¿La primavera árabe ha muerto?
Robert Fisk
¿El fin de la revolución egipcia? Debimos verlo venir: la marginación
de los rebeldes originales de la plaza Tahrir, a los que se buscó complacer con
unos cuantos juicios mientras los militares se enconchaban en el poder que
Mubarak les confirió y formaban una fachada de gobierno civil con los obedientes
ministros del ex dictador.
Y la Hermandad Musulmana –que no se involucró en las acciones de la plaza
Tahrir, lo mismo que Ahmed Shafik– pasó al centro del escenario luego de años de
clandestinidad y tortura a manos del gobierno. Los hombres de Mubarak y la
Hermandad nunca estuvieron representados en Tahrir.
Todo lo que queremos es que Mubarak se vaya, solían gritar los jóvenes egipcios. Y fue todo. Fácil de resolver para el
Estado profundo. Casi todos los principales funcionarios de la
Stasiegipcia fueron exculpados. Los asesinos de la policía siguen en operación. Ellos están felices con el más reciente capítulo de la tragedia egipcia.
El paralelismo con Argelia en 1991 es del todo relevante. Una elección
democrática ganada por los islamitas, suspensión de la segunda ronda electoral,
leyes de emergencia que confirieron poderes especiales al ejército; tortura,
detenciones de legisladores electos, salvaje guerra de guerrillas: con algunas
variantes, sólo las dos últimas no han empezado aún en Egipto. Pero la historia
en Argelia fue menos absurda: le pouvoir había realizado un golpe de
Estado y todos los opositores eran
terroristas. Este proceso también ha empezado en El Cairo. El ejército ha recibido facultades para detener personas. La intención es que las ejerza.
En Egipto es ridículo llevar a cabo una elección presidencial cuando la base
del poder parlamentario de uno de los candidatos, Mohamed Morsi (la Hermandad),
ha sido disuelta por los partidarios de su oponente, Shafik, antes de la
contienda final.
Hace unos días, Alaa al-Aswany, ese estupendo novelista-activista-dentista
egipcio, predijo un plan que ya está formulado: masacrar a los revolucionarios.
Pero ese plan no funcionaría, dijo, porque el retorno de Shafik, protegido por
los militares, significaría el fin de la revolución. Sin embargo, eso era
entonces. Ahora Shafik bien puede tomar el poder –si Morsi pierde– sin un
parlamento que lo controle.
Días de desesperación, pues. Pero hay algo que recordar: los jueces nombrados
por Mubarak no precisamente se levantaron la mañana del jueves y decidieron
disolver el parlamento. Eso se decidió hace mucho tiempo. Al igual que la
retención del poder militar.
Habrá planes listos para el fin de semana; tal vez ya hasta sepan los
resultados de la elección. No me atrevo a pensar lo que esto significa para
Egipto. Puede que la primavera árabe haya muerto (el despertar árabe un poco
menos). Pero el establishment de la seguridad en Washington estará
complacido. Igual que el presidente Bashar Assad de Siria.
Vaya idea.
© The Independent
Traducción: Jorge Anaya
FUENTE: LA JORNADA
Baja económica y principios de recuperación
Antonio Gershenson
El crecimiento económico ha estado muy bajo en general, incluso con
casos de decrecimiento, en especial en Europa. Gran Bretaña tuvo un
decrecimiento de 0.3 por ciento en el cuarto trimestre del año pasado, y en el
primero de 2012, otra baja del mismo 0.3 por ciento. España, en los mismos
trimestres mencionados, 0.3 de declinación y luego una baja de 0.4 por
ciento.
Grecia, de los países más dañados, tuvo bajas de 7.5 por ciento en el último
trimestre de 2011, y en el primero del año actual declinó 6.5 por ciento. Otros
países tuvieron crecimientos muy bajos.
En un artículo mío publicado en estas páginas el 8 de enero pasado, se
difundieron declaraciones de Amartya Sen, de India y premio Nobel. Este profesor
crítica a los gobernantes europeos por impulsar programas de austeridad para
tratar de remediar sus problemas. Dice que esos programas llevaban a una
catástrofe en espiralque estaba afectando a más países europeos. Que Europa va por un camino de crecimiento lento de 10 años o más.
Ha habido resistencia a estos programas. En Francia, los electores
descartaron al presidente vigente y el triunfador, presidente socialista, ha
mencionado que se debe sustituir la austeridad e impulsar un mayor crecimiento.
Hasta el momento no está claro qué va a resultar, pues hay discusiones en la
Unión Europea, y en especial Alemania tiene una política rígida.
Hoy hay en Grecia, el país más afectado, elecciones legislativas. En estas
páginas se ha informado de los intentos de la izquierda por lograr un cambio de
fondo. Plantea eliminar las medidas de austeridad. También persigue la
nacionalización del sistema bancario y la eliminación de la deuda de pequeños
comercios y de personas que estén sobrendeudados.
Veremos qué sucede. Mientras tanto, la situación europea está delicada. En el
caso de España se privilegia a un gran banco que iba hacia la quiebra y al que
se le quiere transferir un dineral a costa de endeudar más al gobierno, a costa
de los crecientes desempleados y de los que ya no tienen dónde vivir. Y se
entrega más dineral a otros bancos en problemas, aunque el desempleo siga
subiendo y el ingreso popular siga declinando. El Estado está cada vez más
endeudado y pagando intereses cada vez más altos.
Otro síntoma de la crisis es la baja de la producción de gasolina y diesel en
Europa. En abril fue de 77 por ciento del total la producción de las refinerías,
y en mayo bajó otro uno por ciento.
En otras regiones, Estados Unidos no estuvo tan afectado, pero su crecimiento
en el cuarto trimestre del año pasado fue de tres por ciento, y en el primero de
2012, de 2.2 por ciento. Y su relación entre deuda nacional y producto nacional
bruto sigue siendo de más del ciento por ciento. Además, Japón creció en el
primer periodo 0.1 por ciento, y en el segundo, uno por ciento.
India, con el segundo nivel de crecimiento del mundo, llegó a 7 por ciento,
pero en el cuarto trimestre de 2011 bajó a 6.1 por ciento y en el primero de
este año a 5.3 por ciento. Con todo y sus bajas, tiene el segundo lugar
mundial.
China, el primer lugar mundial en crecimiento, había llegado a niveles del
orden de 10 a 11 por ciento, pero en el último trimestre del año pasado tuvo 8.9
por ciento y en el primero del año actual 8.1 por ciento.
Las bajas de India y China tuvieron relación con la crisis europea, pues esta
región redujo notablemente sus importaciones por la crisis, incluso las
provenientes de estos dos países de Asia.
En China se empezaron a dar medidas hacia la recuperación. Posiblemente
aprovecharon que el índice de precios bajó y que fueron castigados funcionarios
por corrupción.
El Banco Central bajó las tasas de interés en un 0.25 por ciento, primera
baja desde la crisis de 2008. Esto estimula las inversiones. Y aumentaron los
préstamos de los bancos en 16 por ciento entre abril y mayo pasados. Con mayor
razón aumentaron las inversiones, en este caso, principalmente en obras de riego
y en plantas de generación de electricidad.
No sólo se trata de plantas eléctricas instaladas en China. Está una planta,
a punto de ser terminada en India, en Haryana, cerca de la capital Nueva Delhi.
Pero la empresa a cargo está en Hong Kong y los principales componentes esán
fabricados en China.
Recordamos que en la anterior crisis, en México tuvimos los peores efectos,
con 6 por ciento de declinación de la producción, debido al comercio exterior
concentrado en un país.
Con la crisis europea, las exportaciones chinas se han diversificado, incluso
a países de América Latina, empezando por Brasil, que venden a su vez a China,
en buena medida, óxido de fierro (materia prima del acero), frijol, soya, cobre
y petróleo.
Cuando se vea el crecimiento durante el segundo trimestre del año se podrán
evaluar los efectos de éstas y otras medidas.
Visados empanizados
Jorge Durand
E
n este mundo globalizado, que cada vez es más cerrado y complicado,
hay pasaportes de varias categorías. El mejor es el de la Unión Europea, que
prácticamente no tiene restricciones. Los europeos pueden ingresar sin necesidad
de visa a la mayoría de los países del globo.
En segundo lugar está el pasaporte estadunidense, que tiene algunas
restricciones que ellos mismos se autoimponen: no pueden ir a Cuba, Corea del
Norte, Irán y algunos otros lugares, considerados como territorio enemigo. En
tercer lugar podríamos ubicar a los pasaportes de Canadá, Japón, Corea del Sur,
Inglaterra y otros países ricos de la esfera global.
México estaría en un cuarto lugar junto con Argentina, Costa Rica, Brasil,
Chile, India, etcétera, que tienen restricciones en Estados Unidos, pero no en
Europa y en otros rumbos del planeta.
Luego, en quinto lugar, vienen los pasaportes malos, que son estigmatizados
por tener migrantes (Perú, Ecuador, Bolivia, etcétera), por cuestiones políticas
(Cuba, Venezuela), por culpa del narcotráfico (Colombia) o por ser pobres y
pequeños como los países centroamericanos, caribeños, africanos y algunos
asiáticos. Finalmente, los pasaportes muy malos tienen ahora un sello árabe
musulmán y tienen el estigma del terrorismo.
México ha perdido posiciones y podría pasar a la quinta categoría de
pasaportes malos. Se requiere visa para ir a Brasil, Canadá y hay restricciones
para ir a España. En el sistema clasificatorio mundial tiene varios puntos
malos: una política inmigratoria restrictiva con buen número de países,
migrantes en abundancia y narcotraficantes por montón.
México impone visas a muchos países del mundo, no tanto por sus propios
intereses, sino por los de Estados Unidos. En total son 135 países del globo que
requieren visa para entrar a México, con una salvedad, que se cita textualmente
de la página web de la Secretaría de Gobernación.
Las personas de los siguientes países y regiones deben obtener una visa para entrar a México(135). Pero….
podrán viajar a México sin necesidad de una visa los extranjeros que cuenten con una visa válida y vigente de Estados Unidos de América y quienes acrediten ser residentes legales permanentes en Estados Unidos de América, Canadá, Japón, el Reino Unido de la Gran Bretaña y los países que integran el espacio Schengen.
El texto es claro, fuera máscaras, pragmatismo puro. Si tanto friega Estados
Unidos a México para imponer visa a 135 países, por lo menos que haga su trabajo
y no fastidie en el caso de aquellos que ya obtuvieron la visa del imperio. Una
bonita manera de lavarse las manos en tiempos de terrorismo global, pero también
de perder totalmente el sentido del decoro, ya no digamos el orgullo.
Eso con respecto a Estados Unidos, pero con Canadá, es demasiada
condescendencia. Se dice que es por los migrantes golondrinos que escapan del
frío y vienen a nuestras playas a turistear. Pero valdría la pena hacerles un
atento recordatorio de lo que a nivel internacional se llama principio de
reciprocidad. El asunto de los refugiados ya se resolvió, no tiene sentido que
exijan visa cuando hay de por medio un tratado de libre comercio. Se debería
exigir la misma reciprocidad que se da con Japón, Reino Unido y el espacio
Schengen, donde los mexicanos no requerimos visa.
No obstante, México ha ido perdiendo terreno diplomático con la Unión
Europea. Desde hace un par de años España ha puesto condiciones a los turistas
mexicanos: cartas de invitación registradas, reservaciones de pasajes y hoteles
y cuentas bancarias. Además, ha deportado de los aeropuertos de Barajas y
Barcelona a unos 500 mexicanos.
La alarma había sonado hace rato en México, las quejas habían sido numerosas
pero se hizo poco o nada que fuera efectivo. Por el contrario, cuando le dieron
el mismo trato a Brasil y los españoles empezaron a negar el ingreso y a
deportar brasileños, el gobierno de Lula en actitud de total reciprocidad empezó
a hacer lo mismo. A cada deportado brasileño correspondía un deportado español.
Santo remedio.
Nosotros seguimos en pláticas. Recientemente Felipe Calderón se quejó
amargamente con su majestad el rey de España y le pidió su real intercesión.
También ha presentado reclamos diplomáticos de la cancillería, pero todo está en
veremos. Más bien en la otra cancha, estamos esperando a ver qué condiciones o
restricciones nos ponen, con cualquier pretexto.
Para colmo, el embajador mexicano en España, Francisco Javier Ramírez Acuña,
de nombres y apellidos castizos, por decir lo menos, es político de carrera y
recibió la embajada como premio de consolación. Dice la prensa que recientemente
tuvo que optar entre ir a un homenaje en honor de Carlos Fuentes y a la
presentación de un libro de la Cervecería Corona. Obviamente, escogió la segunda
opción.
Ahora más que nunca necesitábamos un diplomático de nivel en España para
poner los puntos sobre las íes. Si México pierde esta batalla tendremos que
solicitar visa para ir a Europa y habremos bajado al quinto nivel, al de los
pasaportes malos.
Sólo falta que nos apliquen la cláusula del narco, como le hicieron
a Colombia hace décadas. Hace poco, un funcionario peruano propuso solicitar
visa a los mexicanos porque desde 2002 se había instalado en Perú el cártel
de Tijuana y luego en 2004 fue suplantado por el de Sinaloa. Además de eso,
alegaban que no había reciprocidad, porque México exigía visa a los
peruanos.
La carta de la reciprocidad es un joker que hay que saber manejar.
Si todos los países lo aplicaran el mundo estaría parado, no se podría viajar,
se acabaría el turismo, el comercio y los negocios tendrían serias limitaciones.
Todavía hay clases sociales entre los países del mundo y hay pasaportes buenos,
regulares y malos. Pero cuando se tiene un as, como el que tenemos ahora, no
podemos perder la partida.
Nota: una buena noticia. Parece que el apático presidente Obama por fin se
decidió por el Dream Act y solucionar el problema de los migrantes que
llegaron de pequeños a Estados Unidos y quieren estudiar.

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