Alianza Social de Trabajadores de la Industria Mexicana

miércoles, 24 de abril de 2013

Bajo la Lupa- Hugo Chávez y Cristina Kirchner… ¡un solo corazón!- Cardenales encubridores y cómplices de la delincuencia

Bajo la Lupa
El Memorándum Crowe: la inevitabilidad de la guerra entre EU y China, según Kissinger
Alfredo Jalife-Rahme
Foto
Militares chinos se preparan para una ceremonia oficial en el Gran Salón del Pueblo, en Pekín, la semana pasada
Foto Reuters
 
En su polémico libro Sobre China, Heinz Alfred ( Henry) Kissinger consagra su epílogo (¿Se volverá a repetir la historia?) al célebre Memorándum Crowe–inevitabilidad de la Guerra entre Gran Bretaña y Alemania–para sopesar los alcances de la confrontación entre Estados Unidos y China.
 
El diplomático británico sir Eyre Alexander Barby Wichart Crowe –quien curiosamente nació en Leipzig de madre alemana y fue educado en Düsseldorf y Berlín– publicó siete años antes del estallido de la I Guerra Mundial el histórico memorándum sobre el estado presente de las relaciones británicas con Francia y Alemania, en el que resaltó que Alemania deseaba la hegemonía en Europa, y eventualmente en el mundo, lo cual constituía una amenaza al equilibrio del poder en Europa similar al de Felipe II de España y la Francia borbónica y napoleónica, por lo que se pronunció en contra del apaciguamiento de Alemania.
 
Llama la atención que el controvertido premio Nobel de la Paz Kissinger –con el estigma de su participación en el golpe de Estado de Pinochet, la Operación Cóndor en Sudamérica y el genocidio de Indochina– desarchive el célebre Memorándum Crowe, que ejemplifica la rivalidad anglo-alemana como un augurio (sic) de lo que le puede esperar a Estados Unidos y a China en el siglo XXI.
 
Estados Unidos, como Gran Bretaña, es primariamente una potencia naval, mientras China, a través de su historia, ha sido más poderosa que cualquiera de la plétora de sus vecinos. Aquí va una corrección a Kissinger: nunca China superó el poderío de la URSS.
 
Kissinger revive sus conceptos sobre el equilibrio del poder desde el Tratado de Westfalia de 1648, que se basa en el equilibrio de las amenazas y los sistemas establecidos por estados soberanos que desembocó en la alianza transatlántica del siglo XX, la cual desea aplicar a las relaciones del transpacífico del siglo XXI.
 
Juzga que un sistema internacional es relativamente estable si el nivel de garantías requerido por sus miembros es alcanzable por la diplomacia que, cuando no funciona, se concentra más en la estrategia militar, primero en forma de carreras armamentistas, luego en las maniobras para ventajas estratégicas, a riesgo de confrontación y, finalmente, en la guerra misma.
 
A mi juicio, si se extrapola esta fase a la delicada situación en el noreste de Asia ( v. gr. escalada en la península coreana y la confrontación entre China y Japón por la posesión de las islas Diaoyu), exacerbada por el pivote de la doctrina Obama dirigida para contener a China, se pudiera inducir que la relación de Estados Unidos y China, muy contradictoria (con traslapes de cooperación/confrontación), se ha encaminado a un estadio peligroso de preguerra, muy ominoso debido a la ausencia de un sistema de seguridad en toda Asia, en donde Estados Unidos sentó sus reales con el lanzamiento de dos bombas nucleares en Hiroshima/Nagasaki, cuando Japón se encontraba totalmente derrotado, con el objetivo de detener a la URSS (ver La decisión de usar la bomba atómica, Gar Alperovitz, 1995; ver Bajo la Lupa, 10/4/11 y 5/8/12).
 
Pese a haber nacido en Fürth (Alemania), Kissinger es proclive a la decisión de Gran Bretaña de haber librado su guerra en contra de la Confederación Alemana, a quien no le duró mucho el gusto unificador (43 años).
 
En retrospectiva, el Memorándum Crowe es muy perturbador, porque prejuicia las intenciones (sic) de Alemania cuando cualquier acto desfavorable a Gran Bretaña era considerado bélico.
 
En la óptica de Kissinger –quien no le concede mucha importancia a Francia ni a Rusia–, resalta la bipolaridad imperante en ese momento en Europa, donde alguien tenía que triunfar entre Gran Bretaña y Alemania, situación que parece extrapolar, a mi juicio, la nueva bipolaridad que no se atreve a decir su nombre, entre Estados Unidos y China, donde también destaca la ausencia de la nueva Rusia, ya no se diga de los BRICS, en el incipiente nuevo orden multipolar.
 
¿Se volverá a repetir la historia?, pregunta Kissinger, quien se contesta: Sin duda (¡supersic!), si Estados Unidos y China caen en un conflicto estratégico, una situación comparable a la estructura de Europa previa a la I Guerra Mundial que se puede desarrollar en Asia, con la conformación de bloques puestos uno contra el otro y con cada uno buscando socavar o por lo menos limitar la influencia y alcance del otro.
 
Se desprende del análisis del diplomático británico Crowe, a quien Kissinger enaltece en forma ditirámbica, que el conflicto era inevitable debido al ascenso vertiginoso de Alemania y su nuevo poderío naval.
 
Juzga Kissinger que “una vez que Alemania consiguiera la supremacía naval, esto solo en sí mismo –sin miramientos a sus intenciones– sería una amenaza objetiva (sic) a Gran Bretaña, e incompatible con la existencia del imperio británico, y aduce que si Crowe analizara la escena contemporánea pudiera emerger con un juicio similar al reporte de 1907: el exitoso ascenso de China es incompatible con la posición de Estados Unidos en el océano Pacífico y, por extensión, en el mundo.
 
Kissinger expone el desafío ideológico de sus rivales neoconservadores straussianos en Estados Unidos, para quienes el cambio de régimen es el objetivo final para la política exterior de Estados Unidos al tratar con sociedades no democráticas, cuando la paz con China es menos un asunto de estrategia que de cambio (sic) en la gobernación de China.
 
Para equilibrar, Kissinger cita a los triunfalistas chinos como el coronel Liu Mingfu y su sueño chino, quien vislumbra la relación entre China y Estados Unidos como una competencia maratón y el duelo del siglo.
 
Para Kissinger, Estados Unidos está más enfocado en un poder militar apabullante, mientras China opta por el impacto sicológico decisivo y aduce que “una guerra fría entre los dos países detendría el progreso durante una generación a ambos lados del océano Pacífico”, por lo que la relación entre ambos no debe convertirse en un juego de suma cero.
 
Más allá de las vulnerabilidades domésticas de China y del tema polémico de los derechos humanos, Kissinger arguye que un proyecto estadunidense explícito, para organizar a Asia con base en contener a China o crear un bloque de estados democráticos para una cruzada ideológica, es improbable (sic) que tenga éxito.
 
¿No es acaso la base tanto del pivote de la doctrina Obama y de la Alianza del Pacífico (TPP, por sus siglas en inglés), del que forma parte el “México neoliberal itamita” en forma masoquista?
 
La salida a la compleja relación entre dos imperios con aspiraciones universales es para Kissinger la coevolución: continuación de sus imperativos domésticos, cooperación cuando sea posible, y ajuste a sus relaciones para minimizar conflictos, que desemboque en la comunidad transpacífica, en imitación a la alianza del Atlántico, con esferas de influencia muy bien delimitadas.
 
A mi juicio, el epílogo del polémico libro de Kissinger era tan fatalista que le valió una recapitulación, donde diluye la concentración del vino bélico del Memorándum Crowe para favorecer un codominio entre Estados Unidos y China en la cuenca del Pacífico, donde no aparece Rusia.
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Hugo Chávez y Cristina Kirchner… ¡un solo corazón!
José Steinsleger
 
Aguila y cruz de la dignidad latinoamericana, y 15 días para sopesar:
 
Abril 9, 10, 11. Rosario, cuna natal del Che. Grandes movilizaciones consiguen que la esperpéntica cubana Yoani Sánchez desista de concurrir a un encuentro convocado por el ex presidente español José María Aznar, Mario Vargas Llosa, el ex presidente de Bolivia Jorge Quiroga, la diputada opositora venezolana Corina Machado y el titular de la golpista RCTV Marcel Granier, entre otros.

Día 12. Teatro Colón de Buenos Aires. Frente a un millar de oyentes el peruano parlanchín afirma: “el anacronismo de Cuba no puede durar eternamente… está dando sus últimas bocanadas (sic)”, y “…gracias al liberalismo, el chavismo está en retirada”. Un día antes, en la Bolsa de Comercio de Córdoba, su hijo Álvaro (sin querer ofender al auditorio, aclaró) manifestó su duelo por Margaret Thatcher, a quien consideró una defensora de la libertad. Luego, el papá interpretó la silbatina y abucheos de los empresarios y autoridades de la provincia: Hubo un rumor reprobatorio, pero en general el público reaccionó con una soberbia compostura británica, si puedo decirlo así ( El País, Madrid, 21/4).

Día 15. Nicolás Maduro triunfa en los comicios presidenciales de Venezuela. El candidato derechista opositor Henrique Capriles (siguiendo el guión acordado en Washington DC) desconoce los resultados.

Día 16. Grupos de choque de la derecha asesinan a siete simpatizantes chavistas, a más de atacar con bombas molotov canales de la televisión pública, centros de salud donde trabajan médicos cubanos, sedes del partido oficial y casas particulares.

Día 17. En tanto, la llamada Mesa de Enlace de la provincia argentina de Santa Fe (que agrupa a sectores agropecuarios) se pronuncia contra “…el chavismo, el marxismo y ese maldito progresismo que todavía no sabemos qué es (sic)… Hay métodos para destituir y hacer desaparecer al gobierno (…). El problema del país es el gobierno. Deberíamos hacer un ‘tractorazo’ para frenarlo, porque son peores que Chávez. Por lo menos Chávez está muerto, pero esta gente está viva”.

De su lado, el secretario de Estado John Kerry declara frente al Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes: América Latina es el patio trasero de Estados Unidos. Con telúrica y enérgica suavidad, el presidente de Bolivia Evo Morales le responde: “Eso ha terminado…”

Día 18. Convocadas por los partidos de la oposición, miles de personas se manifiestan en las calles de Buenos Aires. Van contra la nueva ley de servicios de comunicación audiovisual y el proceso de democratización del Poder Judicial. Hay que hacer como en Venezuela: unir lo máximo para frenar al gobierno, dice la dirigente Patricia Bullrich.
 
Día 20: En Lima, los 11 jefes de Estado de la Unión de Naciones del Sur (Unasur) deciden por consenso reconocer a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela. Echando espuma, Vargas Llosa califica de pro chavistas a Juan Manuel Santos y Sebastián Piñera, presidentes de Colombia y Chile.
 
Día 22: El monigote Henrique Capriles afirma: “Argentina parece parte del gobierno chavista, se entromete en temas internos…”
 
Y Cristina Fernández de Kirchner, metiéndose en el corazón de los venezolanos de verdad, escribe: “Amanecí de nubes y me voy de sol. Acabo de visitar el Cuartel de la Montaña. Está rodeado de barrios populares. Se divisa el Palacio de Miraflores. Me cuenta el jefe de la guarnición que Hugo siempre lo miraba desde su despacho. ¡Cómo no lo iba a mirar! Allí planificó la insurrección (…). La crisis final de las políticas neoliberales. Represión y muerte al pueblo.
 
“(…) Cuando ingreso al patio, amplio, luminoso, al aire libre, no puedo evitar una tristeza infinita (…). Hay cámaras de televisión, periodistas gráficos, cronistas (…). Amablemente les pido a todos si se pueden retirar. Quiero estar a solas. Gracias, muchas gracias. Espero que entiendan. Ojalá.
 
“El patio queda vacío y sólo me acompañan los cuatro húsares de Carabobo de la Guardia de Honor, custodia permanente. De algún lugar se oye en forma permanente a Hugo cantando bajito, como si flotara. ¡Como le gustaba cantar! También se escucha el ruido del agua, de la fuente que rodea su espacio. Sin embargo, por un momento, todo es silencio. O por lo menos es lo que yo siento.
 
“Sólo escucho que junto conmigo lloran algunos de los húsares. Es extraño. Hasta hoy no se me había caído una sola lágrima. Ni siquiera el 5 de marzo, cuando me enteré. Tampoco el 6 de marzo, cuando lo velé junto a tantos (…). Era como si no quisiera admitirlo o aceptarlo.
 
“Estoy allí un buen rato. Giro en torno al féretro de mármol, una y otra vez. Y veo en la lápida una frase de un discurso de Hugo donde menciona a Alí Primera. ¿Que quién es Alí Primera? Un cantante popular venezolano, militante del PC, que murió el 16/2/1985 (…).
 
Le digo a Nicolás: este es su lugar. Ni se les ocurra llevarlo a ningún otro, por más pomposo que parezca. Aquí empezó, y aquí se debe quedar: en su lugar. En su cuartel, junto a los barrios. Soldado del pueblo. Definitivo y para siempre.
 
Cardenales encubridores y cómplices de la delincuencia
Bernardo Barranco V.
 
Las 11 grabaciones que fueron obtenidas por el periódico Zócalo de Saltillo no se deben pasar por alto, ni perderse en la abigarrada agenda política y mediática de México. Se trata de las voces de los cardenales Angelo Sodano, secretario del Estado Vaticano bajo Juan Pablo II; del eslovaco Franc Rodé, prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, y Darío Castrillón Hoyos, de Colombia, prefecto de la Sagrada Congregación para el Clero entre 1998 y 2006. Altos prelados de la cuestionada curia romana. Dichas voces justifican la figura, la actuación y el proceder de Marcial Maciel a sabiendas de la condena del mismo Vaticano. Ya no se trata sólo de encubrimiento institucional, sino de complicidad delictiva, por lo que el ex sacerdote Alberto Athié estudia la posibilidad de iniciar una demanda ante las cortes internacionales por violación de derechos humanos y complicidad agravada. Usted puede acceder a las aterradoras grabaciones, registradas presumiblemente en 2009, en la siguiente dirección: zocalo.com.mx
En tres encuentros en diferentes momentos con seminaristas y sacerdotes legionarios de Cristo, los altos prelados de la curia vaticana parecen disculpar el comportamiento del fundador Maciel, señalando que sólo Dios puede juzgar el comportamiento del prelado depredador mexicano. Lanzaron un mensaje de unidad, e incluso se atrevieron a solicitar la devoción a la figura de Marcial Maciel ya plenamente defenestrada por las denuncias de pederastia y perversión extrema.

Son personajes lamentables que han sido severamente criticados por la opinión pública internacional como miembros de una curia monárquica que detenta privilegios burocráticos y corrupción plenamente condenados por las congregaciones que precedieron el cónclave pasado. Son malhechores con sotana a los que el papa Francisco no sólo debe neutralizar su inmenso poder, sino eclipsarlos del mapa eclesiástico.

Pese a la insistencia en el enfoque a víctimas, la tolerancia cero, las lágrimas y solicitud de perdón de Benedicto XVI en sus diferentes viajes, resulta intolerable escuchar los lamentos de Darío Castrillón al expresar que él venera a Maciel: “un hombre escogido por Dios, como Marcial Maciel, que tomó la luz divina e hizo lo que Dios quería –refiriéndose a Maciel– como gloria a la Legión aunque víctima de la debilidad humana, víctima de la fuerza del mal, un hombre escogido por Dios”. A pesar de haber sido exaltado por Gabriel García Márquez hace ocho años, Castrillón es un pillo. El prelado ha reincidido, pues años atrás se vio involucrado en un escándalo mayúsculo al publicarse una polémica carta dirigida al obispo de la diócesis francesa de Bayeux-Lysieux, monseñor Pican, en la que lo felicitaba por haberse negado a entregar a los tribunales civiles a un cura acusado de abusos sexuales a menores.

Angelo Sodano, admirador y favorecedor de la cruenta dictadura de Augusto Pinochet en Chile, se cuece aparte. En el encuentro con los legionarios demanda mantener vivo el carisma y la devoción al legionario Maciel: “Nosotros debemos tener esta gran veneración para nuestro fundador, si todos somos pecadores… Uno puede decir: ‘mira cómo está sucio de barro el anillo del cardenal’, pero fue un momento; siempre un diamante es un diamante, por esto puedo concluir (que) me parece que el plan de Dios sobre la legión es que continúe; me parece de la voluntad de los sumos pontífices, de la voluntad de los obispos, tantos cristianos homónimos que han encontrado al Señor por medio de nuestro apostolado”. Sodano fue el cardenal decano en el interregno que precedió la elección del papa Francisco. Muy cuestionado por encabezar los intereses bonapartistas de la curia romana: ex secretario de Estado del Vaticano señalado de haber sido comprado con donaciones millonarias por Marcial Maciel para que le ofreciera protección en Roma, cuando se encontraba cercano al papa Juan Pablo II. Esta denuncia está en el voluminoso y bien documentado libro de Jason Berry, Las finanzas secretas de la Iglesia, Debate, 2012. Además de ser tío de un estafador, apresado por la FBI por lavado, quien por recomendación de Sodano compraba propiedades baratas a las diócesis estadunidenses, urgidas y presionadas por tener efectivo para liquidar indemnizaciones, y las vendía caras.
 
El episodio muestra la resistencia de la alta curia a dejar de ser cómplices de los delitos de sacerdotes que violentan el orden moral y social, y sin duda entran en falta a los principios éticos cristianos. La tarea que tiene el papa Francisco es descomunal, porque no se trata sólo de los clérigos abusadores sexuales, sino también de la maquinaria protectora que los abriga, que genera un doble discurso e incluso, como hemos escuchado en las grabaciones, se atreven emitir una justificación teológica. Francisco debe enfrentar a la chatarra clerical en Roma. Cómo creer las intenciones del papa Francisco de que mantendrá la línea de tolerancia cero contra toda clase de abusos sexuales contra menores. Así lo manifestó el pasado 4 de abril durante una audiencia privada en el Vaticano. Francisco ha recomendado en particular que la Congregación de la Doctrina de la Fe siga la línea trazada por Benedicto XVI, actúe con decisión en todo lo que se refiere a los casos de abuso sexual, promoviendo ante todo medidas de protección de los menores, ayuda para los que en el pasado han sufrido violencia, las medidas debidas hacia los culpables, el compromiso de las conferencias episcopales en la formulación y actuación de las directrices necesarias en este ámbito tan importante para el testimonio y la credibilidad de la Iglesia. La pregunta es cómo reaccionarán los Sodanos, también llamados los cuervos, ante un Papa con mayor vigor que más tarde que temprano los enfrentará. Estas grabaciones sin duda reflejan la operación sistémica de una Iglesia que se resiste a cambiar; una Iglesia que a ultranza defiende un clericalismo de privilegios. Con tales apoyos desde la curia, ahora vamos comprendiendo por qué Benedicto no pudo o no quiso entrevistarse en León con las víctimas de Maciel.

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