Alianza Social de Trabajadores de la Industria Mexicana

domingo, 30 de septiembre de 2012

BAJO LA LUPA- ¿Sirve de algo manifestarse?- Petróleos Mexicanos, ¿o españoles?

Bajo la Lupa
El nuevo mundo de balcanizaciones y fusiones, según el NYT
Alfredo Jalife-Rahme /I
Foto
La inconformidad por la austeridad impuesta al pueblo español ha llevado a los ciudadanos a las calles para exigir incluso la dimisión del presidente de gobierno, Mariano Rajoy. La escena, ayer en Madrid
Foto Ap
 
Tras el artículo Las balcanizaciones de la OTAN: Quebec, Escocia, Cataluña, Bélgica, Padania (ver Bajo la Lupa, 26/9/12), FT (26/9/12) aborda la probabilidad de la implosión española en pedazos balcanizados: Cataluña, País Vasco, Galicia, Andalucía y Valencia.
 
Tampoco podemos perder de vista aquel amenazante escrito de Stratfor sobre las balcanizaciones probables de México en cinco subregiones geopolíticas: “dos indefendibles territorios estratégicos para la seguridad nacional de Estados Unidos: Baja California (boca del río Colorado) y la península de Yucatán (estratégicamente situada en el Caribe, entre Florida y Cuba); la frontera norte (desértica y despoblada, vista como amortiguador de los estados sureños de Estados Unidos); el centro, que va de la zona metropolitana hasta la costa de Veracruz, y la periferia del centro (que incluye Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán y, por la vista del mapa, Querétaro, Jalisco, Guanajuato, San Luis Potosí, el Bajío, etcétera” (ver Stratfor sentencia la defunción geopolítica de México, Contralínea, Radar Geopolítico, 17/1/10).
Menos se pudiera soslayar la tesis implosiva del principal geoestratega ruso Igor Panarin, quien predice la balcanización de EU en cinco pedazos: “la costa del Pacífico, con su creciente población china; el sur, con sus hispánicos; Texas, donde los movimientos independentistas han crecido; la costa del Atlántico, con una mentalidad distinta y separada; cinco de los más pobres estados centrales con sus poblaciones nativas estadunidenses, y los estados del norte, donde la influencia de Canadá es poderosa” (ver Vaticinan extinción del dólar y balcanización de EU, Bajo la Lupa, 26/11/08).
 
Frank Jacobs y Parag Khanna arman en el NYT (23/9/2) la cartografía del nuevo mundo.
 
Jacobs es cartógrafo radicado en Londres y muy cercano a Israel, mientras el geopolitólogo indio-estadunidense Khanna ostenta una visión reduccionista y lineal/condicionada que peca de rusofobia subliminal e iranofobia conspicua, que explaya prolijamente (Bajo la Lupa, China decreta el fin de la hegemonía de EU y el inicio multipolar global, 1º/3/09 y Empequeñecimiento de EU y el nuevo orden tripolar, según Parag Khanna, 29/3/09).
 
El simple hecho de que The Sunday Review del NYT le haya dado singular relieve, amerita su análisis debido a sus implicaciones locales/regionales/globales.
 
El modelo geológico (más bien geologista) de Jacobs y Khanna propone un nuevo mundo y el mapa de sus nuevas fronteras internacionales de 11 entidades que subsumen ocho balcanizaciones y tres fusiones: Malí, Bélgica, Congo, Somalia, el Estado Alawita, la Unión Arábiga del Golfo, Kurdistán, el Gran Azerbaiyán, Pashtunistán, Baluchistán, la unión de las dos Coreas y la captura de Siberia por China.
 
Jacobs y Khanna rememoran que desde hace 20 años se han escenificado varias balcanizaciones, en las que destaca el colapso de la URSS, mutilada en varias repúblicas de sus antiguos satélites y que fue acompañada por otras implosiones en la antigua Yugoslavia, así como el nacimiento de Eritrea y Timor Oriental.
 
Sin decir pío sobre la desglobalización, admiten que el mundo “se encuentra al inicio de otro boom natal (sic) del Estado-Nación” (¡súpersic!) cuando los nuevos países no serán producto de un solo cambio político o de un conflicto, como sucedió en la proliferación posoviética, ni serán confinados a una región especifica.
 
Adoptan una peregrina teoría geologista, cuando, a su juicio, el renacimiento nacionalista tiene en común un solo hecho innegable (¡súpersic!): la historia carcome las fronteras con la misma determinación sin propósito que opera la geología.
 
La geología de Jacobs y Khanna parece estar diseñada sin humanos, cuando son los ciudadanos conscientes de poblaciones destinadas al liderazgo local/regional/global quienes marcan el diapasón de la historia verdadera.
 
Llama la atención que Jacobs y Khanna oculten la ideología verdadera de las implosiones por venir, las cuales, a mi juicio, son producto multifactorial donde dos variables son determinantes y que son intercambiables y retroalimentables entre sí: 1) la desglobalización, que merma el poder cupular plutocrático global y que permite el (re)surgimiento de los rescoldos de los nacionalismos y hasta de subnacionalismos con el advenimiento simultáneo de una fuerza ciudadana que se expresa más libremente en las redes sociales (pese a su control por los conocidos grupos plutocráticos oligopólicos financieristas), y 2) la declinación de EU como potencia unipolar, lo cual dio lugar al incipiente orden multipolar: panorama en el que los nacionalismos subyugados a escala local/regional/global tienen la idónea oportunidad de recrear sus pactos sociales/estatales/regionales/federales.
 
A mi juicio, las balcanizaciones coetáneas son el reflejo de la grave crisis del modelo imperante que se resquebraja en su momento declinante: hace 20 años la URSS; hoy EU.
 
Va el modelo geológico de Jacobs y Khanna. Malí: reciente declaración de independencia de Azawad (donde proliferan las tribus tuareg) en el territorio sahariano del norte, donde el Islam radical (sic) deja atrás al nacionalismo de los bereberes, mientras el Sahara Occidental (RASD) sigue en hibernación ocupado por Marruecos cuando en cualquier momento se puede disparar el movimiento Cabilio (zona montañosa de Argelia). Bélgica: finalmente se fractura entre los valones francófonos y los flamencos proclives a Holanda. La gran paradoja: su capital Bruselas es el centro de la Unión Europea. Sentencian en forma controvertida que mientras Europa se integra (¡supersic!) los límites nacionales serán menos importantes que las líneas culturales (sic) y étnicas (sic) ¡Por discutir! Congo escisión: de hecho existen ya dos Congos: la previa colonia francesa y la otra belga, pero con incoherencia (sic) étnica que puede llevar a más escisiones. Citan a expertos innominados, quienes ponen en tela de juicio la viabilidad de la República Democrática de Congo (capital Kinshasa, el segundo mayor país de África tras Argelia). Juzgan que el retazo congolés puede ser mejor redefinido por corredores de recursos (sic) que por sus etnias mezcladas con separaciones y fusiones simultáneas (v. gr. la provincia de Katanga –rica en cobre– con la próspera Zambia). Balcanización de Siria y creación del Estado Alawita: a juicio de Jacobs y Khanna, se parecerá quizá a Líbano, su anterior Estado clientelar: con derechos sectarios religiosos y el cascarón vacío de un gobierno central, sin eliminar la probabilidad de que retorne a su rompecabezas étnico diseñado por Francia durante su mandato: Estados separados para los alawitas y los drusos, con ciudades- Estado para Damasco y Alepo”. El Estado alawita, sede de la secta dominante de Bashar Assad, controlaría la fértil línea costera montañosa (nota: también sede de Tartús, único puerto de Rusia en el mar Mediterráneo).
 
Llama poderosamente la atención la mención de ciudades-Estado, concepto añejo de los fenicios, raza cananea semita, 1550 aC.
¿Sirve de algo manifestarse?
Marcos Roitman Rosenmann
 
El presidente de gobierno del reino de los súbditos borbónicos, Mariano Rajoy, antes ministro del Interior de Jose María Aznar, se despachó a gusto en Estados Unidos. En un acto de soberbia mandó el siguiente mensaje: agradecía a los millones de españoles, que no se manifiestan, ser leales a la marca España, mostrando con su actitud el apoyo a los recortes. Semejante afirmación, digna de entrar en los anales de la manipulación, por no decir de la estupidez, no merece respuesta. Aunque, por su importancia, debe ser analizada. Igualmente el humorista político Gran Wyoming le contestó con el siguiente símil: La visita del papa Benedicto XVI para celebrar las Jornadas Mundiales de la Juventud Católica contó con la presencia de un millón de personas provenientes de todo el mundo; 5 mil 999 millones se muestran contrarios y no asisten, quedándose en sus casas.
 
El argumento maniqueo de Rajoy muestra la incomprensión de la convocatoria del 25-S, toma el Congreso. Tienen miedo a un desborde popular. En Portugal, una manifestación contra los recortes hizo retroceder al gobierno conservador, hasta ahora alumno aventajado de la troika. Las manifestaciones son la punta del iceberg. No son simplemente reivindicativas, expresan un estado de ánimo, una llamada de atención o un intento de hacer visible un problema. Las hay de derechas e izquierdas. Sólo que las derechas, guste o no, cuando convocan movilizan toda su gente, se deja la piel. Invierte en anuncios en televisión, radio, prensa escrita. En España son famosas las patrocinadas por la Iglesia católica y el Partido Popular en contra del aborto, la defensa de la familia tradicional, la educación privada y el terrorismo de ETA. Han llenado plazas y han sido cientos de miles sus participantes. Intentan tomar la calle y lo hacen. Pero tampoco, si hubiese sido un fracaso de asistencia sería un hecho relevante. Las manifestaciones no se miden por el número de asistentes, aunque tiene su importancia. Descalificar una asamblea, un plantón o una convocatoria por el escaso número de asistentes, es no comprender el significado de las convocatorias en tanto constituyen parte de la libertad de reunión y expresión de la ciudadanía. Señalar que los problemas no existen cuando la participación es minoritaria, es insultar la inteligencia. Son muchas las movilizaciones contra el rescate de los bancos, los desahucios, la corrupción política, la privatización de la salud, la educación o los recortes sociales que no han sido un éxito de convocatoria. ¿Y qué?

En las actuales democracias representativas, hoy despolitizadas, conseguir que la gente salga a la calle y exprese su parecer, constituye un éxito. Son décadas de trabajo, empleadas por el neoliberalismo y sus instituciones para desarticular las redes sociales, los movimientos ciudadanos, los sindicatos de clase. Promueven la pasividad, la desmovilización, el conformismo social, el sálvese quien pueda y yo el primero. A pesar de ello, la gente sigue movilizándose. Los efectos sociales de la crisis ha despertado conciencias adormecidas. Ahora se vive un proceso inverso. El edificio neoliberal tiene grietas, no es granítico, sus fisuras minan sus estructuras. Hay que apuntalarlo. Una sociedad donde prima el egoísmo, la competitividad y la pérdida de centralidad de la política, cierra espacios de representación democrática, criminaliza las protestas y es su respuesta aumentar los niveles de represión y violencia.

La frase toma el Congreso simboliza el rechazo a la degradación política, la perdida de dignidad y ética de los partidos mayoritarios, en especial subraya la ilegitimidad del partido que gobierna. El Partido Popular incumple su programa, hace lo contrario y se ufana de ello. Necesita tapar las vergüenzas, haciendo de la protesta popular ciudadana un acto reprochable, concebido para desestabilizar, provocar desórdenes, promover desobediencia, destrozar el mobiliario urbano y generar caos, en definitiva alterar la paz social. Esta manera de concebir la libertad de reunión no es nueva, Rajoy la practicó en los ocho años de gobierno de Aznar. No le dolieron prendas, como ministro del Interior, criminalizó a los manifestantes e hizo oídos sordos a las denuncias de torturas o trato degradante de los detenidos. Protegió a los policías imputados, rechazó los cargos y se negó a instalar cámaras en los interrogatorios de comisarías, desafiando la normativa europea, bajo la excusa de falta de presupuesto y tecnología. Pero no fue el único, su homólogo socialista, Pérez Rubalcaba, fue reincidente. Por eso sintonizan en materia de seguridad interior, conocen las cloacas y respiran en ellas. Por suerte, los informes de la comisión contra la Tortura y la Asociación de Derechos Humanos han demostrado la veracidad de las acusaciones de los detenidos.
 
La acción policial del 25 de septiembre, cuyas imágenes han dado la vuelta al mundo, mostrando la brutal actuación de los antidisturbios, debe contextualizarse. Responde a una manera de presentar los hechos, criminalizar las protestas y proteger las fuerzas de seguridad del Estado. El concepto de enemigo interno se rescata. La policía tiene orden de proteger las instituciones patrias, el Parlamento en este caso, que será sitiado y tomado con el fin de provocar un golpe de Estado. El Partido Popular, sus dirigentes, ministros, diputados y senadores consideran a los convocantes provocadores profesionales de la subversión, golpistas en ciernes. Pueden secuestrar las instituciones democráticas, crear un clima de violencia, asaltar el Parlamento. ¡Vamos! Reditar en el siglo XXI, la toma del Palacio de Invierno. Así se desplazaron a mas de mil agentes antidisturbios y se infiltraron en la manifestación. Su estrategia respondía a la razón de Estado.
 
Las organizaciones y los convocantes se transformaron en el otro, el extranjero, el enemigo de la patria y la nación. Así, se puso en entredicho la protesta, a quienes la secundaban y los asistentes, además abrió la puerta a tipificar a los posibles detenidos como autores de atentar contra las instituciones del Estado. En comparecencia ante el Congreso, el director general de policía, Ignacio Cosido, tipificó de muy graves los atentados , y argumentó que los detenidos cometieron delitos contra altos organismos de la nación. La juez que instruye la causa, en el auto de procesamiento de los 35 detenidos, dice que hay elementos para suponer que se atentó contra las instituciones del Estado. Todo conduce a un mismo fin. Se trata de dar una lección a quienes protestan y convencerlos de lo estéril de manifestarse. Sobre todo si trae como consecuencia ser acusados de delitos contra la nación. Mejor quedarse en casa en silencio y protestando ante la televisión o jugando a la PlayStation. La idiotez política no tiene límite. La pena es que gobierna y además cree que todos son de su condición. Si no hay gente protestando, todos aceptan los recortes. Por eso es necesario perseverar y copar la calle, aunque sólo sea para dar testimonio del desacuerdo. No pueden gobernar impunemente. Ese es el valor de las manifestaciones.
 
 
 
 Símbolo-Hernández
Petróleos Mexicanos, ¿o españoles?
 
 Antonio Gershenson
 
Se compró a nombre de Pemex primero uno, luego dos lotes de acciones de Repsol, monopolio petrolero y de otras áreas, de España. Cuando Repsol fue expropiada por Argentina, por no haber cumplido sus obligaciones en ese país, bajaron sus acciones y por lo tanto también las compradas por Pemex.
 
 
La Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados había revisado el primer lote comprado, y sus consecuencias. Con el segundo, el valor de los dos bajó de precio de manera importante, por causa de la nacionalización en Argentina y otros sucesos. ¿Acaso se vale jugar a la ruleta con el dinero ajeno, el de Pemex, y si pierde será ésta y no su director?
 
El 22 de abril pasado publicamos los favores que el gobierno mexicano le ha hecho a Repsol. Nos referimos a uno firmado con Pemex, pues los referidos a la Comisión Federal de Electricidad no se refieren a este escrito. Son los contratos de servicios múltiples, que se firmaron por 15 o por 20 años, que vienen del pasado sexenio, también panista. Siguen haciendo un dineral los de Repsol.
 
Ahora, al igual que el otro caso sin el conocimiento del consejo de administración de la propia Pemex, el director firmó hasta la fecha contratos con dos astilleros gallegos, para construir dos hoteles flotantes con un valor de 380 millones de dólares. Se espera también la firma por la construcción con empresas gallegas por 14 remolcadores.
 
¿Acaso no se necesitan en México puestos de trabajo? Pero resulta que protestan por esto también los sindicatos españoles, aduciendo el problema estructural de empleos, e insisten en que se han perdido mil 700 puestos de trabajo en los astilleros gallegos en el último año y que no se han firmado contratos importantes en los últimos cinco años. Este negocio, que beneficia a la autoridad de allá y al director de acá, no beneficia a los trabajadores mexicanos ni a los españoles.
 
El contrato con el presidente local es aprovechado electoralmente por éste, diciendo que gracias al mismo se saldrá de la crisis. No es muy creíble. ¿No será también ganancia económica del director de Pemex? Porque esa es la costumbre mexicana.
 
En las discusiones de allá, comentan que los presidentes derechistas Mariano Rajoy y Felipe Calderón concluyen en que Pemex invertirá grandes cantidades de dinero en el sector naval gallego, actualmente al borde de la quiebra. Y luego que por qué se van para abajo las inversiones de Pemex en España, como las de Repsol. El director de Pemex todavía tiene el cinismo de defender públicamente lo de Galicia, y resulta que no hace la operación Pemex sino una de sus empresas, filial de PMI Comercial Internacional, y todavía presume de que no está sujeta a las leyes mexicanas. ¡Ratero cínico!
 
Así como los trabajadores españoles y mexicanos sufren problemas similares, los gobiernos se van haciendo más similares, más y más a la derecha. De ahí que la reforma laboral mexicana tienda a oprimir más y más a los trabajadores, si no se le logra frenar.
 
La campaña del PRI también lanzó un proyecto de ley laboral más derechista que nunca. Y ahora de hecho se funden las de los dos partidos, PRI y PAN. Algunas de las principales medidas son:
 
–La pretensión de Calderón de legalizar la subcontratación, o outsourcing, atenta contra la estabilidad del empleo de los trabajadores mexicanos, pues el despido es libre.
 
–Se pretenden regular los periodos de prueba de los trabajadores, mediante contratos de trabajo para capacitación inicial, con duración de tres y hasta seis meses.
 
–Mediante la reforma tratan de que si un trabajador gana un juicio laboral al patrón, sólo se paguen salarios caídos por un año, independientemente de que los litigios duren más de 12 meses.
 
–Se pretende establecer el pago del salario por hora y no con apego a la jornada de trabajo.
 
–La reforma intenta eliminar el escalafón como medio de ascender de puesto.
 
–Mediante la reforma, se eliminan las tablas de enfermedades que el legislador incorpora en la ley, para pasar a ser facultad de la Secretaría del Trabajo, para la determinación de las mismas.
 
–En la reforma se atenta contra el derecho de huelga que asiste a los trabajadores, que es una conquista de la clase laboral, que ha costado sangre a los mexicanos.
 
Esto es una muestra del tipo de medidas que se establecieron con regímenes fascistas. Ya en España lo tuvieron con Francisco Franco.
 
Nota de última hora. Ayer, numerosos diputados y diputadas del PRD explican en un desplegado (La Jornada, página 11) su defensa –incluso tomando pacíficamente la tribuna del pleno de la Cámara de Diputados– de la lucha por los derechos que fueron aplastados con la ley de Calderón y Peña Nieto. Otro diputado del mismo partido, coordinador del grupo parlamentario, Silvano Aureoles, se opuso a estas medidas y repetidamente se acercó a los líderes del PRI y del PAN. Su nombre no aparece entre los 64 firmantes del desplegado. Pero puede pensarse en que el coordinador debió sumarse a la mayoría.

No hay comentarios:

Publicar un comentario