Astillero
Cena de blancos (y azules)
Pleito por los saldos
¡Ármala en grande!
Morena: expectativas
Julio Hernández López
EN QUERÉTARO. Gustavo Madero, presidente del PAN, y el senador José González Morfín acompañan al presidente Calderón al llegar al encuentro con legisladores electos del PAN
Foto Cristina Rodríguez
Como una demostración de que ciertas expresiones étnicamente discriminatorias pueden encontrar correspondencia en sus antípodas cromáticas, ha de decirse que los panistas viven una cena de oscuros desórdenes y apetitos al amparo de los blancos y los azules.
Cual corresponde al perfil tradicional de esa formación derechista, donde la hipocresía puede esconder bajo la alfombra los enormes platos rotos (práctica, por lo demás, bastante usual en el resto de la clase política mexicana), anoche compartieron alimentos en Querétaro los virtuales nuevos legisladores federales panistas con quien todavía ejerce el poder ejecutivo, el exageradamente activo Felipe Calderón, que desea apropiarse de la dirección formal del PAN, ejercida por Gustavo Madero (quien debería seguir allí hasta finales del año entrante, conforme a los términos en que fue electo el 4 de diciembre de 2010), y forzar la designación de coordinadores de bancadas en San Lázaro y el Senado (Ernesto Cordero, en esta cámara) que correspondan a sus intereses, que ya de salida de Los Pinos se han concentrado en el ámbito partidista.
Las pretensiones caciquiles de las familias Calderón y Zavala, apoyadas por ex presidentes nacionales del PAN impuestos o beneficiados política y presupuestalmente por Felipe (Germán Martínez y César Nava en el primer caso; Luis H. Álvarez y Luis Felipe Bravo Mena, en el segundo), han generado una natural reacción defensiva en el cuerpo nacional panista que cree inaceptable que la cúpula política que desde Los Pinos creó las condiciones para perder el poder y quedar en una situación política lastimosa intente ahora aparecer como presunta salvación de la misma desgracia por la que debería recibir juicio y castigo.
Más de veinte presidentes de comités directivos estatales del PAN han firmado un posicionamiento político que pretende impedir que la desesperación de los Calderón y los Zavala acelere los tiempos de reflexión y de decisión en el partido de blanco y azul, no necesariamente porque defiendan o deseen la permanencia en el argo del mencionado Madero (cuyo desempeño político y hasta lingüístico ha sido muy deficiente), pero sí porque saben el grave peligro para sus siglas y para el país que significaría que desde Los Pinos, en sus últimos días de desquiciado y lucrativo ejercicio del poder, las familias que durante décadas han subsistido y se han enriquecido al amparo de la política se hagan del control del PAN mediante un golpe que Felipe Calderón ha estado promoviendo con recursos públicos al realizar en semanas recientes diversas reuniones con cuadros de su partido en las ciudades que va visitando a título oficial (la propuesta es
refundarel PAN, modificar los estatutos en noviembre y elegir nueva directiva nacional).
A los Calderón-Zavala les es indispensable tomar el control del PAN para sacar adelante los acuerdos con Enrique Peña Nieto y cobrar réditos del nuevo jefedieguismo, controlar los mecanismos de postulación de candidatos con la vista puesta en el 2018 y con Margarita como carta familiar, y cubrirse las espaldas ante los predecibles embates que sufrirán en cuanto dejen Los Pinos. Por ello es que el conceptualmente básico Gustavo Madero ha advertido que, si en su partido se privilegian los intereses personales,
ya valió gorro.
Astillas
Ya encarrerado, y dados los óptimos resultados obtenidos en la pasada contienda presidencial, el gobierno del estado de México ha comenzado a repartir una tarjeta juvenil de descuento:
Ármala en grandese llama el nuevo plástico motivador, con el que se pueden obtener rebajas en importantes firmas asociadas, como Suburbia, restaurantes California, Burger King, Berlitz, Iusacell Unefon, Ci no precisamente en las casillas. Gali añade:
Pero nuestra tarea, en el caso de que AMLO decida contar con Morena en un futuro, será de largo plazo, no coyuntural para elecciones. Éste no es el sentido ni el interés primordial de Morena. Por otro lado, Morena está formada por mexicanos: no somos tunecinos ni alemanes, somos mexicanos, con todas nuestra carencias: timoratos, domesticados por un caciquismo milenario, carentes de cultura política, desorganizados y agachones. El trabajo en Morena nos ha enseñado que, a pesar de todas estas carencias y defectos, hay gente en los rincones más insospechados del país y en toda la escala social (en clases medias y altas también) que votaron AMLO porque confían en su honestidad y comparten su convicción de que México puede cambiar y podemos alcanzar la paz, la justicia y la dignidad perdidas... Y, mientras los empresarios juegan a asustarse ante el riesgo de que AMLO se
radicalice, y los dirigentes Chuchos corren a
serenary explicar, ¡hasta mañana, con la bancada priísta en el Senado en vías de convertirse nuevamente en frecuencia televisiva: XHEG!
Por añadidura, el referido desplegado puede resultar muy conveniente para los actores políticos que han venido presionando al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación para que acelere el proceso de validación de la elección y declare
presidente electoal aspirante priísta lo antes posible. Dicha circunstancia configura un ambiente poco propicio para el correcto desempeño del órgano jurisdiccional y pone en entredicho las aseveraciones de algunos de sus integrantes de que se estudiará
a fondotodas las pruebas presentadas por la coalición partidista de las izquierdas, y que la calificación de la elección será
transparentey ajena a presiones.
Más allass="col col2" style="text-align: justify;">
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Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
La élite del dinero, en el escenario poselectoral
En un desplegado difundido ayer, el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios (CMHN) –que agrupa a los propietarios de las empresas más poderosas del país– afirma que
ya son dos las elecciones presidenciales en las que los partidos que representan a las izquierdas alegan fraude porque el resultado fue contrario a sus intereses, y los acusa de
crear un ambiente de intemperanciay de alentar
acciones que afectan al público y a empresas como Soriana, en alusión a los actos de protesta y a las condenables agresiones en contra de dicha cadena de supermercados, vinculada con la presunta compra de votos en favor de la campaña presidencial del candidato priísta, Enrique Peña Nieto.
Por añadidura, el referido desplegado puede resultar muy conveniente para los actores políticos que han venido presionando al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación para que acelere el proceso de validación de la elección y declare
presidente electoal aspirante priísta lo antes posible. Dicha circunstancia configura un ambiente poco propicio para el correcto desempeño del órgano jurisdiccional y pone en entredicho las aseveraciones de algunos de sus integrantes de que se estudiará
are en todas las las pruebas presentadas el campo del derecho están esos dos muuierdas, son el iusnaturalismo y el positivismo jurídico. Dentro de ellos hay a su vez diversas corrientes de pensamiento, y aun quienes se piensan afiliados a una misma concepción y criterios jurídicos, pueden diferir acerca de si un hecho de la vida socá de las formas, el pronunciamiento del CMHN reviste aspectos cuestionables en el fondo, pues insinúa que la inconformidad de López Obrador y su entorno social de apoyo ante los resultados de las pasadas elecciones equivale acrear un ambiente de intemperanciay a alterar el estado de derecho, y los responsabiliza, en particular, de la crispación y la animadversión generadas en torno a Soriana, sin que hayan hasta el momento pruebas contundentes al respecto.
Al respecto, cabe insistir que el rumbo de acción elegido hasta ahora por el tabasqueño ha consistido en recurrir y agotar los cauces institucionales en materia electoral, y que su apego a la legalidad ha sido reconocida incluso por organismos empresariales de los que no cabe suponer simpatía alguna por el candidato de las izquierdas, como la Confederación Patronal de la República Mexicana.
Pero hoy, el surgimiento de #YoSoría que ser uno de los principales interesados en demandar que la ley se respete a plenitud –empezando por los preceptos que demandan la realización elecciones limpias, libres y competidas– y que se esclarezcan y sancionen adecuadamente los indicios de prácticas ilícitas en materia electoral. En cambio, con posturas como la comentada da la impresión de que la élite empresarial del país reclama una aplicación selectiva y parcial de la ley, en el mejor de los casos, o de que busca, en el peor, erigirse como actor de inequidad electoral y distorsión democrática, tal como ocurrió en los comicios de hace seis años.
El hormiguero de #YoSoy132
Luis Hernández Navarro
Vista desde el exterior, la vida diaria del movimiento #YoSoy132 semeja un hormiguero. Miles de incansables jóvenes realizan todo tipo de actividades de manera simultánea. Celebran reuniones de discusión y análisis, elaboran documentos donde califican el pasado proceso electoral, producen materiales audiovisuales explicando su causa, se solidarizan con luchas sociales, como la de los ejidatarios choles de Tila o la comunidad de Huexca; apoyan a los aspirantes rechazados en su movilización para tener un lugar de estudio, protestan masivamente contra Televisa y organizan campañas en el ciberespacio.
#YoSoy132 ha logrado dar forma a un profundo descontento social existente en el país antes de su formación como movimiento. Antes de su nacimiento, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD), dirigido por Javier Sicilia, dio cauce al enojo popular contra la guerra de Felipe Calderón contra el narcotráfico. Sin embargo, al institucionalizarse y entrar en la lógica de las inevitables negociaciones con el Estado, su capacidad de convocatoria se diluyó. Sus intentos por poner a las víctimas de esa guerra en el centro de la campaña electoral no fructificaron.
La presencia de ese malestar existente antes del surgimiento de #YoSoy132 se hizo evidente cuando se convocó a la primera marcha contra Peña Nieto en la ciudad de México. El naciente movimiento estudiantil se deslindó de ella e, incluso, aseguró que podrían producirse provocaciones. A pesar de ello, la protesta fue un éxito y muchos jóvenes universitarios se sumaron a la convocatoria.
Pero hoy, el surgimiento de #YoSoy132 y sus iniciativas han logrado dar a ese descontento popular un eje de sustentación y un horizonte programático. Además, su potencialidad de organizar el malestar es aún mayor, en la medida en la que la estrategia de Andrés Manuel López Obrador de constituirse en brazo legal y referencia ética contra la imposición de Peña Nieto, al tiempo que se abstiene de tomar las calles, ha dejado un espacio en la acción colectiva que ha sido ocupado por los estudiantes y sus aliados.
¿Qué hay detrás de este hormiguero? El movimiento #YoSoy132 no es un sindicato o una unión estudiantil integrada por afiliados individuales. Tampoco es una federación de estudiantes conducida por una mesa directiva centralizada que asume la representación de sus adherentes, o una coordinadora de comités de lucha por escuela en la que participan activistas. Es un organismo de masas, de nuevo tipo, en construcción, cuya soberanía surge de las asambleas por escuelas y en la asamblea nacional.

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