Crear refinerías en el país no es un capricho, es una emergencia
Polimnia Romana
Ningún aspirante a la Presidencia, excepto Andrés Manuel López Obrador, ha propuesto la creación de refinerías para dejar de comprar las gasolinas que consumimos al extranjero, tampoco proponen fortalecer a PEMEX para convertir el petróleo en palanca de desarrollo. Al contrario, abiertamente expresan su intención de abrir al capital privado, nacional y extranjero, funciones que la Constitución marca como exclusivas del Estado.
Precisamente por la falta de refinerías se han gastado en la presente administración 110.7 MIL MILLONES DE DÓLARES en la importación del hidrocarburo. Para darnos una idea, esa cifra equivale a la deuda pública externa.
Datos de la paraestatal, publicados ayer en La Jornada, revelan que la dependencia de combustibles extranjeros se incrementó 98% en sólo cinco años.
El gobierno espurio de Felipe Calderón, con el aval del PRI en el Congreso, ha beneficiado a un limitado grupo de empresas petroleras mientras aumenta mes con mes el precio de las gasolinas para los ciudadanos, con lo que provoca el alza de precios de los productos básicos que tienen que ser transportados.
Trasnacionales como Shell, Exxon, la venezolana Sitgo y Valero, concentran alrededor de 75 por ciento de las compras de gasolinas que se consumen en México, por las que sólo en 2011 se pagaron 29 MIL 403.6 MILLONES DE DÓLARES.
Por eso resulta URGENTE que México empiece cuanto antes a construir las refinerías que propone Andrés Manuel López Obrador, y producir las gasolinas que consumimos para dejar de beneficiar a empresas extranjeras y que esos miles de dólares se destinen a programas sociales que realmente combatan la pobreza y la desigualdad que padecemos.
Desafortunadamente los medios de comunicación no difunden como debieran el riesgo que corremos si no se genera un cambio en el país; si permitimos el continuismo de una política económica liberal que antepone intereses extranjeros al interés nacional.
Sólo por esta razón, y miren que la lista es larga, los mexicanos tenemos la obligación, y el compromiso con las nuevas generaciones, de reflexionar nuestro voto el próximo 1º de julio.
Insisto en que no es la persona sino el proyecto que encabeza lo que va a definir el futuro que nos espera.
Pero la guerra sucia sigue en pie en contra del precandidato de las fuerzas progresistas. Así que lo que nos toca resaltar son las propuestas, el Proyecto y la honestidad de quien puede encabezar el cambio de rumbo en beneficio del pueblo y del país.
Precisamente por la falta de refinerías se han gastado en la presente administración 110.7 MIL MILLONES DE DÓLARES en la importación del hidrocarburo. Para darnos una idea, esa cifra equivale a la deuda pública externa.
Datos de la paraestatal, publicados ayer en La Jornada, revelan que la dependencia de combustibles extranjeros se incrementó 98% en sólo cinco años.
El gobierno espurio de Felipe Calderón, con el aval del PRI en el Congreso, ha beneficiado a un limitado grupo de empresas petroleras mientras aumenta mes con mes el precio de las gasolinas para los ciudadanos, con lo que provoca el alza de precios de los productos básicos que tienen que ser transportados.
Trasnacionales como Shell, Exxon, la venezolana Sitgo y Valero, concentran alrededor de 75 por ciento de las compras de gasolinas que se consumen en México, por las que sólo en 2011 se pagaron 29 MIL 403.6 MILLONES DE DÓLARES.
Por eso resulta URGENTE que México empiece cuanto antes a construir las refinerías que propone Andrés Manuel López Obrador, y producir las gasolinas que consumimos para dejar de beneficiar a empresas extranjeras y que esos miles de dólares se destinen a programas sociales que realmente combatan la pobreza y la desigualdad que padecemos.
Desafortunadamente los medios de comunicación no difunden como debieran el riesgo que corremos si no se genera un cambio en el país; si permitimos el continuismo de una política económica liberal que antepone intereses extranjeros al interés nacional.
Sólo por esta razón, y miren que la lista es larga, los mexicanos tenemos la obligación, y el compromiso con las nuevas generaciones, de reflexionar nuestro voto el próximo 1º de julio.
Insisto en que no es la persona sino el proyecto que encabeza lo que va a definir el futuro que nos espera.
Pero la guerra sucia sigue en pie en contra del precandidato de las fuerzas progresistas. Así que lo que nos toca resaltar son las propuestas, el Proyecto y la honestidad de quien puede encabezar el cambio de rumbo en beneficio del pueblo y del país.
El levantamiento de los invisiblesEl levantamiento de los invisibles
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Víctor M. Quintana S.
Quince rosales, uno por cada joven asesinado en Villas de Salvárcar, fueron sembrados el domingo pasado por sus familias y quienes integran el Grupo de Articulación Justicia en Juárez, en la casa donde se perpetró la masacre, hace dos años.
30 de enero: para los deudos de los jóvenes, para la sociedad civil organizada de Juárez, parteaguas, comienzo doloroso, ya basta. La firme interpelación de Luz María Dávila, madre de dos de los muchachos ultimados, Marcos y José Luis Piña Dávila, a Felipe Calderón: Usted no es bienvenido a Juárez, es la versión fronteriza del Estamos hasta la madre. La voz de la dignidad que se alzó y se sigue alzando en cada acto, en cada protesta, en cada fecha en rojo del nuevo calendario cívico juarense, como dice Willy Delgadillo.
La masacre de Villas activó la insurgencia civil fronteriza: desde entonces comienza un encomiable esfuerzo de manifestación, de articulación, de denuncia y de propuesta de las organizaciones sociales. Se logró que los gobiernos federal y estatal iniciaran el programa Todos somos Juárez. De éste sólo se recuerdan las interminables sesiones de trabajo con funcionarios y la cansona respuesta de los mismos: Dígannos en qué programa de los ya existentes cabe lo que demandan.
Y mientras las organizaciones gritaban alto a la guerra, las masacres continuaron en dos centros de rehabilitación para adictos y en la colonia Horizontes del Sur, ese malhadado 2010, al punto de que fueron los 12 meses más mortíferos de la historia juarense: 3 mil 622 homicidios dolosos.
En cuanto a las promesas de justicia, organismos internacionales de derechos humanos como Human Rights Watch y Amnistía Internacional han denunciado las graves violaciones cometidas por las autoridades mexicanas en la investigación del multihomicidio y por la retención ilegal durante 36 horas y tortura contra Israel Arzate Meléndez, a quien se pretendió fabricar como culpable. A este respecto ni siquiera se han cumplido las recomendaciones 50/2011 y 49/2011 emitidas por la CNDH. Del lado de la sociedad, la valiente denuncia; del lado del gobierno, el imperio de la impunidad y desprotección a los derechos de las víctimas.
Ahora, porque en 2011 hubo menos asesinatos que en 2010: (tan sólo 2 mil 86), se dice que Juárez se está pacificando. Más bien se podría decir que se está tijuanizando. Se le aplica el mismo remedio que a aquella hermana fronteriza: laissez faire para un cártel y mando policiaco centralizado en el teniente coronel Julián Leyzaola Pérez, quien antes fue jefe de la policía tijuanense. De lo primero, el servicio de inteligencia Strattfor señala que el cártel de Sinaloa prácticamente ya se apoderó de Juárez, y ha logrado debilitar a la organización de Vicente Carrillo Fuentes. Esto explica en buena parte la baja de ejecuciones en Juárez el año pasado (Strattfor global intelligency, 24 de enero).
En cuanto a Leyzaola, quien en marzo de 2011 tomó la dirección de la policía municipal de Ciudad Juárez, ha desatado una criminalización sistemática y masiva de los jóvenes y ha propiciado múltiples violaciones a las garantías individuales de cuanta persona le parece sospechosa. El caso más reciente lo denuncia la Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos: el 9 de noviembre pasado fue detenido por la policía municipal el joven Jorge Andrés Padilla Martínez, junto con otros tres jóvenes acusados de homicidio. Los llevaron a la estación Universidad de la policía, donde fue golpeado hasta que murió por los agentes que lo aprehendieron, encabezados por el director de dicha corporación. Los muchachos detenidos escucharon a Leyzaola dar la orden de tirar el cuerpo cerca del Camino Real. Y efectivamente, ahí fue encontrado días después.
El 3 de enero, su madre fue llamada a declarar, pero el 7 del mismo mes, dos hermanos de Jorge, Carlos, de 14 años, y Darío, de 20, fueron asesinados en su casa mientras dormían. Los vecinos dicen que llegaron varios hombres, con AK-47, radios y claves para comunicación, y un galón de gasolina. De la puerta dispararon sus armas, rociaron la gasolina e hicieron arder la casa. En ella se encontraban además cinco niños de dos a 12 años, quienes tuvieron que salir por la casita de los perros, según declaró una pequeña de ocho años. La madre se encontraba laborando en una maquiladora.
La consigna de Leyzaola, totalmente apoyado por el alcalde juarense y algunos sectores cooptados por la demagogia represiva, es realizar una limpieza social de quienes le parecen criminales. Si no hay pruebas, se inventan. Las estadísticas emitidas por oficialía jurídica y barandilla establecen que de enero a octubre fueron detenidas 74 mil 803 personas adultas por faltas administrativas; sin embargo, sólo 5 por ciento de los detenidos son probables delincuentes.
Parece que ahora son otros los señores de la guerra en Juárez, que la violencia va revistiendo nuevas formas, en esta frontera donde ha caído uno de cada cinco asesinados en todo el país en estos últimos años. Pero las y los juarenses de pie siguen expresando su poder, como voluntad reiterada cada segundo, de vivir y de luchar por la vida de todas y de todos. Siguen expresando cada día su decisión de construir a Juárez como una ciudad libre de violencia. Por eso plantan rosales y su decisión firme es hacerlos florecer.

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