Elecciones 2012
Pide la Fepade informes a CNBV y SHCP
Bajo la lupa, Soriana, Monex y dos empresas
Se indaga presunta compra de votos vía tarjetas
Gustavo Castillo García
Periódico La Jornada
Jueves 12 de julio de 2012, p. 7
Jueves 12 de julio de 2012, p. 7
La Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) solicitó a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) información relacionada con el banco Monex, Grupo Comercial Inizzio, Comercializadora Epfra y Soriana para esclarecer el presunto financiamiento ilícito para la compra de votos en favor del PRI, relacionada con la elección presidencial vía la emisión de tarjetas.
Asimismo, señaló que los resultados que arrojen estas indagatorias no son vinculantes con las decisiones que tome el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) en cuanto a la calificación de los comicios, informó la titular de esa fiscalía, Imelda Calvillo.Puntualizó que la Fepade requiere del apoyo de la sociedad para determinar, mediante testimonios, los casos en los cuales las tarjetas de Soriana o Monex orientaron el voto en favor de algún candidato o partido político, de lo contrario no se podrá consignar ningún expediente ante jueces federales.
Ningún delito electoral se considera grave
Calvillo Tello explicó que en el Código Penal
–¿Qué requiere la Fepade para consignar los expedientes por esos ilícitos?ningún delito (electoral) es grave, ésa es la realidad. Por eso los presuntos responsables pueden obtener su libertad bajo fianza.
–Acreditar los delitos; no podemos decirle al juez:
tengo estas denuncias anónimas o que me hicieron estos candidatos o esos representantes de partido en contra de tal o cual persona. Debemos contar con los testimonios.
–¿La fiscalía puede acusar a una empresa o a un partido?
–Solamente a una persona física, no a una organización. Si estuviera señalada una persona moral, esa empresa tiene un responsable, un representante legal o un gerente, y él será el que tendrá que responder ante los señalamientos o ante las conductas que se pudieran estar cometiendo.
–¿Y en los casos concretos de Soriana y Monex?
–Tenemos una denuncia que se está integrando por el caso Monex, que nos hizo llegar el Instituto Federal Electoral (IFE), y ninguna de manera directa por parte de partidos políticos o ciudadanos en el caso de Soriana, pero la Fepade la inició de oficio y se está allegando todos los elementos para determinar si hubo delitos electorales.
Tarjetas telefónicas como la de esta imagen fueron repartidas por el PRI en la ciudad de MéxicoFoto La Jornada
Al igual que en el caso de Monex, la fiscalía ya solicitó información a la CNBV, la SHCP y otras instancias que nos puedan aportar elementos para continuar con las investigaciones. Para nosotros es importante que los ciudadanos o los institutos políticos afectados acudan con el Ministerio Público, se presenten y si tienen o cuentan con evidencias, las hagan del conocimiento de la Fepade y no sólo del IFE.
–¿Ya han acreditado que en los casos de Monex y Soriana se hubieran comprado votos?
–Es el señalamiento que está dentro de las denuncias; no es que Soriana le haya pedido a la gente que tenía las tarjetas o Monex les haya pedido que votaran o se abstuvieran o que votaran por determinado candidato, pero en estos casos puede haber una responsabilidad; habrá que demostrarlo.
–Y en caso de que pudieran acreditar que esas tarjetas sirvieran electoralmente, ¿cómo se va a demostrar que incidieron en el voto de los ciudadanos?
–Necesitamos de la ciudadanía, de los partidos, testimonios, declaraciones.
–Si nadie declara, ¿la investigación estará en riesgo?
–No es que esté en riesgo, es un elemento indispensable porque podemos tener las documentales, las periciales, pero debemos acreditar todos los elementos necesarios que establece esta conducta delictiva, porque no podemos decirle al juez: lo más seguro es que pasó así o pudo haber pasado de esta manera; por eso son muy importantes los testimonios directos.
–¿Los resultados de las averiguaciones previas podrán determinar si se declaran nulas las elecciones?
–No son vinculatorios, los dos son procedimientos distintos. En todo caso, eso corresponde al TEPJF. En caso de que lo solicite el tribunal, tendríamos que entregarle información de nuestras indagatorias y son ellos (los magistrados) quienes tienen la decisión.
Astillero
Superhéroes
CSG/Aspe/Videgaray
Osorio y Murillo (gulp)
El mago Felipe
Julio Hernández López
MIGRANTES RETOMAN CAMINO. Tras 20 días de estar varados en municipios del sur de Veracruz, cientos de migrantes centroamericanos podrán reiniciar su viaje hacia Estados Unidos, luego de que este miércoles se restableció el servicio ferroviario. A las 18 horas La Bestia reinició la marcha en el puerto de Coatzacoalcos
Foto Eirinet Gómez
Para que no haya dudas respecto a la manera en que planea gobernar al país (si el tribunal electoral convalida el primer triunfo, que le ha asignado el IFE), Enrique Peña Nieto decidió mostrar una tercia de personajes sombríos que constituyen su oferta de renovación y modernidad.
El más renombrado de ellos en fechas recientes es Luis Videgaray, quien ha fungido como coordinador de la campaña presidencial priísta y es entendido por muchos observadores como una especie de encargado de dar cotidiano mantenimiento mayor a la figura de su jefe formal, cuyas carencias y tropiezos usualmente trataban de alcanzar remedio mediante el conjuro de pronunciar el apellido con trazo de salvavidas:
¡Videgaray!, ha sido la fórmula heráldica del ex gobernador del estado de México en sus frecuentes momentos de atoro.
Videgaray representa, por lo demás, como bien lo recordó ayer en Twitter el columnista jornalero Carlos Fernández-Vega (@cafevega) a Pedro Aspe Armella. No solamente (a partir de aquí los comentarios son de autoría astillada) en cuanto a pertenencia a equipos políticos sino, particularmente, en cuanto a la representación y sostenimiento de los intereses coaligados en torno a la figura de Carlos Salinas de Gortari, quien tuvo como secretario de Hacienda al citado Aspe (a quien ahora se menciona como posible secretario de relaciones exteriores si se confirma el triunfo priísta). Es decir, por la vía de Videgaray-Aspe, tanto en la campaña como en su futuro cargo de gobierno (si es ratificado el triunfo de EPN), ya sea éste la misma secretaría de Hacienda o una jefatura de la oficina de Peña Nieto, al estilo de José María Córdoba con Salinas de Gortari, el muy activo ex presidente ha tenido el control de las inversiones empresariales en materia electoral y tendrá garantía del correspondiente pago desde el gobierno al triunfo de la lucrativa causa.
Los otros dos miembros de la anunciada trinidad fueron gobernadores del estado de Hidalgo. No sólo el entorno geográfico ha definido su práctica política a partir de caciquismo, atraso, explotación, corrupción y trampas (la realidad de esa región), sino que ellos mismos han mostrado una aplicada predisposición a compenetrarse de esas características, verdaderos doctorados en priísmo jurásico.
Ambos parecieran encaminarse a tareas de índole netamente política. Miguel Ángel Osorio Chong, que deja la secretaría de organización del PRI nacional para coordinar el área de diálogo y acuerdos políticos, está siendo mencionado como principal carta rumbo a la Secretaría de Gobernación. Jesús Murillo Karam, a partir del encargo de coordinar los asuntos jurídicos, y en especial la defensa del triunfo peñanietista en litigio, parecería enfilarse hacia áreas en las que sería más útil su depurado estilo de golpeteo rudo y marrullería extrema. Es decir, la Secretaría de Seguridad Pública (desde donde tendría la delicada tarea de desmontar el aparato de corrupción de Genaro García Luna e instalar el propio, con obligaciones de pago a financistas de campaña y con el propósito estratégico de pacificar al país mediante nuevos acuerdos sexenales), o la Procuraduría General de la República, si hay un nuevo rediseño de funciones que devuelva fuerza a esta área.
Los presuntos superhéroes del futuro (que estaría por ser confirmado por el tribunal electoral) harán entrenamiento a la sombra, mientras otro personaje de esa farándula trágica vuelve a escena con un libreto que parece enredado y contradictorio. El mago Felipe aparece y desaparece apoyos conforme a su personalísimo interés electoral conviene. Una noche de domingo saltó por encima de todo para dar su respaldo inmediato al priísta Peña Nieto, urgido en ese momento, al igual que el propio Calderón, de cerrar el paso a cualquier posibilidad de que Andrés Manuel López Obrador pudiera asomar como aspirante a ganador. El talante casi sonriente del ocupante de Los Pinos, apenas conteniendo un aparente placer por la derrota de AMLO y la malquerida Josefina, parecía la confirmación pública de una alianza con el priísmo peñanietista: reconocimiento y apoyo a cambio de impunidad para el calderonismo y viabilidad para convertirse en la segunda fuerza política, aunque hubiera sido la tercera electoral.
Pero el voraz mago Felipe no pareciera haberse quedado conforme con los arreglos de los recientes días o ha decidido dar un golpe más hacia delante en su acariciado proyecto de siempre de llevar el proceso electoral a terrenos de descomposición e inviabilidad que abran paso a nuevos escenarios, actores y desenlaces. Si el asunto correspondiera a grados de entendimiento insatisfechos, promesas no cumplidas o pactos no cerrados, Calderón lo que estaría haciendo es encarecer el costo de la negociación. En ese plano, la vuelta a las sonrisas compartidas será cuestión de tiempo, de pocos días.
A menos que el mago de Los Pinos considere que ha quedado desactivado López Obrador (aunque todavía haya de transitar otro plantón de desahogo, ahora en lo judicial y a través de manifestaciones públicas con mayoría juvenil) y que aún puede entrampar y desactivar a Peña Nieto, añadiendo su voz, y la del panismo al que mantiene sometido a sus instrucciones, al proceso de descalificación política de Peña Nieto, abriendo así posibilidades de una resolución judicial en contra del PRI que ya se hace con el poder en la bolsa. Tirar abajo el proceso electoral, a partir de los monederos electrónicos que al súbitamente demócrata Felipe le parecieron muestra
inaceptablede fallas que deben investigarse y, en su caso, castigarse, abriría nuevas vías, forzadas, de entendimiento y reacomodos. Aunque, por lo que se ve, a Calderón, familia y primer círculo, lo que les urge es negociar protección sexenal y ser tomados en cuenta en el reparto del botín en puerta.
Y, mientras AMLO fija hoy su postura respecto al triunfo de EPN ya reconocido por el IFE, con expedientes judiciales en curso y megamarchas en todo el país este sábado, ya concurrentes los ánimos de un segmento del 132 y del lopezobradorismo, ¡hasta mañana!
Twitter: @julioastillero
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Elecciones compradas
Octavio Rodríguez Araujo
Con 3.3 millones de votos de diferencia entre Peña Nieto y López Obrador sólo queda demostrar, como dice la portada de Proceso, que la elección fue comprada, y si se demuestra tal vez la diferencia no sea la anotada. Todos los días aparecen nuevas evidencias de la compra del voto de millones de mexicanos. Esto siempre se ha hecho desde que he observado procesos electorales, pero ahora ha sido escandaloso y un pésimo principio para la alternancia en el poder y para la salud de nuestra precaria democracia. El mexiquense, si no se anula la elección, llegará a Los Pinos con la conciencia (espero) de que él, su partido y las empresas que lo apoyaron abusaron de la pobreza de muchos mexicanos para torcerles la mano que marcaría las boletas electorales.
satisfacer las necesidades de nuestros clientes de manera ética y creativa), para sólo mencionar a las más visibles.
Las expresiones tanto sociales como partidarias y jurídicas que se han manifestado después de la elección pasada ya no son porque se reconozca el triunfo de López Obrador, que según Peña Nieto
no sabe perder, sino para que se sepa objetivamente la verdad de estos comicios en los que las irregularidades y errores al apuntar y vaciar los datos fueron, aunque grandes, el problema menor. No debe pasarse por alto, sin embargo, la diferencia de los votos registrados en el PREP y los revelados después del recuento realizado por el IFE: de 1.17 millones en conjunto para EPN, AMLO y Josefina Vázquez Mota. Esta diferencia no es poca cosa pues equivale a una cantidad ligeramente mayor que los sufragios obtenidos por Quadri. Lo principal de la elección, entonces, está en la
induccióndel voto con base en las necesidades de la gente y de su ingenuidad al creerle a la televisión sólo porque no conoce otras fuentes de información. Dicha inducción es, por lo menos, inmoral, y todavía no empieza el gobierno priísta: de un triunfo inmoral, un gobierno inmoral.
La demanda de los jóvenes de democratizar los medios electrónicos de comunicación y de exigir normas éticas en su labor cotidiana, no es una ocurrencia sino una necesidad impostergable. Haberle quitado a los mass media, con la última reforma electoral, la posibilidad de contratar espots propagandísticos de partidos, candidatos y ciudadanos, fue un relativo avance, pero ahora sabemos que se requieren más controles y evitar así que se explote la pobreza de la gente con la compra de votos. Habrá de verse cuántas de las denuncias se pueden demostrar y qué actitud asume el tribunal electoral, porque si es como en 2006 las cosas irán mal.
Las fuerzas progresistas del país y la gente que todavía tiene dignidad y respeto por sí misma, deben exigir que la impugnación de unos comicios sucios, inmorales y aprovechados de las necesidades de muchos no sea estéril. Dicha impugnación no es, como dicen algunos, un berrinche más de López Obrador porque no llegó a Los Pinos, sino un deber contemplado en la ley para obligar a las instancias jurisdiccionales a reconocer todas las aberraciones que distinguieron estos comicios y que incluso el PAN y el mismo Calderón, hipócritamente, también admiten.
Esta vez, por cierto, nadie podrá acusar a López Obrador de provocar inestabilidad en el país ni de ser
un peligro para México. Si alguien se ha apegado a la legalidad y al supuesto pacto de civilidad que firmaron los candidatos antes del primero de julio, ha sido él; ni siquiera quienes reconocieron su derrota antes de los resultados oficiales o quienes felicitaron al priísta antes de los tiempos legales del proceso que aún no termina. Pero el poder no quiere ser cuestionado, muchos menos en sus métodos de ejercerlo. Así nos irá bajo el nuevo gobierno, si se lo dan a Peña Nieto.
¿Puede actuar conforme a derecho alguien que para llegar al poder lo torció y abusó de él y de sus fisuras y omisiones? No lo pienso. ¿Actuará con imparcialidad el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación? Quiero pensar que sí, pero lo dudo.
Ya respingó el PRI, y aunque Calderón dijo claramente que la compra de votos es inaceptable y que la autoridad electoral deberá castigarla si así procede, ahora lo acusan de invadir la esfera judicial. Calderón no está invadiendo nada, en esta ocasión, simplemente está
haciendo votosporque la autoridad electoral actúe como le corresponde.
Si tanto invirtieron, los priístas y sus poderosos apoyos, en evitar que AMLO ganara esta elección, ¿por qué pensar que permitirán que las denuncias prosperen y que el TEPJF actúe como le corresponde si no lo hizo en 2006? El IFE pretende lavarse las manos diciendo que ya cumplió y trata de pasarle la papa caliente al tribunal, pero hay que recordarle que fue omiso ante muchas denuncias e irregularidades.
Es nuestro deber ciudadano exigir que se investigue hasta sus últimas consecuencias esta elección y que, si procede su nulidad, ésta se lleve a cabo. El pueblo mexicano no puede ser burlado dos veces, una aprovechándose de su pobreza y necesidades y la otra imponiéndole un gobierno ilegítimo por el solo expediente de que hay muchos intereses en juego y que éstos no quieren perder.
PD. Para aquellos que dicen que el voto diferenciado demuestra que la voluntad ciudadana no pudo ser comprada, bastaría recordarles cómo votó el Panal en 2006. No defiendan lo indefendible.

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