar en cargos técnicos a miembros del bando político en turno de abordaje sexenal. Por ejemplo, Peña Nieto comisionó a algunos secretarios para que personalmente atendieran ciertos estados. A Guerrero mandó a la salinizada Rosario Robles, con riesgo de que allí se reproduzcan las históricas maniobras que convierten las ayudas extraordinarias en promoción electoral para determinado bando, en este caso con la secretaria de Turismo, Claudia Ruiz Massieu, sobrina de Carlos Salinas de Gortari, en busca de ser la próxima candidata priísta a gobernar esa entidad.
 
Justamente el hartazgo social ante la incapacidad e insensibilidad de la clase política gobernante levantó después de 1985 una inconformidad colectiva que más adelante abrió el camino a la izquierda electoral para tomar el mando de la capital del país. Desde que Cuauhtémoc Cárdenas ganó los comicios inaugurales de la etapa en que los capitalinos eligen a sus autoridades (antes eran designaciones presidenciales, en la jefatura central y en las delegaciones), se había mantenido una política genéricamente acorde con esa visión mayoritaria cargada a la izquierda. Con sus matices, en la ciudad de México se ha sostenido una política de desarrollo social que incluso hoy constituye el principal activo de la polémica administración de Miguel Ángel Mancera, quien ayer rindió su primer informe de labores en un contexto difícil, acusado de despegarse de las grandes líneas tradicionales de esa izquierda e incluso ir preparando el camino para que el PRI avance en las próximas elecciones intermedias y recupere la plaza en 2018.
 
Un ex jefe del gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador, también apareció ayer, pero no entre gobernadores de otras entidades y el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, como hizo Mancera, sino en un video distribuido a través de las redes de Internet, para invitar a la marcha que del Ángel de la Independencia al Zócalo se realizará el próximo 22, con el fin de dar continuidad a la protesta contra la privatización petrolera que el pasado 8 no pudo desarrollarse a plenitud porque la CNTE ocupaba la plaza mencionada.
 
Aun cuando ciertos segmentos de esa izquierda demandan acciones de mayor contundencia (el ex diputado Gerardo Fernández Noroña ha emplazado al tabasqueño a anunciar este domingo algo más que marchas), AMLO ha preferido destacar el timbre cultural y artístico que tendrá esa próxima caminata, la cual, dijo, será una fiesta, pues en Morena se debe protestar con alegría. Precisó que van a venir de todos los estados del país, van a traer su música, sus danzas. Por ejemplo, estarán los tamborileros de Tabasco con la danza del caballito (...), los parachicos de Chiapas (...). toda la cultura de Oaxaca.
 
Así, en estos momentos todos los caminos conducen al Zócalo. No se sabe si los profesores de la CNTE lo ocuparán desde este miércoles o hasta el jueves, después de la tempranera ceremonia recordatoria del sismo, y si, en caso de retomar esa plaza, la cederán a AMLO para el acto dominical o éste tendrá que llegar sólo hasta los linderos. Mancera invoca la posibilidad de una mesa de negociación, en presencia de los medios de comunicación, entre la CNTE y el gobierno federal, y en varios planteles universitarios se declaran paros en apoyo a los profesores. ¡Hasta mañana!
Twitter: @julioastillero
Facebook: Julio Astillero
Guerrero: negligencia y responsabilidad
El arribo simultáneo de los meteoros Manuel e Ingrid al territorio nacional ha arrojado en pocas horas un daño particularmente severo y de alcance nacional. A la afectación de más de millón y medio de personas por las lluvias registradas en 19 entidades del país se suma la pérdida irreparable más de medio centenar de vidas humanas a consecuencia de inundaciones y deslaves, con saldos todavía incuantificables. Particularmente desastrosa ha sido la devastación ocurrida en Acapulco, Guerrero, y en sus localidades conurbadas, donde el paso del primero de esos meteoros ha derivado hasta ahora en una treintena de muertes y provocó la suspensión del suministro eléctrico y telefónico, además de la incomunicación aérea y por carretera durante varias horas.
 
Como sucede cada vez que se producen estos fenómenos meteorológicos, el paso de Manuel e Ingrid sacó a relucir las inequidades estructurales, las desviaciones institucionales y la generalizada falta de voluntad y de capacidad de las autoridades para la prevención. En el caso concreto de Acapulco, esos elementos se ven reflejados en la falta de planeación que ha acompañado al crecimiento desmedido de ese destino turístico, y al consecuente surgimiento de una aglomeración urbana cuyos eslabones sociales más desfavorecidos se encuentran en situación de riesgo permanente. Cabe señalar, al respecto, que las afectaciones sufridas por los miles de turistas varados en ese balneario, sin dejar de ser graves, son de índole coyuntural; en cambio, las pérdidas patrimoniales y humanas de los habitantes de las colonias populares y los poblados vecinos seguirán sintiéndose por mucho tiempo más, aunque dejen de figurar en la atención pública.

En dicha perspectiva, situaciones como la que enfrenta Acapulco ponen al descubierto acciones humanas e ineptitudes, imprevisiones, historias de lucros desmedidos y actos de corrupción. Los fenómenos naturales son, por definición, inevitables; pero sus consecuencias desastrosas están estrechamente relacionadas con un orden social que coloca a los sectores más pobres de la población en terrenos con riesgo de deslave o inundación, en las zonas sísmicas y en las rutas de los ciclones, sin contar con edificaciones capaces de resistir el embate de los fenómenos geológicos y meteorológicos.
 
El punto de contraste de esta inoperancia institucional para prever las afectaciones de los huracanes mencionados es la capacidad de respuesta y el esfuerzo humano de que han dado muestra las cuadrillas de trabajadores de distintos sectores –electricistas, telefonistas, camineros, trabajadores de la construcción y del ramo de los servicios, entre otros– que operan en las zonas afectadas. A sólo unas horas del paso de Manuel en Acapulco, y a pesar de las condiciones adversas y el caos que imperaron en ese destino, esos trabajadores lograron restablecer casi la totalidad de la red eléctrica y de los servicios de telefonía fija y móvil; un avance significativo, aunque todavía insuficiente, se ha registrado también en las tareas de rehabilitación de los caminos afectados por deslaves.
 
Es significativo que ese sector de la población, a cuya labor se debe que el país se mantenga a flote incluso en situaciones de emergencia nacional como la actual, sean recurrentemente colocados en la condición de víctimas por el modelo económico vigente, ya sea mediante afectaciones a sus derechos laborales –como las consumadas con la pasada reforma a la Ley Federal del Trabajo–, la pérdida de puestos de trabajo y las campañas de linchamiento en contra los sectores que se movilizan para protestar por tales circunstancias.
 
Sería pertinente y deseable que las autoridades ponderaran el valor que tienen los grupos involucrados en las labores de recuperación de las zonas siniestradas, en el entendido de que sin ellos los gobiernos de todos los niveles se verían rebasados y las consecuencias desastrosas vinculadas con los fenómenos naturales se multiplicarían.
 
Por lo demás, y con independencia de los avances realizados, la contingencia inmediata demanda una solidaria respuesta de la ciudadanía para auxiliar a los damnificados por Ingrid y Manuel, así como un esfuerzo gubernamental para garantizar que dicha ayuda fluya en forma eficiente y llegue efectivamente a quienes la necesitan.
La patria en su mes-Rocha
El astabandera vacía
Alejandro Nadal
México atraviesa tiempos aciagos. Su gobierno se empeña en entregar lo último que queda del patrimonio del pueblo mexicano a intereses privados, extranjeros y nacionales. Frente a la crisis económica, sus gobernantes reaccionan torpemente, con lentitud y con medidas marcadas por contradicciones. Finalmente, las autoridades se muestran incapaces de enfrentar la secuela de destrucción y muerte provocados por los desastres naturales.
 
Las calamidades naturales no se pueden evitar, pero sus efectos pueden ser mitigados de muchas maneras: alertas tempranas, preparación y movilización de la población, infraestructura robusta, mantenimiento preventivo y esquemas de respuesta rápida. Pero ¿qué digo? ¿Movilización de la población? Pero si aquí lo que el gobierno quiere es una población desmovilizada, por no decir pasiva. Lo que menos quiere el poder es una población alerta y movilizada: y si no, ahí están los maestros de la CNTE para confirmarlo.

¿Infraestructura robusta? Imposible lograrlo con un presupuesto federal con asignaciones raquíticas para inversión física. Por eso tenemos décadas de un rezago acumulado en todo lo que tiene que ver con desarrollo: salud, educación vivienda, carreteras, obras de irrigación. En el neoliberalismo el estado abdicó de sus responsabilidades frente al desarrollo del país y la red de carreteras tuvo que crecer con inversiones privadas que estuvieron mal planeadas y llegaron a la quiebra. El gobierno entró al rescate y hoy todo eso pesa en las finanzas públicas. La carretera más emblemática es la Autopista del Sol, construida para los negocios, más no para durar.

¿Esquemas de respuesta rápida? A cuatro días de los meteoros en el Golfo y en el Pacífico el gobierno apenas puede articular una reacción atropellada por el caos y la improvisación. Esta es la hora en que el Centro de Prevención de Desastres sigue con su página en la red anunciando que todo está bien...en el Popocatépetl. El servicio de protección civil de la Secretaría de Gobernación mantiene su página con mensajes anodinos, los de un régimen en decadencia: acércate al Sinaproc, conócenos, infórmate de la convocatoria al premio de protección civil 2013. Pues de seguro no se lo van a dar a Peña Nieto. Eso sí, hasta abajo: anuncios del informe presidencial, de las reformas hacendaria y energética.

El gobierno anunció hace una semana su paquete económico para el 2014. Su previsión de crecimiento del PIB es de 3.4 por ciento, pero por lo pronto, este año la economía nacional crecerá mucho menos de 1.8 por ciento pronosticado por el gobierno y a duras penas se cumplirá la meta del 2014. Aunque el secretario de Hacienda no se canse de repetir que ‘técnicamente’ México no está en recesión, los desastres naturales dejarán una huella profunda y el crecimiento será mucho menor que el pronosticado.
 
El presupuesto de egresos, dice el gobierno, es contracíclico. Con esto quiere decir que ayuda a reducir la pérdida de dinamismo de la economía al inyectar más dinero e incrementar la demanda agregada. Para demostrarlo, el gobierno señala que su presupuesto mantendrá un déficit de 3.5 por ciento del PIB. Pero, qué curioso paquete de estímulo fiscal. Tiene déficit, es cierto, pero también contiene un incremento en los impuestos por todos lados: sobre el IVA en la frontera y a las colegiaturas, sobre el ISR con una especie de remedo de progresividad y por supuesto, manteniendo los incrementos en la gasolina. Es un presupuesto contradictorio: por un lado se anuncia el déficit como muestra de que el gobierno frenará la caída de la economía, pero por el otro, se introducen incrementos en los impuestos que pegan en el poder de compra de la población.
 
El Banco de México anunció hace unos días que bajaría la tasa de interés de referencia de 4 a 3.75 por ciento. Esa es la tasa interbancaria de un día y no servirá para reactivar el crédito y la economía, a pesar de los pronunciamientos del BdeM y del secretario de Hacienda. Los bancos no están sujetos a ninguna regulación y el impacto en las tasas activas (las que cobra el banco) será nulo: el costo del crédito seguirá siendo exorbitante. En síntesis, el espacio económico sigue estando ocupado por la rapacidad y la miopía.
 
Para colmo de males, la reforma energética sigue como espada de Damocles, suspendida sobre la nación mexicana. Con este robo se cerrarán las puertas de un proceso de industrialización generador de empleos estables y mejores oportunidades para todos. Es otra calamidad, como la de la entrega del espacio maicero mexicano a los cultivos transgénicos producidos y comercializados por la empresa Monsanto. Al igual que la plaga de maíces transgénicos, la entrega del sector energético a las empresas trasnacionales es un retroceso del que no podremos escapar fácilmente.
 
Dicen que cuando viene el huracán y despoja a los árboles de sus hojas, los troncos quedan como un astabandera vacía. Quizás es una buena metáfora para la República Mexicana en estos momentos. Los árboles permanecerán desnudos, sin insignia, como testimonio mudo de las hazañas del mal gobierno.
16 de septiembre-Helguera
Dinero
El ISR del sueldo presidencial
Inundaciones profundizarán recesión
Cocodrilos sueltos en Puerto Marqués
Enrique Galván Ochoa
La reforma hacendaria asegurará al presidente Peña Nieto un buen sueldo el año próximo. Y prácticamente el resto de su vida, porque le tocará pensión a partir de que termine su sexenio. ¿Cuánto es eso? Lo escribo con letras para mayor comprensión: cuatro millones doscientos dieciséis mil seiscientos quince pesos al año. Menos el ISR de 30 por ciento, $1,161.641, su ingreso neto será de $3,054,974. Hasta una fecha tan reciente como el sexenio de Zedillo, se guardaban como secreto de Estado las percepciones del presidente, así como también la partida secreta. Ésta desapareció, aunque en los hechos ha venido a ser sustituida por sospechosos fideicomisos, pero el sueldo aparece con toda claridad en el presupuesto de egresos de cada año. Su ingreso se integra por tres rubros: 1) Percepciones y salarios, 2) Prestaciones y 3) Percepciones extraordinarias. En el rubro de las prestaciones sobresalen el aguinaldo navideño de $76,817 y la gratificación de fin de año, de $319,628. Las percepciones extraordinarias las creó Felipe Calderón. Aunque prometió bajarse el sueldo 10 por ciento en plena crisis del catarrito, lo que hizo fue aumentarlo con un descomunal ‘‘bono de riesgo’’ de $830,446. Lo conserva Peña Nieto.
 
El ISR presidencial
¿Cómo afectaría a Peña Nieto el aumento a 32% del ISR? No grava los primeros 500 mil pesos, pero sí al resto, el excedente. Debería pagar un 2 por ciento adicional sobre tres millones y medio de pesos. Más o menos 70 mil sobre lo que ya paga hoy. Hacienda dice que el impuesto es progresivo, busca que paguen más los que ganan más. Sin embargo, los que ganan mucho –como Peña Nieto– en la práctica pagarán menos, comparativamente. La clase media será gravada igual que el presidente: 32% de IVA, pero sobre un ingreso infinitamente menor. Para que el impuesto realmente fuera progresivo, los contribuyentes como Peña Nieto deberían ser gravados con una tasa de al menos 50 por ciento.
Lo que hacía falta
La economía estaría en recesión o en desaceleración, según el economista al que uno le pregunte. Sin embargo, por los síntomas que ofrece está en recesión, de acuerdo con el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas. En esta materia tampoco se aplica aquello de que sólo está ‘‘ligeramente embarazada’’. Las inundaciones harán que el desplome se profundice, no sólo porque las actividades productivas de una extensa región se encuentran sincopadas, sino por los recursos que será necesario inyectar para su recuperación mínima. Hay $6,300 millones de Fonden disponibles, pero sólo en Guerrero se requieren $5,000, de acuerdo con las primeras estimaciones. Lo ideal es que fueran manejados con escrupulosidad, pero como decía un fidelísmo ex gobernador veracruzano: ‘‘cada ciclón deja millones a montón’’.
Foto
 
IVA a colegiaturas
¿Cómo va la propuesta de Hacienda? La trinidad (nada santísima) ya se pronunció en contra: PRI, PAN y PRD. Ahora falta conocer con cuál impuesto sería remplazado. ¿Habría modo de gravar las ganancias de los derivados financieros en la Bolsa? ¿O un impuesto adicional a las empresas de telefonía celular? Sobra tela de dónde cortar.
e@Vox Populi
Ayer me encontré con la sorpresa de que la caseta de cobro de la carretera México-Toluca ya tenía un incremento de $5.00: pasa de $65.00 tramo completo a $70.00. Promotora y Administradora de Carreteras SA de CV es la administradora y es un abuso. Normalmente tomo la carretera libre, pero siempre están haciendo obras interminables que afectan el tránsito y obligan a tomar por lo menos la mitad del tramo de la autopista para llegar al DF. ¿Quién les autoriza esos incrementos? ¿Con quién nos quejamos?
Cristóbal Aguirre
R: Ya se adelantaron al reformón fiscal y eso que todavía no lo aprueba el Congreso. El director de Profeco, Alfredo Castillo, debería revisar los precios.
Twitter
Los cocodrilos se salieron de la Laguna Negra de Puerto Marqués, en Acapulco; hay muchos de ellos en las inundaciones.
Con esta nueva reforma fiscal me gustaría ser Sherlock Holmes para poder hacer las mejores deducciones.
Con @FelipeCalderón hubo disciplina en el gasto, se redujo el déficit…//Ya vimos lo disciplinada que resultó Alejandra Sota.
Juan Bueno Torio @juanbuenot
Twitter: @galvanochoa
Facebook: @galvanochoa

No hay comentarios:

Publicar un comentario