Estrategia para inmovilizar por miedo
No debe ser fortuito que a medida que se acerca el fin del gobierno de Felipe Calderón arrecien los hechos de violencia inexplicable
No debe ser fortuito que a medida que se acerca el fin del “gobierno” de Felipe Calderón arrecien los hechos de violencia inexplicable. Se trata de una vieja táctica fascista orientada a crear miedo en la población con el fin de inmovilizarla, evitar que se organice para luchar por sus derechos más elementales, mismos que son conculcados por el grupo en el poder. En las últimas semanas son cada vez más frecuentes esos ataques absurdos, que se trata de justificar diciendo que los perpetra la delincuencia organizada.
Cabe preguntar, ¿qué se ganan los delincuentes con eso? La respuesta es obvia: absolutamente nada, al contrario, hacen que las autoridades pongan más atención a esas organizaciones, que tradicionalmente operan en las sombras para evitarse confrontaciones con las fuerzas policiales. (Los Zetas obedecen a la dinámica de la descomposición del régimen político, de ahí su foraleza.) El jueves hubo ataques similares en los estados de Guanajuato, Jalisco y Guerrero, contra instalaciones y vehículos de corporaciones de seguridad estatal. ¿De qué se trata realmente?
Esos grupos, evidentemente delictivos, surgen aprovechando las condiciones de descomposición, no actúan por su cuenta. Es evidente que hay toda una estrategia detrás de estos hechos, que alarman y preocupan a una sociedad deseosa de que haya paz. Los poderes fácticos se encargan de echar gasolina al fuego, engañando a la población al decir que la delincuencia organizada forma parte de los grupos “sediciosos” que no quieren que México viva con estabilidad, los mismos que buscan que nuestro país se inserte en el grupo de naciones “comunistas” enemigas de la religión y la familia, quienes quieren despojar de sus escasos bienes a la población más pobre.
Es absurdo tal razonamiento, pero desgraciadamente hay gente que cae en el garlito. Ya sólo falta que Josefina Vázquez Mota diga abiertamente que Andrés Manuel López Obrador quiere acabar con el país de la mano de la delincuencia organizada. No lo ha hecho porque tendría que demostrarlo, y se pondría en evidencia que quienes han favorecido la presencia de grupos delictivos en el país han sido los gobiernos panistas, de los cuales ella quiere ser “diferente”. ¿No ha sido en el actual sexenio que la violencia en el país alcanzó niveles inéditos, inimaginables en el pasado?
Todos los especialistas en el tema de la violencia han coincidido en que la estrategia seguida por Calderón en su “guerra” contra la delincuencia organizada, ha sido equivocada en todas y cada una de sus fases. Los resultados a finales de sexenio así lo patentizan. Según el inquilino de Los Pinos, los índices de violencia han descendido 12 por ciento en los últimos meses, como lo aseguró a un diario estadounidense. Sin embargo, la realidad lo desmiente, pues ahora el fenómeno es mucho más grave, porque se realiza con más saña y con armas más mortíferas, con una finalidad que impacte más a la opinión pública..
Ahora Enrique Peña Nieto contrató al general colombiano Óscar Naranjo, como asesor externo en seguridad pública, quien llevó a cabo una importante labor policíaca en su país, asesorado por elementos estadounidenses. Cree el abanderado priísta que con ello podrá convencer a los poderes fácticos de que así va a terminar con el problema de la violencia. Vale decir que se equivoca, que ese no es el camino, al menos no el único. El militar colombiano habrá realizado una tarea muy eficaz en su país, pero porque se dieron las condiciones luego de treinta años de combatir a los cárteles del narcotráfico, con un apoyo estadounidense que lesionó la soberanía de Colombia. Aquí sería muy diferente, porque la raíz del problema no es de índole policial, sino de una profunda descomposición del tejido social.
Es muy claro que el binomio PRI-PAN no tiene más proyecto que el de apuntalar los privilegios de la oligarquía, y si para ello es necesario que haya un clima de violencia exacerbada, pues no queda de otra que contemporizar con organizaciones delictivas como Los Zetas. Eso es lo que harían, seguramente, tanto Peña Nieto como Vázquez Mota, en tanto que tal forma de vida es parte consustancial del modelo neoliberal, como está plenamente demostrado en el mundo. Es el ejemplo más claro del dicho que dice: “A río revuelto, ganancia de pescadores”. Mientras más zozobra hay en una sociedad, mejores condiciones existen para que se hagan grandes negocios, siempre en beneficio de quien tiene más recursos.
No debe sorprender que sea Veracruz la entidad federativa que tiene el primer lugar en el número de asesinato de periodistas, pues es donde coexiste una mafia delictiva con el poder político, como ha sido denunciado ampliamente. Mientras subsista tal realidad, sale sobrando que se contrate incluso a un “súper héroe” como asesor, pues nada podría hacer si desde las más altas esferas del poder se protege a grupos delictivos porque así se obtienen mejores beneficios mutuos. ¿Acaso se necesita alguna explicación para saber por qué se quedan impunes esos crímenes?
Guillermo Fabela - Opinión EMET
Josefina y los Zetas
La conferencia de prensa que encabezó Pedro Joaquín tuvo como propósito deslindar a su partido y a integrantes de la campaña del candidato a la Presidencia por el PRI-PVEM, Enrique Peña Nieto, de las acusaciones
Como si a la candidata presidencial del PAN le hicieran falta más problemas, su propio y flamante vocero, Juan Ignacio Zavala, reconoció que la panista realizó varios viajes en aviones del empresario Francisco Colorado durante su gestión como coordinadora de la fracción de Acción Nacional en la Cámara de Diputados. Los traslados aéreos para promover a los candidatos panistas en Aguascalientes, y otros destinos, fueron gestionados por el ex diputado del PAN, Miguel Martín.
Este asunto fue sacado a la luz por el dirigente nacional del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, quien pidió investigar un presunto préstamo de aviones, propiedad del empresario que es investigado en Estados Unidos por lavar recursos de Los Zetas, a la ahora candidata presidencial del PAN. El quintanarroense demandó nombrar un fiscal especial para investigar el avío de aeronaves a la panista. Otras líneas de investigación en este mismo caso, dijo el líder priísta, deben ser la postulación de hermanos de ese empresario como candidatos del PAN y los contratos que le otorgó Pemex.
Este asunto fue sacado a la luz por el dirigente nacional del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, quien pidió investigar un presunto préstamo de aviones, propiedad del empresario que es investigado en Estados Unidos por lavar recursos de Los Zetas, a la ahora candidata presidencial del PAN. El quintanarroense demandó nombrar un fiscal especial para investigar el avío de aeronaves a la panista. Otras líneas de investigación en este mismo caso, dijo el líder priísta, deben ser la postulación de hermanos de ese empresario como candidatos del PAN y los contratos que le otorgó Pemex.
La conferencia de prensa que encabezó Pedro Joaquín tuvo como propósito deslindar a su partido y a integrantes de la campaña del candidato a la Presidencia por el PRI-PVEM, Enrique Peña Nieto, de las acusaciones por presunto fraude de una empresa de televisión en Estados Unidos. El líder priísta subrayó que cada quien es responsable ante la justicia, luego de deslindar al ex gobernador de Veracruz, Fidel Herrera, otro gobernador acusado de ligas con el narco, de la campaña presidencial del Revolucionario Institucional.
Frente a estas acusaciones, Josefina Vázquez Mota proclamó en Tampico, Tamaulipas, su honestidad y reto: “que me busquen lo que quieran”. Aseguró que nadie la podrá involucrar en actos ilícitos, y reiteró su promesa de sacar al crimen organizado de Tamaulipas. La abanderada panista, quien es escoltada por elementos de la Policía Federal y una ambulancia, señaló: “nadie se confunda, a mí que me busquen lo que quieran, no lo van a encontrar, soy una mujer honesta, he sido una mujer valiente, y no tengo miedo, no tengo miedo de enfrentar al crimen organizado”.
Vázquez Mota también arremetió contra el candidato priísta, Enrique Peña Nieto, al señalar que éste confía más en un extranjero que en las Fuerzas Armadas del país. “A diferencia del candidato de PRI que confía más en un extranjero que en las Fuerzas Armadas, yo sí confío en los soldados de México.. Yo sí confío en la Marina de México”, declaró.
Por supuesto que en la Procuraduría General de la República (PGR), a cargo de Marisela Morales, no se dijo ni media palabra sobre este asunto que relaciona a Vázquez Mota con la violenta organización criminal de Los Zetas.
Por su parte, Enrique Peña Nieto, aseguró en Tierra Blanca, Veracruz, que la delincuencia organizada no acallará el ejercicio de las libertades individuales, entre ellas las de libre expresión. El abanderado presidencial priísta se sumó a la condena general por el asesinato del periodista Víctor Manuel Báez, ocurrido el jueves en Xalapa.
Por supuesto que en la Procuraduría General de la República (PGR), a cargo de Marisela Morales, no se dijo ni media palabra sobre este asunto que relaciona a Vázquez Mota con la violenta organización criminal de Los Zetas.
Por su parte, Enrique Peña Nieto, aseguró en Tierra Blanca, Veracruz, que la delincuencia organizada no acallará el ejercicio de las libertades individuales, entre ellas las de libre expresión. El abanderado presidencial priísta se sumó a la condena general por el asesinato del periodista Víctor Manuel Báez, ocurrido el jueves en Xalapa.
Lilia Arellano
Guerra al narco, selectiva
Así lo confirmó una vez más la detención por parte de personal de la Secretaría de Marina en Nuevo Laredo, Tamaulipas, de Erick Jovan Lozano Díaz, alias El Cucho, operador financiero de Los Zetas
Durante la etapa final de la “guerra al narco” de Felipe Calderón, ésta ha confirmado su arraigada característica de “selectiva” en el combate a los cárteles de la droga mexicanos. Mientras que en los últimos cinco años y medio, el cártel de Sinaloa que lidera Joaquín “El Chapo” Guzmán se vislumbra cada vez más como el ganador de esta conflagración, al asumir el control de las principales rutas de trasiego de estupefacientes a territorio estadounidense, e influir decididamente en al menos la mitad del territorio nacional, sin mencionar su exorbitante enriquecimiento al amparo del poder oficial, los golpes más espectaculares de las autoridades mexicanas y estadounidenses se han dado precisamente contra las organizaciones criminales rivales del capo sinaloense. Por si fuera poco, hasta a la candidata presidencial del PAN, Josefina Vázquez Mota, ya le encontraron relación con las organizaciones criminales.
Así lo confirmó una vez más la detención por parte de personal de la Secretaría de Marina en Nuevo Laredo, Tamaulipas, de Erick Jovan Lozano Díaz, alias “El Cucho”, operador financiero de Los Zetas, a quien se aprehendió en posesión de 41 millones 11 mil 650 pesos y más de un millón de dólares. Este sujeto está vinculado con las operaciones de José Treviño Morales, detenido en Oklahoma, Estados Unidos, y quien ha sido identificado como un operador financiero del cártel de Los Zetas y quien presuntamente lavaba un millón de dólares mensuales mediante la compraventa de caballos pura sangre.
Los datos de esa captura los difundió el periódico estadounidense The New York Times, quien destaca que El Z-40 destinaba mensualmente un millón de dólares para la compra y cría de caballos de carreras en un rancho de ese estado de la Unión Americana, denominado Zule Farms, a través de la empresa denominada Tremor Entreprise, ubicada en Lexington. El Departamento de Justicia de EU ha presentado acusaciones, en diversas Cortes de Distrito de ese país, contra Miguel Ángel Treviño y el líder de Los Zetas, Heriberto Lazcano, alias “El Lazca”, además de otros integrantes de esa organización criminal.
También esta semana la oficina de Control de Extranjeros, área dependiente del Departamento del Tesoro de EU, difundió la información en la que la PGR ofrece 30 millones de pesos de recompensa, unos 2.1 millones de dólares, de acuerdo a la fluctuación del dólar, por Miguel Ángel Treviño Morales y la misma cantidad por su hermano Omar. Como parte del “Key Los Zetas Operative (Operativo Llave) esa dependencia difundió un documento con fotografías, donde relaciona directamente a los hermanos Treviño Morales con el ganadero veracruzano Francisco Antonio Colorado Cessa, oriundo de Tuxpan, de quien da a conocer hasta su número de CURP. A su vez, la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), giró 10 órdenes de localización y presentación, entre los que se encuentran los hermanos Francisco y Miguel Colorado Cessa, presuntos lavadores de dinero para el cártel de Los Zetas.
Ante la cacería desatada por las autoridades estadounidenses en su contra, en México y Estados Unidos, Francisco Colorado Cessa, alias “Pancho Colorado”, optó por entregarse a las autoridades de ese país. Colorado es considerado por el Departamento del Tesoro de EU como un “lavador” de dinero del cártel de Los Zetas a través de negocios hípicos, los cuales están directamente relacionados con las operaciones de José Morales Treviño, alias El Z-40, un ex militar mexicano que desertó del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE), quien junto con Heriberto Lazcano Lazcano conforman la dirección de Los Zetas, una de las organizaciones más violentas y poderosas de México, con conexiones en Centroamérica y grupos criminales de Europa, principalmente en Italia.
El Departamento de Justicia de EU pidió a una Corte federal en Texas, con sede en Austin, negar la libertad bajo fianza del empresario veracruzano Francisco Colorado Cessa. Apenas el jueves pasado fueron también detenidos Juan Francisco Treviño Chávez, alias “El Quico”, quien es familiar directo de Treviño Morales, y su primo, Jesús Chávez García. La aprehensión se realizó en las instalaciones del centro comercial Plaza Real, que se ubica sobre la avenida Gonzalitos, de Monterrey, Nuevo León. A estos dos sujetos se les incautaron dos fusiles AR-15, una camioneta Avalanche y un vehículo Beetle. “El Quico” es hijo de Juan Francisco Treviño Morales, quien es hermano mayor de El Z-40 y actualmente se encuentra preso en Estados Unidos.
Una prueba más de la crueldad de Los Zetas se visualizó hace apenas un mes –el 13 de mayo- con los 49 cuerpos descuartizados en Cadereyta, Nuevo León. Cinco días después, el Ejército mexicano logró la detención del jefe de la plaza local de esa organización criminal, Daniel de Jesús Elizondo Ramírez, alias “El Loco”, quien está acusado de orquestar la escena y quien dijo a los militares que fueron los líderes de Los Zetas, Heriberto “El Lazca” Lazcano Miguel “Z-40” Treviño Morales, quienes ordenaron los asesinatos.
Así lo confirmó una vez más la detención por parte de personal de la Secretaría de Marina en Nuevo Laredo, Tamaulipas, de Erick Jovan Lozano Díaz, alias “El Cucho”, operador financiero de Los Zetas, a quien se aprehendió en posesión de 41 millones 11 mil 650 pesos y más de un millón de dólares. Este sujeto está vinculado con las operaciones de José Treviño Morales, detenido en Oklahoma, Estados Unidos, y quien ha sido identificado como un operador financiero del cártel de Los Zetas y quien presuntamente lavaba un millón de dólares mensuales mediante la compraventa de caballos pura sangre.
Los datos de esa captura los difundió el periódico estadounidense The New York Times, quien destaca que El Z-40 destinaba mensualmente un millón de dólares para la compra y cría de caballos de carreras en un rancho de ese estado de la Unión Americana, denominado Zule Farms, a través de la empresa denominada Tremor Entreprise, ubicada en Lexington. El Departamento de Justicia de EU ha presentado acusaciones, en diversas Cortes de Distrito de ese país, contra Miguel Ángel Treviño y el líder de Los Zetas, Heriberto Lazcano, alias “El Lazca”, además de otros integrantes de esa organización criminal.
También esta semana la oficina de Control de Extranjeros, área dependiente del Departamento del Tesoro de EU, difundió la información en la que la PGR ofrece 30 millones de pesos de recompensa, unos 2.1 millones de dólares, de acuerdo a la fluctuación del dólar, por Miguel Ángel Treviño Morales y la misma cantidad por su hermano Omar. Como parte del “Key Los Zetas Operative (Operativo Llave) esa dependencia difundió un documento con fotografías, donde relaciona directamente a los hermanos Treviño Morales con el ganadero veracruzano Francisco Antonio Colorado Cessa, oriundo de Tuxpan, de quien da a conocer hasta su número de CURP. A su vez, la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), giró 10 órdenes de localización y presentación, entre los que se encuentran los hermanos Francisco y Miguel Colorado Cessa, presuntos lavadores de dinero para el cártel de Los Zetas.
Ante la cacería desatada por las autoridades estadounidenses en su contra, en México y Estados Unidos, Francisco Colorado Cessa, alias “Pancho Colorado”, optó por entregarse a las autoridades de ese país. Colorado es considerado por el Departamento del Tesoro de EU como un “lavador” de dinero del cártel de Los Zetas a través de negocios hípicos, los cuales están directamente relacionados con las operaciones de José Morales Treviño, alias El Z-40, un ex militar mexicano que desertó del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE), quien junto con Heriberto Lazcano Lazcano conforman la dirección de Los Zetas, una de las organizaciones más violentas y poderosas de México, con conexiones en Centroamérica y grupos criminales de Europa, principalmente en Italia.
El Departamento de Justicia de EU pidió a una Corte federal en Texas, con sede en Austin, negar la libertad bajo fianza del empresario veracruzano Francisco Colorado Cessa. Apenas el jueves pasado fueron también detenidos Juan Francisco Treviño Chávez, alias “El Quico”, quien es familiar directo de Treviño Morales, y su primo, Jesús Chávez García. La aprehensión se realizó en las instalaciones del centro comercial Plaza Real, que se ubica sobre la avenida Gonzalitos, de Monterrey, Nuevo León. A estos dos sujetos se les incautaron dos fusiles AR-15, una camioneta Avalanche y un vehículo Beetle. “El Quico” es hijo de Juan Francisco Treviño Morales, quien es hermano mayor de El Z-40 y actualmente se encuentra preso en Estados Unidos.
Una prueba más de la crueldad de Los Zetas se visualizó hace apenas un mes –el 13 de mayo- con los 49 cuerpos descuartizados en Cadereyta, Nuevo León. Cinco días después, el Ejército mexicano logró la detención del jefe de la plaza local de esa organización criminal, Daniel de Jesús Elizondo Ramírez, alias “El Loco”, quien está acusado de orquestar la escena y quien dijo a los militares que fueron los líderes de Los Zetas, Heriberto “El Lazca” Lazcano Miguel “Z-40” Treviño Morales, quienes ordenaron los asesinatos.
Lilia Arellano

No hay comentarios:
Publicar un comentario