Alianza Social de Trabajadores de la Industria Mexicana

lunes, 22 de octubre de 2012

La exclusiva fiesta de Gordillo

La exclusiva fiesta de Gordillo


La lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo. Foto: Miguel Dimayuga
La lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo.
Foto: Miguel Dimayuga
Del liderazgo moral Elba Esther Gordillo pasó al mando “supremo” del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación para enfrentar la incertidumbre del sexenio de Enrique Peña Nieto y la ofensiva privatizadora empresarial de la educación, luego de “la traición” que le achaca al saliente Felipe Calderón. “Ayer me necesitaste y hoy me rechazas”, resumió sobre el comportamiento de Calderón la jefa del sindicato que la semana pasada hizo alarde de ser el más grande y rico de América Latina.
SOLIDARIDAD, QR. (Proceso).- La noche del viernes 19 Elba Esther Gordillo estaba contenta. Se tomó fotografías durante más de cuatro horas con sus fieles, maestros devotos a su causa que le rendían pleitesía tras ratificarla como representante máxima de un Consejo Supremo a través del cual seguirá decidiendo la suerte de 1.4 millones de maestros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Todo le había salido bien. A unos días de iniciarse, pudo cambiar la sede del evento en horas, concertado para realizarse originalmente en las playas de Baja California.
Hacia allá un grupo de maestros disidentes partió en una caravana desde el Zócalo capitalino el domingo 14. Cerca de 200 docentes recorrerían más de 3 mil kilómetros y siete estados; cinco días de camino en autobuses hasta llegar al kilómetro 44 de la carretera de Puerto Nuevo, en Rosarito, para “evitar” que la maestra iniciara un nuevo periodo al frente del sindicato, según Artemio Ortiz, líder de los disidentes agrupados en el Comité Ejecutivo Nacional Democrático del SNTE.
El martes 16 se cambió la convocatoria. Con la firma de la maestra se anunció que el encuentro sindical había cambiado por completo de latitud. El encuentro sería en el hotel Barceló de la Riviera Maya, en el kilómetro 266 de la carretera Chetumal-Puerto Juárez, en el municipio de Solidaridad, Quintana Roo.
Tres mil 500 delegados de las 56 secciones del SNTE fueron movilizados y hospedados de improviso en el lujoso resort categoría premium, un complejo con cinco edificios de estilo tropical, playero, caribeño, colonial y de palacio.
Diseñado para todo tipo de excesos, su ostentosidad alcanza servicio de niñera, centro de negocios, centro de convenciones, capilla, múltiples restaurantes internacionales especializados en mariscos, comida oriental, italiana, cortes finos, comida española o mexicana; bares, discoteca, centro comercial, joyerías, teatros, campos de práctica para golf y minigolf, canchas de tenis y de basquetbol, cancha de futbol profesional, spa, cinco “megapiscinas”, lago y monumentales esculturas prehispánicas que bordan el lujo.
Los huéspedes podían comer y beber sin costo alguno, cubiertos los placeres bajo el concepto “todo incluido” que se paga con las tarifas de hospedaje.
Al llegar, la noche del miércoles 17, a los 3 mil 500 delegados para votar a mano alzada los destinos del sindicato los esperaba una laptop Hewlett-Packard, con un costo, aun al mayoreo, no menor de 4 mil pesos por pieza.
Así la mañana del jueves 18 recibió a la lideresa sindical con un clamor colosal que se escuchaba a cientos de metros de un complejo con tres enormes carpas que se instalaron en la cancha de futbol para el congreso, montadas con cinco pantallas LED gigantes para concierto, juego de luces, equipo de cine con grúas para filmar “la fiesta de Elba”, como alguien en la concurrencia la calificaría. “¡Elba, Elba, Elba!”, retumbaba la escenografía, custodiada por policías federales y helicópteros de esa fuerza.
Cerca de las 11 de la mañana, con un vestido con el mismo rojo que el fuego, collar y aretes de perlas, arengando con el puño mientras escuchaba nada más que su nombre, apareció la maestra. Sólo por el sonido local se llegó a saber que la acompañaba el gobernador del estado, Roberto Borge Angulo, indiferente para las miradas.
La llamada “maestra” entre maestras se adueñó de la situación como lo hizo del oficio. “¡Arriba el SNTE!”, gritaba poseída el nombre de “la niña de sus ojos” (como llama al sindicato que lidera) y la concurrencia obedecía replicando sin importar la falta de aire acondicionado o ventiladores que suplían con platos de unicel, para aliviarse del despiadado calor del Caribe y los enormes reflectores para el acto.
Agobiada por sus detractores, atrincherada con sus más fieles, desgañitó la voz y el alma para mostrar su fuerza. Vanidosa como es, no le importó el peinado que en la violencia de sus palabras le cubría el rostro, tampoco le importó el sudor que la cubría entera. Empoderada en el magisterio sólo supo de sí. Habló de traiciones y de futuro. Histriónica, arrastró la voz en los momentos que hizo dramáticos. Mandó mensajes cruzados. A los suyos y a los que no.
Al terminar la inauguración del acto desapareció bajo un alto sistema de seguridad del gobernador, que ella rehuía. Su custodia la había dispuesto más lejos, a 50 kilómetros del complejo turístico, donde retenes de la policía impedían la entrada a la veintena de disidentes encabezados por Artemio Ortiz Hurtado, que pudieron cambiar la ruta desde Baja California para protestar contra la que llaman “Doña Perpetua”.
Consumadas sus intenciones, dejándose besar y fotografiar por “sus” maestros, la maestra que habla de sí en tercera persona dejó caer lágrimas por su mejilla.
Puentes con Peña Nieto
Acosado el gremio magisterial por distintos grupos de poder y del sector empresarial, la maestra que se afincó en el poder sindical desde las entrañas del priismo envió una serie de mensajes al próximo gobierno de Peña Nieto.
Gordillo, quien en el acto inaugural del Congreso del SNTE se hizo acompañar por el senador del PRI Carlos Romero Deschamps, secretario general del Sindicato de Trabajadores de Pemex –a quien llamó polémico e hizo una deferencia especial–, así como representantes del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana, de la Federación Democrática de Sindicatos de Servidores Públicos, entre otros invitados, dejó en claro la fuerza política que representa.
Se mostró dispuesta a conciliar con Peña Nieto y su equipo y a acoplarse a nuevos tiempos, no a resignar la voz de mando. “Desde aquí le decimos al que anda por Europa, que hoy es (presidente) electo, mañana será constitucional, que tendrá en este gremio un gremio de respeto, de compromiso, de profundo amor a la patria y de compromiso con él, sin rubores para un buen gobierno”.
Contrario al proceder del sindicato al amanecer de los sexenios anteriores, emplazó al priista a presentar su propuesta educativa antes que el SNTE exponga sus intenciones. “Para que ya no haya rumores, nosotros vamos a construir nuestras opciones educativas, pero le pedimos que nos presente su propuesta educativa para hacer la nuestra. No vamos a presentar la nuestra para que no siga en discusiones estériles. Esperamos la de él, la analizaremos, platicaremos y dialogaremos con respeto, con espíritu solidario, con ánimo de contribuir a un buen gobierno, y ahí estaremos”, dijo como quien mide el más mínimo riesgo.
En días pasados, miembros del equipo de transición de Peña Nieto han sido cautos al referirse al sindicato de Elba Esther. El coordinador de trabajo de ese equipo de transición, Alfonso Navarrete, criticó públicamente el jueves 18 a Felipe Calderón y dijo que el grupo que representa no negociaría en lo “oscurito” con el SNTE:
“En el sexto año de gobierno, a tres meses de terminar la administración, hacer una reforma (laboral) que toque el apartado A cuando durante cinco años ocho meses tuvo cogobernando a un sindicato; ya no estoy hablando de respeto a una organización sindical sino de un cogobierno a un sindicato, que lo tuvo en el gobierno de la República, pues suena más bien a una especie de constancia testimonial de lo que hizo”, declaró implacable.
En contraste, desde Madrid, el lunes 15 Peña Nieto se refirió a la transparencia del sindicato de maestros: “Nadie se opone a este tema. Sin embargo lo que hemos señalado de manera reiterada es que debe darse en un marco de respeto a la autonomía sindical”.
Entre tanto, los maestros esperan una pronta definición en su relación con la próxima administración. Desde su congreso los mensajes de la maestra aún son ambiguos:
“Vamos revisando nuestro estatuto, vamos a corregir nosotros lo que esté mal, vamos a darle vía a lo que esté bien, no permitamos traidores adentro que permitan ser manipulados por ningún tipo de poder político ni de partido alguno, revisemos nuestra relación con los partidos, aun aquel que formamos y no nos avergonzamos, porque demuestra lo grande y poderosa que es esta organización y lo comprometida que está con México.
“Revisemos la relación con los partidos, revisemos la relación con el gobierno, y que sepa bien el gobierno del color que sea, del sitio donde esté, que los maestros no nos arrodillamos, a los maestros no nos vencerán, los maestros nos comprometemos con México, los maestros estamos con un buen gobierno y apoyaremos por que haya buen gobierno, sin rumores, sin prejuicios.”
Reclamos a Calderón
Cómplices en 2006, cuando Felipe Calderón como candidato presidencial pactó con Elba Esther Gordillo el apoyo del SNTE para encumbrarse en el gobierno federal a cambio del manejo del ISSSTE, el Sistema Nacional de Seguridad Pública y la Lotería Nacional, según reconoció la propia maestra en junio de 2011, atrás quedaron los tiempos de solidaridad y la voluntad que los unía.
Al ocaso del sexenio, ya en la transición del poder, Calderón rompió la estrecha relación con Gordillo y con el sindicato magisterial que representa.
La embestida fatal comenzó con la iniciativa de reforma laboral que el Ejecutivo promovió bajo la implementación de una figura “preferente”, que incluía la rendición de cuentas para los sindicatos, y continuó en el extranjero con críticas a la calidad de los maestros, que Gordillo asumió como traiciones. Todo fue en septiembre.
Durante su discurso central en el VI Congreso Nacional Extraordinario del SNTE, el jueves 18, Elba Esther Gordillo habló de traiciones y mezquindad. Se dirigió a Calderón, encendida cada una de sus palabras.
“Muchas son las amenazas que hay para el sindicalismo: iniciativas de ley que se mandan con el argumento no de encontrar productividad o competitividad, sino de confrontarnos, y algunos caen en esa trampa que nos puede llevar al debilitamiento”, decía con el semblante descompuesto en rabia y criticando los altos índices de desempleo.
En contraste, Gordillo habló de logros que a ella y a Calderón los atan: “No se puede ni se debe. Tampoco tengo rubor en decir que muchas cosas buenas se lograron en el gobierno del presidente Calderón, que las reconocemos, las valoramos y les damos su justa dimensión”, dijo e hizo énfasis en los beneficios salariales. De la segunda administración del PAN en el gobierno federal, el SNTE consiguió aumentos salariales de 28% directo al salario y casi 9% en prestaciones.
Después le reprochó la falta de continuidad en la dirigencia de la SEP: “No somos responsables de tantos cambios en la SEP y que (los exsecretarios Josefina Vázquez Mota y Alonso Lujambio) llegaran con aspiraciones de ser presidentes. Que se nos dé nuestro lugar”.
A pesar de “reconocer” su trabajo, sobre las “medallas” que Calderón se ha colgado en el sexenio por la negociación de la Alianza por la Calidad de la Educación y que supone la calificación de los maestros, Gordillo fue muy clara: “No nos obligaron a la evaluación. No se vale, nosotros la propusimos.
“Nos cuestionaban y decidimos (…) estimular a los compañeros que egresaban de las escuelas normales con mayores actitudes, que no conocimientos (sic). Nunca hablamos de examen, hablamos de evaluación, fue la SEP quien permitió el término. Evaluar la vocación. Saber más no hace a un buen maestro. Necesitamos maestros con vocación y que dominen el conocimiento”, dijo la lideresa del SNTE, que no permitió que se hiciera un examen a los maestros para evaluarlos.
Sin nombrarlo, Gordillo reprochó a Calderón el rigor y el rechazo, al grado de “lastimar” al gremio al cuestionarlo en su última gira presidencial por Washington, los últimos días de septiembre. Entonces, Calderón fue tajante:
“Hablando de los desafíos, estoy de acuerdo en que éste (el de la educación) es seguramente uno de los desafíos más demandantes para México hoy día. No queda duda de que es necesario hacer más acerca de la calidad de la educación, de que se tiene que lograr todavía más cooperación con los sindicatos de los maestros. La paradoja es que hay dos tipos de sindicatos de maestros: uno tiene muchas prácticas, malas prácticas, si lo puedo decir así, o mala reputación; y el otro… está peor”, dijo en referencia al SNTE y la CNTE.
Cuando las recuerda, las palabras del mandatario que ayudó a ser aún exasperan el ánimo de “la maestra”: “Perdón, ayer me necesitaste… al gremio, y hoy me rechazas”, lanzó como reproche y sentenció: “La historia los juzgará.
“De aquí, de este congreso, le enviamos un saludo y un compromiso: hasta el último día de su gobierno este gremio será institucional y respetuoso y solidario con el presidente Felipe Calderón.”
Mexicanos Primero
El martes 16, a dos días de celebrarse el Congreso Nacional del SNTE, Elba Esther Gordillo denunció una “campaña mediática” en su contra por parte de los poderes fácticos del país y criticó sin reservas a la televisión pública.
La campaña a la que se refería es la liderada por Mexicanos Primero, organización abocada al ámbito educativo, directamente ligada a Televisa, que ha destinado recursos y esfuerzos en combatir a la cúpula sindical del SNTE desde los medios masivos. Al grupo que la encabeza, Gordillo lo ha acusado de fomentar la privatización de la educación y lucrar con ésta.
“Con evidentes objetivos políticos e intereses de los poderes fácticos, a últimas fechas se ha desplegado una campaña mediática contra los maestros y contra su organización. Los argumentos son básicamente dos: Que los maestros son los responsables de la mala calidad educativa y que su sindicato ha bloqueado toda iniciativa que tenga como fin su mejoramiento, afirmaciones a todas luces falsas”, escribió Gordillo y lamentó lo que entiende como “el enorme daño que ha generado el excesivo consumo de la televisión chatarra por los mensajes de doble moral con el que se construye”.
De fondo, el problema se inició con el documental De panzazo, realizado por Mexicanos Primero con la participación del conductor de Noticieros Televisa Carlos Loret, desde la cual se desencadenó una crítica masiva a la cúpula del SNTE y la demanda de que se aplique el examen de evaluación a los maestros y, por medio de la campaña “Fin al abuso”, que se revisen las cuentas del gremio.
El pasado 30 de agosto la organización que preside Claudio X. González denunció que el SNTE paga a 45 mil 753 trabajadores que no fungen como maestros con un gasto equivalente a más de mil 700 millones de pesos en el último año. El SNTE negó la cifra y aseguró que son 5 mil 500 los agremiados que dedican su tiempo a labores exclusivas del sindicato.
Empapada en sudor, en el clímax de su discurso en el foro del VI Congreso Nacional del sindicato que domina, Gordillo se refirió a esa disputa:
“Cada maestro y cada trabajador de la educación debe saber a dónde van sus cuotas; cuánto es de sus cuotas. Discútanlo, no nos debilita, nos fortalece, pero entre nosotros. ¡Que no nos quieran revisar Mexicanos Primero! ¡Que rindan cuentas de Bécalos (campaña de becas escolares organizada por Fundación Televisa)! ¡Queremos cuentas de Bécalos! ¡Queremos cuentas de las asociaciones que, simulando querer ayudar a la educación pública, lo que les interesa es el negocio”, reviró Elba Esther Gordillo, llevando al límite la euforia de sus 3 mil 500 incondicionales.
Y remató: “Les interesa construir un México de varios puentes: los del primero para los ricos, los poderosos o aquellos que pueden pagar una colegiatura cara que no siempre es mejor educación que la pública. Los otros, los que pretenden preparar a sus estructuras menores, de conducción laboral y de supervisión de trabajo. Y los otros, que los quieren de mano de obra barata. ¡En México no! Queremos productividad y queremos que haya un ingreso justo para todos los trabajadores.
“No nos vamos a confrontar trabajadores contra trabajadores, ni trabajadores contra patrones, vamos a confrontar ideas, propuestas, vayan a las mesas y discutan los temas; nosotros hemos tenido transparencia, cada consejo, (en) cada pleno se rinden cuentas”, fueron las palabras de Gordillo.

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