Grecia: diputados neonazis, de escándalo en escándalo
Kasidiaris, del partido Golden Dawn, golpea a
Kanelli durante un programa de entrevistas en la televisión griega.
Foto: AP
Foto: AP
BRUSELAS (apro).- La imagen dio la vuelta al mundo: el 7 de junio por la
mañana, la cadena de televisión griega Antenna1 transmite un debate político en
vivo entre ocho personas. Las diputadas Liana Kanelli, del Partido Comunista
Griego, y Rena Dourou, de la coalición de partidos de extrema izquierda Syriza,
se enfrascan en una acalorada discusión con Ilias Kasidiaris, diputado y vocero
del partido neonazi Amanecer Dorado (Chryssi Agvi, en griego).
Estaban en desacuerdo sobre si había reservas petroleras en el sur de Creta y
Kasidiaris hizo referencia a un caso judicial pendiente.
“No puedo estar de acuerdo con estos fascistas”, dice Kanelli.
Kasidiaris le contesta: “Tú, vieja rojilla. Escúchate…”
Dourou se encima en la discusión.
El diputado neonazi se dirige a ella: “¿Cuál es su problema señora Dourou?
¿Su partido de títeres?”
“Esta es una cuestión de democracia”, espeta Dourou.
“Esta es una cuestión de democracia”, espeta Dourou.
Kasidiaris comienza a gritar: ¡Sus títeres están arrastrándonos a la corte!
¡No dejaré que nadie haga eso! ¿Señora Dourou? ¡Usted lo ha convertido en un
asunto personal…!
“¡Es una cuestión de democracia!, ¡democracia!, ¡democracia!, ¡Esta gente nos
está regresando 500 años!”, exclama Dourou.
Kasidiaris ya no soporta más y se levanta rabioso: “¡Lárgate de aquí!
¡Idiota!”, vocifera, y le arroja violentamente el agua contenida en un vaso.
Kanelli se pone de pie y le lanza un fajo de hojas.
“¡Tú eres el que tiene que largarse de aquí!”, le grita.
Kasidiaris se va contra ella y le propina tres violentas bofetadas antes de
que un hombre intervenga para detenerlo y que la señal del programa sea
cortada.
El agresor fue encerrado en un cuarto de las instalaciones televisivas, pero
logró romper la puerta y huir.
Kasidiaris obtuvo una de las 21 diputaciones que ganó Amanecer Dorado tras
alcanzar un histórico resultado de 7% en las votaciones del 6 de mayo pasado.
Esas curules tendrán que volverlas a ganar, ya que el Parlamento fue disuelto a
causa de la incapacidad de los partidos para formar un gobierno y por lo cual el
país celebrará nuevas elecciones este domingo 17.
Sondeos recientes indican que Amanecer Dorado reducirá a 4% sus votantes. Y
es que el escándalo internacional que generó Kasidiaris podría tener
consecuencias electorales desastrosas para la extrema derecha. Sin embargo, ese
no es el primer incidente en que sus diputados incurrieron en tan poco tiempo:
uno anterior sucedió el mismo día de las elecciones y su protagonista fue otro
excéntrico legislador del partido, Giorgios Germinis, integrante de un grupo de
black metal satanista llamado Naer Mataron.
Fuga sospechosa
Tras los hechos del programa de televisión, decenas de personas confirmaron
que Kasidiaris había ingresado al edificio sede de Amanecer Dorado y que ahí
permanecía. La procuradora Eleni Raikou giró una orden de aprehensión en su
contra.
Durante las horas que siguieron a la agresión, los canales de televisión
griegos bombardearon al público con las imágenes de Kasidiaris, un hombre
corpulento de 31 años que perteneció a un comando de las fuerzas de
seguridad.
Aun así, la policía declaró que había sido “incapaz” de localizarlo.
Su larga evasión alimentó todavía más las sospechas de que Amanecer Dorado
goza de apoyos dentro de la policía griega. La razón: según las leyes del país,
la orden de captura que se emitió contra el diputado de extrema derecha poco
después del incidente expiraba a las 48 horas. Si se le arrestaba dentro de ese
plazo, las autoridades hubieran podido procesar su caso de manera inmediata.
El presidente de la asociación de periodistas griegos, Dimitris Trimis,
declaró el 8 de junio al diario británico The Guardian que durante años la
extrema derecha ha hecho el “trabajo sucio” de la policía, “limpiando de
migrantes las zonas periféricas de Atenas a cambio de protección
policíaca”.
Continuó: “Las sospechas de que existe una colaboración entre la policía y Amanecer Dorado se confirmaron en las votaciones del 6 de mayo.”
Continuó: “Las sospechas de que existe una colaboración entre la policía y Amanecer Dorado se confirmaron en las votaciones del 6 de mayo.”
El periodista aseguró que la mitad de las fuerzas de policía votaron por ese
partido. “Había toda la voluntad política para arrestar a Kasidiaris –expuso–,
pero hay cierta falta de voluntad del cuerpo de policía que evitó que eso
ocurriera.”
El 8 de junio, multitudes de griegos indignados organizaron marchas
antifascistas en toda Grecia. Amanecer Dorado emitió un comunicado de prensa en
el que defendió al político en fuga: “La señora Kanelli –decía—fue quien
comenzó, golpeándolo sin ninguna razón en el rostro con un fajo de
documentos”.
Aparentemente relajado, Kasiadiris reapareció hasta el 10 de junio para
asistir a la apertura de una oficina de su partido en Ano Liosia, en la
periferia de Atenas.
Delante de sus seguidores, le echó la culpa de lo acontecido a la televisora,
la cual sabía de antemano, según él, que si lo insultaban iba a estallar en
cólera. Kasidiaris fue aplaudido.
Un día después, el diputado neonazi acudió a la corte de Atenas para demandar
a las dos diputadas que él agredió físicamente bajo el cargo de “insultos no
motivados”, así como al canal de televisión por “detención ilegal”.
El 11 de junio estaba programado que otro tribunal arrancara el juicio contra
el diputado neonazi por su presunta implicación en un robo con violencia
ocurrido en 2007. Se le acusa de haber conducido el automóvil que transportó a
cinco hombres que atacaron y apuñalaron a un estudiante –a quien le robaron su
credencial de identidad– fuera de la Universidad de Atenas, hechos en los que el
portavoz de Amanecer Dorado niega haber participado. El juicio fue pospuesto a
una nueva fecha: el 3 de septiembre.
El hombre de la fosa
El semanario francés Les Inrockuptibles publicó en su número del 23 de mayo
pasado un largo reportaje sobre Amanecer Dorado. El texto narra una visita a la
sede del partido en la avenida Delyanni de la capital griega, donde tenían que
entrevistar al responsable de la prensa extranjera, Theodoros Koudounas. Por
azares del destino, ese mismo día se llevaba a cabo una jornada de adhesiones y
una conferencia del líder, Nikolaos Michaloliákos:
“En el segundo piso. Jóvenes con cráneos rapados reciben las inscripciones de
los nuevos adherentes, muchos de ellos jovencitos. El 6 de mayo 13.6% de los
electores entre 25 y 34 años votaron por Amanecer Dorado. Hasta ahora el partido
contaba con 5 mil miembros. Los recién llegados pueden comprar recuerdos a
imagen del partido: playeras con el eslogan Hate Rock Café o con la efigie del
general Giorgios Grivas –un militar y colaborador de los nazis—portando una
Kalashnikov en la espalda, libros sobre la historia de la música White trash y
la ideología nacional-socialista, así como discos compactos de música
metal.”
En esa sala se encontraba Germinis.
Como Kasidiaris, Germinis ya se había ganado una mala fama a raíz de una
imagen televisiva que fue ampliamente difundida.
La cámara registra una sala llena de periodistas extranjeros. Es la sala de
prensa de la sede de Amanecer Dorado y se espera que de un momento a otro llegue
Michaloliákos, quien ha convocado a esa reunión con los periodistas tras conocer
los resultados de la elección.
En la imagen se ve que un hombre musculoso, vestido de azul marino a la
usanza militar y rapado al estilo neonazi, ingresa enérgicamente a la pieza y
ordena a gritos a los periodistas que se levanten y “muestren respeto” a su
líder, quien se ve entrando.
Perplejos, la mayoría se pone de pie, pero una reportera protesta: “Sólo
venimos a grabar…”, pero antes de que termine de hablar el hombre la amenaza:
“¡Quien no quiera pararse, se larga!”.
La mujer insiste: “Esta situación es ofensiva para los comunicadores…”.
La mujer insiste: “Esta situación es ofensiva para los comunicadores…”.
–¡Lo tienen que hacer como señal de respeto! ¡Si no lo haces, te puedes ir,
te puedes ir!–, espetó violentamente.
Michaloliákos le ordenó callarse.
Ese hombre tan agresivo, uno de los más cercanos a Michaloliákos, junto con
Kasidiaris, era Giorgios Germinis. Durante esa rueda de prensa, él permanece
sentado a la izquierda del dirigente.
Germinis toca el bajo en un grupo de Black metal poco conocido, Naer Mataron.
Su nombre artístico es Kaiadas (el hombre de la fosa), en referencia a la fosa
donde, según la leyenda, los espartanos arrojaban a los niños discapacitados. Un
fanático del grupo le gritó así durante un concierto en octubre de 2007 y
decidió adoptarlo como alias.
Kaiadas tiene 34 años y es panadero. Su grupo es poco conocido en la escena
musical del género. Una de sus canciones se llama “El hombre nuevo”. Una estrofa
dice: “La creación de un hombre nuevo es una metafísica idealista. En realidad,
vamos hacia una catástrofe general. Y crímenes de masa.”
Amanecer Dorado ha publicado varios libros consagrados a lo que llama “el
poder blanco de la música”. El diario griego Ethnos señala –en un artículo
retomado por el semanario galo Courrier International el 24 de mayo– que, en uno
de ellos, escrito por un diputado suyo originario de Trikala, se afirma que “la
juventud blanca necesita de grupos que canten con honor y sangre”.
Germinis ganó una diputación en la circunscripción de El Pireo, localizado en
la zona del puerto de Atenas. Su padre también se presentó a las elecciones como
candidato de Amanecer Dorado en la isla de Cefalonia, pero fue derrotado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario