Alianza Social de Trabajadores de la Industria Mexicana

lunes, 25 de marzo de 2013

Astillero- Dinero- El PRI, ¿en transición?

Astillero
Negociación, no represión
Lucha reivindicada
Incendio en Valles
BBVA y reforma financiera
Julio Hernández López
Foto
CONTRA PRUEBAS NUCLEARES. Miembros de la Asociación Coreana en México y de otras agrupaciones protestaron por las pruebas nucleares que Corea del Norte lleva a cabo
Foto María Meléndrez Parada
 
En Guerrero se prefirió la negociación política, a pesar de las  presiones realizadas por halcones mediáticos y gubernamentales para actuar con ejemplar mano dura en el caso de los profesores en protesta. Hasta ahora, y a pesar de los presagios en contra que conlleva el peñismo en sí, no se ha desatado el espíritu represivo en el ámbito federal ni se ha obligado a gobernadores a hacerlo. Es probable que el éxito incluso internacional de la democracia de cúpulas denominada Pacto por México esté conteniendo los impulsos de rigorismo deseado por el segmento más belicoso de la administración federal. También es probable que la restauración priísta prefiera una programación represiva por fases, en la que le resulta más redituable sobrellevar hoy incluso los excesos cometidos por opositores en las calles y carreteras, ante el riesgo de que una chispa policiaca o militar pueda prender en la muy reseca pradera de la insatisfacción social.
 
El desenlace de la ruda batalla magisterial en Guerrero reafirma la importancia de la lucha política y social y demuestra que, por desgracia, la imposibilidad creciente de los políticos para atender reclamos populares sólo alcanza a ser superada mediante un activismo que puede llegar a significar violaciones al marco legal y molestias a terceros no involucrados en los problemas. El tamaño de las protestas colectivas, e incluso su desbordamiento y agresividad, suele corresponder al tamaño de la desatención institucional y a la acumulación de agravios gubernamentales.
 
Una primera lectura de lo sucedido en Guerrero ayuda a revisar la situación de los profesores agrupados por fuera y en contra del gordillismo ahora descabezado. Puede decirse que en principio, y a reserva de las maniobras que pudieran venir desde el flanco oficial, es una importante reivindicación del espíritu de lucha social que el gobierno guerrerense haya aprobado los principales puntos de un pliego petitorio cuyo impulso implicó la toma del palacio de gobierno de Chilpancingo, de otros edificios públicos e incluso de carreteras federales, en plena temporada vacacional. Aprobarlo, tal como lo ha hecho el gobierno de Ángel Aguirre (con la participación de Luis Enrique Miranda, la cuña de EPN en Gobernación, dependiente de Los Pinos más que del secretario Osorio Chong), hace ver que las exigencias no eran desproporcionadas ni producto de ocurrencias o voracidad sindical, y que hubieran naufragado entre burocratismo y demagogia oficiales de no haber peleado sus promotores por el cumplimiento de ellas.
 
Por lo pronto, queda fuera de lugar el simplismo que pretende satanizar a los profesores por defender sus legítimos intereses gremiales por fuera de las instancias corruptas que en el pasado controló la profesora Gordillo y ahora están a cargo de un sucesor bajo amenaza de guillotina, el fantasmal Juan Díaz de la Torre. Ni fueron ni son lo mismo el SNTE y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) o expresiones regionales como la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación Guerrero (CETEG). Ni remotamente huelen a santidad política los dirigentes de estas organizaciones denominadas independientes, pero sus errores, excesos y vicios políticos y económicos no tienen comparación con la mafia oficial protegida por el sistema y dirigida en las décadas recientes por Carlos Jonguitud Barrios y luego por Elba Esther Gordillo.
 
Por tanto, y si se ve, como ahora, que sus demandas tan eran justas que acabaron siendo aceptadas en Guerrero, carece de fundamento la pretensión, impulsada desde medios de comunicación y ámbitos del gobierno federal, de equiparar al sindicalismo charro del gordillismo con la lucha de profesores de Guerrero, Oaxaca y Michoacán, por dar algunos ejemplos. Tampoco puede invocarse la necesidad de un segundo Elbazo, esta vez contra profesores no alineados a las directrices del SNTE, pues son dos realidades distintas.
 
En la Huasteca potosina, como en otras latitudes, ha habido incendios físicos que ponen a prueba la resistencia social ante la ineficacia, la tardanza y las vacaciones de los gobernantes. Aun cuando desde días atrás se conocía la magnitud de los incendios forestales que afectaban una parte del territorio potosino, la crisis que comenzó este sábado reciente pareció haber tomado casi por sorpresa a funcionarios diversos. Para empezar, Juan José Ortiz Azuara, el priísta que preside el municipio de Ciudad Valles, estuvo ausente y se fue enterando de los hechos por teléfono, entre versiones insistentes de que estaba de vacaciones en Cancún o en Tabasco. Durante horas angustiosas, los vallenses tuvieron que enfrentar su difícil situación en calidad de víctimas y de salvadores, organizando brigadas de auxilio por fuera de las instancias oficiales, con la estructura municipal absolutamente rebasada por la dimensión de los acontecimientos, con el aparato estatal moviéndose con lentitud y más en términos declarativos, y con funcionarios federales abordando el asunto tarde y con enorme aportación de recursos discursivos.
 
Reunido con directivos del BBVA (en el marco del anuncio de nuevas inversiones importantes de ese banco para seguir explotando el mercado mexicano que aporta a la matriz hispana una parte importante de sus ganancias anuales, mediante un sistema fundado en el cobro de comisiones exageradas, sistemas de atención al cliente ineficaces y cavernarios, equipo tecnológico anticuado y otras linduras coloniales), Enrique Peña Nieto dijo que están por darse a conocer nuevas propuestas de reforma, esta vez en el ámbito financiero. Como en otras de las iniciativas peñistas, habrá de verse si los grandes propósitos enunciados en la superficie corresponden a la letra chiquita y a las adecuaciones técnicas que suelen favorecer los intereses de las cúpulas económicas.
 
Y, mientras los perredistas se animan, ante el éxito de sus pactos por México, a aliarse por primera vez con el PRI en elecciones estatales de Chihuahua, en un reconocimiento claro de las nuevas afinidades y cercanías, ¡hasta mañana!
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Dinero
Elba Esther: un mes presa
¿No hay nadie más por encima de la ley?
Otra reforma financiera
Enrique Galván Ochoa
Mañana se cumple un mes de aquel 26 de febrero cuando el procurador Murillo Karam anunció que la maestra Elba Esther Gordillo había sido detenida en el aeropuerto de Toluca, acusada de diferentes cargos que podrían resumirse en una palabra: corrupción. Regresaba de San Diego, California, en un vuelo privado. Al día siguiente el presidente Peña Nieto expresaría, en un mensaje transmitido por los medios electrónicos: ‘‘La ley nos obliga a todos por igual y nadie puede estar por encima de ella. Este es el principio básico del estado de derecho’’. Más de un personaje sintió ñañaras, para usar la metáfora de Claudio X. González, a propósito de la ley Telecom.
 
La otra investigación
Los bancos de Estados Unidos y otras instituciones reportan que entre 2003 y 2011 entraron a su territorio más de 41 mil millones de dólares a través de empresas sospechosas, de acuerdo con un estudio de la Red contra Crímenes Financieros del Departamento del Tesoro. México ha firmado varios acuerdos de cooperación orientados a combatir el lavado de dinero. Los bancos mexicanos deben reportar cualquier transferencia mayor a 10 mil dólares (125 mil pesos) a la Unidad de Inteligencia Financiera. Era imposible que pasaran desapercibidos los cuantiosos movimientos de la maestra, aunque no usara su propio nombre, sino el de una empresa. En el sexenio de Calderón no hubo ninguna acción; lo había ayudado a llegar a la presidencia, pero al cambio de gobierno, cuando se insubordinó y anunció un movimiento de resistencia pacífica contra la reforma educativa, la PGR no tuvo que investigar mucho; se presume que ya existía un expediente. De ahí la celeridad con que se llevó a cabo la aprehensión. Sin embargo, pareciera que no existe nadie más que haya actuado por encima de la ley, excepto algunos subalternos de la profesora, porque transcurrió un mes y no han detenido a ningún picudo. Las cosas podrían complicarse si las autoridades estadunidenses quieren conocer el origen del dinero. Quiénes lo suministraron, por qué y para qué… Allá el expediente sigue activo. Saldrían a relucir los nombres de personajes que quizá forman parte del gobierno actual, que son o fueron gobernadores, secretarios de Estado, senadores, diputados, alcaldes. (¿No hay interés en la PGR por conocer el origen de los fondos con lo que un hijo de Romero Deschamps compró un Ferrari de dos millones de dólares?)
 
Reforma financiera
Desde la expropiación de los bancos por López Portillo, el sistema financiero ha pasado por tantas liposucciones y cirugías menores y mayores que no tiene hoy ningún parecido con el original. Dos nos recuerdan su traumática historia: el Fobaproa costó 120 mil millones de dólares y 90 por ciento del sistema está bajo control extranjero. A semejante Frankenstein se propone Luis Videgaray hacerle nueva reforma, uno de cuyos objetivos sería que suministre mayor financiamiento a las Pymes. Para eso tendría que dejar de ser buen negocio el dinero que ganan los bancos en comisiones e intereses en tarjetas de crédito y en el financiamiento a los gobiernos federal y estatales.
 
e@Vox Populi
Asunto: los seguros de los automóviles
Acabo de leer el mensaje con respecto a la Honda; pues que el afectado no se altere. Yo compré un Ford y me fue peor. Por un incidente de tránsito que no ocasioné, la aseguradora me envió en diciembre pasado a la agencia para reparar el auto y dejarlo ‘‘como nuevo’’. No sólo tardaron semanas, sino además tuvieron la puntada de dañar otras partes, de tal forma que me quedé sin carro por casi dos meses. La explicación es: ‘‘La planta tiene que autorizar’’ o ‘‘tenemos nuestros propios ajustadores’’, y todo depende de ellos. Tanto mi presupuesto por pago de taxis como mi tiempo se fueron a la basura. Las aseguradoras sólo cubren daños materiales y civiles, pero el tiempo y costos adicionales se convierten en un simple ‘‘estamos atendiendo su caso’’. Nadie vigila el puente entre aseguradoras y agencias; tendría que haberlo.
Ana Georgina Macías/Distrito Federal
R: No siempre sucede así. Recibí este mensaje del profesor Benjamín Cortés Valadéz: ‘‘ La Jornada y tú obran milagros; del trato de lija que estaba recibiendo por parte de Honda, al amparo de tus líneas se convirtió en tersa seda y mi auto me lo entregan el jueves próximo, después de sólo recibir largas, las que desafortunadamente no ruedan y al único lugar que transportan es a la desesperanza’’.
Asunto: no al IVA
La clase media ya no está dispuesta a seguir pagando los platos rotos de los nefastos gobiernos que tenemos. No al IVA en alimentos y medicinas. El país está peor desde que se implementó el impuesto al valor agregado; sólo beneficia a los grandes empresarios y a los políticos de PAN, PRI y PRD. Propongo resistencia civil: ‘‘No pagaremos impuestos’’. Se aceptan sugerencias para mejorarla.
Gemma González/Distrito Federal
R: ¿Te has preguntado si la familia del Niño Verde, metida en el negocio de las medicinas, será de las beneficiadas? Habrá muchas personas indignadas que te sigan. ¿Por qué no abres una página en Internet?
Twitter
En área cultura Veracruz los homosexuales están unidos y maltratan a mujeres, las humillan. ¿El no ser gay es ahora un delito?
Verónica Parra @VerronicaParra
¿Por qué los españoles se quejan de la crisis y gastan 50 millones de euros en prostitución al mes?//Ellas también comen ¿o no?
Omar Valladares @omarvallad
No hay pleito con el PRD, MC o el PT, simplemente vamos por caminos distintos, señala AMLO en gira por Jalisco.
Omar Aburto @omaraburtot
Twitter: @galvanochoa
FaceBook: galvanochoa
El PRI, ¿en transición?

Víctor Flores Olea
Tal vez muy pocos partidos políticos en el mundo han vivido su historia como permanentemente, o casi, fluyente sin interrupciones, como el PRI. Sí, eso se debió en gran parte a que la Revolución Mexicana –su origen– no se efectuó sobre bases programáticas rigurosas, ni posteriormente sus dirigentes se ocuparon de formular un ideario que pudiera considerarse también mínimamente preciso y riguroso. La revolución resultó de un estallido social múltiple y no se debió a un plan de ruta preciso y mucho menos de largo plazo. El estallido social se debió a múltiples circunstancias que vivía el país, que resultaban diferentes según tiempos y lugares.
 
Esto no significa que no hubiera ciertos puntos de referencia que se han considerado tradicionalmente definitorios; por ejemplo, la no relección presidencial, aunque llegado el caso diversos presidentes han coqueteado con la idea de dejar atrás ese corsé que varios han considerado un freno para la evolución y el desarrollo del país, naturalmente porque cada uno se ha colocado la etiqueta de salvador único de la patria, lo cual no es tan difícil de concebir después de ejercer durante seis años poderes prácticamente absolutos, a que los ha limitado a veces su buen juicio político, y digamos una experiencia que los ha frenado a veces en la última raya antes del abismo.

La no relección porque el nacionalismo o las tradiciones jurídicas más importantes, digamos la propia Constitución de 1917, y ya no se diga la nacionalización del petróleo (y el contenido en general del artículo 27 constitucional), han sido materia de interpretaciones a granel, muchas veces contradictorias consigo mismas, y ya no se diga con su significado político y social más general y evidente.

No hay doctrina establecida, sino en realidad experiencias históricas que son materia de todas las visiones e interpretaciones imaginables. Hoy, el nuevo PRI, el de las nuevas generaciones (pero ya hace rato) que tratan de distinguirse, ¿por qué azar?, de sus antecesores, manipulando la vaga idea de la modernidad como sustituto del perfil popular de la Revolución y que intenta colarse por los ángulos más sorprendentes. Hoy, por ejemplo, en su tímida negativa a la idea de la privatización de Pemex, que repitieron ellos mismos ya en la nueva administración, tratan de convencernos de que lo importante es modernizar a la gran industria estatal, hacerla más eficaz y eficiente, y desde luego más productiva, y no privatizarla, aunque contradigan sus propios discursos de hace unas cuantas semanas o meses.

En realidad, a falta del ideario estricto de la Revolución Mexicana, han procurado montarse sobre las formulaciones de moda, como esta de la modernidad, pensando así tal vez que formulan ideas o principios necesarios o suficientes que entrañan la transformación del país o que le abren las puertas a un desarrollo suyo más acelerado y eficiente. Pero no es fácil, ya que nuestros conciudadanos de estos tiempos no se tragan semejantes ruedas de molino: el gobierno podrá utilizar el lenguaje o las palabras que guste, cuando de este lado sabemos que, para el caso, sólo pretenden disfrazar un hecho que no se atreven a confesar: la privatización rampante de Pemex, por cierto ya en marcha desde hace tiempo y desde luego anterior a los dos desastrosos gobiernos panistas del nuevo milenio.
 
Hay, sin embargo, quien da la bienvenida al PRI, a pesar de que se le echó después de 70 años de gobierno, porque, dicen, ha regresado la política a la sociedad mexicana, antes realmente reducida a su mínima expresión por las limitaciones de todo tipo de los regímenes anteriores, y desde luego por la patética ausencia de un mínimo nivel intelectual de los gobernantes últimos.
 
Pero, ¿efectivamente ha regresado la política con el nuevo PRI? Está por verse, y de ninguna manera estamos convencidos de ello. Sí, es verdad, Peña Nieto parece tener en su equipo a personajes que no imaginaron Vicente Fox y Calderón, y esto, siendo así, abre nuevas oportunidades. Pero, ¿no servirá lo anterior más bien para intentar otro gran engaño semejante a aquel del que durante tantos sexenios han sido víctimas los mexicanos? Lo veremos, pero desde luego, aun cuando hayan sido relativamente populares y discutidas algunas reformas (por ejemplo la de telecomunicaciones), estamos todavía lejos de ver realmente adónde nos conducirán. En todo caso, en estos escasos meses de la presidencia de Enrique Peña Nieto no se ha visto por ningún lado el intento de romper las estructuras que conservan el gran poder de los adinerados oligárquicos; en el mejor de los casos, algunas iniciativas típicamente asistencialistas, como la de favorecer a los millones que están en el umbral de la miseria (de todos modos, ojalá sea posible y se realice en alguna medida).
 
Justamente esta perspicacia política que se atribuye al grupo principal de colaboradores de EPN es probable que lo haga revisar a fondo sus intenciones privatizadoras de Pemex, y más en general de los hidrocarburos y energéticos en México, porque tal medida sí pudiera ser, para un presidente que ha sorteado con relativa fortuna algunos de los problemas graves de este país (v. gr: la reforma educativa con el descabezamiento de la secretaria vitalicia del sindicato de maestros), el tiro que le salió por la culata a este régimen. Opino, como muchos otros en este país, que tal es un asunto límite, casi como el de la no relección presidencial.
 
En realidad, el gran fracaso de los últimos gobiernos priístas hasta el año 2000 fue el de su separación tajante y su no comprensión del real sentir, y de la ideología profunda (el México profundo de Guillermo Bonfil), del pueblo mexicano. Ojalá Enrique Peña Nieto y sus colaboradores cercanos no lo pierdan de vista.
 
Esta sería la gran novedad de un PRI realmente en transición, que por lo pronto seguimos esperando sin demasiadas ilusiones.

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