Las seis verdades de AMLO
Andrés Manuel López Obrador y millones de ciudadanos imputan al PRI.
Ahora resulta que para Joaquín Coldwell todos son mentirosos, menos ellos, los del PRI; y es que el señor ha salido con la puntada de decir que el "Movimiento Progresista", está solicitando la anulación de la elección presentando puras mentiras... ¿Los maestros de la mentira, el engaño y la corrupción, ahora son víctimas de aquello que dominan y han dominado por años? ¿Según Coldwell el "Movimiento Progresista" les ha robado el primer lugar en sucios, defraudadores y ladrones?... No mis amigos, estos argumentos de Coldwell, de las supuestas mentiras de Andrés Manuel López Obrador y su coalición, no son más que una cochina estrategia de victimización bien apoyada por los oligarcas y medios de comunicación, que insisten en avalar la imposición de un presidente que sólo los favorezca a ellos...
Según Notimex, el día 16 de julio de 2012, Joaquín Coldwell enlistó lo que a su juicio, son seis mentiras con las que Andrés Manuel López Obrador pretende sustentar su petición de anulación de la elección, y menciona que esas mentiras sobre su partido, el PRI, son:
1) Supuesto rebase del tope de gastos de Campaña.
2) Supuesta inequidad en medios electrónicos.
3) Supuesta manipulación de encuestas.
4) Supuesta compra y coacción de voto.
5) Supuesta intervención de gobernadores.
6) Supuestas estructuras paralelas de financiamiento.
2) Supuesta inequidad en medios electrónicos.
3) Supuesta manipulación de encuestas.
4) Supuesta compra y coacción de voto.
5) Supuesta intervención de gobernadores.
6) Supuestas estructuras paralelas de financiamiento.
Y digo, solo quién vive aún en "foxilandia" puede creer que esas seis frases anteriores son mentiras; y menos podemos creer que son mentiras, cuando el que las intenta desmentir, es un mentiroso.
Lo más grave del asunto, es el mensaje tan negativo que manda Coldwell, a nombre del PRI, a este respecto, porque al parecer, la gente del PRI omite que las pruebas que sustentan esas seis verdades están siendo aportadas por los mismos ciudadanos, por lo que una descalificación, así tan a la ligera, no hace más que confirmar las ideas autoritarias e impositivas de un PRI, que aún no llega al gobierno, pero que ya está actuando como si lo estuviera, y peor aún, como si estuviera gobernando al México de hace ya muchos años.
Por otra parte, debemos recordarle al señor Coldwell que lo que él llama mentiras y que atribuye sólo al "Movimiento Progresista", también es compartido en muy buena parte por la gente del PAN, que aunque al parecer han aceptado de buen grado la estafa, no son inconscientes de los hechos que Andrés Manuel López Obrador y millones de ciudadanos imputan al PRI.
... No, las imputaciones de Andrés Manuel López Obrador no son mentiras, son verdades completas y probadas; que Coldwell diga que son mentiras, no hace más que mostrar otra mentira del PRI, y es decir que esas verdades son mentiras... ¡Toda la elección fue una mentira! Ahora, no queda otro camino más que exigir la verdad... No se puede vivir ni progresar viviendo, de y en, las mentiras... De las verdades viven los pueblos y las personas de buena fe; y de las mentiras viven los oligarcas y los traidores.
José Manuel de la Huerta - Opinión EMET
La efervescencia de los jóvenes no puede minimizarse. Peña Nieto lo sabe
De estar al frente del país en estos momentos o en unos meses por ruta indistinta, estaría más que preocupada y ocupa por el desorden sistémico en el que operan todos los ámbitos de la nación.
En cualquiera de los rubros en los que pretendiéramos hacer una revisión de su funcionamiento, llegaríamos a la conclusión de que poco o mucho en el escenario elegido, funciona de manera incorrecta.
Con todo y lo que se diga, el escenario pos electoral de enfrentamiento en el que fuerzas políticas y una gran parte de la sociedad está inmersa, provocan una gran incertidumbre, en tanto al rumbo que entre una línea y otra, podría tomar el país.
Las anomalías sistémicas crecen y crecen, e independientemente de quien dirige a México ahora o lo hará después desde el Ejecutivo, parece que todo abona a que lo ya disfuncional, no tome una mejor forma.
El tema de los jóvenes –otros no tanto pero con igual oportunidad aspiracional--, que son rechazados para formarse en las universidades públicas del país, es por lo pronto, un tema que debe tener a más de uno en plena angustia. Además claro, de los propios demandantes.
A inicios de la presente semana, la Universidad Autónoma de México (UNAM) dio a conocer los resultados de quienes se sometieron a concurso para estudiar una de las 99 carreras que ofrece la institución, detallando que sólo el 10.3% de los concursantes lograron su objetivo y por lo tanto, 56 mil 182 de quienes presentaron la prueba para cursar una carrera en esa Universidad, quedaron fuera.
En años anteriores, los rechazados de la Nacional Autónoma de México o de otras universidades, hacían sus tareas o reclamos en solitario, pero en estos momentos, no tienen que crear la ola, pueden subirse a una que ya tiene gran altura y fuerza, casi como un tsunami, y que no es otra sino la del movimiento #YoSoy132.
Empero, este mismo lunes los rechazados de la UNAM, del IPN y de otras instituciones educativas de nivel superior ya iniciaron el Movimiento de Aspirantes Excluidos de la Educación Superior (MAES), con una primera Asamblea para delinear sus acciones de forma independiente, también se les ha visto enrolados y manifestándose en el rechazo a los resultados de la elección presidencial concluidos por el Instituto Federal Electoral (IFE).
La efervescencia de los jóvenes no puede nunca minimizarse. El propio Enrique Peña Nieto lo sabe ahora.
La juventud de México que año con año ve acortadas sus posibilidades de crecimiento en educación, en plazas laborales y hasta crecimiento personal en otros rubros, podría ser el ingrediente que le faltara al batido para que de una u otra manera se desborde.
Claudia Rodríguez - Opinión EMET

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